miércoles, 23 de marzo de 2016

INSTITUTO POLITÉCNICO INDUSTRIAL DE BERAZATEGUI // 1966 - 50 Años - 2016



El 4 de noviembre de 1960, se sanciona la ley Nº 6.317; con ella, Berazategui obtiene su Autonomía. Este hecho llegó acompañado de un crecimiento demográfico, haciendo indispensable extender los centros de Educación; además las empresas de la zona estaban en expansión y reestructuración requiriendo para tal fin personal técnico capacitado.
Durante el año 1964, en un intercambio de opiniones entre el Obispo de Avellaneda Jerónimo Podesta - por entonces Berazategui pertenecía a esa diócesis -, el Padre Jesús Schiro, Párroco de Villa España y representantes de las empresas Rigolleau, Ducilo y Peugeot surgió una idea: crear un Instituto Técnico.
En los primeros meses de 1965, toma forma el proyecto y se realizan las primeras reuniones concretas. Posteriormente se hacen contactos con representantes de las empresas de la zona de influencia, Quilmes, Florencio Varela y Berazategui. Adhirieron a este proyecto 25 empresas.  Según se lee en documentación de la fecha, el objetivo fue: “Crear una Escuela Técnica para que desarrolle personas técnicas, teórico y prácticas capacitadas, que resuelvan las necesidades de personal técnico de las empresas y ratificar con esta obra la responsabilidad social de las empresas”.
El 3 de agosto de 1965, se lleva a cabo una reunión de máximo nivel con los representantes de las 25 empresas y el Obispado en los salones del Golf Club de Ranelagh. Ese día surgió una comisión compuesta por cinco representantes de las empresas y dos asesores representando al Obispado, a los efectos de elaborar los estatutos y normas que contemplen los aspectos legales y administrativos, de un Instituto Tecnológico Privado Empresarial también llamado por algunas empresas Instituto Tecnológico Industrial de Berazategui o Instituto Politécnico; sujeto a control educativo del CONET y la asistencia espiritual del Obispado de Avellaneda.
Desde el 1 y hasta el 14 de diciembre, se inscribieron 171 aspirantes. Se programó un examen de selección a desarrollarse el 17 de diciembre en la escuela Nº 5 ubicada frente a la estación del ferrocarril de Berazategui. Ingresaron 60 alumnos.
El 28 de marzo de 1966, se iniciaron las actividades del POLI, con tan solo 59 alumnos, siete docentes y una ordenanza.
La escuela empezó funcionando provisoriamente en el Ateneo Rigovisor, cedido por la Cristalería Rigolleau, ubicado en la calle Lisandro de la Torre y la Av. Rigolleau, donde hoy se encuentra la Plaza Rigolleau.
Los programas de estudio seguían los lineamientos establecidos por el Consejo Nacional de Educación Técnica, un organismo educativo nacional que definía las políticas de educación Técnica, desaparecido en la década del ´90. La Ley Nº 19.514 autorizaba a las empresas la desgravación de parte del Impuesto a la Educación Técnica para la creación y el sostenimiento de este tipo de propuestas educativas.
Este fue el origen de un establecimiento que, enriquecido por el aporte de padres, docentes y alumnos, se convirtió en una experiencia sin precedentes y superadora, muy valorada por la comunidad local y reconocida en otros ámbitos y por distintos organismos.
Su sistema educativo se fundamentaba en un concepto distinto de la relación profesor-alumno, se impartía una educación de tipo integral, tratando de conseguir el desarrollo armónico del joven, no sólo de sus habilidades técnicas. El lema fue y es: “El mejor técnico dentro del mejor hombre”.
Con el Golpe de Estado de Marzo de 1976, y la implementación de medidas económicas neoliberales, la producción en el país se ve seriamente afectada, esto impacta en la economía de las empresas y en consecuencia en el funcionamiento del POLI.
Comienzan a aparecer los primeros indicios de que el POLI corría peligro, este proceso se fue acrecentando hasta que en 1979, el Presidente del Consejo de Administración declara que el paso del Politécnico al CONET es irreversible. Las causas son contradictorias, entre otras políticas y económicas.
El año 1980 comienza con una gran incertidumbre, los profesores no cobran, las empresas deciden abandonar el Proyecto y el Politécnico pasa a depender directamente del CO.N.E.T. con el nombre de Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) Nº 1 de Berazategui.
Se produce un cambio radical en la actividad de la escuela, con mucha resistencia por parte de padres, profesores y alumnos. Aparecen los preceptores; el timbre; la asistencia a clase con corbata, zapatos y pelo corto; las amonestaciones, entre otras cosas desconocidas hasta el momento para la cultura del Politécnico, donde el diálogo, la reflexión y el compromiso eran parte de la convivencia.
Así la escuela sigue su vida, tratando de conservar los pilares educativos del Proyecto que la vio nacer.
En 1993 se sanciona la Ley Federal de Educación, que no contempla a la Educación Técnica y que transforma al secundario en el Polimodal con tres años de duración.
En 1994, y con la desaparición del CONET, otro duro golpe, las Escuelas Nacionales de Educación Técnica se transfieren a las provincias, el POLI pasa a la orbita de la Provincia de Buenos Aires y adopta una nueva denominación “Escuela de Educación Técnica (EET) Nº 3 de Berazategui”.
A partir de 1995, por un convenio firmado entre la Universidad Tecnológica Nacional y la Dirección General de Cultura y Educación, el Politécnico forma parte de una articulación pedagógica con la U.T.N. - Facultad Regional La Plata y adopta el nombre actual “Escuela Tecnológica Politécnico de Berazategui”
Nuevamente, en 1996 se avizora otra dificultad, la implementación de la Ley Federal hará desaparecer los primeros y segundos años primarizándolos bajo la denominación de octavo y noveno, como consecuencia las Escuelas Técnicas pierden los Talleres. Una dura lucha junto el resto de las escuelas técnicas, donde el Poli una vez más tuvo un papel destacado, da como resultado la posibilidad de generar articulaciones y tener taller en octavo y noveno, así nace a fines de 1996 la articulación pedagógica con la Escuela de EGB Nº 44.
Con la ley de Educación Técnico Profesional sancionada en el año 2005 las escuelas técnicas vuelven a resurgir nuevamente, con esta ley apareció el financiamiento para equipamiento e insumos, las Netbook, la nueva construcción, los aportes para reparaciones menores entre otros beneficios, hoy se denomina “Escuela de Educación Secundaria Técnica (EEST) Nº 3 de Berazategui” pero para todos los que transitaron y transitan sus aulas y pasillos es el POLI. Este año cumple 50 años.

La directora Prof. Patricia Denis nos envía las futuras actividades que desarrollará durante el año esta escuela emblemática de Berazategui, por la que pasaron más de 17.000 alumnos.
ACTIVIDADES DE FESTEJOS DEL PRESENTE AÑO
Ø      28 de marzo cumplimos 50 años del primer día de clases, haremos una enorme torta en un festejo íntimo para los alumnos que cursan actualmente.
Ø    24 de mayo acto protocolar del cincuentenario, con autoridades municipales y provinciales, ex profesores, ex alumnos, instituciones allegadas, empresas, alumnos y profesores; en este caso esperamos a todos los que se quieran acercar a la escuela a compartir el acto. El horario es a confirmar.
Ø      20 de setiembre jornada recreativa con alumnos, docentes y familia. Lugar y horario a confirmar.
Ø    22 o 29 de octubre multitudinaria cena de ex alumnos, profesores, ex profesores y autoridades en lugar a confirmar.
Ø      27 y 28 de octubre muestra anual educativa abierta a toda la comunidad de Berazategui.
Ø      7 de noviembre Fiesta de la Educación Física.
 Ver más en: http://www.politecnicobegui.edu.ar/
 

COMISIÓN ARQUEOLÓGICA QUILMES – 1935/2016



Por Chalo Agnelli
NUEVAS INCURSIONES ARQUEOLÓGICAS 
En el año 1995, un equipo de trabajo dirigido por la Lic. Zunilda Quatrín [1] y la co-dirección de la Lic. Mónica Cereda [2] se comenzó a realizar investigaciones arqueológicas en Quilmes. Se
excavaron numerosos sitios en la manzana histórica, lográndose recuperar una considerable cantidad de material arqueológico relacionado con la vida humana en la zona entre los siglos XVII y XIX.
Además de los trabajos de campo y de análisis de materiales realizados, el Proyecto Arqueológico Quilmes trabajó en actividades de extensión a la comunidad.
Lamentablemente tuvieron algunas dificultades oficiales y con algunas instituciones que no entendieron el valor histórico-social del arduo trabajo. El Proyecto se disolvió en el año 2002.
[3]
PROGRAMA ARQUEOLOGÍA HISTÓRICA
Hace algunos años se replanteó el Proyecto Arqueológico Quilmes (PAQ), dependiente de la Secretaría de Cultura y Educación del Municipio de Quilmes al frente del cual se hayan las licenciadas Florencia Vázquez y Verónica Martí, [4] quienes, con un equipo apasionado en el tema como Vicky Lombán, reiniciaron las excavaciones arqueológicas en la ciudad. El Programa de Arqueología Histórica (PAQ) se encarga específicamente del análisis de los restos materiales adscriptos a la época post-conquista. Considerando los nuevos hallazgos realizados en la zona costera. Se ha creado también el Programa de Arqueología Prehispánica, encargado del estudio de los restos arqueológicos adscriptos a momentos anteriores a la llegada de la colonización europea.
Varias décadas atrás ya se habían realizado improvisados trabajos arqueológicos, vale conocer su historia; antecedente del actual equipo de arqueológico entre las que se destacan.
URBANISMO 
En la década del `30 comenzaron en Quilmes a multiplicarse los loteos de las grandes quintas y chacras que abundaban en torno al casco de la ciudad. A su vez las compañías de servicios extendían sus redes y cavando y cavando aparecía el pasado de un Quilmes que se iba tapando placa a placa.
Esta documentación devela las leyendas de los supuestos cementerios que algunos ubican en distintos terrenos de Quilmes; como el que supuestamente hubo en la plaza Wilde, otro en la esquina de Garibaldi y Paz, donde estaba la residencia de la familia Pitré; de estos no hay ninguna documentación ni siquiera se mencionan en los libros de actas de las sesiones de los Municipales - lo que hoy es el Honorable Concejo Deliberante - ni en el Archivo de la Catedral de Quilmes.
Recientemente hemos hallado en el Archivo Juan Carlos Lombán documentación de una primera incursión arqueológica emprendida por alumnos del Colegio Nacional y la Escuela Normal.

COMISIÓN ARQUEOLÓGICA QUILMEÑA

El 30 de abril de 1935, los integrantes de la Comisión Arqueológica Quilmeña, formada por alumnos, docentes, profesionales e historiadores locales, entre otros: Alberto Otamendi, Hernán Badano, Hugo Persichini, Luis Lagresti y Celiar R. Cella enviaron a los rectores del Colegio Nacional y de la Escuela Normal Mixta de Quilmes, un informe de dicha Comisión que se acababa de ocupar  la extracción de huesos donde la compañía de Obras Sanitarias había excavado a la altura de las calles Pringles y Matienzo ("Quinta de Faramiñan", Ver Craviotto) dos pozo que presentaba, luego de profundizar algo más de un metro de tierra gredosa, una capa de ladrillos de un espesor de 0,50 m.; entre las paredes laterales había una distancia de 1,75 m; los ladrillos eran de 0,40 por 0,20 por 0,05 m. En él se encontraron dos hornos con huesos. La excavación, que estaba hacia el sur, la mayor, en su parte superior estaba a más de 2 m de profundidad respecto al nivel de la calle. Y la otro a 1,55 m debajo del mismo nivel. Los trabajos se realizaron entre los días 22 al 27 de abril.

Del primer pozo se extrajeron los huesos, que según examen del Dr. José U. Orengo, no eran humanos por su grandor y la convexidad de las costillas.
Del otro, se retiraron, entre otros fragmentos, un trozo de costilla que por su curvatura y tamaño bien podían considerarse humanos, siempre según la opinión de Dr. Orengo. De ese mismo pozo fue sacada una materia negra, granulosa y ligeramente grasosa que se puso al examen de la profesora de ciencias naturales de la Escuela Normal María Manuela Job. [5] 
Uno de los alumnos del Colegio Nacional, que colaboró con las excavaciones de apellido Castagna, entregó a la Comisión el día 26 otros fragmentos que él con sus compañeros halló el día 22 por la tarde.

Este fue el primer trabajo arqueológico y se podría decir antropológico que se realizó en Quilmes, si bien sin los elementos ni los conocimientos específicos.
Pudimos hallar en el Archivo del profesor Cella el informe de la Comisión que trataremos reproducir con las dificultades que el paso del tiempo y la calidad del papel lo permiten. Donde se colocó (¿?) se indica que la transcripción fue fortuita y se la sustituye por lo que el contexto hace suponer al compilador.

COMISION ARQUEOLÓGICA QUILMEÑA [6] 
Informe 2 – Quilmes agosto de 1935 (textual)
Sr. Rector del Colegio Nacional y Sr. Director de la Escuela Normal Mixta de Quilmes.

La Comisión que estudió los huesos hallados en la intersección de las calles Pringles y Matienzo, resolvió de acuerdo a los deseos del Sr. Director de la Escuela Normal, expresados en la nota Nº 144 aplicar sus fines y reapoyar estudios de carácter paleontológicos – arqueológicos en la zona que habitamos.
La Comisión Arqueológica Quilmeña quedó integrada de la siguiente manera:

Alumnos del Nacional: Sres. Alberto Otamendi, Hernán Badano y Arnaldo Romero.
Alumnos del Normal: Sres. Hugo Persichini, Luis Lagresti, Celiar R. Cella
Cuerpo Asesor: Dra. María M. Job - expresamos que nos honrará seguir contando con su designación -, Srta. Juliana Aguirre y Sr. Héctor Gachassin, químico.
Tal como lo presentamos en nuestro anterior informe, elevamos, ahora, este con carácter ampliatorio. 
EL HORNO DE LA VIRGEN (textual)
Primeramente nos es grato poner en su conocimiento la hipótesis de nuestro estimado compañero Alberto Otamendi. Ella dice así: “Aún la República Argentina se caracteriza por los grandes
latifundios, si bien el aumento de población ha hecho que muchos de estos se subdividieran. 
La civilización ha transformado ciudades y pueblos y asimismo donde ayer existían terrenos incultos hoy se alza alguna ciudad o se anuncia un pueblo en ciernes. (¿?) 
Quilmes no pudo ser una excepción y como tal tuvo (y tiene todavía) grandes extensiones de tierra de propiedad de un solo individuo.
Así a mediados del siglo pasado los campos próximos al hallazgo pertenecían a un anciano que era originario de la provincia de Santiago del Estero. La suerte es lo más seguro de esta vida y no excusa ni al pobre ni al rico.
Por eso, sintiendo su fin próximo este hombre, que según la tradición era muy piadoso, hizo venir a un párroco y a un notario. Luego de afirmar que no tenía herederos directos, ni siquiera personas de la familia (¿?) instituía como única y universal n estudios heredara a la Santísima Virgen. 
Muerto el testador, los bienes pasaron a ser propiedad de la parroquia de Quilmes dirigida en ese tiempo por el R. P. Pablo María Pardo (pues la muerte ocurrió después de 1864) [7] 
La existencia de unos hornos en esos terrenos y las palabras postreras del piadoso donante hizo que el pueblo lo llamara ‘campo y hornos de la Virgen’.
No he podido averiguar si en el corto lapso de tiempo que vino después y en los últimos años del santiagueño si esos hornos fueron utilizados. Yo por mi parte estoy en la creencia de que no. No he podido tampoco precisar con certeza el año del fallecimiento del mencionado señor. Pasando este paréntesis que trataré de quitar efectos posteriores sobre los días luctuosos de 1870 [Según Craviotto en Quilmes, las primeras dos muertes por este mal acontecieron el 6 de mayo de 1871], en que la fiebre amarilla causó tantas víctimas. Por esos años el Dr. José Antonio Wilde ejercía su humanitaria labor en la ciudad de Quilmes.  Con la urgencia del caso por consejo, tal vez, de este Doctor se cremaron los cadáveres en los hornos que el pueblo llamaba de la Virgen. [8] Me pregunto, ¿Por qué se cremaron allí y no en otro lugar? Y me contesto, porque esos hornos no se utilizaban. 
Este juicio es un poco atrevido por los pocos fundamentos que alego en su favor (¿?) 
Si los hornos habían estado inactivos durante cierto tiempo, el limo del río debiera haberlos cubierto en parte, no solo los alrededores, sino el mismo interior de estos. Y por los tanto hubiera tapado cualquier cosa dejada allí. Aún hoy se usan como combustible los huesos de animales y también todavía estos, hasta el momento de ser quemados son amontonados en el interior del horno. No sería, por los tanto, raro que los encontrados en el pozo se deban a esa razón.
Causas diversas hicieron que los hornos dejaran de utilizarse, el limo del río terminó por cubrir los huesos. Como estos no fueron quemados ni fueron objeto tampoco de golpes, presentarían las características de los hallados en el primer pozo. En cambio los cadáveres de las víctimas del 70 (sic) arrojados de los carros en que eran conducidos sufrieron la fractura de huesos y la acción del fuego (activado por razones de higiene pública para exterminio de los bacilos) dejó sus rastros. [9]  
[…] algunos vecinos por piedad o por temor que las cenizas tuvieran los terribles microbios, les echó unas carretilladas de tierra. La relación del hallazgo es del dominio público… (¿?)

***

“Nuestro compañero se ha basado en las opiniones recogidas y en las investigaciones realizadas al respecto. Nos creemos en el deber de presentaros nuevos datos para fundamentar su hipótesis.” (textual) 
DATOS CONSEGUIDOS (se clarificó el léxico y se completaron conceptos ilegibles)
Huesos humanos encontrados en el pozo del sur no presenta la acción del fuego ni de los golpes.
Huesos que pueden ser humanos, hallados en el otro pozo, estado fragmentario impide su reconocimiento, presentan la acción del fuego.
Opinión del Antropólogo del Museo de La Plata, anteriormente expresado por el Dr. José U Orengo.
Leyenda del santiagueño sobre “El campo y hornos de la Virgen”, como llaman a este sitio en los alrededores.
Opinión del Sr. Wilde, hijo del Dr. José Antonio Wilde
Allí son cremados los cadáveres de la epidemia de fiebre amarilla acaecida en Quilmes
Además el Dr. Moltedo manifiesta que sabe por narraciones de su padre que los cadáveres del 70 fueron cremados en los alrededores de Quilmes
Combustibles utilizados en los hornos, forma de guardarlos.
Observaciones del Sr. Alberto Otamendi. Opinión de muchas personas

DATOS A CONSEGUIRSE
DATO
LUGAR
Límites de la propiedad donde se ubica el Horno de la Virgen.
Archivo de los Tribunales de La Plata
Fecha del fallecimiento del santiagueño (y nombre)
Archivo de la Parroquia (Catedral)
Averiguar las disposiciones que tomó la Municipalidad en 1870 ante los embates de la fiebre amarilla
Archivo de la Municipalidad (ubicado en la Biblioteca Pública D. F. Sarmiento
Probar que los hornos han estado inactivos en las fechas que supone el Sr. A. Otamendi
Recoger el testimonio de personas de avanzada edad residentes próximos a la zona de excavación.
A lo largo de qué tiempo el limo cubrió el lugar y los huesos.
Excavar en los alrededores bajo la dirección de profesionales en la materia.
Quedamos a la espera de sus gratas órdenes y estamos agradecidos por sus útiles consejos y sus palabras de aliento. (Siguen las firmas de: Hernán Badano, Alberto Otamendi, Luis Lagresti, Hugo Persichini, Celiar R. Cella y Arnaldo Romero (Aquí concluye el documento)
EXCAVACIONES ALES-PANIER
 El profesor don Manuel Ales escuchó del ceramista y escultor Luciano Panier que próxima a la ribera quilmeña, hacia el arroyo Giménez, había un área donde existió un horno primario, probablemente del pueblo originario que pobló estas costas en 1666, y que, al parecer, aprovechaban la arcilla gris que hay debajo de la arena para hacer vasijas y cuencos. Ales movido por su naturaleza de investigador, con sus hijos y Panier recorrieron la zona y después de varias excavaciones encontraron este “parador” con restos de cacharros con algunos trazos y dibujos antropomórficos. Hecho confirmado por el historiador Luis E. Otamendi, en su libro “Historia de la Reducción – 1666/1812”; en base al análisis de los restos de alfarería encontrados. Si bien varios científicos atribuyen estos “paradores” a indios querandíes, Otamendi dice en su libro (Pág. 16) que las cerámicas halladas “son de origen diaguita, de los indios de esta reducción, de acuerdo al decorado y grabado de las piezas encontradas”.
 Fotos de Proyecto Arqueológico Quilmes, gentileza Verónica Martí.

ACTUALIDAD 
Durante los meses de enero y febrero de 2015, los integrantes del Proyecto se dedicaron a continuar las investigaciones arqueológicas en la zona de la ribera de Quilmes, donde se siguió recuperando material adscripto a momentos prehispánicos.
Investigación, compilación y argumentación Prof. Chalo Agnelli

Quilmes, 2009//2015
FUENTES
Archivo del Prof. Juan Carlos Lombán
Archivo de la Biblioteca Popular Pedro Goyena

Ver más en EL QUILMERO del martes, 22 de marzo de 2016 ¿Y NUESTROS ANCESTROS QUERANDÍES?

Ver más en EL QUILMERO del miércoles, 29 de enero de 2014 HALLARON PRUEBAS DE LA OCUPACIÓN PREHISPÁNICA EN QUILMES

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/01/hallaron-pruebas-de-la-ocupacion_29.html

Ver Craviotto, José A. “Informe sobre los restos de una construcción en Quilmes”. (Quinta de Faramiñan) En expediente municipal 129-C-1935, con documentación y planimetría. Periódico La Verdad, 24/5/1935.
NOTAS

[1] Es ex alumna de la Escuela Normal de Quilmes y de la U.N. de La Plata. Fue docente del CEM 20 y del CEM 97. Actualmente vive en San Carlos de Bariloche.
[2] Mónica Cereda integró el Consejo Asesor Permanente de Bibliotecas Populares de Quilmes, quienes editaron un libro sobre la Historia de Quilmes. Actualmente es coordinadora del Centro de Acceso a la Justicia Quilmes y docente en el programa FINES.
[3] http://proyectoarqueologicoquilmes.blogspot.com.ar/
[4]  Ver blog Cit. Ant.
[5] La profesora María M. Job fue una de las primeras 22 egresadas de la Escuela Normal en 1916. Luego estudió el profesorado de Ciencias Naturales en La Plata y fue una apasionada, improvisada, antropóloga. Transitó toda su carrera docente en el partido de Quilmes.
[6] Esta transcripción no es textual pues en los originales hay palabras, frases y párrafos enteros que están en alto grado de deterioro, de modo que nos atuvimos a la interpretación que surge del contexto; a su vez la redacción contiene errores de sintaxis y gramaticales, que algunos modificamos, otros por conservar la originalidad del documento los mantuvimos.
[7] El Pbro. Pablo María Pardo fue párroco en Quilmes desde 1864 hasta 1870. Lo precedió Carlos Vadones que estuvo al frente de la parroquia desde 1856 a 1864.  Y suplió a Pardo, el Pbro. Bruno Berzara por sólo un año y Ángel Pueyo desde 1872 hasta 1875.
[8] Esto fue desechado por el Dr. Craviotto en investigaciones posteriores a este hallazgo, quien lo dejó fehacientemente documentado. Nunca se usaron esos hornos como crematorio de cadáveres humanos víctimas de la fiebre amarilla. Estos fueron sepultados en el cementerio de la Barranca que ya había empezado a utilizarse y se había abandonado el cementerio indio lindero con el templo parroquial. En Quilmes la epidemia se cobró 24 víctimas. Hay un trabajo del Dr. Craviotto sobre el “Horno de la Virgen” que aún no pudimos hallarlo.
[9] Ver “Quilmes a través de los años” Pag. 228


martes, 22 de marzo de 2016

¿Y NUESTROS ANCESTROS QUERANDÍES?



Por Chalo Agnelli 
“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.” 
Anatole France (1844/1924)
ANTECEDENTES 
El profesor Lombán consideraba que la historia de Quilmes se podía remontar a los orígenes de la nación Kilme allá en los Valles Calchaquíes o en según otras teorías como la de Salvador Canals Frau - que certifica Turbay - en el sudoeste de la provincia de Catamarca, oeste de La Rioja y el norte de San Juan hasta Los Andes. [1] Orígenes que retroceden 8.000 años al saber del arqueólogo y antropólogo quilmeño Eduardo Cigliano. [2] 
Mucho se sabe hoy de los pueblos pulares, calchaquíes y diaguitas y sobre todo de quilmes y acaliano, especialmente entre nosotros, los de estas costas. Costas que antes de 1666 y antes de 1580 y antes de 1536, y antes… estaban pobladas por otro pueblo originario, un tanto olvidado, los querandíes. 
LOS LLAMA­DOS QUERANDÍES 
En su libro “Quilmes a través de los años”, escribió el Dr. Craviotto: “Contemporáneamente con la llegada de los españoles en 1580 se menciona una población de indios, ‘un asien­to’, con
‘sus labores’, es decir sus sembrados en un lugar fijo; se encontraban en el monte de la costa del río a la al­tura de la actual población de Don Bosco; se trata induda­blemente de los que entonces se denominaban guaraníes. De esa época no se tienen noticias de otros indios, habi­tantes de nuestra actual jurisdicción, excepto tal vez aquellos que se alborotaron con motivo de una expedición militar a las costas de Quilmes, en 1599, y que debieron ser castigados por ello; deben tenerse en cuenta los llama­dos querandíes por los cronistas de aquel los años, que efec­tuaban sus correrías por zonas cada vez más alejadas del poblado de Buenos Aires y de sus inmediaciones…” (textual) 
GENTE ENGRASADA 
Estos querandíes gentilicio que, según algunos autores, significa 'hombres o gente con grasa', aparecen en la historia del Río de la Plata junto con Gaboto en 1527, cuando uno de sus tripulantes,
Luis Ramírez, los mencionó por primera vez en una carta que escribe a sus padre: “... aquí habían venido todos los indios de la comarca que son de diversas naciones y lenguas, a ver al Señor Capitán general entre los cuales vino una gente del campo que dizen quirandies. Esta es gente muy ligera, mantienense de la caza que matan, y en matándola qualquiera que sea le beben la sangre porque su principal mantenimiento es á causa de ser, la tierra muy falta de agua.” (textual)
Lo de la grasa es muy probable que se usara para untarse todo el cuerpo, una forma de combatir el frío y los insectos, como hacían scheklan y onas. La sangre más que un medio para combatir la sed teniendo tanto río cerca, haya sido como ritual y recurso nutricional, en España con ella hacían morcilla que pasó a ser entre los argentinos un manjar más de un buen asado criollo.
NÓMADES 'CARENDIES'
Con Gaboto los querandíes no tuvieron ningún encontronazo, no le fue tan bien a Pedro de Mendoza cuando en 1536, fundó por primera vez, en las costa occidental del Río de la Plata, una aldehuela con pretensiones de ciudad. De esto sabemos por el lansquenete (mercenario) alemán que actuó de cronista de dicha expedición Ulrico Schmidel, quien describió a los querandíes en su obra “Viaje al Río de la Plata”, [3]llamándolos carendies: “En esta tierra dimos con un pueblo en que estaba una nación de indios llamados carendies, como de 2.000 hombres con las mujeres e hijos, y su vestir era como el de los zechurg, del ombligo a las rodillas; nos trajeron de comer, carne y pescado. Estos carendies no tienen habitaciones propias, sino que dan vueltas a la tierra, como los gitanos en nuestro país; y cuando viajan en el verano suelen andarse más de 30 millas por tierra enjuta sin hallar una gota de agua que poder beber. Si logran cazar ciervos u otras piezas del campo, entonces se beben la sangre. También hallan a veces una raíz que llaman cardes la que comen por la sed. Se entiende que lo de beberse la sangre sólo se acostumbra cuando les falta el agua o lo que la suple; porque de otra manera tal vez tendrían que morir de sed”.(textual)
Indudablemente, aunque los datos resultan exiguos, eran los mismos quirandies que menciona Ramírez y que recorrían estas costas
desde viviendo de la caza y de la pesca, lo que les mantenía la condición de nomadismo. 
El encuentro con los querandíes fue pacífico en un primer momento. Los nativos proveyeron de alimentos a los famélicos e ineptos colonizadores - incapaces de procurarse por sí mismos las vituallas para subsistir - quienes pasaron al poco tiempo a ser conquistadores exigiendo, con ese tonito impertinente del que se cree superior que caracterizó a los amos de los imperios, siempre que llegaba a un territorio bien provisto para agenciar a sus dominios. Los querandíes perdieron la paciencia y según cuenta Schmidel: “Estos carendies traían a nuestro real y compartían con nosotros sus miserias de pescado y de carne por 14 días sin faltar más que uno en que no vinieron. Entonces nuestro general thonn Pietro Manthossa despachó un alcalde llamado Johann Pabón, y
él y 2 de a caballo se arrimaron a los tales carendies, que se hallaban a 4 millas de nuestro real. Y cuando llegaron adonde estaban los indios, acontecioles que salieron los 3 bien escarmentados, teniéndose que volver en seguida a nuestro real. Pietro Manthossa, nuestro capitán, luego que supo del hecho por boca del alcalde (quien con este objeto había armado cierto alboroto en nuestro real), envió a Diego Manthossa, su propio hermano, con 300 lanskenetes y 30 de a caballo bien pertrechados: yo iba con ellos, y las órdenes eran bien apretadas de tomar presos o matar a todos estos indios carendies y de apoderarnos de su pueblo.  Mas cuando nos
acercamos a ellos había ya unos 4.000 hombres, porque habían reunido a sus amigos. Y cuando les llevamos el asalto se defendieron con tanto brío que nos dieron harto que hacer en aquel día. Mataron también a nuestro capitán thon Diego Manthossa y con él a 6 hidalgos de a pie y de a caballo. De los nuestros cayeron unos 20 y de los de ellos como mil. Así, pues, se batieron tan furiosamente que salimos nosotros bien escarmentados.”(textual)
¡Dice“sus miserias de pescado”! Ingrata apreciación del lansquenete, considerando que los indios no tenían obligación alguna de proveerlos a ellos de alimentos. Y seguramente el tal Juan Pabón y sus dos colegas no deben haber sido muy cordiales en el trato apersonándose en el asiento de los naturales que seguramente les hicieron poner “pies empolvorosos”: “Por este tiempo los indios con fuerza y gran poder nos atacaron a nosotros y a nuestra ciudad de Buenos Aires en número hasta de 23.000 hombres; constaban de cuatro naciones llamadas, carendies, barenis, zechuruas, y zechenais diembus.”(textual) [4] 
Resulta que los querandíes aliados con guaraníes de las islas, timbúes y los carayhet o mbegua, fueron los primeros nativos de estas tierras que se levantaron contra el conquistador español y los sacaron “bien escarmentados”. La primera de una interminable lucha que, aún hoy, en el siglo XXI, sigue gestando batallas, aunque más sutiles. 
SEGUNDA ESCARAMUZA 
En 1580, don Juan de Garay llega a ocupar lo que Mendoza perdió y fundó la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires.
El fundador, mejor pertrechado para los enfrentamientos que su predecesor, intentó doblegar a los naturales; necesitaba mano de obra y si era mano de obra esclava mejor, pero este pueblo no estaba dispuesto a trabajar para cualquier paliducho barbudo que se le presentara. La nueva escaramuza fue en las márgenes del Riachuelo, después de un intento de atacar Buenos Aires los querandíes fueron perseguidos hacia el oeste llegando hasta uno de sus asientos donde se produjo un enfrentamiento de tal grado de salvajismo por parte de los españoles no cejaron en asesinar niños, bebés de pecho, ancianos y mujeres; la sangre de este pueblo tiño de rojo el río vecino y con ella se bautizó hasta hoy día ese sitio como la Matanza. [5] El cronista Pbro. Pedro Lozano en su Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán cuenta que un subordinado encaró a Garay por lo inoportuna de la matanza: “… señor general, si la matanza es tan grande quien quedará para nuestro servicio […] a lo cual respondió el conquistados - ¡Ea déjame que es esta la primera batalla y si en ella los humillamos tendremos quien con rendimiento acuda a nuestro servicio…!”(textual)
Guillermo Magrassi en su libro póstumo dice que el cacique o líder del grupo que se enfrentó con Garay era Telomica condic, a quien sucedió su hijo Diego (ya cristianizado) Entre el total de los naturales de dicho enfrentamiento un cuarto eran de nación guarní; “La sangre derramada de los “telomines” tiñó el Riachuelo de los Navíos, haciendo que cambiara su nombre por el de río de la Matanza”. [6] Así comenzó el exterminio de esta grupo étnico, a lo que se deben haber sumado las enfermedades transmitidas por los españoles contra las que los querandíes no tenían defensas: gripe, viruela, sífilis… y otras bondades de la civilización.
Pero cuanto das, tanto recibes y años después el 20 de marzo de 1583, don Juan de Garay fue asesinado por los querandíes del cacique Guen o Manuñe, próximos a la laguna de San Pedro. 
ORIGEN
Conjeturamos con el malogrado historiador Alejandro Re sobre esta parcialidad. Coincidíamos en que su origen debe encontrarse en las etnias guaraní según afirman el Dr. Manuel Trelles, Ameghino y
Zeballos. El padre Lozano consideraba que tenían un origen común con los pampas araucanos como Canals Frau que los incluye entre las diversas parcialidades “pampas”; en cambio, Félix Outes les atribuye procedencia guaycurú; coincidiendo con lo que afirma Martínez Sarasola [7] en un trabajo más reciente, donde los ubica en una étnia intermedia entre los tehuelches y los guaycurúes, por coincidir en su organización, cosmovisión y la misma lengua con los primeros y por ciertas características culturales con los segundos, como utilizar los cráneo de los enemigos para beber en ellos y sacrificar a los enemigos cuando moría un jefe o cacique. Sin embargo la palabra ‘querandí’ o ‘carandies’, como los nombra Schmidl, según Magrassi es del habla tupí-guaraní. 
Guillermo E, Magrassi [8] también los incluye dentro de los pueblos patagónicos: Aónik-enk o Tshón, Teunshen o Chewache-kenl, los Günün-a-kën (a), nombres que se pueden traducir como “paisano” o “gente del país”. A todos estos sus vecinos los mapuches los denominadas tehuelches (gente tosca) o puelches que se puede traducir como ‘gente del este’, o sea del Río de la Plata; “…lugar donde parían sus mujeres por ubicar su cosmovisión, en ese sector, las fuerzas positivas”. A todos estos pueblos en transición cultural de la región pampeana, a quienes los conquistadores luego llamaran genéricamente “pampas”, se los bautizó con variados y confusos gentilicios, así para los primeros colonizadores que llegaron con Mendoza fueron carandíes (U. Schmidl) o querandíes, ‘gente que como grasa’ o ‘se engrasa’ en lengua tupí-guaraní. [9] 
Esto de “etnia intermedia” estaría más cerca de este pueblo caminador de nuestra costas rioplatenses, del viejo pago de La Magdalena y del ‘protoquilmes’, el anterior a la Reducción, donde este pueblo de los querandíes ya estaba fundido con otros y extinguido en su originalidad primera. 
TERRITORIO 
Los querandíes ocupaban un vasto territorio que por su nomadismo se extendía desde las estribaciones de las Sierras Centrales de la provincia de Córdoba hasta el complejo de Tandilia en el sur de la  provincia de Buenos Aires, siendo el asentamiento del pago de La Magdalena de tipo estacional. Además convivían con otras culturas como guaraníes establecidos en el Delta del Paraná. También contaban con extensas redes de canje que incluso los llegó a conectar con las culturas del Noroeste Argentino.
Garay  repartió entre sus poco más de 60 soldados – de los cuales sólo 10 eran españoles - que lo acompañaron en la fundación de Buenos Aires, la franja costera que desde el Riachuelo hasta la actual Magdalena, zona que dividió en 30 suertes de “estancias” todos los frentes eran de media legua (2600 m) por una legua y media de largo. El camino del “Fondo de la legua” era el que corría sobre el contrafrente de las estancias. 
LA REDUCCIÓN DE TUBICHAMINI
Escribe el gobernador Diego de Góngora en carta al rey de España: “La otra reducción, que llaman del cacique Tubichamini, se componía de veinticuatro indios cristianos en que entran tres caciques que uno de ellos es el dicho Tubichnmini. También se empadronaron cincuenta y seis indios infieles, en que entran nuevo caciques dellos;  nueve indias cristianas; setenta y cinco indias infieles; ochenta y nueve muchachos y muchachas bautizado y por bautiza, que todos los de esta reducción son
doscientos cuarenta y tres. No tienen iglesia porque comenzaron a hacer unas tapias para ella y están raídas y la madera que trujeron dijeron haberse pudrido. Ave­riguose que no han tenido sacerdote ni le tienen y que un fraile de la orden de San Francisco, nombrado fray Juan, había ido algunas ve­ces a la reducción en sus principios y estado algunos días y luego se iba y que ha mucho que están sin sacerdote. Estos indios de Tubichamini son indios que de las mismas costumbres trazas y trato quo los del cacique don Juan Bagual. Y están emparentados unos con otros y el dicho cacique Tubichamini está casado con hija del dicho cacique don Juan Bagual, andan vestidos de la misma manera y usan de las mismas armas y se sustentan de lo mismo y de algún pescado porque están cerca del río grande. Sus casas son de cuero de caballo como los demás. La reducción de don Juan Bagual ha nueve años que se hizo siendo gobernador Diego Marín Negrón. La reducción del cacique Tubichaminí ha cinco años que se hizo siendo gobernador Don Francés de Viamont y Navarra. [10] 
Continúa Craviotto en su libro: “En ese lapso de 86 años, esta parte norte del pago de la Magdalena tenía ese nombre: ‘pago de la Magdalena’. En ese período no existía en él ninguna población; sola­mente algunas estancias en la actual jurisdicción quilmeña y hacia el oeste, con una población que no pasaba de al­gún centenar de habitantes, diluidos en la campaña inme­diata a Buenos Aires. No puede considerarse población el establecimiento indio del cacique Tubichamini, ni tampoco origen de futura po­blación, con sus escasos 160 aborígenes de nación pampa, situado a 8 leguas de Buenos Aires hacia 1619; desde su asiento primitivo, probablemente cerca de la laguna de San Vicente, fue trasladado después; en 1640, a la Isla de San­tiago, junto al río del mismo nombre. Como reducción in­dia fue un fracaso, mayor que el de los Quilmes; no hablan transcurrido 15 años desde su traslado al nuevo asiento, cuando ya aquellos indios lo abandonaron y estaban en las vecindades del río Saladillo, junto a los que se llamaban ‘serranos’, hostilizando las estancias próximas. Un docu­mentado autor atribuye el fracaso de esta reducción, a las tropelías y abusos cometidos por las autoridades contra los indios que tenían a su cargo.”(textual)
Fue encomendero de la nación Tubichaminí el capitán Francisco Muñoz de la Rosa a cuya muerte el gobernador José Martínez de Salazar [11]entrega a don Juan del Pozo y Silva quien había cedido sus tierras para que se establecer en ellas a los quilmes que él mismo se había encargado de trasladar desde Córdoba. [12] 
JUAN BAGUAL 
Era un cacique del pueblo querandí o mbeguá, llamado también Miniti, habitaba la campaña sur bonaerense. Nacido a mediados del siglo XVI, ya era cacique de su pueblo en 1580 cuando Garay funda Buenos Aire. En 1582 fue encomendado junto a su pueblo a Cristóbal Altamirano, de donde se fugó en 1599. Dio mucha guerra a los conquistadores. Varias veces fue vuelto a reducir, pero volvió a escapar. El gobernador Marín Negrón decía de él, “estos bárbaros desnudos son más fuertes y duros de domar que cuantas naciones hay en el mundo”.  Se lo instala junto a su pueblo en la Reducción de San José del Río Areco, conocida como “del Bagual” en la banda sur de ese río, en el actual partido de Zárate. En 1622 una epidemia de viruela azotó la reducción y provocó una nueva fuga de los indios baguales comandados, probablemente, por el mismo cacique, pero las gestiones del gobernador hicieron que Bagual, su hijo y su pueblo regresen y permanezca en la Reducción. Siguió reducido hasta 1642, año que intentó su último intento de fuga, siendo muerto por las tropas que lo persiguieron. [13] 
QUERANDÍES 
Esta ponencia acerca de determinar el origen de los querandíes y su desaparición, datos tomados de la etnohistoria existente, procurando recoger todas las voces historiográficas y contextos de los aspectos que sirven para el análisis y poder llegar a alguna conclusión. Recogemos conceptos del historiador don Luis E. Otamendi sobre el descubrimiento de restos de cacharrería en la costa quilmeña del Río de La Plata: “Al llegar a estas playas los
quilmes y acalianos, carecían del material lítico para sus trabajos manuales, pero en cambio pron­to encontraron en la costa del río, muchos yacimientos de arci­lla, lo que nosotros llamamos barro blanco, tan común en nues­tro bañado, que adoptaron para la fabricación de su cacharrería doméstica. Nuestro convecino, el investigador e historiador profesor don Mortual Ales, descubrió a orillas del arroyo de las Ca­ñas, casi en su desembocadura en el río de La Plata, hace pocos años, un "paradero" con restos de cacharros, unos lisos y otros con dibujos clásicos de la cultura diaguita, muy similares a los que figuran en el catálogo del Museo "Inca-Huasi", lo que demuestra que los primeros habitantes de la reducción, fabricaron allí su al­farería doméstica. A lo largo de la costa del río, hasta Punta Lara y más allá, se han encontrado varios de estos "paraderos" que los científicos atribulan a indios querandíes, pero el que es­cribe, modestamente, cree que son de origen diaguita, de los indios de esta reducción, de acuerdo al decorado y grabados de las piezas encontradas. Y la explicación de la pluralidad de estos "paraderos" a lo largo del estuario, es que los indios quilmes, en sus incursiones por la costa, a medida que encontraban un ya­cimiento de arcilla, allí armaban el horno y efectuaban el coci­miento de las piezas, ya que también tenían leña en abundancia en los montes de la ribera.”(textual) [14] 
EL P.A.Q. 
Las investigadoras Florencia Vázquez y Verónica Martí, integrantes del equipo del Proyecto Arqueológico Quilmes, hace pocos años
hallaron cerámicas que pudieran tener su origen en este pueblo. Algunas de ellas están en estudio, otras se pueden apreciar en Sala Arqueológica Permanente de la Casa de la Cultura y la Galería del PAQ en el Museo Almirante G. Brown. [15] La tarea de hurgar en nuestro suelo comenzó en el año 1994, por un convenio entre la municipalidad de Quilmes y el Centro de Arqueología Urbana de la Universidad de Buenos Aires, se creó el
Proyecto Arqueológico Quilmes, como iniciativa de un grupo de investigadores de la Universidad de La Plata, dirigidos por la Lic. Zunilda Quatrín. 
Querandíes, con “Q” de Quilmes. Poco y nada se sabe de ellos, su origen… el amplio
suelo de este continente que les pertenecía por derecho propio; sus posesiones todo, pues no concebían el derecho de la propiedad privada; su cultura difería mucho de la europea, pero el ‘blanco’, el conquistador español y todos los demás conquistadores que los llamaban ‘salvajes’ los aventajaban en crueldad pues la tenían incorporada jurídicamente y en doctrina, pero este es un tema que podría llevar 523 años desarrollar.
Los querandíes también fueron base de nuestra identidad pues hollaron estas tierras y fueron sus propietarios originarios, va con ellos nuestra memoria.
 Chalo Agnelli
Director del Blog EL QUILMERO
Pte. de la Sub-comisión de Historia y Cultura
Los Quilmeros de la Bibl. P. Pedro Goyena 
Villa Gesell, 1980 / Quilmes 2015/2016

FUENTES 
(Esta bibliografía puede hallarse en la Bibl. P. Pedro Goyena) 
Archivo de Indias. Correspondencia General de Gobernadores y Virreyes N°4683 - Sevilla. 
Canals Frau, Salvador. “Las poblaciones indígenas de la Argentina” Ed. Hyspamérica. Bibl. Argentina de Historia y Política. Bs. As, 1986.
Conlazo, Daniel. “Los querandíes, un enigma histórico”. Todo es Historia, enero de 1979, Nº 140.
Fernández Díaz, Augusto. “Juan de Garay, su vida y su muerte” (En la celebración del 4º centenario de la fundación de Santa Fe) Ed. de autor. Tomo II Rosario 1973.
Conlazo, Daniel - Lucero, María Marta - Authié, Teresa. “Los querandíes: tras las Huellas de su cultura”. Ed. Galerna, Buenos Aires, 2006.
Lafont Quevedo, Samuel A. "Los indios chamanes y su lengua con apuntes sobre los querandíes, yaroas, boanes, güanoas, minuanes y mapa étnico." Boletín del Instit. Geográfico Argentino. Tomo XVIII Pp. 115 a 154. Magrassi, Guillermo E. “Los aborígenes de la Argentina” (Ensayo histórico cultural) Ed. Galerna Búsqueda Ayllu, Buenos Aires 1989.
Mandrini, Raúl, J. “Los pueblos originarios de la Argentina”. EUDEBA. Buenos Aires, junio de 2005.
Martínez Sarasola, Carlos. “Breve historia de los pueblos originarios en la Argentina”. Ed del Nuevo Extremo. CABA 2013.
Otamendi, Luis Eduardo. “Historia de la Reducción / 1666-1812. Ed. Muncipal. Serie archivos y fuentes de información Nº 2. Quilmes, julio de 1968.
Schmidl, Ulrico. “Viaje al Río de La Plata – 1534 – 1554” Cabaut y Cía. Editores. Buenos Aires, 1993 
Más información en: EL QUILMERO del domingo, 17 de octubre de 2010,

"Las reducciones en la provincia de Buenos Aires y las encomiendas en el territorio Argentino (Síntesis)

NOTAS

[1] Turbay, Alfredo. “Quilmes, poblado ritual incaico. El Machu Pichu del valle Calchaquí” Ed. Distribuidora Castelar, Castelar, 1983. Pp. 31 a 34
[2] Ver en EL QUILMERO del: lunes, 27 de enero de 2014 "Doctor Eduardo Mario Cigliano - Los Orígenes"
[3] Schmidel, Ulrico “Viaje al Río de La Plata” Capítulo VIII La batalla con los indios querandí; Capítulo IX Se fortifica Buenos Aires y se padece hambre; Capítulo X Expedición de Jorge Luján; Capítulo XI El sitio de Buenos Aire. Ver en:
http://www.biblioteca.org.ar/
[4] Schmidel, Ulrico “Viaje al Río de La Plata” Editorial Emecé, Buenos Aires, 1997
[5] Una de las 5 hipótesis que justifican ese nombre para el partido de mayor tamaño y población de la provincia de Buenos Aires. http://www.encuentro.gov.ar/
[6] “Los aborígenes de la Argentina” Pág. 64
[7] Ver Bibliografía “Breve historia de los pueblos originarios en la Argentina” Pp. 47 y 48
[8] Guillermo Emilio Magrassi, nació en Buenos Aires en 1936, fue sociólogo y antropólogo. Realizó estudios de postgrado en las universidades de Seattle y México y completó su formación con Psicología, Museología, y Culturas Aborígenes, temas sobre los que fue asesor y conferencista. En 1971, fue Director del Museo Americanista de Lomas de Zamora, Fue Presidente de la Asociación Iberoamericana de Estudios Antropológicos y Profesor Titular de las cátedras de Sociología y Antropología Social y Cultura en la UBA y en las universidades de Belgrano y El Salvador. Es autor de innumerables artículos y varios ensayos de envergadura histórica y etnográfica. Colaboró con el primer Censo Indígena Nacional (1967), fue Director de Asuntos Aborígenes de Salta y también del Museo Americanista de Lomas de Zamora (1971/75). En la arena política fue candidato a la Intendencia Municipal de Lomas de Zamora en 1973 por el Frente de Izquierda Popular (FIP). Como divulgador científico se destacó en programa televisivo “La aventura del hombre” y el programa radial “Orígenes” que se emitía por Radio Continental. En 1987, recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los periodistas de divulgación científica de la Argentina. En su memoria el Museo Arqueológico de la Ciudad de Mar del Plata lleva su nombre. Obras: Los Cuna de tu Mamá y sus Bolas (1976), Guatemala y sus tejidos nativos (1977), Arte popular latinoamericano (1977), Conceptos de antropología social (1980), Artesanía indígena argentina (1981), Chiriguano-Chané (1981), Los aborígenes de la Argentina: ensayo socio-histórico-cultural. Buenos Aires: Galerna, 1989, Cultura y Civilización: Desde Sudamérica, donde suda América, La "historia de birra". Falleció en Buenos Aires en 1989 a temprana edad.
[9] “Los aborígenes de la Argentina” Pág. 37 y 38
[10] Condiciones sociales de los indígenas reducidos en Buenos Aires (1620). “Carta del gobernador del Río de la Plata don Diego de Góngora, acompañando tres testimonios de la vista que hizo a tres reducciones de indios de la Jurisdicción de Buenos Aires" (En Correspondencia General de Gobernadores y Virreyes N°4683. Archivo de Indias, Sevilla)
[11] El maestre de campo y caballero de la orden de Santiago, José Martínez de Salazar, fue designado el 23 de noviembre de 1662, gobernador, capitán general y presidente del tribunal del Río de la Plata, sucediendo en los cargos a Alonso de Mercado y Villacorta, que había sido promovido tras el gobierno de Tucumán a la Audiencia, de Panamá, donde falleció en 1681
[12] Ver en EL QUILMERO del domingo, 26 de julio de 2015, Juan del Pozo y Silva, El Trajinante"
[13] Leer más:
[14] “História de la Reducción…” Pp. 15 y 16
[15] Ver más en,