miércoles, 4 de mayo de 2016

LOS QUILMES, SUS CULTURAS, USOS Y COSTUMBRES



El actual Quilmes rioplatense es la continuidad del Quilmes de los Valles Calchaquíes, del valle del río Yocavil, si se escribe diferente se corre el riesgo de escindir esa continuidad”

Juan Carlos Lombán (2008)
Hace 351 años llegó a la altura de la actual plaza Miserere de la ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires, un contingente de naturales provenientes de los Valles Calchaquíes, más exactamente de la sierra de El Cajón, eran los quilmes o kilmes, según distintos autores. Los trajo desde Córdoba, donde habían hecho un alto, don Juan del Pozo y Silva, [1] quien luego, en 1667, cedería sus tierras en el Pago de La Magdalena para que se creara la Reducción de la Exaltación de la Cruz de los Quilmes.
Después de casi 140 años de enfrentamientos contra el conquistador, defendiendo su tierra, su independencia, su libertad,
fueron sometidos definitivamente por el gobernador Alonso de Mercado y Villacorta el 26 de octubre de 1665, allí concluyó la guerra defensiva de los Quilmes y de otros 5000 prisioneros de distintas parcialidades. Un atropello más cometido por el conquistador que necesitó la sangre de más de 10.000.000 indios para poder llevar a cabo su desmedida empresa. 
EL EXTRAÑAMIENTO 
Eran, según Luis E. Otamendi - que sigue las rigurosas investigaciones de la platense Guillermina Sors - 260 familias las que llegaron a estas costas del Plata, unos 2000 seres humanos, “extrañados”. En cambio Alfredo Turbay, el fiscal de los quilmes, dice - ignorando absolutamente a la historiadora Sors, pero usando sus datos - en su libro “Quilmes”, [2] que debían ser 1300 indios a razón de 5 por familia (pero el señor Turbay y su libro son temas para otras notas) Una cantidad u otra no hace al cruel destino de ese pueblo desarraigado, arrancado compulsivamente de su medio natural, para reducirlo en una geografía absolutamente ajena (Chalo Agnelli)
… un lento genocidio
NOROESTE 3348 msnm
COSTA BONAERENSE

CLIMA. Seco, sin lluvias durante 360 días al año. Cálido en el día, frío en la noche…
ALIMENTOS: papa, zapallo, quinoa, maíz (sara), yuca, aloja, algarroba (taku), de chañar, frutos de mistol; carne de llama, cuices, suris, lechiguana, mulitas…
VESTIMENTA: lana de llamas y vicuñas, cueros de pumas y guanacos, zorros (atoj) fibras vegetales…
ARTES EN: cerámica, piedra, cobre, plata, oro; caja, pingollo, flauta, ocarina, cordófonos, membranófonos, ideófonos y aerófonos…
VIVIENDAS: pircas, cardón…
ORGANIZACIÓN SOCIAL. Ayllu
CLIMA: Húmedo con lluvias durante 200 días al año. Bajas temperaturas en invierno todo el día; veranos tórridos de la mañana a la noche…
ALIMENTOS. Carne vacuna, caza menor, hortalizas, trigo…
VESTIMENTAS: telas de algodón o lana de manufactura europea.
ARTE EN: …
VIVIENDAS: adobe y paja…
ORG. SOCIAL. Familia nuclear a la usanza europea
"Un prurito de ser nación exclusivamente blanca
eliminó a los indios (...) hasta de los censos". 
Ricardo Rojas
Pero... 
¿Cómo era la vida de este pueblo, cuáles eran sus usos y costumbres en ese Valle norteño que se extendía de norte a sur, desde la confluencia de los ríos Calchaquí y Yocavil, frente a Cafayate, hasta la punta de Balastro?
Es necesario mencionar, antes de desarrollar el tema que nos provoca, que la influencia de la cultura incaica en la región del noroeste es manifiesta. Esta influencia se ejerció como consecuencia, ya de una dominación guerrera, de un vasallaje voluntario o de una compenetración pacífica facilitada por el comercio entre las distintas parcialidades; esta última es la proposición más certera. 

EL PATRONÍMICO QUILMES
Es desconocido, aún, la etimología de la palabra kilmes o quilmes. Hay dos teorías. Una la considera de origen quechua, “kilpe”, pero si los quilmes tenían una lengua propia, el cacán, ajena al quechua ¿Por qué irían a llamar a su pueblo con una palabra quechua? Los que dan esta opción se sostienen en que “kilpe” significa “bravíos”, “exaltados”, “intrépidos”. Coincidiendo con una de las cualidades de esta nación. Además los quilmes, si bien empleaban ocasionalmente la lengua quechua, no eran diaguitas ni calchaquíes, solo compartían el territorio con pueblos de ese origen. La teoría de Samuel Lafone Quevedo, le da un origen “maskoy”, lengua de los tobas del Chaco Boreal, el Alto Paraguay. Según esa geografía es una teoría más improbable. Coincido con la afirmación de León Benarós que es un patronímico cacano, que puede significar “entre piedras”, “entre cerros”, “gente de las piedras”. No es descartable considerar que durante los siglos que los quilmes transcurrieron en esa región de los valles Calchaquíes, junto al río Yocavil en la ladera del cerro del Cajón, hayan modificado su lengua original mezclándola con la de las naciones que ya estaba establecidas desde mucho antes.
CONSTITUCIÓN FÍSICA

De grandes cuerpos y fieros”, según los jesuitas Romero y Monroy, y según el Pbro. Lozano: “bien agestados, (sic) blancos, altos y fornidos[3] Según la doctora Constanzó quien analizó varios restos humanos de estos naturales, en cuanto al aspecto general de la cabeza dice: “posee líneas suaves, con modelado más bien femenino y sin advertirse, en la mayoría de los casos, una diferencia sexual marcada.” [4] 
Según Salvador Canals Frau “Los Cacanos – como él denomina a las parcialidades diaguitas-calchaquíes – son el elemento étnico
más representativo de todo el Noroeste Argentino, pertenecían al grupo de pueblo andinos y su cultura era de las más elevadas de todo el territorio argentino.” [5] Lo de ‘Cacanos’ lo toma Canals Frau por la unidad lingüística que había entre estas parcialidades. 
VIVIENDAS 
Las paredes de sus casas, cuadrangulares, eran de pirca, sin amalgama alguna, con la altura de un hombre de mediana estatura, solo algunas eran más bajas de lo que se infiere que sobre ese basamento de piedra adosaban “hiladas de adobe hasta que la pared alcanzase una altura adecuada…” [6] Las entradas estaban señaladas por piedras de mayor longitud, no se hallaron rastros que
hubieran tenido puertas de algún tipo, quizá las cubrían con cortinas de cueros o de lana de vicuña o llama tejidas. Los techos eran ramadas de paja y cardones que hacían de tirantería u horcones, el madero vertical que en las casas rústicas sirve para sostener vigas o aleros de tejado.
También las había con techos de quincha (o quincho), una trama de junco con que se afianza un techo o una pared de paja, totora o caña.
Las poblaciones de Paya, Tolombón y de los Quilmes, la Ciudad Sagrada, ya fueran chicas o grandes tenían cerca su pucará o recinto fortificado de acceso difícil donde los habitantes se refugiaban en caso de ataques enemigos. 
LA FIGURA HUMANA 
No practicaban el tatuaje, se pintaban el rostro. El peinado era importante y era un distintivo de nivel social. Se hacían trenzados
que caían a la espalda o del que prendían pequeñas artesanía y tocados. Cortárselo era una ofensa que fue motivo de algunos alzamientos contra el conquistador que para humillarlos era a lo primero que recurría. También se adornaban la cabeza con discos de oro, plata o cobre, colocados sobre la frente a manera de diadema o sobre las sienes. Los guerreros se adornaban con coronas de plumas, brazaletes, prendedores para el vestido y topos – a manera de los actuales strass - , aros y placas pectorales, todo de plata o cobre.
Los caciques portaban ‘cetros de mando’ los “tokis”, que eran hachas decoradas de gran tamaño. 
VESTIMENTA 
Vestían túnicas o camisetas o ‘cíngulos’, según el Pbro. Techo, que en verdad eran ponchos de una sola pieza con una abertura para pasar la cabeza y en los extremos ribetes de tonos pardos casi negros que les llegaban a los tobillos; las usaban sueltas, salvo en caso de emprender viajes o ir a la guerra que se ceñían con varias vueltas de una faja de seis cordones trenzados; algunas alcanzaba
los tres metros; en cada extremo tenían flecos de un metros; todo este conjunto poseía gran variedad de colores. Para las mujeres el color de esta vestimenta determinaba su estado civil. Usaban gorras o ‘tangas’ tejidas. Los niños portaban la misma vestimenta, pero más corta, hasta las rodillas. Calzaban ‘ushutas’ u ojotas de doble plantilla repujadas o pintadas de rojo. Un elemento de considerable importancia era la ‘chupa’ o bolsa tejida donde guardaban el acuyico” hojas de coca para mascar o ‘coquear’, con el objetivo evitar el apunamiento, el cansancio y el hambre; también ayuda a la digestión. Costumbre que luego adquirieron los conquistadores y se extiende hasta el presente en todo el noroeste, Bolivia y Perú. La hoja de coca cumple un rol importante dentro de sus rituales religiosos, como ofrenda a la Pachamama, pero también se la utiliza para predecir el futuro, aplastándola contra una piedra o dejándola secarse al sol. 
ARTESANÍA - LA CERÁMICA
Eran notables artesanos. [7] El antropólogo Eric Bonam [8]consideró la cerámica diaguita como una de las más ricas del
mundo. Esta cerámica fue clasificada de varias maneras según el lugar donde fue hallada. Con ella hacían urnas funerarias y enseres domésticos. También hacía cestería, tallaban la madera y el hueso, con que hacían sus ídolos, repujaban el cuero, hacían hilados, adornos que completaban su ajuar y cincelaban la piedra, decorando enormes menhires, como se ven en el valle de Tafí, Tucumán. El material lítico era muy importante; punto crucial que colaboró para destruir sus culturas en el Río de la Plata pues en esta región la piedra era inexistente. Intentaron sustituir este elemento con el barro blanco de la costa con que hacían la cacharrería doméstica. [9] 
ECONOMÍA Y ALIMENTACIÓN 
Eran sedentarios. Su economía se basaba en el cultivo de la tierra. La base de su alimentación estaba en las semillas de la algarroba, el mistol, el chañar, el jume con los que producían harinas y bebidas; y por supuesto el maíz, que guardaban en silos subterráneos. Con la
algarroba hacía el ‘patay’, una especie de tortilla realizada con harina de algarroba blanca, y la ‘aloja’, bebida alcohólica. La molienda era pública. Había en sus ciudades sitios cavados en la roca donde de manera comunitaria molían las semillas. Tenían un sofisticado sistema de acequias para el riego de las plantaciones; de un nivel de perfección que algunas se siguen utilizando hasta en el presente. Practicaban la cría y pastoreo de llamas, guanacos y vicuñas y practicaban la caza.
La actividad metalúrgica alcanzó un alto nivel técnico. Extraían y trabajaban el mineral. Los metales más usados eran el cobre, el bronce, la plata y el oro. 
ARMAS 
Sus armas eran el arco y la flecha, jabalinas, hondas, un elemento parecido al boomerang, usaban dardos incendiarios. En las
contiendas también intervenían las mujeres y niños de entre 7 y 11 años.
Dice Canals Frau que. “para levantar el espíritu combativo de las propias tropas y a la vez, amedrentar al enemigo, antes del combate hacían sonar cornetas y pingollos.” - también llamado pincollo, pinvollo, pinquillo, pinchillo – En los pucaras se situaban vigías que se turnarían y si había alguna amenaza utilizaban el pingollos que según el sonido daba distintas advertencias. También se empleaba el silbido o chiflido con el cual se comunicaban de pucará a pucará. 
ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

No tenían un gobierno único “En cada pueblo o parcialidad residía - según Alonso de Bárcena (o Barzana) [10] - su cabeza principal” que llegaba al poder por sucesión como una verdadera casta gobernante. La mujer también gozaba de esa prerrogativa. El juicio hecho en reclamo de sus derechos de cacicazgo por Isabel Pallamay es prueba de ello. Influidos por la cultura Inca estaban socialmente constituidos en ayllu, una comunidad familiar extensa que se consideraba descendiente de un lejano antepasado común. El curaca o cacique era el jefe del ayllu y quien se encargaba de distribuir las tierras, organizar los trabajos colectivos e impartía justicia.
Se conoce que sólo los calchaquíes  tenían un cacique mayor o general.
La familia era teóricamente polígama. Los hombres podían tener tantas esposas cuantas podían sustentar, esto reservado a los caciques, pero la mayoría prácticamente era monógama, dice Canals Frau; se practicaba el ‘levirato’ una práctica que consistía en que una viuda pasaba a ser esposa de uno de los hermanos del marido difunto; y también el ‘sororato’ una práctica que consistía en la unión de un varón con un conjunto de hermanas (poligamia sororal), o bien con una hermana como esposa principal y las otras como concubinas, como también se practicaba en la China Imperial. 
RELIGIÓN 
Adoraban al sol como así también a los agentes naturales, como el trueno, el relámpago, la lluvia, el viento y sobre todo a la madre
tierra, la ‘Pachamama’ a la cual le dedicaban en las orillas de los caminos las ‘apachetas’ o ‘apachitas’ cúmulos de piedras que el viajero iba depositando para que la diosa resguarde su trayecto. En sus liturgias el culto a los felinos como el ocelote - también conocido como gato onza -, el gato andino o el puma, tenía preeminencia. Poseían sitios sagrados que lo jesuitas llamaron “mochaderos”, donde había infinidad “varillas”, revestidas de plumas como “idolillos”. El culto era dirigido por los ‘chamanes’ o ‘yamanes’. Establecían otros lugares para los enterratorios. Las inhumaciones se hacían en urnas para los niños y la clase dirigente o los considerados ‘titaquines’ o en cámaras sepulcrales en posición de decúbito, en cuclillas, etc. El chamán dirigía el culto, era el encargado de predecir el futuro, invocar a los espíritus, realizar diagnósticos y curar con yuyos. [11] 
LENGUA 
‘Cacán’, ‘kakán’ y según algunas versiones, también ‘kaká’, ‘cacá’ e incluso ‘chaká’, idioma hablado por la etnia pazioca en el noroeste argentino y Norte Chico chileno hasta aproximadamente
mediados del siglo XVIII. Desde 1634, comenzó a ser obligatorio el uso del castellano. Una ordenanza real de 1770, estableció que sólo se usase el español, esto motivó prácticamente la desaparición absoluta de su lengua nativa.
Esta lengua del grupo andino presenta rasgos que parecen emparentarla con el ‘mapudungun’, el ‘cunza’ y el ‘runa simi’, aunque éstos, generalmente de tipo lexical, pueden deberse a "préstamos"; se desconocen mayores detalles como para precisar su ubicación lingüística. [12] La lengua desaparece en el siglo XVII, solo quedan algunos topónimos. Pedro Lozano afirma que todos los calchaquíes, y entre ellos los quilmes y acalianos, usaban la lengua cacana, que según el mismo jesuita resultaba sumamente difícil por ser gutural, “… que apenas la percibe quien la mamó con la leche[13] Algunas palabras cacanas que se conocen, por ejemplo: ‘enjamisajo’ = cabeza mala; ‘huil’ o ‘vil’ = aguada; ‘titaquín’ = cacique grande, jefe, alto personaje; ‘aho’ y ‘ao’= pueblo; ‘aba’, ‘apa’ = hombre de pro, cacique (Ver más en: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/10/la-lengua-de-los-quilmes.html/ 
MÚSICA 
Como dijimos, anteriormente, empleaban el ‘pingollo’ en sus ceremonias religiosas y en la guerra. Otros instrumentos aerófonos fueron: la ‘ocarina’, construida en barro, la quena, llamado "tubo
de aullido" - ramas preparadas como tubos -, el siku o zampoña, también llamada sikuri, antara; el erkencho, el erke, etc. Ninguno de los elementos empleados para la fabricación de estos instrumentos, existían en las costas del Plata, de manera que el desarraigo fue un cruento atentado a su cultura milenaria. 
JUEGOS RITUALES
Los juegos de habilidad física y destrezas desarro­llados por los varones, estaban vinculados a la condición de guerreros, en cambio en las mujeres sus juegos consistían en habilidades de orientación utilitaria que llevaba a cumplir un rol familiar.

Cierto tipo, como un juego común de pelota, derivaban de rituales agrarios. El fin último era, influir eficazmente en el desarrollo de los sembradíos para asegurar la cosecha. Un juego denominado “m'botó”, cuya práctica se extendió a las parcialidades de los Valles Calchaquíes con algunas va­riantes, constituye una celebración con relación al creci­miento del maíz.  El juego consistía en formar un círculo, donde los niños se arrojaban mutuamente con la palma de las manos un objeto volante hecho de hojas atadas de maíz, el cual tenía que ser recepcionado para evitar que cayera al suelo. Esto debía efectuarse sin descuido del receptor y de la buena intención del que lo arrojaba, en caso contrario el participante recibía una pena o castigo. Se jugaba únicamente en la época en que comenzaba a madurar el maíz.

La simbología de este juego está claramente representada en su con­cepción y sus reglas, donde el objeto volante es el sol y los jugadores constituyen las fuerzas que pudieran influir para no dejarlo decaer y que siga “brillando”.

CONCLUSIÓN DE 351 AÑOS
¿Una estirpe extinta?... Su cultura desterrada, sus sitios renombrados… Y quedó una nostalgia selectiva; fueron mitologizados y romantizados bajo la apariencia de arte y literatura. Defendieron su autodeterminación y su libertad durante 140 años. Fueron extrañados y despojados en 1666, y nuevamente en su nuevo destino fueron expoliados en 1812, y el arrebato de sus derechos continuó con un gobernador tucumano que pretendía expandir “la felicidad” y, en el nuevo milenio, tras 351 años, siguen siendo despojados por los nuevos conquistadores, los esbirros del Capital y de los sicarios del Imperio.   
por Chalo Agnelli

Director del blog EL QUILMER,

Pte. Asociación Historiadores Los Quilmeros. Vice de la 
Bibl. Popular Pedro Goyena
Quilmes, 1986-2016

FUENTES

Canals Faur, Salvador. “Las poblaciones indígenas de la Argentina” Hyspamérica Bibl. Argentina de historia y política, Bs. As. 1986.

Constanzó, María de las Mercedes. “Antropología Calchaquí” (Colección Zabaleta del museo de Ciencias Naturales B. Rivadavia). Publicación Nº 292 Dto. de Investigaciones Regionales. Inst. Antropología. U.N.T. Tucumán, 1942.
Gentile, Margarita E. "Contexto prehispánicos en papeles escritos: el aso de la apachita" CONICET - Museo de La Plata/IUNA, ATF. Centro de Estudios en Ciencias Soiclaes y Naturales de Chivilcoy CECH - Miradas al pasado desde Chivilcoy 2004. Pp. 615 a 627.


Lozano, Pedro. “Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán”. Buenos Aires (reimpresión): Imprenta Popular, 1873-1875

Magrassi, Guillermo E. “Los aborígenes de la Argentina _ ensayo socio histórico cultural” Ed. Galerna, Col. Búsqueda Ayllu. Entre Ríos 1990.

Mandrini, Raúl J. « Los pueblos originarios de la Argentina » EUDEBA, Bs. As. 2005

Moffatt, Alfredo. “Psicoterapia del oprimido – ideología y técnica de la psiquiatría popular” Ed. Librería ECR S.R.L. Bs. As. 1974.
Nieva, Felipe Jesús. "El legado de los Quilmes" - Manifestaciones y expresiones formativas en esta cultura. Ediciones del rectorado Univ. N. del Tucumá. Tucumán, 2004.

Otamendi, Luis E. “Historia del a Reducción – 1666/1812” Municipalidad de Quilmes, Dirección de Cultura, Biblioteca Pública Municipal Serie Archivos y Fuentes de Información Nº 2. Quilmes, julio de 1968.

Piossek Prebisch, Teresa. “Los Quilmes – legendarios pobladores de los Valles Calchaquíes” (texto bilingüe, castellano - inglés) Edición de autor. Tucumán, 2004

Turbay, Alfredo. “Quilmes poblado ritual incaico, el “Machu Pichu” del Valle Calchaquí” 2ª Ed. corregida de “La fortaleza-templo del Valle Calchaquí” Ensayo. Editorial-Distribuidora Castelar. San Miguel de Tucumán, 1993.

Ver en EL QUILMERO del jueves, 8 de octubre de 2009, LA LENGUA DE LOS QUILMES - EL CACAN LA LENGUA DE LOS QUILMES http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/10/la-lengua-de-los-quilmes.html/

NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del domingo, 26 de julio de 2015, JUAN DEL POZO Y SILVA, EL TRAJINANTE http://elquilmero.blogspot.com.ar/2015/07/juan-del-pozo-y-silva-el-trajinante.html

[2] Turbay, Alfredo, Pág. 37 y 38
[3] Historia el a Campaña etc. tomo II Pág. 432
[4] Antropología calchaquí, Pág. 261.
[5] Canals Frau, Pág. 478
[6] Seguimos el libro de Otamendi.
[7] Boman, Eric. Antiquites de la region andine de la Republique Argentine et du desert d'Atacama". París, 1908
[8] Nació en Falum, Suecia el 5 de junio de 1867. En 1887, llega a la Argentina, luego de realizar estudios de antropología y trabajar en el Museo de París. Se desempeño como docente secundario en Buenos Aires y Catamarca, donde también fue Juez de Paz, para lo que se naturalizó argentino. En 1903, participó de la expedición sueca dirigida por el barón Erland Nordenskiöld. Llegó a Salta, estudió el valle de Lerma, la quebrada del Toro, la quebrada de Las Cuevas, la puna jujeña, la quebrada de Humahuaca y concluyó en la ciudad de Jujuy. Presentó un trabajo etnogeográfico, reconstructivo de la antigua cultura calchaquí y sus relaciones con la civilización incaica.
En 1904, participa en la expedición francesa de Créqui-Monfort y Sénéchal de la Grange, que incluían los territorios de Argentina, Bolivia y Chile. De esta última publicaría una obra que obtuvo un premio de la Academia Francesa donde no solo da cuenta de hallazgos sino que realiza análisis y cronologías. El material extraído está actualmente en el Museo del Hombre de París. En los años siguientes se dedicará a la arqueología de La Rioja; publica resultados de trabajos en el Pucará de los Sauces, El Fuerte de los Pantanos, Sierra de Famatina, y una obra de síntesis "Estudios arqueológicos riojanos" trabajo pionero en la provincia y aporte muy valioso al conocimiento de la arqueología regional. Es a él, la arqueología riojana, debe sus aportes más valiosos. Su mérito es el de haber realizado muchísimos trabajos de campo.
Ocupó diferentes cargos en el Museo Nacional de Historia Natural de Buenos Aires, su obra sigue siendo considerada de gran valor.
Murió pobre en 1924, sus colegas se encargaron de enterrarlo en el cementerio alemán de la ciudad de Buenos Aires, posteriormente sus restos fueron trasladados al monumento en honor a los arqueólogos del Pucará de Tilcara junto a los de Salvador Debenedetti.
[9] Ver más en http://www.comechingonia.com/ Comechingonia Virtual: año 2011, Vol V  Nº 2 “Análisis preliminar de la cerámica indígena de la Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los indios quilmes” de Florencia Vázquez y Verónica Marti - Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Quilmes.
[10] "Relaciones geográficas de Indias" (Madrid, 1885), Tomo II, apéndice 30, III. Recién en 1893, en La Plata, se publica "Arte de la lengua toba", escrito por Alonzo de Barcena a mediados del siglo XVI.
[11] Moffatt, Alfredo, Pp.182 a 185
[12] Ver: http://paisdelosquilmes.blogspot.com
[13] Lozano, Pág. 423

viernes, 29 de abril de 2016

ARCHIVO HISTÓRICO ´SILVIA MANUELA GORLERI` (COLABORACIÓN)

Recuperación y Puesta en Valor del Archivo Histórico 
"Silvia Manuela Gorleri"
de la Unidad Académica
“Escuela Normal Superior de Quilmes”
Resumen 
A continuación se detallan las actividades realizadas por un grupo de voluntarios a lo largo de diez años para recuperar, conservar y poner a disposición del público el acervo documental de la centenaria Escuela Normal de Quilmes. Se estimaron las horas trabajadas. Se muestra el impacto comunicacional de las herramientas virtuales: el Blog y el Facebook. Finalmente, se plantean las necesidades en esta etapa.

Introducción 
La Escuela Normal de Quilmes fue fundada en 1912. Se trata de una institución muy reconocida a lo largo de su dilatada historia, pues es fruto de la inquietud de la población quilmeña de la época, que se movilizó para crear la primera escuela secundaria pública en el distrito, además de ser la primera –y durante mucho tiempo la única- Escuela Normal pública entre Buenos Aires y La Plata. Así, el 23 de octubre de 1912 se inauguró oficialmente la “Escuela Normal de Maestras”, que inició sus clases con un Curso Normal integrado por 42 alumnas y un departamento de Aplicación que incluía los 7 grados con un total de 151 alumnos. En 1914 pasó a denominarse “Escuela Normal Mixta” y dos años después se graduó la primera promoción, compuesta por 21 señoritas y un varón proveniente de otro establecimiento.
En la actualidad, la Unidad Académica comprende todos los niveles de enseñanza, desde Inicial hasta Superior, con una matrícula aproximada de 3.000 alumnos. En ella se dictan las carreras de Profesor en Ciencias Sociales –tanto con orientación en Geografía como en Historia- Profesor para Nivel Primario, Inicial y Especial, además de Post Títulos.
En las condiciones en que encontramos hace diez años, el fondo documental de esta escuela ya centenaria no podía ofrecer su tesoro. Necesitaba ser limpiado, organizado, reubicado, catalogado y requería que su documentación fuera adecuadamente descripta y reseñada en índices para su posterior aprovechamiento a los fines de la investigación. Y, eventualmente, digitalizada…
Esta presentación tiene la intención de mostrar el camino recorrido por un grupo de docentes, alumnos y exalumnos de la Escuela Normal de Quilmes desde el descubrimiento del fondo archivístico escolar hasta la actualidad, en el marco del proyecto de rescate y puesta en valor de dicho patrimonio cultural. Se ha organizado cronológicamente para su mejor comprensión. 
Año 2006 
La idea nació en la primavera de 2006, al abrigo de la sorpresa y preocupación de un grupo de alumnos del profesorado de Historia que se encontró –azorado- frente a un depósito de documentación en estado de total abandono, estragado por plagas, polvo y humedad.
El acervo archivístico estaba depositado en un sótano, donde se hallan las calderas de calefacción central y la cisterna; en una de sus paredes se habían producido filtraciones de agua por una cañería averiada de la cocina del Jardín de Infantes aledaño, filtraciones que dañaron documentos colocados en estanterías adosadas a dicho muro.
El mobiliario del depósito era variado, desde antiguos armarios de madera con puertas de vidrio a estanterías abiertas, algunas metálicas y otras de madera, casi todas en deplorable estado.
La mayor parte de los documentos se encontraba en carpetas de cartón, atadas con cinta de tela y rotuladas por período o por letra y número en el caso de los legajos. Esto es así con respecto al material más antiguo. El más reciente se encontraba en biblioratos o, en algunos casos, apilado sobre diferentes superficies, dada la escasez de mobiliario, aparentemente sin clasificar. Se han hallado documentos previos a la fundación, datados en 1911.
El estado general denotaba una gran acumulación de polvo; en la estantería que sufrió mojadura había hongos y/o mohos. Se han observado “piojos de los libros” (Corrodentia). Se ha visto gran cantidad de documentación encuadernada atacada por carcoma (Stregobium paniceum). En algunos materiales se observaron rastros de “pececito de plata” (Lepisma saccharina). También se han observado rastros de roedores. Había cucarachas, habituales en toda la región. La luz artificial era muy pobre y no había luz natural para inspeccionar todos los sectores adecuadamente. Muchos de los libros encuadernados se han deformado por no estar colocados en los estantes en la posición correcta, así como los papeles encarpetados.
Planteado el problema ante las autoridades del establecimiento, de inmediato se mostraron dispuestas a buscar soluciones.
Se organizó el dictado conferencias de sensibilización para alumnos y docentes, la primera titulada “Algunas ideas sobre los archivos y sus usos”, la segunda titulada “Conservación de documentos de archivo. Recomendaciones y Técnicas para un adecuado resguardo” a cargo de especialistas (octubre 2006). Se convocó a todos los alumnos de la carrera para dar a conocer la situación y compartir ideas (noviembre 2006)
Se redactó un Anteproyecto de Recuperación de este patrimonio.
Se solicitó ayuda técnica a la Biblioteca Nacional de Maestros, cuya Directora Lic. Graciela Perrone, realizó personalmente una observación del repositorio y comprometió su colaboración (noviembre 2006)
Se aprovechó una reunión con el Director y la Subdirectora de la Rama de Enseñanza Superior de la Pcia. de Buenos Aires del momento, en la que se los interesó en el proyecto.
Se estableció contacto con la Prof. Marcela Pelanda, responsable del proyecto del Archivo de la Escuela Normal Nº 1 de Ciudad de Buenos Aires; se realizó una visita a dicho establecimiento y se acordó mantener el contacto. 
Año 2007 
En las Primeras Jornadas de Investigación y Docencia que organizó el Instituto para iniciar el ciclo lectivo 2007, se incluyó una presentación a cargo de la Directora de la Biblioteca Nacional de Maestros (en adelante BNM), quien anunció la futura elaboración de un Programa Nacional de Archivos Escolares. Dicho programa se aprobó por Resolución Ministerial Nº 2017/07 en setiembre y nuestro proyecto se transformó en el Caso Piloto Nº 1 del país.
Un equipo de expertas de la BNM realizó un acabado diagnóstico del estado del repositorio y emitió criterios de intervención, que guiaron las siguientes acciones. La primera de éstas debía ser la inmediata desinsectación del fondo archivístico, para lo cual se solicitaron presupuestos y un subsidio a la Fundación Rocca, que se materializó aproximadamente un año más tarde.
Entretanto, alumnos y docentes voluntarios concurrieron varios sábados al subsuelo para hacer limpieza “gruesa”, es decir, eliminar telarañas, residuos de insectos y roedores, polvo, y para acomodar un poco mejor el mobiliario y guardar provisoriamente en cajas los materiales que estaban en el piso.
La BNM suministró una capacitación teórico-práctica “in situ” a los alumnos y docentes que participaban en este emprendimiento. 
Año 2008 
El año 2008 planteó una emergencia: la empresa proveedora de gas natural no habilitaría la utilización de las calderas en tanto estuviera depositado en el mismo ambiente ese cúmulo de papeles, por el riesgo de incendio que suponía. En consecuencia, la Dirección de la escuela tomó la decisión de trasladar el repositorio al único espacio libre: el escenario (una habitación cerrada), en tanto se realizaran gestiones tendientes a la finalización del edificio, cuyos planos fueron reformulados con vistas a incluir en su diseño las dependencias apropiadas para la biblioteca, el museo, el archivo y el centro de investigación que se pretendía tener.[1]
Acto seguido, alumnos, docentes y no docentes emprendieron la ardua tarea de trasladar muebles y documentos al escenario, dedicándole tiempo personal, horas de clase y de estudio durante dos semanas intensas, en abril de 2008. Inmediatamente después se contrató la desinsectación indicada (mayo 2008)
También en este período se diseñó un Blog, pensado como un registro de acceso público al proyecto, como un medio de conexión con otros equipos nacionales y extranjeros interesados en la misma idea, y como un medio tecnológico de capacitación interna acorde a las posibilidades del siglo. (http://www.archivo104.blospot.com)
Ese mismo año se presentó ante la ONG de exalumnos (EXANQUI) el Proyecto y ellos decidieron participar de diferentes maneras: con trabajo voluntario y con modestos aportes monetarios.
La BNM contribuyó con dos subsidios, uno para la adquisición de materiales de trabajo y otro para la adquisición de mobiliario y dispositivos electrónicos. 
Año 2009 
Durante el año 2009 se continuaron las sesiones semanales de trabajo voluntario con alumnos y exalumnos de la institución, realizando la limpieza manual de los documentos y su acondicionamiento para una mejor conservación.
Se realizaron cuantas capacitaciones fueron posibles, y se aumentaron las estrategias de difusión del Proyecto.
Se realizó un convenio con el ISFDyT Nº 8 de La Plata, la institución de la Provincia que ofrecía la Tecnicatura en Archivística para que los estudiantes pudieran realizar en este Archivo sus Prácticas Profesionales. Asistieron 4 alumnos.
En noviembre se asistió al VIII Congreso de Archivistica del Mercosur, realizado en Montevideo. 
Año 2010 
El año 2010, como los anteriores y los subsiguientes hasta la actualidad, se realizaron reuniones semanales de trabajo en la Sala del Archivo con voluntarios alumnos y exalumnos, siempre coordinados por la Profesora Raquel Gail, en carácter ad-honorem.
La BNM envió otro subsidio que permitió adquirir más estanterías apropiadas, sillas, cajas de calidad archivo y un dispositivo para mensurar las condiciones de humedad y temperatura ambiéntales (Termohigrómetro)
La Prof. Gail realizó un posgrado titulado “Experto Universitario en Gestión Documental y Administración de Archivos” en la Universidad FASTA de Mar del Plata (a distancia), costeado de su propio peculio, a fin de disponer de algunas herramientas conceptuales para llevar adelante el proyecto.
Además de participar en diversas Jornadas de Capacitación realizadas en Ciudad de Buenos Aires, sobre temas de Conservación, Preservación e Historia de la Educación. 
En el mes de junio fue invitada a exponer el Proyecto en una reunión de Referentes Bibliotecarios de toda la Provincia, llevada a cabo en la DGCyE.
Ante la necesidad de contar con profesionales idóneos, se iniciaron gestiones para la creación de la carrera de Archivística en la región. 
Año 2011 
El año 2011 se inició con un Taller de Historia Oral, a cargo de la Profesora Laura Benadiba, para todo el alumnado de la carrera de Historia.
Se continuó con la labor semanal en la Sala de Archivo.
Se realizó un acuerdo con una docente de Historia de la Educación para que las alumnas hicieran un Trabajo Práctico con fuentes del Archivo de la institución. Para ello, se les dictó un breve Taller de Descripción de Documentos. En contrapartida, realizaron la limpieza mecánica de los registros que debían consultar. 
Año 2012 
El año del centenario de la fundación del establecimiento significó un aprovechamiento intensivo de los documentos del Archivo. Algunos miembros de EXANQUI (ONG de exalumnos) relevaron las nóminas de los egresados del nivel primario y secundario desde la creación de la escuela hasta 1969, que junto con algunas investigaciones realizadas por el Prof. Chalo Agnelli dieron forma al libro “Historia para un Centenario. 1912 – 2012”.
En las Onceavas Jornadas Histórico-Fotográficas que se realizan en Quilmes anualmente se presentó la propuesta “Hacia la Fototeca Digital de la Escuela Normal de Quilmes”, que dio resultados inmediatos (setiembre 2012)
 La investigación en los documentos de Archivo permitió reconstruir las historias escolares de algunos jóvenes que años después fueron víctimas del Terrorismo de Estado.
En las Segundas Jornadas de Capacitación y Docencia de la Unidad Académica, se presentó una ponencia demostrativa del impacto comunicacional del Blog del Archivo (octubre 2012)
 Año 2013 
A partir de 2013 comenzaron a realizar las Prácticas Profesionales los estudiantes de 2º año del ISFDyT Nº 83, donde afortunadamente se inició la carrera en 2011. Esta actividad configura un beneficio mutuo para los aspirantes a Técnicos y para la organización del Archivo con criterios propios de la disciplina. El profesor que los acompaña participa comprometidamente en este proyecto.
Se continuó trabajando semanalmente en la limpieza de documentos.
Se dio acceso a un investigador de la Universidad de Buenos Aires para consultar documentos que eran de su interés sobre la salud de los adolescentes hacia mediados del siglo XX. 
Año 2014 
Se asiste a las Segundas Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.
Además de la tarea semanal que se continúa desde 2006 y de la asistencia de los alumnos de la tecnicatura del ISFDyT Nº 83, el año 2014 se enriqueció con la incorporación de una Conservadora que, como todos, trabaja ad-honorem.
Otro progreso significativo fue la posibilidad de mudar la Sala del Archivo Histórico a un ambiente exclusivo, separándola del Archivo de Gestión y permitiendo así mantener las medidas de protección del acervo que corresponden, evitando la manipulación imprudente y la utilización del depósito para otras actividades.  Gracias a un tercer subsidio enviado por la BNM se pudieron completar las estanterías que faltaban.
EXANQUI financió varias otras necesidades materiales de menor cuantía.
Se realizó la imposición de nombre al Archivo, homenajeando a la primera secretaria de la escuela, por tanto la primera responsable del archivo administrativo, en el marco de los actos del 102º aniversario. Se contó con la presencia de familiares de dicha docente en el acto, y de representantes del Centro de Documentación e Información de la DGCyE (CENDIE)
Se amplió la proyección a nivel mundial (Internet) con la apertura de un Facebook del Archivo.
En las terceras Jornadas de Capacitación y Docencia de la Unidad Académica, se presentó una nueva ponencia sobre el Archivo. 
Año 2015 
Se asiste a las 3as. Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.
Se reiteran las actividades que ya son rutinas de trabajo semanal. La Conservadora realizó la reencuadernación de algunos Libros de Calificaciones cuyas tapas estaban extremadamente deterioradas por acción de los insectos.
Una estudiante ya graduada en el ISFDyT Nº 83 realizó un contrato de pasantías en esta sede.
Además, desde el Centro de Documentación e Información de la DGCyE (CENDIE) se diseñó un proyecto de Capacitación para Bibliotecarios y Secretarios de las escuelas más antiguas de la Región IV, denominado "Archivos Escolares: buscando la historia escolar", aprobado por Resolución 2711/15 de la Dirección General de Escuelas y Cultura de la Provincia de Buenos Aires, en servicio y con puntaje para Bibliotecarios. Esta Capacitación toma como modelo el caso de la Escuela Normal de Quilmes. Debe destacarse que ello implica un importante reconocimiento para la labor desarrollada en el marco de la trayectoria de Recuperación y Puesta en Valor del fondo documental depositado en el Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri", que probablemente constituye un hecho único en su género en la Provincia de Buenos Aires y tal vez en todo el territorio de la República. 
 Silvia Manuela Gorleri

Año 2016 
Se asiste a las 4as. Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.
En abril se inician las actividades en la Sala del Archivo y se hace la apertura de la Capacitación para las escuelas centenarias de Quilmes.
Se ha hecho una estimación de las horas trabajadas en la Sala del Archivo y fuera de ella, como se detalla en los siguientes cuadros:

HORAS TRABAJADAS EN SALA AL 31/12/15

Participantes
Horas
%



•EXANQUI
3.167
49,25
•ISFDyT Nº 83 y Nº 8
1.865
29,00
•Unidad Académica
1.233
19,17
•Pasantes
54
0,84
•CENDIE
72
1,12
•Otros
40
0,62




6.431
100,00



HORAS TRABAJADAS EN TOTAL AL 31/12/15

Participantes
EN SALA
OTROS
TOTAL - %




•EXANQUI
3.167
7.237
10.404 - 76,12
•ISFDyT Nº 83 y Nº 8
1.865

1.865 - 13,65
•Unidad Académica
1.233

1.233 -  9,02
•Pasantes
54

54 -  0,40
•CENDIE
72

72 -  0,53
•Otros
40

40 -  0,29





6.431

13.668 - 100



IMPACTO DEL BLOG AL 17/4/16

TOTAL DE VISITAS RECIBIDAS: 319.586



1.                              Argentina                    156.677             49,02 %

2.                              Estados Unidos            31.203

3.                              Alemania                     14.926

4.                              México                        14.215

5.                              España                       13.221

6.                              Colombia                     11.369

7.                              Francia                          5.958

8.                              Rusia                             7.853

9.                              Ucrania                          3.008

10.                          Perú                              2.890

11.                          Resto del mundo          58.266

               TOTAL                   319.586
Conclusiones: 

Reflexiones sobre el voluntariado 
La gente servicial y modesta suscita una admiración inmediata. Las organizaciones suelen ver como una bendición a los que están dispuestos a asumir las pesadas, monótonas y poco gloriosas tareas que otros rechazan o que nadie más está en condiciones de hacer.
Como se mencionó anteriormente, docentes, alumnos, ex-alumnos y otros miembros de la comunidad comprometen su esfuerzo a través de contratos verbales y éticos, empeñan tiempo, se capacitan, robustecen la continuidad de la labor de recuperación del acervo documental y se hacen dignos merecedores de respeto y encomio por este hecho. En este caso, como en muchos otros, únicamente a cambio de la gratificación moral e intelectual que puede reportar esta tarea.
Sin embargo, muchos colaboradores tienen otras prioridades, igualmente respetables, y su dedicación al proyecto se verá afectada, cuando no subordinada, a cuestiones ajenas al mismo.
Los alumnos deben avanzar en su carrera, obtener su título de grado y, probablemente, partir en busca de su destino laboral. Quizás de las nuevas cohortes de estudiantes surjan algunos que deseen incorporarse y será necesario –en consecuencia- repetir la capacitación e integrarlos en los siguientes tramos del trabajo. Tendrán una visión fragmentada del proceso; no obstante, su participación será no sólo valiosa sino valorada. También los demás participantes pueden verse atraídos por otros proyectos o, presionados por circunstancias de la vida, abandonar éste transitoria o definitivamente.
La importancia de constituir un equipo de trabajo más o menos permanente se exhibe entonces en toda su magnitud. Si bien el compromiso es institucional, la cruda realidad es que el voluntariado es un camino horadado por baches más o menos profundos, que obstaculizan una fluida circulación.
Aparece, entonces, la necesidad de establecer cargos y salarios para preservar la continuidad de un programa de rescate del patrimonio que, día a día, adquiere – felizmente - mayor relieve y alcance a nivel nacional.
Tal vez no sea necesario pensar que, al inicio, cada escuela debe tener un archivista. Pero al menos las instituciones involucradas en este programa lo necesitan con toda seguridad, y muchas son las razones que hay para ello.
Por otra parte, parece legítimo preguntarse por las políticas públicas relacionadas con los archivos y con la educación. Algunas jurisdicciones, la Pcia. de Buenos Aires por ejemplo, ofrecen preparación profesional en esta especialidad [2], enmarcada en el sistema educativo formal. Sin embargo, no disponen de nichos laborales para los graduados, aun cuando el desarrollo de la disciplina ha demostrado hace tiempo su importancia.
Entonces, el Estado debería ser capaz de responder a las necesidades de los ciudadanos, promoviendo la implementación de mejores prácticas en el sector estatal y el desarrollo de más y mejores profesionales con vocación por lo público.
Cabe preguntarse, también, si se pueden desarrollar herramientas que permitan a la sociedad civil incrementar su capacidad de participación en las políticas del Estado.
A quienes trabajan con el objetivo de contribuir a mejorarlas en todo su proceso se les torna evidente que estos momentos requieren una mayor articulación de esfuerzos de los diversos actores de la sociedad - públicos, privados, organizaciones no gubernamentales y académicos - en pos de generar nuevas y creativas respuestas para enfrentar los desafíos.
La finalidad de los archivos, según Arévalo Jordán, es servir a los intereses de la investigación, en el sentido más amplio del término, y la condición fundamental para lograrla es que se encuentren perfectamente organizados desde su comienzo.
Los archivos son en sí mismos, por definición, centros de investigación histórica, y sus publicaciones (comenzando por sus inventarios), tienen una naturaleza científica y contribuyen, por ello mismo, con otras instituciones dedicadas a la investigación, al progreso de la historia. Su aprovechamiento exige la publicación de inventarios y otros instrumentos de trabajo, medios de acceso a los documentos. [3]
La utilización de los materiales se ve aun facilitada por la edición de volúmenes de fuentes, reivindicada por algunos autores como la primera de las tareas de servicio de los archivos. Asimismo, la publicación de estudios de historia de las instituciones cuyos fondos se conservan en los archivos constituye una inapreciable introducción a la utilización de dicho acervo. No es éste un aspecto menor de la actividad de los archivos sino que debe ser considerado como absolutamente esencial. [4]
Quizás otros organismos puedan colaborar con los archivos en la preparación de estos estudios, tales como las universidades o centros de investigación. En ese caso, debe ofrecérseles lo más rápidamente posible el acceso a los materiales y efectuarse acuerdos que determinarán prioridades. Editar colecciones de documentos y/o inventarios analíticos implica grandes esfuerzos e importantes gastos en desmedro, posiblemente, de la puesta en valor de una masa importante de los fondos documentales si no se dispone de los recursos humanos y económicos suficientes. En contrapartida, los archivos tienen la obligación de prestar todo el auxilio posible a dichos organismos para facilitarles el trabajo, lo que puede hacerse bajo diversas formas.
En el aspecto material, los archivos pueden recibirlos en sus propios locales – si tienen la capacidad adecuada - e incluso poner a disposición a tiempo parcial parte de su personal – si lo tiene -. También podrían establecer los archivos su propio plan de trabajo tomando en cuenta las necesidades de los centros de investigación.[5]
En ocasiones, los archivos proceden según las demandas que reciben, ya sea de organismos de investigación o de personas aisladas, y ello da lugar a la preparación de catálogos de un cierto tipo de documentos.
Puede ocurrir que, ante la falta de iniciativa de otras entidades y para llenar alguna laguna de la investigación histórica, los propios archivos tomen la decisión de afectar parte de su personal a un determinado tipo de trabajo histórico.
Pero el caso más frecuente, según explican los especialistas, es que los archivistas colaboren a título personal con instituciones o comisiones de investigadores o de publicaciones. Esta tarea puede absorber una pequeña parte del trabajo del archivista, o bien una porción significativa de su tiempo.
Otra posibilidad a considerar es la concurrencia de grupos de estudiantes interesados en recoger información para alguna tarea que les fuera asignada en sus clases, y que pueden estar acompañados o no por sus docentes; en cualquier caso, la visita al archivo y la búsqueda y consulta de las fuentes debe estar a cargo de un profesional archivista, que sabrá dónde se encuentra el material solicitado y el modo de salvaguardarlo cuando se lo utiliza.
Pues bien, cualquiera de las situaciones que se acaban de describir no se aplican en este caso. ¿Por qué? Simplemente porque no hay personal idóneo fijo destinado a ese sector de la escuela.
Es necesario destacar, igualmente, que la actividad propia del establecimiento genera a diario documentación que corresponde al archivo activo, la cual dentro de años pasará a integrar el patrimonio del histórico. Como se mencionó con anterioridad, ese sector recae -sin ningún género de dudas- bajo la responsabilidad del Secretario. Conviene, sin embargo, aclarar que la frontera entre uno y otro es algo difusa. En la actualidad, la archivología nos habla de un equilibrio indispensable entre el archivo histórico y el archivo activo.
Habrá, pues, que organizar, preservar y dar acceso a consultas e investigaciones todo el material no reservado que la unidad educativa disponga y que su archivo vaya a recibir en el futuro, que implique validar de manera fidedigna la historia de la educación local, regional o nacional.
En los ambientes académicos existe hace tiempo el reconocimiento de la escuela como una de las instituciones fundamentales de la sociedad contemporánea, espacio especializado en la producción y reproducción de la cultura; ello la sitúa, por tanto, como una localización privilegiada para comprender las dinámicas y los conflictos que involucra esa misma producción cultural. [6]
El debate sobre las culturas escolares constituye hoy por hoy una temática particularmente atractiva en el campo de la historiografía educativa. Debemos considerar en su interior el interés por la historia de las propias instituciones escolares, la sociología del currículo, las políticas de formación docente, la configuración y la representación de los sistemas educativos y de sus establecimientos, la definición de los saberes escolares, las relaciones entre el campo académico y el escolar, así como las relaciones sociales gestadas al interior de la escuela y las relaciones entre la institución y su entorno a lo largo del tiempo.
Es en ese contexto que la documentación producida por dichas instituciones adquiere relevancia para el investigador. Los espacios de información especializada son fundamentales para el apoyo a la investigación.
También la facilitación de la gestión documental activa, el control del movimiento documental en sus distintas etapas, la innovación funcional y tecnológica en la administración del archivo requiere la participación de personal idóneo.
Probablemente sea necesario introducir nuevas tecnologías, cuya utilidad, ventajas y limitaciones, especificaciones técnicas, sistematización y normalización, se discute hoy por hoy en numerosos foros del ambiente profesional.
Todo ello exigirá la dotación de recursos materiales y humanos. En el caso descripto en este documento, “descubrir” el repositorio, generar el proyecto de puesta en valor, iniciar el camino desde el asombro y la ingenuidad profesional, avanzar sin pausa, alimentar esperanzas, contemplar con ilusión los progresos, de la misma manera que se observa el crecimiento del hijo que se pone “los pantalones largos” –se decía en otra época- plantea un desafío para afrontar las etapas por venir. 
“…en este hacer de la nada, o con lo que nos parece tan poco, es que reclamo la atención, para contemplar cómo se despliegan estas conductas generativas de transiciones hacia nuevos tiempos, hacia nuevos espacios socioculturales que están operando a manera de resignificaciones creativas y operativas de rituales de pasaje.” [7] 
Desde aquí se reclama la visibilización del archivo, la asignación de recursos materiales y humanos, la opción a gestar centros de investigación escolar, la profesionalización, se reclaman, en fin, las condiciones para hacer historia.
Prof. Raquel Gail
Coordinadora (ad-honorem)
Proyecto Recuperación Archivo Escolar
Escuela Normal Superior de Quilmes 
www.archivo104.blogspot.com 
FB: Archivo Histórico Normal Quilmes  
"Detrás de cada papel, existe la necesidad concreta de una persona"

NOTAS:

[1] El edificio actual fue parcialmente inaugurado en 1986, en lugar de la casona del siglo XIX que había ocupado la escuela desde 1915, y a la fecha no ha sido terminado de construir.
[2] Desde 1983.
[3] Walne, Peter (comp.) Techniques modernes d'administration des archives et de gestion des documents: recueil de textes. UNESCO.
[4] Id.
[5] Id.
[6] Martins, María do Carmo. Os desafios para a organização do Centro de Memória da Educação da UNICAMP, ou de como constituir coletivamente um “lugar de memória”.
[7] Distéfano, Graciela. “Ritos de pasaje.” Consultado en:
http://www.artealdiaonline.com/Argentina/Periodico/165_Julio_2009/Ritos_de_pasaje 

Publicado por Raquel Gail para Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes "Silvia Manuela Gorleri" el 4/25/2016 08:49:00 p. m.