viernes, 12 de agosto de 2016

ENCUENTRO ANIVERSARIO CON EL CACIQUE FRANCISCO CHAILE Y COMUNEROS - 11/08/2016


Si olvidamos los cimientos y si olvidamos a quienes hicieron los cimientos el futuro nos los reclamará. Mucho se habrán equivocado nuestros maestros, pero a ellos debemos que nos enseñaran a reconocer quienes fueron nuestros fundadores. Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana.

“QUILMES: UNA HISTORIA DE DOLOR, DIGNIDAD Y ESPERANZA”
APERTURA POR CHALO AGNELLI
Buenas tardes a todos. Agradezco la amabilidad de la bibliotecaria Bibiana Riomayor y de Patricia Cameron, directora de la Escuela Media Nº 16 "Fortaleza de los Quilmes", con quien hemos desarrollado trabajos históricos sobre Quilmes en dicha escuela, por invitarme a compartir esta mesa con Francisco Chaile y estos comuneros que nos visitan.
Entre los muchos actos que a nivel oficial y de Instituciones
privadas, se están realizando, es un honor muy grande para Quilmes y para todos los quilmeños conmemorar los 350 años de la primera población, junto a Francisco Chaile, acompañado por: Sergio Rafael Condorí, Sonia López, Gustavo Maita y otros hermanos de este y aquel Quilmes del Tucumán.
El nacimiento de esta localidad, que alguna vez se llamó el Pago de la Magdalena, que con la llegada compulsiva de quilmes y acalianos
se transformó en la Reducción, el pueblo luego, la municipalidad más tarde y la Ciudad de Quilmes en 1916, coincidiendo este año, el 2 de agosto, con esta designación, ambas fechas unidas al Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional; coyuntura histórica de una Nación en armas contra el colonizador que establece un paralelismo con la emprendida por quilmes, acalianos y las otras naciones del valle del Yocavil, por la preservación de su independencia, amenazada por el conquitador español que les llevo 130 años de luchas sangrientas.
‘Quilmes’, el patronímico, es lo único que nos quedó, lo único que prevaleció aquí, a orillas del Plata, de esa Nación bravía, pues su cultura fue aniquilada absolutamente, cual era el plan del conquistador al ‘extrañarlos’ a estas costas. Ahora la estamos recuperando.
Yo viví los actos aniversarios de los 300 años y si bien antes hubo algunos atisbos de reconocimientos a nuestros primeros pobladores,
fueron insuficientes. En 1934, alumnos del Colegio Nacional proyectaron levantar un monumento a quilmes y acalianos apoyados por algunos pocos profesores, concejales y por el escultor don Luis Peroloti - que por esos años vivía en Don Bosco - la idea quedó en la nada hasta que se retomó el demorado homenaje y el 14 de agosto de 1986, fecha en que se conmemoraban los 320 del establecimiento del pueblo de Quilmes se emplazó el monumento en la avenida Otamendi. Habían pasado 52 años. 
Esto me hace pensar, cuánto ha cambiado el pensamiento y la actitud de los argentinos hacia nuestros hermanos originarios de América, de nuestra Argentina.
Cuando íbamos a la escuela primaria, apenas se mencionaba a
estas naciones que enfrentaron al conquistador y, en los actos nos disfrazaban de indios con plumas y taparrabos aceptando mansamente el destino de la derrota... con la cruz y la espada. En la escuela secundaria eran una clasificación fría, oficializada, europeizante, netamente demográfica, confusa de exónimos, con escasas diferenciaciones culturales, donde siempre aparecía el calificativo “los salvajes”…
Luego nos encontramos ‘raras Avis’, como lo fueron el profesor Rodolfo Marediz, don Luis Otamendi, la investigadora Guillermina Sors, etc., quienes nos hicieron entender que: “Las tres corrientes colonizadoras, fueron tres avanzadas conquistadoras; que la guerra de la triple Alianza” contra el Paraguay, fue “la guerra de la triple infamia”, que la “Campaña al desierto”, fue la “conquista de un territorio poblado por numerosos pueblos
de desierto no tenía nada… y otras coyunturas por el estilo que se fueron develando en la conciencia de algunos. En los últimos 30 años, aproximadamente, año más, año menos, en Quilmes esta conciencia creció y siguiendo la huella que trazaron figuras consulares de nuestra historia la divulgación y difusión de nuestras esencias hasta hoy es incontable. Figuras que tendieron puentes para el encuentro como las docentes Lucrecia Lombán, Marta Fajardo, Angélica Dipalma, Haydee Domínguez, Stella Maris Donati y Ana María Franceschini, el padre Luis Farinello, el Pastor Blatezki, el Dr. Angelino, el escritor Carlos Patiño, el periodista Dardo Abbatistta, etc., etc., etc. 
Los otros día en la ceremonia de la Pachamama comencé a pensar en esto, iniciado con los festejos del Inti Ramy, que celebramos en la Biblioteca Popular Pedro Goyena inaugurando la primera “apacheta” quilmeña, motivación que siguieron luego algunos jardines de infantes, como en 902, el 916, etc. y se sigue esparciendo.
Hoy, muchas de nuestras escuelas llevan nombres que recuerdan esa historia que según el arqueólogo y antropólogo quilmeño Mario Cigliano tiene 8000 años, nombres como “Fortaleza de los Quilmes”,Cacique Martín Iquin (Jardín 921), “Isabel Pallamay” (Jardín 922), ”los Kilmes” (E. Primaria Nº 41).
Tenemos una waca realizada por Teófílo Yapura frente a la Catedral donde estuvo el cementerio indio que aún guarda los restos de la cacica Isabel Pallamay,  monolito donde había una placa en su memoria, hoy destruida, pero esperanzados que el 14 de setiembre próximo se reponga.
Asimismo el Proyecto Arqueológico Quilmes está haciendo un trabajo de investigación excelente por la pasión de sus dos promotoras Florencio Vázquez y Verónica Martí, seguidoras de la obra iniciada por la arqueóloga Zunilda Quatrín.
Recomiendo visitar, estos días, la extraordinaria muestra de trabajos de los escolares del Distrito que se exhibe en el Centro de Proyección Audiovisual Leonardo Favio. Motivada por la
propuesta previa de Jefatura de Inspección en las tres jornadas para directivos de todos los niveles que se realizó en la UNQUI en el mes de junio.
Quilmes cumple 350 años, y como dijo metafóricamente la Lic. Nancy Castagnini recientemente para el diario Clarín Zonal que salió hoy: “somos algo más que espuma”.
Quilmes es la segunda población en la provincia de Buenos Aires - después de Baradero que se fundó en 1616 -; somos la única en la provincia cuyo nombre es el patronímico de un pueblo originario, un pueblo que lucho 130 años contra el conquistador defendiendo su autodeterminación, su cultura, sus tradiciones, su Independencia; un pueblo que nos dio toponimia y gentilicio, dos causales que además de distinciones son una obligación a honrar. Chalo Agnelli
"Hay mucha gente que cambia el mundo
sin salir en los diarios"

jueves, 11 de agosto de 2016

NUEVO LIBRO: "DECLARACIÓN DE CIUDAD AL PUEBLO DE QUILMES, LEY 3627 DEL 2 DE AGOSTO DE 1916".

"Cuando se hace historia, cuando se recupera el pasdo
se transforma el presente y el pasado." 
"DECLARACIÓN DE CIUDAD AL PUEBLO DE QUILMES, LEY 3627 DEL 2 DE AGOSTO DE 1916" de Chalo  Agnelli. Ed. Jarmat, 2016.
Presentación el lunes 15 (feriado) de agosto a partir de las 16 hs. en la Biblioteca Popular Pedro Goyena en el marco de su 57º aniversario (San Luis 948 e/Larrea y Azcuénaga) Y como parte de los homenajes a los 350 años de la primera población de Quilmes.
Libro declarado de interés municipal por el H.C.D.; que cuenta con la adhesión de la Junta de Estudios Históricos y la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros.

domingo, 7 de agosto de 2016

1 DE JULIO FIESTA DE LA PACHAMAMA EN QUILMES

Chalo Agnelli
LA PACHAMAMA 
El 1 de agosto de 2016, se celebró el día de la Pachamama, en la
Plaza San Martín, vórtice fundacional de la Reducción de los Quilmes y Acalianos. Todas las agrupaciones indias de distintas naciones se encontraron junto a la waca de Teófilo Yapura en la plaza San Martín, frente a la cual se hizo un hoyo en la tierra donde se volcaron los componentes del tributo y representantes de las distintas parcialidades se refirieron a la significación del acto.
La ceremonia contó con una extraordinaria cantidad de público: vecinos, autoridades municipales, alumnos de la escuela primaria Nº 1, que tenían muy claro el sentido profundo de ese acto, indudablemente bien informados por sus maestras y representantes de otras Instituciones.
Los presentes hicieron una gran rueda en torno al monolito y en voz alta presentaron y sus anhelos comunitarios a la Madre Tierra, es decir, a la Naturaleza de la que somos parte intrínseca. Fue palpable el sentimiento de hermandad y unidad con nuestro suelo. La reflexión sobre estos hechos nos acompañó el resto del día. “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”. 
LAS RAÍCES 
Cuando iba a la escuela, entre los `50 y los `60, nadie nos explicaba el por qué esta localidad se llamaba Quilmes; ni cuáles fueron los acontecimientos de su primera población fundacional. Salvo alguna
alusión que hizo la maestra de primer grado, la señorita Stella Maris Deambrosi y en el secundario el profesor Rodolfo Merediz. Mucho menos recibieron al respecto mis hermanos mayores.
Luego las charlas, conferencias
 de nuestros máximos historiadores y sus investigaciones de índole histórica en la prensa local; el libro “Quilmes Colonial” de Guillermina Sors, la primera historiadora que dio, de un pueblo originario, una visión netamente aborigenista; el “Historia de la Reducción / 1666-1812”, de don Luis Otamendi, uno de los más estudiosos historiadores compenetrado
en el origen indio de nuestra Partido de Quilmes, discípulo del Dr. Craviotto, que nos introdujo en el pasado íntimo y esencial de nuestra patria chica.
Por supuesto que en la escuela se daba una fría clasificación de los aborígenes argentinos; categorizados regionalmente, cargada de una comparación subliminal de su vida “salvaje” con la del “civilizado” europeo que llegó con la conquista; esas culturas americanas originarias eran ajenas a la historia eurocentrista que se impartía en las escuelas. “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”. 
HISTORIA NUEVA 
Pero los nuevos aportes germinaron en los más curiosos, los de mayor arraigo local, los que también mamamos en nuestros hogares, que la identidad de quilmeños era un privilegio que nos había dado la vida, hasta ese punto la extremaban nuestros abuelos aquí nacidos.
El recordatorio de los 300 años de aquella primera población – 1666 – transcurrieron en lo local con un cronograma de actividades extraordinario y a pesar de que el país padecía otro golpe de estado cívico-militar, los que no estuvieron dispuestos a que nos taparan los cimientos persistieron en el cometido de traer la historia local a la puerta de cada casa, a cada escuela, a cada club barrial, a cada sociedad de fomento... Eso fortaleció aún más la identidad y la pertenencia y otros fueron contagiados endémicamente.
Otamendi, Craviotto, Barrera Nicholson López, Ales, Goldar, Lombán, Palmira Bollo Cabrios, María del Carmen Aispurúa, Levorati… nos formaron para preservar nuestro pasado auténtico, para ser sus divulgadores de por vida. Así nos pusimos a leer, a preguntar, a investigar y se nos gestó un fuerte sentimiento de honra a nuestros fundadores, esas parcialidades del noroeste que fueron traídas compulsivamente a estas costas del Río de La Plata: quilmes y acalianos. Supimos de su bravura para enfrentar al conquistador durante 130 años; el único pueblo de América toda que por generaciones enfrente la usurpación y la esclavitud. Aprendimos del alto nivel de su cultura, de su civilización milenaria, de sus tradiciones, supimos que tenían su propia lengua, el cacán, que el conquistador se ocupó exitosamente en enmudecer bajo pena de muerte. Y para que no se olvidaran esos cimientos los llevamos nosotros como educadores a nuestras aulas, a nuestros medios sociales de comunicación a la gente que, como nosotros, no había sido formada en el conocimiento y el amor a la propia historia, esa historia que nos hace únicos; la segunda ciudad de la provincia de Buenos Aires en antigüedad; la única que lleva el nombre de un pueblo originario que, no solo nos dio toponimia, sino nos lego su gentilicio, por eso sin sangre india, aun somos ‘quilmeños’.

Cada uno planta la propia semilla con la que vino al mundo en la tierra que le corresponde o que elige para establecer su cosmovisión. Esa semilla hizo raíces y nacieron brotes. Las raíces originarias son propias de cada persona y la inquietud, la disposición para cultivarlas puede darse en cualquiera momento de la vida y en el suelo que uno elige: en el que nació y se crió o en el que sólo se crió o en el que le legaron sus antepasados o en el que un día sin proponérselo descubrió como el propio, el propio lugar en el mundo. “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”. 
INTI RAYMI 
El 20 de junio, de cada año la Comunidad Indígena Quilmes realiza en la Plaza San Martín la celebración del nuevo año 5524 de su
calendario. El festejo, del “Inti Raymi”, que en quechua significa Fiesta del Sol, es una antigua ceremonia religiosa andina en honor al Inti, el padre Sol es una de las festividades de origen incaico, que da inicio a un nuevo año agrícola.  Quilmes es el primer Municipio de la Provincia de Buenos Aires que incorpora al Estado las comunidades originarias, impulsando de esta forma la preservación de sus culturas, costumbres, e inclusión plena de los hermanos originarios de las distintas comuni­dades y anualmente realiza este festejo ancestral en la Plaza San Martín, en torno a la cual se afincaron los quilmes y acalianos cuando fueron traídos compulsivamente a la malhadada Reducción hace 350 años. “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”. 
LA APACHETA QUILMEÑA 
El sábado 30 de abril de 2016, se inauguró en el Jardín que se halla frente a la Biblioteca Goyena bautizado “Alejandro Re”, en
memoria de ese quilmero, historiador aborigenista, la primera “Apacheta” que se levantó en el  Quilmes del Río de La Plata. [1]La apacheta o apachita, es un montículo de piedras colocadas en forma cónica una sobre la otra, como ofrenda realizada por los pueblos. Se tratan de verdaderos monumentos indígenas de valor sagrado, los que se construyeron en diferentes puntos a orillas de los “caminos del Inca”. 
Como vieja costumbre de dejar piedras a la orilla de los caminos, las convertía con el paso del tiempo en marcas, a manera de hitos.
Es en esos puntos donde los viajeros piden y agradecen a la Pachamama y a los Apus, dioses de las montañas. 
Se creía que dejar una piedra protegía al viajero que pasaba por el lugar, la que se ofrecía junto al acullico de hojas de coca, tabaco y bebidas fermentadas, entre otras cosas. La apacheta no se erigía como túmulo funerario ni como lápida. La gran mayoría se levantan en solitario y aisladas, y quitar las piedras de la apacheta es profanación, equivalente al sacrilegio pues son sagradas para tal rito. “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”. 
CONCLUSIÓN 
Hoy el Quilmes del Río de La Plata imbuido de la cultura originaria
de nuestros pueblos fundadores. Varias escuelas tienen nombres indios: “Fortaleza de Los Quilmes”, “Martín Iquín” (hermanada con otra del mismo nombre la Nº 213 que se halla, el la localidad de Quilmes, de Tafi Del Valle, en la provincia de Tucumán a 3 Km de la Ruta Nac. Nº: 40), el Jardín Isabel Pallamay, Etc.

Además desde 1998, muchos estudiantes locales, visitan la Ciudad Sagrada y su entorno, donde este pueblo bravío enfrentó durante 130 años al conquistador. Hoy a ejemplo de la Biblioteca Popular Pedro Goyena y prédica de Los Quilmeros, se están haciendo 'apachetas' en muchas escuelas primarias y jardines de infantes.
Estas ceremonias o rituales fundamentalmente son sustancia activa de identidad con el suelo y la historia. A estos 350 años de historia le hemos sumado 5174 años del calendario Inca.
Los nuevos imperios se podrán llevar muchas cosas, nos podrán tergiversar un poco, pero no se podrán llevar la esencia de nuestra cultura originaria, de nuestras tradiciones, un espíritu misturado que supo amalgamar bien, estamos más firmes que nunca en la proyección de quienes somos, de donde venimos y a donde pertenecemos, como no pudieron aquellos otros imperios del pasado... y no es optimismo ingenuo es la convicción que da el pertenecer... “Pachamama, Santa tierra, Kusiya, Kusiya”.
Chalo Agnelli
Fotos: Ignacio Berrino
NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del martes, 3 de mayo de 2016, SE INAUGURÓ EL JARDÍN ALEJANDRO RE (COLABORACIÓN)


http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2016/05/se-inauguro-el-jardin-
alejandro-re.html