jueves, 18 de agosto de 2016

LA ESTACIÓN DE BERNAL NUEVOS DATOS DE SU FUNDACIÓN



LA ESTACIÓN DE BERNAL O EL PRIMER PARADOR QUE LE DIO ORIGEN SE CREÓ POCO ANTES DEL 21 DE SETIEMBRE DE 1873.
por Chalo Agnelli, Alejandro Gibaut y Claudio Schbib
Durante la investigación realizada para el libro “Historia de Ezpeleta”, el historiador Claudio Schbib halló esta publicidad de la empresa ferroviaria Buenos Aires-Puerto de La Ensenada.

Aviso horario publicado en "El Progreso de Quilmes" el 15 de octubre de 1873.
Se destaca lo relacionado sobre la estación de Bernal, pues se conocía, hasta el descubrimiento que se obtuvo con esta investigación, que Félix Bernal donó tierra de su propiedad para iniciar la construcción de la estación de esa ciudad en 1878. Sin embargo la publicidad que se encuentra en el periódico “El Progreso de Quilmes” del Dr. José Antonio Wilde (el primero de la región) se verifica que ya en 1873, existía la parada (o parador) en Bernal.
El historiador bernalense Alejandro Gibaut en su Facebook confirma el dato pues así se lo habían afirmado en la "Asociación Amigos del Ferrocarril" que agrupa a los aficionados que promueven el uso del ferrocarril y estudian su historia.
El anuncio de “El Progreso” que aporta Claudio Schbib es del 15 de octubre de 1873, pero indagando en este medio de prensa, [1] fundador del periodismo local, se puedo corroborar que a fines de setiembre de ese año comenzó a detenerse el ferrocarril en Bernal. La última información de horarios ferroviarios sin la parada de Bernal es del 21 de setiembre de 1873.
Publicidad del 21 de setiembre de 1873, donde en los horarios de viajes no aparece la Parada de Bernal, de modo que posiblemente estuviera en construcción.

Es exacto lo que afirma Schbib. En el libro “Quilmes de antaño”, cuando José Andrés López cuenta las peripecias que hubo en Quilmes para decidir dónde colocar la estación, dice que ya estaban las ‘carpas blancas’ (de los obreros ferroviarios) en Bernal esperando que las autoridades de Quilmes decidan donde se instalaría la estación. [2] 
FUENTE ORIGINAL 
La confusión, quizá deviene de la falta de este medio de prensa en la época que don Felipe Jorge Firpo, escribió su fecundo libro “Recuerdos del viejo Bernal”, [3] donde dice: “Por esa época, en el año 1878, entra en tratativas (Félix Bernal) con el Ferrocarril Buenos Aires a Ensenada (luego del Sud) [4] para donar los terrenos y establecer frente a su residencia una estación ferroviaria, llega a una acuerdo y en el mismo año se construye una sencilla estación que queda librada al público, a la misma se le da el nombre del donante, que luego pasa a ser el del Pueblo, Félix Bernal”. [5] 
LA PARADA BERNAL 
Don Gotardo Pedemonte, hijo del pionero genovés don Agustín Pedemonte, en su libro sobre la historia de Bernal, [6] bajo el título “El Ferrocarril a Bernal”, si bien menciona la instalación del parador no da fechas, tan sólo ameniza con una explicación causal: “El 18 de Abril de 1872 llegaba a Quilmes el antiguo Ferrocarril de Buenos Aires a la Ensenada. Llegaba tam­bién la primera línea telegráfica, propiedad de la misma Empresa. Para Bernal no se habla proyectado ninguna Estación, ni siquiera una parada. La población de entonces no lo jus­tificaba ni tampoco necesidad alguna lo demandaba. Pero ocurría que cuando los miembros de la familia de los se­ñores Bernal debían venir a sus posesiones o a descansar a su casa-quinta, más aún en la temporada de verano- de­bían necesariamente llegar hasta Quilmes y desde allí retroceder en coche, a caballo o como pudieran hasta su va­liosa propiedad. 
Esto como puede suponerse, debía resultarles extre­madamente incómodo, pues para regresar a Buenos Aires debían hacer otro tanto. Fue así que gestionaron ante las autoridades del Ferrocarril, el establecimiento de una sim­ple parada, aunque fuera provisional y solamente habilitada para cuando viajaban los familiares del señor Bernal, lo cual era todavía privilegio muy propio de la época y que no asombró a nadie, dada la posición social y política de Don Félix Bernal en esa época muy vinculado con el gobierno de la Provincia que presidía el Dr. Alsina. Por otra parte era una cosa muy natural, ya que al Ferrocarril le convenía otorgar esta clase de facilidades de modo que se estimulara la radicación de pobladores en el lugar. 
Ese fue el origen de la que luego se llamó Parada Bernal, que más tarde fue la Estación Bernal, situada frente a la casa-quinta de Don Pedro y sus sucesores después. Y ese es el origen del nombre que lleva actualmente la Ciudad de Bernal. En torno a aquella estación se formó el primer núcleo de población, edificándose casas bajas a lo largo de la Av. San Martín de hoy.” 
LOTEO 
En el mismo periódico se anuncia una nuevo loteo que hace la familia Bernal a través del rematador Adolfo Bullrich & Cía.
Al respecto, dice Pedemonte, en el capítulo antes mencionado: “Sin embargo el progreso fue muy lento al principio. Los edificios antiguos del siglo pasado, algunos de los cuales subsisten aún, fueron la base primi­tiva de la moderna ciudad de ahora, ya que en el período 1875 a 1900, la población se iba extendiendo en razón de las subdivisiones sucesivas de tierras, remates, ventas a lar­gos plazos, con diez mil ladrillos de regalo por cada lote (!) y otras ventajas más.
Demás está decir que los propietarios de las tierras atravesadas por el ferrocarril, donaban parte de las mis­mas para la instalación de las vías, el telégrafo y demás accesorios, y en 1873, fue el año en que se inició el fraccio­namiento en parcelas de mayores o menores proporcio­nes. Resulta interesante destacarla información que suministra Craviotto, quien constata que en ese mismo año 1873, el Ferrocarril transportó - según las estadísticas de la empresa -  la elevada cifra de 512.000 pasajeros a Quilmes, que era la Estación principal del trayecto, con cinco trenes diarios de ido y otros tantos de vuelta. Sus líneas al pasar por Bernal, atravesaban campos sembrados de maizales y otros pro­ductos agrícolas, alternados con campos abiertos destinados al pastoreo”
Nuevo loteo de tierras de la familia Bernal

CONCLUSIÓN 
Un riguroso y minucioso análisis nos permite dilucidar una cuestión que se reitera errónea, incluso en el libro que la Agrupación Los Quilmeros publicó para el Colegio de Martilleros “Un territorio tres historias”. [7] De este modo concluimos que el Parador de Bernal, hoy Estación, se instaló poco antes del 22 de setiembre de 1873, fecha en que la empresa ferroviaria anuncia su nuevo horario y que "El Progreso de Quilmes" anuncia en su número del domingo 28 de setiembre de ese año.
El mismo año, en que los Bernal realizan nuevos loteos de sus tierras y no en 1878, como se creyó hasta ahora; fecha, esta última, en la que quizá se hayan hecho mejoras en ese parada ferroviaria pues aumentaba considerablemente la población del pueblo con los nuevos loteos como dice Gotanrdo Pedemonte.
Primer aviso donde aparece la parada de Bernal en el periódico "El Progreso de Quilmes", año I número 22, del domingo 28 de setiembre de 1873. Se remarca la fecha a partir de la cual la empresa ferroviaria establece paradas en Bernal, el 21 de setiembre de 1873. Obsérvese la propaganda que se hace de la Hesperidina Bagley y de los libros del Dr. Wilde, "Silabario Argentino" e "Higiene Pública y Privada al alcance de todos", que se había publicado en 1869.
Plano de la estación de Bernal, en la firma del arquitecto o constructor está la fecha, pero no se distingue claramente, pareciera decir 5 de julio de 1888 (Museo Ferroviario)
Investigación y argumentación Claudio Schbib,
Alejandro Gibaut y Chalo Agnelli
Integrantes de la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros.

NOTAS

[1] Digitalizado en el Colegio Nacional de Buenos Aires por el Lic. Guillermo Ñañez, secretario de DDHH del partido de Florencio Varela, quien me obsequió una copia cuando hice las investigaciones para la biografía del Dr. Wilde publicada en 2008. 
[2] En la nueva edición publicada por la editorial Buenos Aires Books para la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Quilmes se halla en la página 70 y siguientes. 
[3] Publicado por “El Monje Editor” en 1992. 
[4] Hoy Roca 
[5] Pág. 14 
[6] Breve reseña de hechos y acontecimientos que hacen a la historia de Bernal”, Serie archivos y fuentes de información dirigida por Carlos G. Maier. Nº 6. Mun. de Quilmes, Secr. de Gob. y Cultura, Dir. de Cultura, Bibl. P. Municipal D. F. Sarmiento. Quilmes, julio de 1970. Pp. 106 a 108 
[7] Pág. 66

viernes, 12 de agosto de 2016

ENCUENTRO ANIVERSARIO CON EL CACIQUE FRANCISCO CHAILE Y COMUNEROS - 11/08/2016


Si olvidamos los cimientos y si olvidamos a quienes hicieron los cimientos el futuro nos los reclamará. Mucho se habrán equivocado nuestros maestros, pero a ellos debemos que nos enseñaran a reconocer quienes fueron nuestros fundadores. Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana.

“QUILMES: UNA HISTORIA DE DOLOR, DIGNIDAD Y ESPERANZA”
APERTURA POR CHALO AGNELLI
Buenas tardes a todos. Agradezco la amabilidad de la bibliotecaria Bibiana Riomayor y de Patricia Cameron, directora de la Escuela Media Nº 16 "Fortaleza de los Quilmes", con quien hemos desarrollado trabajos históricos sobre Quilmes en dicha escuela, por invitarme a compartir esta mesa con Francisco Chaile y estos comuneros que nos visitan.
Entre los muchos actos que a nivel oficial y de Instituciones
privadas, se están realizando, es un honor muy grande para Quilmes y para todos los quilmeños conmemorar los 350 años de la primera población, junto a Francisco Chaile, acompañado por: Sergio Rafael Condorí, Sonia López, Gustavo Maita y otros hermanos de este y aquel Quilmes del Tucumán.
El nacimiento de esta localidad, que alguna vez se llamó el Pago de la Magdalena, que con la llegada compulsiva de quilmes y acalianos
se transformó en la Reducción, el pueblo luego, la municipalidad más tarde y la Ciudad de Quilmes en 1916, coincidiendo este año, el 2 de agosto, con esta designación, ambas fechas unidas al Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional; coyuntura histórica de una Nación en armas contra el colonizador que establece un paralelismo con la emprendida por quilmes, acalianos y las otras naciones del valle del Yocavil, por la preservación de su independencia, amenazada por el conquitador español que les llevo 130 años de luchas sangrientas.
‘Quilmes’, el patronímico, es lo único que nos quedó, lo único que prevaleció aquí, a orillas del Plata, de esa Nación bravía, pues su cultura fue aniquilada absolutamente, cual era el plan del conquistador al ‘extrañarlos’ a estas costas. Ahora la estamos recuperando.
Yo viví los actos aniversarios de los 300 años y si bien antes hubo algunos atisbos de reconocimientos a nuestros primeros pobladores,
fueron insuficientes. En 1934, alumnos del Colegio Nacional proyectaron levantar un monumento a quilmes y acalianos apoyados por algunos pocos profesores, concejales y por el escultor don Luis Peroloti - que por esos años vivía en Don Bosco - la idea quedó en la nada hasta que se retomó el demorado homenaje y el 14 de agosto de 1986, fecha en que se conmemoraban los 320 del establecimiento del pueblo de Quilmes se emplazó el monumento en la avenida Otamendi. Habían pasado 52 años. 
Esto me hace pensar, cuánto ha cambiado el pensamiento y la actitud de los argentinos hacia nuestros hermanos originarios de América, de nuestra Argentina.
Cuando íbamos a la escuela primaria, apenas se mencionaba a
estas naciones que enfrentaron al conquistador y, en los actos nos disfrazaban de indios con plumas y taparrabos aceptando mansamente el destino de la derrota... con la cruz y la espada. En la escuela secundaria eran una clasificación fría, oficializada, europeizante, netamente demográfica, confusa de exónimos, con escasas diferenciaciones culturales, donde siempre aparecía el calificativo “los salvajes”…
Luego nos encontramos ‘raras Avis’, como lo fueron el profesor Rodolfo Marediz, don Luis Otamendi, la investigadora Guillermina Sors, etc., quienes nos hicieron entender que: “Las tres corrientes colonizadoras, fueron tres avanzadas conquistadoras; que la guerra de la triple Alianza” contra el Paraguay, fue “la guerra de la triple infamia”, que la “Campaña al desierto”, fue la “conquista de un territorio poblado por numerosos pueblos
de desierto no tenía nada… y otras coyunturas por el estilo que se fueron develando en la conciencia de algunos. En los últimos 30 años, aproximadamente, año más, año menos, en Quilmes esta conciencia creció y siguiendo la huella que trazaron figuras consulares de nuestra historia la divulgación y difusión de nuestras esencias hasta hoy es incontable. Figuras que tendieron puentes para el encuentro como las docentes Lucrecia Lombán, Marta Fajardo, Angélica Dipalma, Haydee Domínguez, Stella Maris Donati y Ana María Franceschini, el padre Luis Farinello, el Pastor Blatezki, el Dr. Angelino, el escritor Carlos Patiño, el periodista Dardo Abbatistta, etc., etc., etc. 
Los otros día en la ceremonia de la Pachamama comencé a pensar en esto, iniciado con los festejos del Inti Ramy, que celebramos en la Biblioteca Popular Pedro Goyena inaugurando la primera “apacheta” quilmeña, motivación que siguieron luego algunos jardines de infantes, como en 902, el 916, etc. y se sigue esparciendo.
Hoy, muchas de nuestras escuelas llevan nombres que recuerdan esa historia que según el arqueólogo y antropólogo quilmeño Mario Cigliano tiene 8000 años, nombres como “Fortaleza de los Quilmes”,Cacique Martín Iquin (Jardín 921), “Isabel Pallamay” (Jardín 922), ”los Kilmes” (E. Primaria Nº 41).
Tenemos una waca realizada por Teófílo Yapura frente a la Catedral donde estuvo el cementerio indio que aún guarda los restos de la cacica Isabel Pallamay,  monolito donde había una placa en su memoria, hoy destruida, pero esperanzados que el 14 de setiembre próximo se reponga.
Asimismo el Proyecto Arqueológico Quilmes está haciendo un trabajo de investigación excelente por la pasión de sus dos promotoras Florencio Vázquez y Verónica Martí, seguidoras de la obra iniciada por la arqueóloga Zunilda Quatrín.
Recomiendo visitar, estos días, la extraordinaria muestra de trabajos de los escolares del Distrito que se exhibe en el Centro de Proyección Audiovisual Leonardo Favio. Motivada por la
propuesta previa de Jefatura de Inspección en las tres jornadas para directivos de todos los niveles que se realizó en la UNQUI en el mes de junio.
Quilmes cumple 350 años, y como dijo metafóricamente la Lic. Nancy Castagnini recientemente para el diario Clarín Zonal que salió hoy: “somos algo más que espuma”.
Quilmes es la segunda población en la provincia de Buenos Aires - después de Baradero que se fundó en 1616 -; somos la única en la provincia cuyo nombre es el patronímico de un pueblo originario, un pueblo que lucho 130 años contra el conquistador defendiendo su autodeterminación, su cultura, sus tradiciones, su Independencia; un pueblo que nos dio toponimia y gentilicio, dos causales que además de distinciones son una obligación a honrar. Chalo Agnelli
"Hay mucha gente que cambia el mundo
sin salir en los diarios"

jueves, 11 de agosto de 2016

NUEVO LIBRO: "DECLARACIÓN DE CIUDAD AL PUEBLO DE QUILMES, LEY 3627 DEL 2 DE AGOSTO DE 1916".

"Cuando se hace historia, cuando se recupera el pasdo
se transforma el presente y el pasado." 
"DECLARACIÓN DE CIUDAD AL PUEBLO DE QUILMES, LEY 3627 DEL 2 DE AGOSTO DE 1916" de Chalo  Agnelli. Ed. Jarmat, 2016.
Presentación el lunes 15 (feriado) de agosto a partir de las 16 hs. en la Biblioteca Popular Pedro Goyena en el marco de su 57º aniversario (San Luis 948 e/Larrea y Azcuénaga) Y como parte de los homenajes a los 350 años de la primera población de Quilmes.
Libro declarado de interés municipal por el H.C.D.; que cuenta con la adhesión de la Junta de Estudios Históricos y la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros.