miércoles, 21 de septiembre de 2016

GERÓNIMA IRMA GILES Y GAETE DE MAYOL - PASIÓN Y COMPROMISO

Esta biografía incompleta y perfectible no guarda la intención de presentarla como la de un prototipo femenino, sí como la de una de las tantas mujeres apasionadas e inteligentes, que resistieron con sus muchas o pocas potencias los condicionamientos de su medio para construir sus propias vidas, enriquecer la de los demás y pagar las consecuencias de sus opciones.

Gerónima Irma Giles y Gaete de Mayol, era la tercera de las cuatro hijas del matrimonio formado por el quilmeño don Felipe Norberto Giles y Julia Nicanora Gaete, familia tradicional de la sociedad
pueblerina de la época. Residieran en la calle 25 de Mayo 218, desde que su abuelo, el señor Agustín Giles, nacido el día 13 de febrero de 1865, adquiere una finca tipo rancho a dos aguas, con su esposa doña Gerónima Báez. 
Nació el 19 de octubre de 1914. No siempre fue la mujer dura y tenaz que muchos conocieron, alguna vez fue una niña de baja estatura, morena y cabizbaja, que transcurría su infancia, según anécdotas de su hermana mayor Eustaquia, en los fondos del patio de la casa, donde su padre tenía caballeriza.Por las dos ramas de su familia Gerónima era descendientes de colonizadores. Tratar sobre la familia Giles, es rememorar la rica historia en el partido de Quilmes. Los señores José Giles y su hermano Felipe Giles, firmaron el acta de fundación de la Escuela N° 1 de Quilmes, patrocinada por Bernabé Giles, comenzando a funcionar en el inmueble que los firmantes poseían en la intersección de las calles Sarmiento y Alsina, hasta que se levantó el edificio sobre la calle Rivadavia en la manzana fiscal. Bernabé era hermano de Melchora Giles y Montes de Oca esposa de don Andrés Baranda quien poseía la otra mitad de la manzana comprada al Pbro Otero. Los Giles de Quilmes eran una rama proveniente de don Pedro de Giles y Paula Remón, precursores de San Andrés de Giles en el siglo XVII. Miembros de esta familia, el coronel Orellanos y su esposa Clara Giles (tía tatarabuela de Gerónima) fueron donante del solar donde se encuentra la Iglesia de La Merced en Buenos Aires.
FUERZA DE MUJER

Si ahondamos en el por qué del carácter intransigente y fuerte que poseía, comprobamos en su árbol genealógico que sus antecesores tuvieron notable figuración desde el año 1580, cuando don Juan de Garay distribuyó en mercedes reales las tierras al sur del Riachuelo, tocándole a don Pedro de Izarra [1] las que actualmente ocupa la ciudad de Ezpeleta y parte de Berazategui.
Polonia Izarra, [2] hija de don Pedro, heredó estas tierras y luego de su casamiento con el capitán don Gaspar de Gaete, este las administró y legó a su numerosa descendencia. Uno de ellos, don Francisco Gaete en 1712, fue electo Alcalde de la Santa Hermandad, prestando juramento el 29 de agosto de ese año; otro, el doctor Romualdo
Gaete hacia 1852, donó los terrenos (3 hectáreas), lindante actualmente a las calles Allison Bell, Olavarría, Humberto Primo y Cevallos, para establecer el segundo cementerio del partido de Quilmes; donde hoy se levanta el Hospital de Quilmes - desde allí se trasladaron los restos de doña Manuel Montes de Oca de Giles, fallecida en 1868, a los 85 años, suegra de don Andrés Baranda a la bóveda construida en el cementerio de Ezpeleta -. [3] Juan Manuel Gaete fue varios años juez de paz durante la gobernación de don Juan Manuel de Rosas; era un federal neto. 
De esta manera se puede decir que doña Gerónima heredó de la línea materna de su ancestros su inclaudicable fortaleza.
En 1920, ingresó a la escuela Nº 19, del distrito de Quilmes, ubicada por aquel entonces en la calle 25 de Mayo entre Paz y Pringles, antigua residencia de don José Antonio Wilde. Fue una niña aplicada
en todas las materias, obteniendo en sus calificaciones un promedio general de 8. Luego practicó la profesión de modista. 
Con 24 años de edad, contrajo matrimonio con don Rodolfo Mayol, en Bernal el día 10 de septiembre de 1938; pero para llegar a ese momento tuvo que sortear el difícil escollo que representó el padre de la muchacha, pues Rodolfo, aunque sin aprietos económicos, era  jornalero, lo cual no era bien visto por el cabeza de familia, ya que su posición económica no se correspondían con la de los Giles. En un momento de tensión ante la oposición de su padre, Gerónima le expresó: "No te daré, papá, el disgusto de casarme contra tu voluntad, pero si no es con Rodolfo, con ninguno lo haré".

Alcibíades Rodríguez
Esta determinación contundente, llamó a la reflexión al padre, quien consintió el casamiento. La joven pareja residió primero en la calle Ameghino 321 de Bernal, trasladándose hacia 1960, a su nueva finca de la calle Alvear entre Ortiz de Ocampo y Guido de Quilmes.
LA MILITANTE
Apegada a la religión católica contaba con la amistad del “Cura Gaucho”, como se apodaba al presbítero Enrique Cerri, simpatizante de los ideales de Juan Domingo Perón. El Cura Gaucho tuvo en doña Gerónima, una fiel colaboradora en concretar colectas en apoyo de los sectores más pobres de la Ribera de Quilmes. Fue una militante tenaz en pos voto femenino. Dicha militancia activa le produjo desavenencias con su marido. No era común que una mujer tuviera decisiones propias - además en Quilmes que conservaba mucho de pueblo -, al margen de su marido, pero así como sobrepasó la oposición de su padre para casarse, superó también este desacuerdo de manera inflexible.
El 21 de Julio de 1947, se inauguró en la calle Brown 173, el comité “María Eva Duarte de Perón", doña Gerónima Irma Giles y Gaete de Mayol ejerció la presidencia del mismo. En agosto de ese mismo año recibió la visita de Evita y la autorización oficial para el funcionamiento del primer comité político femenino de Quilmes.
El 11 de noviembre de 1951, fue la culminación de una lucha que había comenzado mucho antes y en el que el Comité Femenino de Quilmes, tuvo activa participación en el Congreso cuando se promulgó la Ley 13.010 del enrolamiento femenino.
En Quilmes, fomentado por doña Gerónima, las urnas vieron desfilar
Pbro. Enrique Cerri
una gran masa de mujeres dispuestas a emitir el sufragio. El trabajo político y social que llevo a cabo esta mujer fue motivador para muchas mujeres, quienes posteriormente y en circunstancias adversas, enarbolaron los ideales feminismo.

Al cumplirse un año de la función del Comité Femenino de Quilmes se realizó un acto que contó con las palabras del intendente, Dr. Eloy Numa Damonte y de la misma presidenta, la señora Gerónima. Fue una lucida reunión cívica que ofició de parlamento para destacar los beneficios realizados durante el año transcurrido: la entrega de cobijas, sábanas y colchones a moradores de habitantes humildes de la Ribera, la donación de frazadas para las cunas de los hospitales de Bernal y de Quilmes; la distribución de gran cantidad de juguetes para los niños huérfanos de la ciudad, entre otras muchas acciones de bien social.
Su paso por la política le dio satisfacciones, pero también disgustos, agravios y persecuciones en tiempos adversos. Algo casual fue lo que la inmortalizó en la historia quilmeña. 
EL MUSEO FOTOGRÁFICO 
La idea original surgió de una inquietud del benemérito fotógrafo social, don Alcibíades Rodríguez, quien atesoró miles de imágenes de nuestro Quilmes de antaño, otra figura imperecedera que atesora la historia local.
Con la persistente convicción de la importancia documental que la fotografía cumple para la historia, adquirió durante más de 40 años de trayectoria, una incalculable saga visual que, en parte, le fue cedida por su colega y maestro don Santiago de la Fuente y por innumerables familias tradicionales de la localidad.
El diario “El Sol” con fecha 5 de marzo de 1982, en su N° 18.874, planteaba la necesidad de crear un Museo Fotográfico; enumerando una serie de muestras fotográficas, incluyendo la de los reporteros gráficos de "El Sol” y la de Alcibíades Rodríguez. Culminaba diciendo “Quizás esta nota sea el nacimiento de una esperanza que algún día, no tan lejano se concrete. Esperamos sea una inminente realidad”. A solo siete días de esta publicación, se presenta otra, en el mismo diario, con el siguiente titulo alentador: “El Museo Fotográfico será realidad”, en la cual se transcribía una carta enviada a este medio por Doña Géronima Irma Giles y Gaete de Mayol, la cual daba como primicia que: "Después de leer la nota exhibida en su prestigioso medio, he decidido donar a la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad local un inmueble ubicado a escasos 800 metros de la estación ferroviaria, la propiedad tiene una antigüedad de 110 años y es voluntad de mis fallecidos padres, que no sea vendida; lo que me otorga la inmensa satisfacción de cumplir con sus deseos y darla en donación a la Municipalidad y al pueblo quilmeño para concretar el Museo Fotográfico a perpetuidad, no pudiendo dársele otro destino”. 
En esa casa había nacido doña Gerónima. Sin embargo, las autoridades municipales rechazan la donación, lo que produjo desconcierto entre los vecinos y colaboró a incrementar la decisión de los organizadores. Se formó una comisión Pro-Museo presidida por el arquitecto Claudio Reinke. Entre los miembros se destacaron: Enrico Lanza, conocido industrial fotográfico quilmeño; el ingeniero civil Luis Antonio Casabona Aranda, Ariel Bucich y su esposa Cora Otamendi y, por supuesto, doña Géronima I. Giles y Gaete y el fotógrafo Alcibíades Rodríguez.
Es así como se logra que el 11 de mayo de 1985, se realizara una reunión fundacional del Centro de Investigadores sobre la Fotografía Antigua en la Argentina, denominada “Dr. Julio F. Riobó” en la sede del Club Social de Quilmes.

El constante reclamo por parte de entidades culturales y el expediente presentado ante las autoridades municipales por la comisión Pro-Museo, logra la anhelada Ordenanza, promulgada por el intendente municipal el Lic. Eduardo Vides.
Luego de este esperado resultado, hubo marchas y contramarchas que derivaron en la realización de dos Actas de Manifestación, por parte de la señora Giles y Gaete, para que la municipalidad agilizara los trabajos de remodelación y adecuación del inmueble. Los mismos produjeron una demora de un año para la deseada inauguración.
Por fin una tarde fría del 5 de julio de 1986, se inauguró oficialmente el ansiado museo. El evento fue de destacable importancia en el quehacer cultural local. El intendente Vides, junto a la señora de Mayol, descubrieron las placas recordatorias; el presidente de la comisión Pro - Museo, Sr. Reincke, dirigió las palabras alusivas a la numerosa concurrencia. Durante el recorrido de las salas, la señora Gerónima Irma expresó: “Agradezco enormemente la presencia de ustedes en este acto y les ofrezco en nombre de mis antepasados esta humilde vivienda enclavada en esta mi patria chica que es Quilmes, a la que tanto le debo y quiero, elegida para vivir y morir en ella, con la seguridad de que aquí y desde hoy, bregaremos todos para que comience a escribirse la verdadera historia de este pueblo que tanto se ha prodigado para el engrandecimiento de la Nación. Los abrazo a todos con sincero afecto". 
El Consejo del Partido Justicialista de Quilmes, el 17 de noviembre de 2001, realizó un acto de reconocimiento a doña Gerónima por su
trayectoria en bien de los humildes y su permanente compromiso en la militancia peronista. 
Al año siguiente, fue desalojada, por la propietaria del geriátrico, donde transcurría su vejez, y derivada a un asilo municipal en la localidad de Temperley, donde dos meses después, abatida por su alejamiento de su pueblo natal se produjo su deceso; doña Gerónima Irma Giles y Gaete de Mayol contando 87 años de edad, sus restos se hallan en la bóveda familiar en el cementerio de Ezpeleta, donde descasan muchos de sus ascendentes: sus padres, don Andrés Baranda y su esposa Melchora Giles y Montes de Oca. [4]

Fernando Luis San Martín y Oscar Rodríguez Carabelli
Investigadores.

Compilación y compaginación Chalo Agnelli

Fotos: Museo Fotográfico de Quilmes

FUENTES

Rodríguez Carabelli, Oscar. “El amor de mujeres quilmeñas” Ed. de autor. Quilmes, junio de 2016.

San Martín, Fernando L. Publicación de la 15ª Jornada Fotográfica e Histórica en Quilmes – Prov. de Bs. As. 3 de setiembre de 2016.

NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del sábado, 1 de noviembre de 2014, LOS GAETE Y LOS IZARRA - A LO LARGO Y MÁS ALLÁ DE LA HISTORIA QUILMEÑA http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/11/los-gaete-y-los-izarra-lo-largo-y-mas.html

[2] Ver en EL QUILMERO del viernes, 3 de febrero de 2012, POLONIA IZARRA, BISTATARATATARABUELA DE QUILMES http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/02/polonia-izarra-bistataratatarabuela-de.html

[3] Ver en EL QUILMERO del martes, 29 de noviembre de 2011,
RECORRIDO FINAL - LA HISTORIA EN EL CEMENTERIO DE QUILMES http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/11/recorrido-final-la-historia-en-el.html

[4] Ver en EL QUILMERO del lunes, 2 de mayo de 2011, DON ANDRÉS BARANDA, UN FUNDADOR DEL QUILMES DE ANTAÑO http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/05/don-andres-baranda-un-fundador-del.html


lunes, 19 de septiembre de 2016

PROYECTO “PALMAR QUILMEÑO”



Por Chalo Agnelli
Mucho se ha pensado y escrito sobre la Ribera quilmeña y muchos fueron los proyectos que enjundiosas mentes lanzaron al vuelo del sudeste o de las sudestadas. El mayor y más extraordinario fue el de
los hermanos Fiorito, que puso a Quilmes en la cima de las ciudades turísticas, durante la primera mitad del siglo XX. Estos hermanos de origen genovés supieron transformar el turismo en industria, sobre un terreno perceptivamente abonado por los: Andrés Baranda, José Antonio Wilde, Augusto Otamendi, Parry, Felipe Amoedo… varias décadas antes, a fines del XIX, cuando Quilmes realizaba su tercera fundación. Sobre aquella Ribera decimonónica nos anotició don José Andrés López en su “Quilmes de antaño”. [1]
Del emprendimiento de los Fiorito se explayó absolutamente la historiadora Matilde I. Salustio en, “El tiempo libre en la Argentina. El balneario de Quilmes. Primer balneario popular de río, 1915-1960”, [2] libro que, quien no lo leyó no puede decir que conoce todo sobre la Ribera. Fundamentalmente, porque es la primera investigación donde se esclarece la causa de la contaminación de la aguas del Río de la Plata, fatal para esa industria exponencial de la zona, el turismo, que se sumó en una época a muchas otras que pusieron a este Partido en el 5º lugar entre las ciudades industriales de la República Argentina.
“PALMAR QUILMEÑO”
Traemos a cuenta ahora un proyecto que surgió durante la administración municipal de don Eduardo O. Camaño (1987-1991), un proyecto que se bautizó “Palmar Quilmeño”. [3]
El propósito era ofrecer al turista una amplia gama de opciones en:
Servicios: cabañas con amplios jardines, hoteles, restaurantes, vestuarios, baños, estacionamiento, transporte.
Actividades deportivas: piletas climatizadas, minigolf, tenis, skate, náutica, windsurf, paseos marítimos, camping, scuash, voley boll, fútbol, ciclismo, pescar, canotaje y moto-cross, entre otras actividades deportivas existentes y a crear en el “Palmar Quilmeño”
Actividades culturales: anfiteatro, cine, conciertos, exposiciones, espectáculos artísticos diversos.
Recreación: Confiterías bailables, minizoológico, parques de diversiones, zonas de camping, parrillas públicas, juegos infantiles.
Paseos: En las reservas naturales, la flora típica ofrece su variada coloración de matices infinitos, ricinos, sauces, álamos, talas palmeras, lirios y camalotes, se combinan dando marco a la fauna lugareña, compuesta entre otras especies por: batracios, peces, cuices, comadreja colorada,
nutrias y aves como: cisnes, garzas, gaviotas, cigüeñas, patos, cardenales, loros, picaflores carpinteros, siete colores, federales, etc.
Se hay proyectado miradores y microcine donde se exhibirán películas inherentes al te4ma. Guías especializados organizarán paseos didácticos, donde el visitante descubrirá a cada paso las maravillas con que la naturaleza ha favorecido las costas de nuestra ciudad.
El folleto que promocionaba la ambiciosa propuesta argumentaba:
El suelo es uno de los bienes más preciados que tiene el mundo y es lógico, por lo tanto, que la planificación de su uso y conservación sean materias sociales y políticas fundamentales. Es por ello que en la Ribera quilmeña se halla el lugar más adecuando, para generar la recreación en todos sus aspectos, tanto activos como pasivos. Tendiendo a satisfacer fundamentalmente las necesidades de los habitantes quilmeños y de otras comunas que están fuera de su alcance, otros atractivos turísticos, sin excluir e integrando todas las clases sociales, que la recreación es un derecho de todo ser humano.
Dadas las inmejorables condiciones naturales que ofrece el Río de la Plata, cuyas márgenes desde Buenos Aires hasta Punta Lara no se encuentran aprovechadas y que las Costas de Quilmes son las únicas cuyas posibilidades de desarrollo significarían un atractivo singular para el miniturimo y la recreación de miles de ciudadanos es que se ha encarado este Proyecto.
Formaban la comisión especial de este Proyecto: el intendente municipal Eduardo O. Camaño como presidente; coordinador el subsecretario de gobierno Edgardo Giménez; arquitectos responsables del proyecto José R. Casazza, Marta Formoso, Hugo Rodríguez, Patricia López Baranda y el ingeniero agrónomo Luis Irzutti; eran asesores el Ing. Marcos Abramzon, el Arq. Marcelo Abramzon, el cineasta Alejo Apsega y maestro mayor de obras Ricardo Varela. Figuraban como entidades participantes: Centro de Arquitectos de Quilmes, Centro de Arquitectos, Ingenieros y Agrimensores de Quilmes, la Cámara de Confiterías Bailables de Quilmes, la Cámara de Comercio de Quilmes y la Unión Industrial de Quilmes.
AGUA Y ESPANTO
Pasaron, casi 25 años. El “Nuevo Balneario de Quilmes” de la
concesionaria A & P Fiorito, murió de intoxicación. Los subsiguientes proyectos quedaron en los papeles como el mencionado “Palmar Quilmeño”.
En 2010 se presentó un valioso trabajo: “Arquitectura y territorio. Evolución de la Ribera de Quilmes Provincia de Bs. As.” con el objeto de “recuperar la historia de la Ribera rescatando aquellos lugares, sitios y edificios que la caracterizaron en cada tiempo y que le dieron identidad propia e implementar estrategias que garanticen su sustento y conservación”. [4]
Antes, en marzo de 2008, se había anunciado el, “Puerto Madero del Conurbano”, un megaproyecto inmobiliario de Techint sobre la
costa del río, que después de derramarse en cientos de controversias, ahora se está reflotando.[5]
Y ahí, está nuestra Ribera: la de los sauces criollos (que debería ser el árbol patrono del distrito); los palafitos - esas casas apoyadas en pilares o simples estacas, que aún son una característica del Paraje - el Pejerrey y algún que otro club-recreo, ruinosos; el Náutico sobreviviendo; las vías del tranvía que avivan la
nostalgia en la entrada de la avenida Cervantes, la casa de Ingenieri que le dio cierta relevancia internacional a la zona; los recreos se los llevó el agua, salvo algunos del medio pelo que se instalaron allá en el fondo cerca del Giménez y los carros y la “villa cariño” y los malandrines que cobran “peaje” y los nobles vecinos que persisten en permanecer y transcurrir. Nuestra Ribera, esa que ocupa un espacio en la identidad de los quilmeños.
RIBERA DE ANTAÑO
Para completar datos de la Ribera durante fines del siglo XIX, recurrimos al “Quilmes de antaño” de José Andrés López:
“No era solo a los que de afuera venían, o aquí estábamos, que la Ribera atraía; sus encantos sensibilizaban a los poetas que la cantaban en prosa y verso. No reproducimos las poesías sin rima de Délfor del Valle, Victoriano Silva o José Ignacio Pérez, ni la rimada de Eduardo Otamendi, pero haremos una excepción con dos de las varias octavas que, escritas por el joven uruguayo Florentino Delgado, publicó un periódico de la época:
“¡Ved allá, bajo los sauces,
a la sombra del ramaje,
como se anima el paisaje
de la música al sonar!
¡¡Cómo halagan los oídos
las quilmeñas seductoras
con frases encantadoras
que van dejando escapar!!
Más, cruzad los arroyuelos
que la arena va bordando,
y bajemos, penetrando
de la selva al interior.
Allí está lo que  pinta
del artista la paleta;
allí está lo que el poeta
llama ensueño del amor”
Tal era la Ribera cuarenta años hace, cuando la naturaleza le corregía la plana al hombre. Ahora, éste es quien se empeña en corregírsela a ella.” (Marzo 21 de 1917)

Por Chalo Agnelli
Fotos: Rodolfo Malaver
NOTAS

[1] Cap. 34. Recientemente re-editado por la Secretaria de Cultura de la Municipalidad de Quilmes, con la E. Buenos Aires Books, que se distribuirá en todas las Escuelas del Distrito próximamente.
[2] Piro, edit. Quilmes, 2009
[3] Folleto, en la Biblioteca Popular Pedro Goyena “Rincón Quilmeño”.
[4] Trabajo de los arquitectos Jorge N. Bozzano, director; Guillermo R. García, coordinador; y Marta Oliva, investigadora. Integrantes de la Unidad de Investigación, Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Diseño UCALP; con la participación de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes y el Inst. de Preservación del Patrimonio Arquitectónico Urbano y Rural de Quilmes. También intervinieron alumnos de “Historia 2”: María Florencia Ollo, Florencia Galuzzi, Sol Guerra, Aldana Plamieri, Mariano Seta, Iván Pérez, Adrián Speziale, Jorge Romero y Patricia Rimschneider.
[5] http://www.latecla.info

jueves, 15 de septiembre de 2016

DESAPARECIDOS DE LA ESCUELA NORMAL - PRESENTES AHORA Y SIEMPRE


Estuvimos en el día de hoy, jueves 15 de setiembre, recién, hace un momento, en el acto de colocación de una baldosa en la vereda de la Escuela Normal de Quilmes en memoria de los 11 desaparecidos ex alumnos de esta centenaria institución.
En un acto abierto donde no se apagaron ninguna de las voces, primó
el sentimiento de repudio a la trágica historia que sembró en nuestra Argentina la persecución ilegal, el terror y el odio que fue la dictadura cívico-militar (1876-1986) Pasaron muchos años y estos jóvenes de hoy que llenaban el SUM de la Escuela Normal se fueron a sus casas con una cuestión, con una inquietud, una duda que resolver, y eso es formación y crecimiento. La colocación de la baldosa en la vereda frente a la escuela Normal de Quilmes fue una inquietud de EXANQUI, la comisión de ex alumnos, quienes trabajando en el voluntariado del Archivo de la Institución comenzaron a programar los festejos, actos y homenajes que se realizarían en el 2012, año del Centenario de la fundación de la Escuela. Entre estos inquietudes surgió la de homenajear a nuestros compañeros desaparecidos y se pensó en la actividad que se estaba realizando en la Capital Federal y en Berazategui. Se elevó esta idea de la baldosa a las autoridades de DDHH de la Municipalidad en ese momento, como una forma de prolongar los pasos de los desaparecidos y hacerle una zancadilla al olvido. A falta de respuestas se optó por las placas que se hallan en la entrada del establecimiento y que hoy completa esta baldosa.
El breve acto estuvo realzado por el pensamiento esclarecedor de una hija de desaparecidos, Julia Merediz, quien verbalizó el pensamiento de muchos de los presentes y que es imprescindible replicar en esta página para que nadie desfigure nuestra historia, como ya sucedió en el transcurrir historiográfico argentino.

Agradezco la presencia, la actitud de escucha, respeto y homenaje... de parte de las y los estudiantes, ex compañeros de mis padres y de todos aquellos que tuvieron la motivación de recordar y homenajear.
Sin embargo solicito que no se coloque esta placa en la que figuran mis dos padres y muchos de sus compañeros de estudios en esta escuela.
En primer lugar es absolutamente cuestionable el cinismo y la hipocresía de las autoridades municipales que se arrogan la autoría y lo explicitan en la misma placa poniéndose al mismo nivel que las víctimas de la dictadura cívico-militar.
Dictadura que no solo contó con el apoyo de civiles, sino que estos fueron parte necesaria y gestores estratégicos de las políticas de concentración económica que delineó a fuerza de desaparición tortura muerte y represión la junta militar genocida. La clase empresarial argentina que, en el marco de este genocidio, logró ampliar su fortuna mal habida hoy ha conseguido instalarse en el ejecutivo nacional sin ponerse colorada y negando la existencia del genocidio.
30.000 compañeros y compañeras detenidas desaparecidas PRESENTES AHORA Y SIEMPRE
Que esta baldosa la firme un gobierno administrado por la fracción política que 'ningunea' a nuestros desaparecidos como si solo fueran nombres en una placa un monumento o una baldosa, donde montar un show y negando sus convicciones absolutamente opuestas a políticas de concentración económica. Un gobierno que considera a nuestros desaparecidos como un número de una “guerra sucia”. Sepan chicos que esto no fue una guerra: fue Terrorismo de Estado. Violencia de las FFAA y los sectores más concentrados del poder económico.
Mis padres, como todos los compañeros desaparecidos, sostienen con la palabra, con la acción y con el cuerpo la coherencia de la defensa de la libertad y la equidad. Y bajo ningún punto de vista quisieran ser homenajeados (?) por sus verdugos, los banqueros de sus verdugos o los oportunistas de sus verdugos.
Hoy están en riesgo los caminos de Memoria Verdad y Justicia que nuestro país inició en 1983.
Hoy están a la puerta de la excarcelación sujetos que ordenaron y ejecutaron nada más ni nada menos que torturas aberrantes, saqueos y muertes. Su edad no es motivo de clemencia, como no lo tuvieron sus secuaces con Julio López de quien se cumplen 10 años de su desaparición en democracia antes de escuchar la condena de su torturador Etchecolaz.
No queremos esta placa que nombra a nuestros amados como parte de un show reivindicativo de miembros de un gobierno que forma parte de la propuesta de los cómplices necesarios de la dictadura cívico militar, que mantiene a militantes sociales como presos en el marco de una justicia a la medida de caudillos políticos; no, mientras se siga abriendo la puerta a la violencia institucional y policial a jóvenes y niños, más si son pobres
Las políticas de Memoria Verdad y Justicia no son para florear a las autoridades y lavar de sentido la Memoria de los desaparecidos y sus luchas.
Como hija de Rosita y de Rolo, madre de Mateo, Pedro y Manuel, alumnos de esta escuela, como militante social y de DDHH repudio este acto hecho a la medida de un bacheo. Sin informar, consultar o compartir con los familiares y con el solo objetivo de seguir `'ningunendo' y desapareciendo a nuestros compañeros.


Diana Iris García (promoción 1963)
Rosa Angélica Murno de Merediz (promoción 1964)
Amelia Bárbara Miranda (de Lanouscou) (2º año 1968)
Dora Cristina Greco (promoción 1969)
María Cristina Lefteroff (promoción 1973)
Rodolfo Antonio Merediz (6º grado 1958)
Tarcisio Pisoni (6º grado 1966)
Elena Rinaldi Sarlo de Pocetti (promoción 1968)
Blanca Ortiz de Murúa (promoción 1969)
Diego Hernando Secaud Merlo (promoción 1969)
Graciela Marina González Marelli (promoción 1969)

PRESENTES AHORA Y SIEMPRE
Crónica Chalo Agnelli