lunes, 9 de octubre de 2017

DON ESTEBAN YORI, EL QUIOSCO "EL SATÉLITE" Y UN REENCUENTRO


EFECTO MARIPOSA
por Chalo Agnelli
En la esquina SE de 12 de Octubre y Gran Canaria hay un quiosco de madera al mejor estilo francés pertenecía a los hermanos Víctor Julio y Alberto Roumieu y su padre cuando lo abrió en 1910 lo bautizó "El Satélite". En la sesión del H.C.D. del 4 de agosto de 1926,[1] se trató el permiso municipal de instalación en el mismo lugar donde aún hoy se halla bastante maltrecho por el paso del tiempo.

Los obreros de la Cervecería al entrar y salir del trabajo cuando cumplían doble turno comían en las churrasquerías inmediatas: la de Massa, la de Colombini y la de Ferrari. El quiosco los proveía de cigarrillos, periódicos y uzurus. Comenzó antendiéndolo don Esteban Bartolomé Yori un saboyano-genovés tullido y de graciosa actitud; un hombre rico en anécdotas de su vida como navegante en la marina italiana, siempre en el socavón de las calderas y la sala de máquinas, historias que pocos llegaban a entenderle por la amalgama de ligur, occitano y castellano en que se había transformado su confusa parla.
Harto de la ‘Regia Marina’ había desertado en el puerto de Buenos Aires y llegó a Quilmes, donde tenía parientes, quienes lo hicieron ingresar como obrero en la Cervecería. Allí permaneció hasta que se lo permitió la artritis con que lo empapó el mar. Así fue como los Roumieu, apiadados, le dieron trabajo en su quiosco.

LA PRIMICIA
Sucedió que una mañana, un individuo, desde la vereda frente a la churrasquería de Ferrari, increpaba a los gritos a una de las empleadas acusándola de adúltera. Algunos curiosos se detuvieron a presenciar la gresca. Doña María Ferrari protegía a la mujer y trataba de calmar al desencajado marido, cuando este sacó un revólver y disparó al voleo hacia el interior del mesón. Tanto los curiosos como los comensales se dieron a la fuga en desbandada.
Don Esteban, inseguro con muletas, pero decidido, cruzó la avenida 12 de Octubre y le propinó con todas sus fuerzas un ‘muletazo’ al energúmeno desmayándolo. Llegó la policía y cargó con el desencajado marido.
Entre los testigos había un joven periodista, en ciernes, quien llevó la primicia al periódico quilmeño ‘El Plata’ que la publicó unos días después, incluyendo una foto del heroico quiosquero.
EL REENCUENTRO
Por esas causalidades de la vida un quilmeño que viajó a Rosario, llevaba para entretenerse en el trayecto un ejemplar del periódico en cuestión. Ya en la ciudad entró a almorzar a un restaurante cercano a la estación. 

Don Esteban, ya anciano, con uno de sus nietos Hugo Yori.
El mozo era un joven xeneize de unos 18 ó 20 años, quien, mientras lo atendía, curioseaba el semanario que el comensal hojeaba. Para su sorpresa reconoció un rostro familiar, si bien hacía casi 10 años que no lo veía, arrebató el periódico al desconcertado quilmeño y comprobó que ese individuo que había salvado a una joven mujer de ser asesinada era su padre, don Esteban Yori.
Tres o cuatro días después ya estaba en Quilmes frente al quiosco cervecero. Se paró frente a ese hombre avejentado y sufriente.
Ambos se quedaron mirando un largo rato, buscándose en sus pasados, hasta que un ‘papa’ y un ‘Luigi’ los unió en un abrazo que derritió las distancias.

Stefano se había vuelto a unir con una bella quilmeña y ya tenía tres
hijos argentinos, todos quienes acogieron con ternura al nuevo miembro de la familia.
No mucho tiempo después el saboyano-ligur tuvo que dejar el quiosco comido por la artritis reumatoide en que devino esa experiencia con la humedad, el calor desmedido de las calderas, luego el frío en las cubiertas y nuevamente bajar y recibir otro choque de la bochornosa canícula.
Luigi, el hijo recuperado, se radicó en Montevideo, allí se casó y tuvo siete hijos uruguayos, pero siempre mantuvo comunicación con su padre.  
El quiosquito francés, frente a la entrada de la fábrica Cervecera, pasó por diversas manos hasta hoy en que taparon su verde original por un azul deslucido y allí permanece desvencijado, como curioso testigo de un siglo de cambios y nostalgias, lo que lo hace un patrimonio más del acervo quilmeño que es imprescindible poner el valor en lugar resguardado de la intemperie y el vandalismo.
por Chalo Agnelli
FUENTES
Agnelli, Chalo (2009) "La Colonia de Valerga . Historia Social del segundo barrio de Quilmes. Ed. Tiempo Sur, Quilmes.
Periódico "El Plata", junio de 1926.
NOTA

[1] Libro de Actas del H. C. D. de Quilmes N°10, fs. 482 y 483 - Biblioteca Pública Municipal D. F. Sarmiento.

domingo, 8 de octubre de 2017

AL RESCATE DEL ALJIBE DE LA CASA WILDE


Chalo Agnelli
Quilmes 23 de setiembre de 2017
La generosidad de los vecinos del viejo Quilmes y el amor a este suelo, su historia y su gente son pruebas constantes que recibimos los que intentamos rescatar la historia, las crónicas de otros tiempos; prodigalidad que nos permite que perdure nuestro acervo, una cultura de 351 años. Así obtuvimos del vecino don Juan Carlos Passalent el antiguo aljibe de la casona del benemérito Dr. José Antonio Wilde.

El pasado sábado 23 de setiembre, invitados por el señor Juan Carlos Passalent, un grupo de ‘quilmeros’ e integrantes de la CD de la Biblioteca Goyena fuimos al rescate los restos del aljibe que
perteneció a la quinta “La Victoria”, del Dr. José Antonio Wilde que ocupaba la manzana de 25 de Mayo, Pringles, Brandsen y Paz. La casona estaba frente a la primera arteria. El nombre de la quinta aludía a la esposa del Dr. Wilde, Victoria Wilde de Wilde.

Casonas de este tipo de arquitectura italiana había varias en el pueblo[1] como la de los Casares, la del jurisconsulto Honorio Martel, la de Juan Clark, la de Nicolás Videla, “La Primavera” de los Pitré, “Los Caracoles” de Mariano Otamendi, “La Inés” de los Davidson” (luego High School), etc. y aún en la ‘campaña’ (La Colonia y Quilmes Oeste); la del ex intendente Eloy Numa Damonte (actual Dispensario), la recientemente derribada de la familia Bryce en la esquina SO de las avenidas 12 de Octubre y Andrés Baranda, etc. [2]


Quinta "La Victoria" en un viejo plano del casco urbano del pueblo de Quilmes (circa 1890)
Plano tipo de las casas-quintas de arquitectura y disposición estilo italiano, como "La Victoria".
EL ALJIBE
El Sr. Passalent nos ofreció recuperar los mármoles italianos que formaban el brocal con los que habían hecho un mural en los
fondos de su casa, una de las fracciones de la propiedad del Dr. Wilde. Dicha fracción (hoy en venta) se encuentra en la calle 25 de Mayo entre Paz y Pringles, vereda impar. 
En el espacio que ocupaba la antigua casona (descripta en una nota del blog EL QUILMERO del 1 de marzo de 2014, titulada “La Casona del Dr. Wilde y su destino”) funcionó la escuela primaria N° 19 a partir de agosto de 1907 - es decir, al año de su fundación el 1 de setiembre de 1906 - hasta el 1 de julio de 1930, en que se traslada al edificio levantado en Ortiz de Ocampo y Mitre perteneciente al Consejo Escolar.[3] 
Modelo tipo
EL PROGRESO
En la primea habitación de la derecha de la vieja casona tuvo cabida, también, por breve tiempo, la redacción e imprenta del primer periódico que tuvo Quilmes, “El Progreso”. [4] El músico Enrique  Prémoli que habitó con su familia el ala derecha de la casona, recuerda que su familia usaba ese ambiente como sala y que en la pinotea había una mancha negra que nunca pudo quitarse totalmente y era la tinta usada en la imprenta del periódico.
SUBDIVISIONES
La manzana se loteó y el espacio que ocupaba la casona se subdividió en cuatro parcelas, de las cuales solamente una conserva restos de la construcción “original”. El resto se demolió en distintos momentos del siglo XX para dar lugar a nuevas viviendas (entre las décadas del ‘40, del ‘80 y del ‘90 respectivamente)
DATOS CATASTRALES
El plano de la subdivisión del lote fue confeccionado por el Ing. Civil don Manuel Passalacqua; se aprobó el 14 de junio de 1921, ante el Juzgado de 1ª Instancia de La Plata y fue inscripto en el Registro de la Propiedad el 24 de septiembre de ese mismo año. El 15 de
junio de 1932, don Gerardo Van Kooten [5] compra la casa de la calle 25 de Mayo 469, que correspondía a la sucesión Fernando Molteni y Provilo, [6] mediante un boleto de compraventa a la farmacéutica Clara Canessa de Molteni a través de un apoderado de esta, el abogado Américo Canessa.
El 31 de marzo de 1939, Juan Passalent adquiere a Van Kooten los derechos sobre dicho boleto que escritura el 16 de agosto de 1943. El monto de la compra-venta fue de $ 4.200 moneda nacional pagaderos en 120 cuotas mensuales de $ 35 m/n. [7]

Paralelamente, su hermana Juana Passalent de Passalent  y su esposo Serafín Passalent (ambos enfermeros) adquieren el lote contiguo, porciones de la wildeana quinta “La Victoria”. [8] Don Juan Passalent habitó la casa hasta 1987.
REFERENCIA HISTÓRICA
Estas referencias del origen del inmueble fueron dados a conocer por el historiador Prof. Manuel Ales en el año 1967, cuando la Junta de Estudios Históricos, colocó una placa que rememoraba el hecho que el Dr. Wilde había vivido allí desde 1870, hasta su muerte acaecida en 1885. [9] Dicha placa fue hurtada hace más de 20 años y se hallaba en una pared de la porción de la vivienda de la familia Premoli.
ARQUITECTURA
La construcción original era de estilo italiano, tenía el formato de “U” abierta hacia la calle, como se indica en la nota mencionada, 
El plátano y detrás parte de la antigua casona
dejando al frente un espacio que ocupaba un patio, el cual contaba con el aljibe y un plátano cultivado por alumnos de la escuela entre 1910 y 1920. Este testimonio fue legado por una de las alumnas que estaba presente en el momento en que dicho árbol fue plantado, la señorita Julia Cendoya, amiga de la familia Passalent y vecina del barrio, quien fuera una de las 22 egresadas de la primera promoción de la Escuela Normal de Quilmes en 1916 (un retoño de dicho plátano fue plantado por el Sr. Passalent en la plaza Las Heras de la CABA) 
[10]
Propiedades que hoy ocupan en parte la antigua casona del Dr. Wilde

PATRIMONIO HISTÓRICO
Nobles y fieles colaboradores de la Goyena, de Los Quilmeros y
por ende de la tradición y la cultura quilmeña  fuimos quienes pusimos manos a la obra: Eduardo Luis Teramo, Lucas Eduardo Gutiérrez, Agustín Claudio Balduzi, Walter Jesús Zelarallán, Cristina Secco, Eugenio Bravi y quien suscribe. Próximamente el aljibe debidamente restaurado será una pieza más de exhibición en el Museo Bibliográfico Documental - Centro Cultural ‘Hilda Perata’ de la Biblioteca Goyena.

Como los mencionados, gran parte del partido de Quilmes y de la Región, en distintas Instituciones son el Capital Social que de manera voluntaria y altruista brinda una singular tarea de recuperación, mantenimiento y difusión del acervo que nos da pertenecía e identidad como los integrantes de la A. Historiadores Los Quilmeros, la A. Orígenes de Berazategui, la Biblioteca Popular Pedro Goyena y todas las
Instituciones que integran la Junta de Estudios Históricos. 
El Dr. José Antonio Wilde es uno de nuestros próceres, los de la 'Pequeña Historia', imprescindible para construir la otra, la 'Grande'.
No sólo son ‘héroes’ los que ganaron batallas; no sólo son ‘próceres’ los que dieron una identidad a la Patria, sino también los que derrotan los imponderables del diario vivir. Gente anónima, callada, silencioso que trabaja por sí y para el bien común, por eso todo lo que tiene que ver directa o indirectamente con la figura del Dr. Wilde, su vida y su obra, es Patrimonio Histórico de Quilmes.
Declaración del aljibe de Interés Municipal 

Frente al Centro Cultural Hilda Perata Larrea e/Corrientes y Entre Ríos, La Colonia.

Investigación y crónica Prof. Chalo Agnelli
Colaboración del señor Juan Carlos Passalent
Dibujo de la casona Arq. Daniel Hurrell
Biblioteca Popular Pedro Goyena

NOTAS



[1] Ver en EL QUILMERO del jueves, 9 de abril de 2015, “Travesía arquitectónica por Quilmes, 1818 – 1940”.

[2] Ver en la Biblioteca Goyena el plano catastral del casco urbano del pueblo de Quilmes en 1856, actualizado en 1892 por don Pedro Etchevertz y en 1966 por el Prof. Manuel Ales.

[3] Agnelli, Chalo. “Maestros y Escuelas de Quilmes”. Ed. Jarmat. Bernal, 2003.

[4] Ver en EL QUILMERO del jueves, 5 de junio de 2014, "El Progreso De Quilmes, En el Día del Periodista - El Dr. Wilde y la prensa local” https://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/06/el-progreso-de-quilmes-en-el-dia-del.html/

[5] Responsable de gran parte de las obras sanitarias que se instalaron en la primera mitad del siglo XX. Datos aportados por el señor Juan Carlos Passalent de documentación catastral y escritura de su propiedad.

[6] Hijo de Fernando Molteni (1835-1881) italiano y de Paula Provilo, argentina.

[7] El precio en moneda nacional fue durante 10 años el mismo ($ 35 mensuales) En 1939, un inmigrante italiano de 26 años, con 9 años en el país, 4 años en Quilmes y dos años como operario de Ducilo pudo acceder a una vivienda propia y  encarar un proceso de reforma y ampliación. Lo cual denota el efecto de los procesos inflacionarios de los últimos 50 años,  que dejaron a la moneda nacional a un valor incomprensible por la cantidad de ceros que se le quitaron: 12 ceros. El peso moneda nacional había sido creado en 1881, hasta 1969 (78 años). En los últimos 48 años, se perdieron doce ceros con 4 cambios de moneda.

[8] Datos proporcionados por Juan Carlos Passalent.

[9] Agnelli, Chalo. “José Antonio Wilde- médico, periodista y educador quilmeño”. Biografía // 1814-1885”. Ed. Jarmat. Quilmes. 2008.

[10] EXANQUI. “Historia para un Centenario”. Ed. Jarmat, Quilmes 2012




martes, 3 de octubre de 2017

TRATAMIENTO DEL HCD QUILMEÑO SOBRE LOS PRIMEROS SITIOS HISTÓRICOS DEL SUDOESTE DE QUILMES



Por Lic Juan J. Corvalán
Publicado en el periódico "Perspectiva Sur" de Quilmes,
el 17 de octubre de 2016
Cada una de las localidades que conforman el Partido de Quilmes posee propias características que se encuentran estrechamente vinculadas con su historia. Hace algunos años publicamos el ensayo “La Historiografía Quilmeña, Identidad, Patrimonio y Recurso del Municipio” que en un párrafo expresaba “El fenómeno historiográfico en el Partido de Quilmes posee una sigilosa pero contundente actuación, que moviliza sentimientos de pertenencia, pieza fundamental para reforzar la identidad; aporta material a la industria editorial; genera eventos de capacitación y debate (Charlas, Encuentros, Jornadas, etc.). Todas estas actividades promueven el arraigamiento, impulsan la conciencia colectiva y desarrollan miradas críticas sobre el pasado que contribuyen a comprender los múltiples procesos (artísticos, sociales, económicos y políticos) que aquí ocurrieron y de los cuales hoy somos resultado. Al fin y al cabo es la historia el camino transitado hasta el presente.”

Confirmamos la vigencia de aquellas palabras convencidos de la certeza que lo distintivo de nuestro municipio es lo extenso y diverso de nuestra historia local. A grandes rasgos podemos describirlas de esta manera. Quilmes centro, si bien su poblamiento forzado data del Siglo XVII su planta urbana se consolidó luego de la planificación urbanística que realizara Francisco Mesura en 1818. Bernal y Ezpeleta son localidades que se fundaron desde sus respectivas estaciones ferroviarias, promediando el último cuarto del Siglo XIX. Don Bosco y La Florida se fundan en un periodo pre industrial, a mediados de la Década del '20 del Siglo pasado. San Francisco Solano, La Paz y Los Eucaliptos [1] son la resultante de un proceso de industrialización y urbanización del Conurbano Bonaerense.

A su vez, las coyunturas de cada una de las localidades de Quilmes fueron distintas, hasta en el mismo Sudoeste del Partido las diferencias fueron notorias. El influjo de la familia Obligado- Claypole desde 1815 hasta 1948, sobre Los Eucaliptos y San Francisco Solano son contundentes. El área comprendida entre el arroyo San Francisco, Av. Donato Álvarez, Av. Agustín Pedemonte y la cuenca del Gaete (arroyos Las Piedras y San Francisco) se encuentran más vinculados con Quilmes Centro por formar parte de la diagramación del pueblo de Quilmes realizada por Francisco Mesura en 1818, que mencionamos anteriormente. A pesar de lo dificultades que ocasionaban en la comunicación estos cursos de agua, hay documentos que prueban la circulación a través de la Cañada de Gaete mediante puentes por la actual Avenida Rodolfo López hacia “Las Lomas de Zamora”. Una propiedad de Leonardo Pereyra, el mismo del cual el parque obtuvo su apellido: Pereyra Iraola, ubicada en las cercanías explica y da cuenta de lugar estratégico o al menos del potencial que esta zona prometía.

Hacia el Sur, Villa La Florida se halla directamente relacionada con la Avenida Mosconi (El Camino Real a Chascomús) y con acceso a las aguas del Arroyo Las Piedras. Más cerca a nuestro tiempo, La Florida se convirtió en un lugar de casas de descanso, una parsimonia que aún hoy se percibe en diferentes sectores de La Florida. Algún mérito tendrá en esta característica la presencia de Wilfredo Latham [2] en la última parte del Siglo XIX, que dedicaba su tiempo al estudio de la sistematización en tareas agropecuarias, volcadas en el libro "Los Estados del Río de la Plata. Su industria y su comercio", publicado en 1867.

Y qué decir del “deslinde con Almirante Brown”, esa área que comenzó a corporizar su historia a partir de 1984, con la edición del libro de Gerardo Barbieri “Historia del Pueblo de San Francisco Solano y Villa La Florida” 1926 – 1981. Sólo al sopesar (1) la importancia que tuvieron las propiedades de los actuales Partidos de Almirante Brown y Florencio Varela en la conformación de Los Eucaliptos y San Francisco Solano a fines del Siglo XVIII; y (2) sumada al hecho de que la propiedad de los Obligado - Claypole haya permanecido indisoluble por 141 años explica el espíritu indómito que desde sus inicios se respira en San Francisco Solano.

A partir de este sintético panorama histórico podemos inferir que las historias de las localidades del Partido de Quilmes son compartidas, pero también hay historias similares pero no iguales. Se tiene que poner en valor esos elementos únicos y trascendentes a
nivel municipal. Quilmes con sus 351 años de historia es la tercera comunidad humana en la Provincia de Buenos Aires, un fondo bibliográfico abocado a la temática histórica comparable, en calidad y cantidad, con el de las grandes capitales del país. Organizaciones que desarrollan constantes tareas de investigación y divulgación. La realización periódica de encuentros referidos con la historia local. Con estos antecedentes, la disponibilidad de material y la capacidad instalada no tiene que ser difícil posicionar al Partido de Quilmes como la jurisdicción histórica emblemática de la Provincia de Buenos Aires.

EXPEDIENTE: HCD-S-2-26248 INICIATIVA
"HUELLAS DEL PASADO"

El Sudoeste de Quilmes como parte del distrito posee indicios inobjetables del paso del tiempo. Los aportes del Sudoeste del Partido de Quilmes son varios y diversos. Es necesario jerarquizar lugares e inmuebles públicos que son emblemas de tiempos remotos.

En estos 351 años del Quilmes bonaerense, el paso del tiempo dejó marcas, indicios o huellas de formas de vivir anteriores que persistieron a urbanizaciones apresuradas.

“Huellas del Pasado” es una iniciativa que consiste en declarar sitios históricos municipales a cinco lugares en el Oeste de Quilmes:

(1) La avenida General Mosconi, por ser la traza del Camino Real a Chascomús, que data al menos del año 1772[3];
(2) El Mojón de los Quilmes, en la intersección de Donato Álvarez y 822 por ser punto georreferencial más antiguo en el Oeste de Quilmes, documentos oficiales lo mencionan su existencia en el año 1773[4];
(3) La diagonal de la avenida Santa Fe entre 889 y el arroyo San Francisco, por ser una arteria de al menos 110 años de antigüedad;
(4) La agrupación de cuatro ejemplares de árboles de eucaliptos de gran porte ubicados en la intersección del Camino General Belgrano y la Avenida Isidoro Iriarte (Ex San Martín), por ser la antigua propiedad de Don Andrés Baranda, quien recibiera semillas de eucaliptos importadas por orden de Domingo Faustino Sarmiento como política forestal[5];
(5) La Estación del Ferrocarril Provincial Km. 46,139 correspondiente a San Francisco Solano[6] [7].

Son lugares que representan circunstancias, realidades diferentes acordes a los paradigmas en los que se idearon. Cada uno debidamente documentado con registros oficiales y/o el presente que los encuentra en zonas urbanizadas, desentonando con el entorno por su propia impronta. No se trata de acercar la historia a las localidades, sino de poner en valor la historia remota que transcurrió en ellas.

Durante el año 2016, se realizaron una serie de presentaciones de la iniciativa en la Biblioteca Popular Juan Bautista Alberdi de San Francisco Solano; el Club de Leones de Villa La Florida y la Escuela de Educación Media Nº 9: Combatientes de Malvinas, donde se obtuvieron adhesiones de vecinos e instituciones[8].  

Con una gran capital de adhesiones, la iniciativa fue presentada en diciembre del año pasado en la Mesa de Entradas del Honorable Concejo Deliberante de Quilmes y tiene asignado el número de expediente: HCD-S-2-26248, y debe ser aprobada por el HCD de Quilmes. Corresponde a las autoridades expedirse rápidamente para el señalamiento, restauración y preservación a cargo de profesionales, correspondiente a cada uno de los sitios e inmueble postulados. Además de ser incorporado al circuito turístico de Patrimonio Histórico Municipal.

En el transcurrir del año 2017, la iniciativa “Huellas del Pasado” fue presentada parcialmente, por razones temáticas, en la Primera Jornada de Historia Regional “El Pago de la Magdalena” realizada el 8 de julio en Quilmes y organizada por la Junta de Estudios Histórico de Quilmes. En la misma se expuso “Indicios de historia antes de la fundación de las localidades del Oeste de Quilmes”. Mientras que el 16 de septiembre se realizó otra exposición durante la X Jornada de Estudios Históricos y Regionales del Partido de Almirante Brown, organizada por la Mesa de Historiadores e Investigadores del Partido de Almirante Brown de “El Mojón de los Quilmes, un hito en el Este del Partido de Almirante Brown” Asimismo, fue incluido en el Manifiesto 2017,[9]documento que incluye una serie de lugares y acciones que se recomiendan proteger dada su importancia Histórica Patrimonial, el cual elabora periódicamente la Asociación Historiadores “Los Quilmeros”.

“… testamentaria de D. Manuel Obligado.


1. Con fecha diez y siete de febrero de mil setecientos setenta y tres y ante el Escribano D. Fco. Javier Conget; D. Félix de la Cruz otorga Escritura de venta a favor del Convento de San
Francisco de un pedazo de tierra en el Pago de la Magdalena en el paraje que llaman la Cañada de Gaete, cuyo terreno tiene por una parte cinco mil y quinientas varas poco más o menos y por otra parte dos mil varas así mismo poco  más o menos, el  cual dicho terreno linda por el Este con la dicha Cañada, que hoy se ha hecho arroyo, por el Norte con el mojón de los Quilmes por el Sud con más tierras que quedan al vendedor y por el Poniente con los frentes de Cabezadas de las tierras de Florio Arce, de Esteban Oliva, de Alejos Oliva, de Da. Ignacia Oliva su hija; con más tierras del Convento, de Tomás Casco, de Agustín Vieites, de Ambrosio Ortiz y de Carlos Sandoval; cuyo terreno con el demás que le queda al vendedor lo hubo y compró a los herederos de D. Domingo Agustín de Castro y Da. María de Aguilar y Herrera como consta de Escritura pública que a su favor otorgaron en el registro del presente Escribano en veinte y tres de Noviembre de mil setecientos setenta y dos.
2.      En Marzo de mil setecientos setenta y tres a pedimento del Síndico del Convento de San Francisco, D. Vicente de Azcuénaga se practica así…”
Juan José Corvalán
Licenciado en Administración y Gestión Cultural
miembro de la Asociación de Historiadores Los Quilmeros

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