miércoles, 5 de agosto de 2020

PLAZA GRAL. JOSÉ DE SAN MARTÍN

Chalo Agnelli - 2006/2015

La plaza Gral. San Martín se encuentra en el centro del casco urbano originario de Quilmes. La rodean cuatro arterias, que son la peatonal Rivadavia y las calles Alsina, Mitre y Sarmiento, que marca la división entre la zona comercial y la barranca, antiguamente "el barrio de los ingleses". La plaza existió desde los tiempos en que se estableció la Reducción (1666), era el punto donde los fundadores originarios hacían sus reuniones tribales y la elección de los alcaldes indios.

Desde 1818 es la plaza principal del Partido, frente a ella se encuentra la Manzana Histórica, en la que se levantan, sobre la Peatonal: La Casa de la Cultura (ex Municipalidad), la Escuela Primaria N° 1, fundada en 1863,  la Casa Parroquial y la Catedral sede del obispado, templo de la parroquia de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad.

Sucesivamente se llamó Principal o Mayor en 1859, el maestro y secretario municipal Robustiano Pérez propuso el nombre 25 de Mayo, hasta que el 16 de septiembre de 1888 se oficializó el nombre plaza de la Constitución; también hubo un intento por parte del concejal Daniel Maldonado (1894 - 1895) de bautizarla Bernardino Rivadavia; el 16 de mayo de 1907, el intendente informó al H. Concejo Deliberante que la plaza cambiaría su nombre por Carlos Pellegrini; finalmente, en 1953, durante la intendencia del Dr. Pedro Tulio Bond (PJ). por la ordenanza N° 2122 se la designó Gral. San Martín,[1]al haberse emplazado en su centro el monumento al Libertador. [2]

DE LA REDUCCIÓN A LA ACTUALIDAD

Extinguida la Reducción de los Quilmes y Acalianos en 1812, tras una larga disputa entre el cura párroco Santiago Rivas y el protector de naturales José de Agrelo, en año 1818, el gobernador de Buenos Aires Manuel Luis de Oliden le encargó al piloto agrimensor Francisco Mesura [3] el trazado del pueblo.​ Mesura utilizó como eje desde donde trazar las coordenadas para la traza el antiguo templo ubicado en el mismo sitio que la actual Catedral. ​

Muchos acontecimientos tuvieron como escenario esta plaza. El 18 de septiembre de 1840, fue fusilado por un grupo de mazorqueros, el juez de paz interino Paulino Barreiro. [4]

LA FUENTE

Hasta 1859, en que a moción del municipal (concejal) Dr. José Antonio Wilde se plantaron paraísos en su entorno y se cercó con alambre, era un baldío cubierto de cina-cina, cicuta y alimañas de todo tipo.​ En 1870 el juez de paz Tomás Giráldez [5] comenzó a jerarquizarla como plaza: se demarcó trazando senderos cubiertos con conchillas, se hicieron parterres, canteros floridos, se plantaron especies arbóreas: cipreses, casuarinas, eucaliptus, se quitó el cerco de alambre y fue reemplazado por postes bajos y cadenas entre ellos (28/8/1879), se instaló la iluminación y así fue cobrando el aspecto de espacio público, incluyendo, en el centro, una importante fuente esquinada por cuatro estatuas de mármol, que representaban las cuatro estaciones del año y cuatro faroles intercalados entre ellas. Estas estatuas fueron retiradas aproximadamente en el año 1887, por decisión del intendente Eduardo Casares, que las consideró en estado de deterioro y las mandó colocar en su quinta que comprendía la manzana de Rivadavia, Moreno, Alem y San Martín. Luego se trasladaron a la Ribera cuando se trasladaron a la rotonda de la Ribera, al final de la Av. Otamendi de donde desaparecieron tras ser derribadas por una sudestada, solo una prevaleció un tiempo caída, se desconoce el destino de las otras tres. El pedestal de la caída se halla actualmente en el parque Cervecero.[6]

En 1946, cuando se comenzaron a realizar el pedestal sobre el que se colocaría la estatua ecuestre que honra la memoria del Gral. San Martín, realizada por Antonio Sassone, la fuente fue removida y trasladada a la plaza Aristóbulo del Valle, en La Colonia, el “barrio del otro lado de las vías”, donde se encuentra actualmente mermada en su postura original.

En el 2007, conjuntamente a otras plazas del Partido, se llevó a cabo una remodelación, renovándose veredas, senderos y se puso en valor los monumentos allí existentes.

MONUMENTOS E HITOS DE CARÁCTER CONMEMORATIVO

Arriba izquierda descendiendo el grupo ecuestre en la plataforma en 1946. Derecha vista del monumento en su emplazamiento después de 1966. Debajo los dos grupos ecuestres el Daumas
(izquierda) y el de Sassone (derecha) 

Monumento al General San Martín: le fue encargado al escultor italiano Antonio Sassone, quien realizó las figuras en bronce. La escultura principal fue implantada en la cima del basamento de hormigón y mármol el 29 de julio de 1946, pero, el 25 de junio de 1950, el Concejo Deliberante resolvió quitarlo de la plaza por no reunir las exigencias señaladas por el Inst. Nacional Sanmartiniano (nota del 23/11/1950) y el 4 de agosto de ese mismo año el grupo ecuestre fue quitado de su emplazamiento y depositado en un terrenos anexo al Corralón Municipal, donde reposó de los desplantes acaecidos. El 23 de diciembre de 1953 fue reemplazado por una réplica de "Daumas". Finalmente en septiembre de 1965 el monumento volvió a su destino original y el 23 de ese mes, después de diecinueve años de su primer emplazamiento y quince de ostracismo fue inaugurado, de manera oficial y definitiva. El "Daumas" fue donado a la localidad de Berazategui, tras la creación del nuevo partido en  noviembre de 1960, donde se inauguró en 1966. El monumento desde el 2007, está circundado por una fuente. Tenía en su frente varias placas de bronce que fueron hurtadas y ahora las sustituye una de mármol con la siguiente inscripción: “El bronce fue robado el mensaje perdura: “Los hombres que se abandonan a los excesos no son dignos de ser libres” José de San Martín. Asociación Sanmartiniana de Quilmes 17 de agosto de 2004” [7]

ARA Gral. Belgrano: "Monolito Alegórico" en homenaje a los caídos en el hundimiento del crucero ARA General Belgrano durante la malhadada Guerra de Malvinas. Se compone de una base de cemento pintado, con forma de cruz griega dispuesta de manera horizontal, sobre la que se ubica una silueta en relieve del crucero. Debajo del mismo se sitúa una placa circular con otra representación de la nave, también en relieve, el Sol de Mayo y las Islas Malvinas. En la parte superior se lee el nombre del buque y en la inferior, la fecha y hora del hundimiento, 2 de mayo de 1982, 15:55 hs. Fue inaugurado en 1987.

Monumento “Siguen marchando” homenaje a las Madres de Plaza de Mayo: se trata de una representación a gran escala de los característicos pañuelos blancos usados por las Madres de Plaza de Mayo.  La obra fue hecha por el escultor Arq. Horacio Dowbley [8] y consiste en tres bloques de hormigón armado en diferentes escalas y orientaciones, pintados de blanco. “Siguen Marchando” fue primer premio de un concurso entre una cantidad importante de obras y ante un Jurado integrado por artistas de reconocimiento internacional: Diana Dowek, María Juana Heras Velazco y Oscar Staffora. Fue inaugurado el 3 de noviembre de 2006.

Homenaje a los Bomberos Voluntarios: es un monolito de mármol emplazado en este espacio público, cuenta con los escudos e insignias de los cuatro cuarteles de Bomberos Voluntarios del distrito: el primero de Quilmes, Bernal, La Florida y San Francisco Solano. Fue inaugurado el viernes 5 de junio de 2009, como un merecido reconocimiento a su labor.  

Monolito en homenaje al Indio Quilme: consta de una waca [9] sagrada, tallada  en una única piedra de la Ciudad Sagrada de los Quilmes, en la provincia de Tucumán, por el quilme Teófilo Yapura, que recuerda a los pueblos quilmes y acalianos, quienes traídos compulsivamente, tras cruentas luchas de 140 años, a estas costas del Río de la Plata formaron hace más de 350 años, el primer poblamiento de lo que hoy es el partido de Quilmes. El cuerpo principal del monumento consta de cuatro caras. Tanto la delantera como la trasera muestran una cruz andina o chacana. En su cara derecha presenta el típico dibujo de una rana, muy común en la iconografía de la cultura santamariana que hace alusión al agua o la lluvia. Por último, en su cara izquierda se puede leer una frase: "En el sendero de Kilmes hay una piedra que late... es la sangre derramada que desde abajo combate". En su cara frontal hay una placa homenaje a la cacica quilme Isabel Pallamay,[10] quien usurpado su cacicazgo, no cejó de recurrir a las autoridades para que fueran reconocidos sus derechos. Su memoria fue recuperada por la historiadora Guillermina Sors [11] y por el escritor y poeta Carlos Patiño. [12]    

Placas colocadas en el monolito de la waca en memoria de Isabel Pallamay. Arriba la que se colocó en 2002 y fue destruida, abajo la fijada en reparación en 2016.

Estatua homenaje a Carlos Morel: obra  del escultor Armín Zielinski[13] realizó este monumento en honor a Carlos Morel, precursor del arte argentino. El artista fue representado sosteniendo su paleta y un pincel que robado y repuesto varias veces hoy está ausente. Al pie de la estatua hay una placa en memoria del escultor que realizó esta estatua; placa colocada en octubre de 2003 por el pintor H. Montini y de la Escuela Municipal de Bellas Artes Carlos Morel.

Busto de Domingo Faustino Sarmiento: colocado hacia la esquina de la peatonal Rivadavia y calle Sarmiento por el Instituto Sarmiento de Sociología e Historia.

Mástil homenaje el Tercer Centenario: levantado en 1966 entre las múltiples actividades realizadas conmemorando los 300 años del arribo de quilmes y acalianos a este extremo de la provincia de Buenos Aires, dando nacimiento a lo que hoy esta ciudad y partido de Quilmes.

Placa en homenaje a la memoria de Jorge Omar Quevedo: fue confeccionada por el área de cerámica de la Escuela Municipal de Bellas Artes en homenaje al reconocido cantautor nacido en Río Cuarto, Córdoba y fallecido en Quilmes el 18 de diciembre de 2007. Colocada en la plaza por la Ordenanza 11148/09, sancionada el 9 de junio de 2009.

Patrimonio Biocultural el “Draco”: la inmigración canaria desarrollo una distintiva actividad socio-cultural en el partido de Quilmes. El Centro Canario local fue fundado en 1929. En 1965, don José María Góez,[14] señero representante de esta comunidad, trajo un retoño del drago (Dracaena draco), árbol oriundo de Canarias y símbolo vegetal de la isla de Tenerife, y fue plantado en la plaza San Martín como tributo al pueblo de Quilmes que al siguiente años cumplía 300 años. Una tormenta acabó con el árbol y 1993, el H. Concejo Deliberante por ordenanza N° 7017, estableció la reposición del Drago declarado patrimonio biocultural del partido de Quilmes y se colocó una placa alusiva, que también fue destruida y repuesta en diciembre de 2008 por la administración del intendente Francisco Gutiérrez.

Pino Histórico de San Lorenzo: retoño del Pino de San Lorenzo plantado en la plaza el 17 de agosto de 2011, por la Comisión de Festejos de Quilmes Oeste, quien lo puso en custodia de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Quilmes.

Compilación, investigación y notas Prof. Chalo Agnelli – 2006 // 2015

Fotos: Fototeca del Museo Bibliográfico-Documental "Bibl. Carlos Córdoba" de la Bibl. Popular Pedro Goyena

NOTAS


[1] Ales, Manuel (1966) “Síntesis histórica de Quilmes”. Serie Archivos y Fuentes de Información N° 3. Dirigido por Prof. Carlos G. Maier. Ed. de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Quilmes.

[2] Ver en el Blog EL QUILMERO del miércoles 2 de octubre de 2013 “El monumento al Libertador, obra de Antonio Sassone en la plaza San Martín – Peripecias de un emplazamiento (1933 – 1965)”

[3] Ver en EL QUILMERO del miércoles 21 de julio de 2010 “Francisco Mesura, el piloto agrimensor”

[4] Ver en EL QUILMERO del martes 6 de diciembre de 2011 “El caso del juez de paz Paulino Barreiro”

[5] Ver en EL QUILMERO del Viernes 20 de mayo de 2011 “Tomás Giráldez - Juez de Paz y placero”

[6] Ver en EL QUILMERO del miércoles 10 de septiembre de 2014 “Los pies que esperan en el parque y la fuente de la plaza”

[7] Esta frase fue ideada por la profesora escritora Stella Maris Bertinelli siendo secretaria de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Quilmes.

[8] http://www.horaciodowbley.com.ar/ MONUMENTO A LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO DE QUILMES Arq. Horacio Dowbley.

[9] La voz waca huaca o guaca designa todas las sacralidades fundamentales de los pueblos del Noroeste: piedras, santuarios, ídolos, tumbas, momias, lugares sagrados, animales, los astros de los que creían descender, los propios antecesores, incluyendo a las deidades principales, el Sol y la Luna.

[10] Ver en EL QUILMERO del lunes, 31 de agosto de 2015 “Isabel Pallamay, el Pleito - 14 de septiembre - una placa a su memoria” y del  viernes, 4 de septiembre de 2015 “Un digno homenaje a Isabel Pallamay”

[11] Ver en EL QUILMERO del jueves, 2 de julio de 2020 “Guillermina Sors – Quilmes Colonial – 1937”

[12] “LA NOVELA LA PALLAMAY” periódico Perspectiva Sur del 10 de agosto de 2016 Patiño, Carlos (2005) "La Pallamay. La indescifrable estrella de los indios quilmes" El Monje editor.

[13] Ver en EL QUILMERO del jueves, 8 de agosto de 2013 “Armin Zielinski. Escultor de Quilmes (Por el profesor Alejandro Re)”

[14] Ver en EL QUILMERO del martes, 14 de julio de 2009 “José María Góez Romero - Biografía de un inmigrante canario en Quilmes”

lunes, 3 de agosto de 2020

JUAN BERNARDINO LERTORA - SEMANARIO "LUZ"

El R. P. Dr. Juan Bernardino Lértora era originario de Sara (Sare en francés) una pequeña localidad rural que se sitúa en la región francesa de Aquitania, perteneciente al territorio histórico vasco de Lapurdi. La traducción del apellido euskera Lértora al castellano es, pinar.

En 1901, fue el tercer director de la Biblioteca del Senado de la Provincia de Buenos Aires; [1] capellán de la Escuela Naval; cura párroco en Banfield, donde acompañó al médico belga Polidoro Segres en la fundación de la Cruz Roja y el Círculo Médico.[2]

Cuando se estableció en Quilmes, donde vivía su hermana Esther Lértora de Planes, además de haber sido uno de los fundadores de la Junta de Estudios Históricos, perteneció a la Euskal Etchea, el Centro Vasco Quilmes, fundado en 1901, con sede en la esquina NE de 25 de Mayo y Brown.

A partir de la década del ‘30 creó el semanario “Luz”: “El periodismo sano y valiente honra a quienes los practican”,[3] era su slogan. Tenía su redacción en Alem 153, integrada por: Rodolfo A, López,[4] Julio Andrés Binda, Francisco J. D’Abate y administrador Julio A. Quaderni. Estaba ilustrado con xilografías de Gerónimo Narizzano.[5] Lo acompañaban las  siguientes firmas: Dr. M. A. Drake Durañona, Jorge G. Schierf, José Luis Binda, Antonio Barrera Nicholson, Juan Manuel Cotta,[6] Raúl Jamardo, Dr. Emilio Torre, Oscar Mezzadra Dallavia, Acdeel Ernesto Salas, Pedro Pablo Oliveri, [7] Guillermo Ithursarry (o Ythursarry) [8] y Marcelo Traversi,[9] entre otros.

Un medio comprometido con la realidad social, la cuestión obrera y estudiantil. Fustigaba el fraude electoral y la violencia política, bregaba para que lo partidos depusieran asuntos partidistas ante cuestiones de interés social. Promovía la exención de exámenes, la creación de nuevas divisiones en los colegios y escuelas, la ampliación del horario de la Biblioteca Municipal hasta las 24 horas, para que los trabajadores puedan acceder a ella, y la creación de las ‘bibliotecas de barrio’ o populares.

En el editorial del número especial del 9 de julio de 1939, entre otras cosas decía:  

[…] La mujer, el niño y todo sufrimiento, encontró en LUZ, espacio abierto a la exteriorización diaria y frecuente de sus necesidades, proyectando la creación de jardines de infantes y asistencia total e íntegra para la mujer que va a ser madre, hemos bregado y bregaremos porque los niños desamparados del Quilmes tengan un hogar modelo donde aprendan a ser hombres útiles, lejos de las asechanzas de la calle y de las malas compañías. En cuanto al movimiento obrero podemos decir que en los conflictos del capital y el trabajo hemos sabido mantenernos en una línea de absoluta equidad, dando en cada caso nuestra opinión sincera; la campaña que lleváramos a cabo contra los sistemas de trabajo de un nuevo establecimiento industrial del Partido tuvo pleno éxito; proyectamos la creación de una Agencia Municipal de Trabajo y también la creación de comedores para obreros. Recordar lo hecho no es detenerse en su contemplación, es simplemente, ver lo mucho que nos falta hacer. Es templar la mente y el músculo para un esfuerzo de CONTINUA SUPERACIÓN.

También se destacó como poeta. Vivía en una propiedad de la calle Pringles 993.

Investigación, compilación y notas Prof. Chalo Agnelli / 2019

NOTAS


[1] Kaufmann, José Luis (2001) “Dos nombres para una historia - Primer tomo 1898-1921" Ed. Arzobispado de La Plata. Esta obra traza la historia de los primeros cien años de vida del Boletín Eclesiástico Platense, publicación que, entre 1940 y 1957 se llamó "Revista Eclesiástica del Arzobispado de La Plata". Esta publicación fue el primer "Boletín Eclesiástico" del país, iniciada en 1898 por mandato del Obispo Espinosa. Este primer tomo abarca el pontificado de los Obispos Espinosa y Terrero. Incluye índice onomástico.

[2] Entraigas, Raúl Agustín; “Polidoro Segers, el primer médico de Tierra del Fuego”, en Museo del Fin del Mundo. Biblioteca Virtual, www.TierradelFuego.org.ar

[3] Copia en la Hemeroteca de la Biblioteca Popular Pedro Goyena de Quilmes.

[4] Ver en el Blog EL QUILMERO del viernes, 12 de diciembre de 2014 “Rodolfo Alberto López, una simiente”

[5] De Mena, Ana María (2000) “Nari, Nari” Ed. de autor. Berazategui.

[6] Ver en el Blog EL QUILMERO del lunes, 21 de enero de 2019 “Juan Manuel Cotta, Maestro - Su vida y su obra”

[7] Ver en el Blog EL QUILMERO del miércoles, 27 de julio de 2011” Intendente Pedro Pablo Oliveri - El nombre de tu calle”

[8] Ver en el Blog EL QUILMERO del viernes, 4 de diciembre de 2015 Guillermo Ithursarry - cuarta entrevista transmigratoria (1936/2015)”

[9] Constructor, escritor y músico; autor de “Estampas de antaño” (1949) Ed. “El Ateneo” diversas notas sobre lugares y personajes del viejo Quilmes.