domingo, 9 de mayo de 2021

EMILIANO REINA, EL COLEGIO SAN LUIS

 

Después de los preceptores José Rosende, Félix Meals, Demetria Rivero y Helena Heathfield Wilde de Carlsen, hubo maestros que ejercieron la docencia en Quilmes en la que sería la primera escuela del distrito y fundaron nuevas instituciones de educación elemental (1º a 4º grados) en otros rincones del vasto partido. Unos con más perdurabilidad que otros, pero todos tuvieron que lidiar con las inapropiadas condiciones para una tarea educativa digna. [1] (Chalo Agnelli)

EMILIANO REINA

Raquel Gail

Facebook Silvia Manuela Gorleri

Habría nacido en torno a 1833. Llegó a Quilmes en 1864 para reemplazar interinamente a Julio Basset y Mansilla, el maestro más joven que había oficiado en el pueblo y que fue suspendido por su escasa dedicación.

La municipalidad subvencionó la escuela privada de Reina con $ 50 mensuales, gracias a lo cual ofreció diez becas para niños pobres en su establecimiento. Este colegio, llamado "San Luis",[2] tuvo poca vida pues se anunció su cierre el 11 de junio de 1876.

En su calidad de poblador alfabetizado, actuó como empadronador censista en 1869. Por entonces era viudo. No se le conocen hijos.

Reina fue preceptor interino hasta 1876, en enero de 1877 rindió examen para maestro elemental. No aprobó, pero recibió el título de sub-preceptor. Esto parece que lo ofendió y tuvo un enfrentamiento con el inspector Larraín que dirimió en el examen. No le conformaba la situación porque tenía que ser subalterno de Eusebio Rodríguez que sí había aprobado como preceptor.

A esto se sumó que el 14 de junio de 1877, el vecino Arrascaete lo acusó de hacer sangrar a su hijo de un golpe que le dio en la nariz y que también había empleado la violencia física con otros alumnos. El Sr. Reina se defendió poniendo de testigos a sus 100 alumnos que no estuvieron de acuerdo con las acusaciones de Arrascaete, de modo que el Concejo Escolar favoreció al maestro.

Por estas circunstancias se hizo cargo de la escuela de varones de Florencio Varela, en esa época llamado San Juan.

El Plan de Estudios que ofrecía era el siguiente:

Enseñanza primaria: principios de lectura hasta leer regularmente, escritura, tabla de contar, las cuatro primeras operaciones con números enteros, doctrina cristiana.

Clase superior; lectura perfeccionada en prosa, verso y manuscrita, religión, gramática castellana, analítica y sintética, aritmética completa con el sistema métrico decimal, geografía teórico práctica sobre mapas, escritura, letra inglesa y gótica, historia argentina, idioma francés y música.

Mensualidades: clase primaria $m/c 50. Superior $m/c 100. Clase de música $m/c 30. Medio pupilo con almuerzo $m/c 200, ídem., almuerzo y comida $m/c 300. ídem. pupilos $m/c 350. Quilmes, febrero 11 de 1876.

La imprenta del primer periódico quilmeño El Progreso de Quilmes fundado por el Dr. José Antonio Wilde se hallaba en la calle del Comercio (hoy Mitre), en la casa del preceptor Reina.

Una escuela rural del paraje El Descanso, en la localidad de San Pedro, lleva su nombre.

Anuncio publicado en El Progreso de Quilmes, mayo de 1873

 

Silvia Manuela Gorleri - JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE QUILMES

 

FUENTES

Agnelli, Chalo (2004) Maestros y escuelas de Quilmes 1666-2004” Primera edición de Ed. Jarmat. Bernal Pág. 48

Lombán, Juan Carlos (16/8/1966) "Antiguos Maestros de Quilmes. Serie medallones biográficos Dirigida por Carlos G. Maier. Municipalidad de Quilmes.

NOTAS



[1] Ver en EL QUILMERO del martes, 2 de abril de 2013 Escuela Nº 1 - 150 Años - Maestros Pioneros - Tercera Nota

[2] Nombre que tomó el Prof. Doroteo Yoldi para el primer colegio secundario San Luis Gonzaga.


viernes, 7 de mayo de 2021

FÉLIX JOSÉ MEALS, MAESTRO Y PASTELERO

 

por Chalo Agnelli

A fines de mayo de 1831, llegó a Quilmes una nota por la cual en las escuelas debía seguirse “la política de la provincia, siguiendo el sistema Federal”. De su cumplimiento dio cuenta el Juez de Paz Juan Manuel Gaete. El 11 de mayo el ministro Anchorena ordenaba que empleados, maestros y alumnos debían usar la divisa federal.

    El preceptor Justino Rodríguez reemplazó a Rafael Venavente, que renunciara el 4 de enero de 1833, y que, según parece, no logra ejercer sus funciones por los impedimentos antes mencionados

    El 16 de octubre de 1834 Rodríguez entrega el cargo a Felipe Secondo de Vallona con el siguiente material: “Tres bancos útiles, cuatro bancos desarmados, pero completos, un banco inútil, una mesa con cajón, tres gramáticas útiles, siete gramáticas, inútiles, 37 catecismos inútiles, un volumen hojas de cartilla, cuatro pizarras grandes y doce chicas, un tarrito para agua, una soga para el pozo, 26 lápices, 13 nuevos y 13 viejos, 15 cuadernillos de papel blanco, 49 cuadernillos para escritura, inclusive 16 en servicio, 5 tinteros de plomo, un reglamento para la escuela, una cruz de madera, 2 plumas, un cortaplumas, tinta.” El preceptor Vallona hizo notar al margen: “Hago constar que lo que se dice inútil es enteramente inservible”.

FÉLIX JOSÉ MEALS

En 1835 al preceptor Vallona le sucede en el cargo el preceptor Félix José Meals (como Rosende, Vallona, se afincó definitivamente en Quilmes), pero en 1839 por falta de fondos dejó de funcionar oficialmente esta única escuela que era sostenida por contribución vecinal.

     Volviendo a 1832, el personal docente de las escuelas de la provincia no fue favorecido por los aumentos de sueldo que se otorgaron a todos los cargos civiles y militares de la administración, duplicándolos.

     Los maestros varones ganaban $ 900 y las maestras $600. En la campaña de la provincia que en ese entonces era una reducida franja de no más de cien kilómetros desde la costa, que llegaba desde San Nicolás hasta el río Salado, había 43 escuelas, en 1834 sólo funcionaban 20.

A partir de ese año debían mantenerse con los recursos que los vecinos de cada pueblo pudieran reunir, de acuerdo al decreto del 15 de diciembre de 1834. Fondos que debía recaudar y administrar las Juntas Inspectoras, antes mencionadas, que en Quilmes integraban el Juez Juan Manuel Gaete, el Párroco Camogli y el vecino Juan Bautista Otamendi.  

     La falta de fondos determinó que el gobierno por decreto del 27 de abril de 1838 suprimiera el pago de sueldos a los maestros. Las juntas abrieron suscripciones para costear los gastos de las escuelas. El 8 de enero de 1839, La Gaceta Mercantil, dio a publicidad una nota de la comisión quilmeña donde da cuenta que mensualmente los siguiente vecinos contribuirían para el sostenimiento de la escuela: Andrés Cabo, Isidro Montes, Juan Hornos, Miguel Sánchez de Selis, Tristán Valdez, Marcelino Galíndez, Ignacio Correa, Tomás Pamplona, Juan Manuel Gaete, Juan Bautista Otamendi, Juan Ramos, José Antonio Villanueva, Eduardo Clark, Pedro Rom, Manuel Gervasio López, Paulino Barreiro (Juez de Paz fusilado en 1840 por unitario) y Faustino Giménez, entre otros.

     En la comunicación se hacía saber que “no ha dado lo recaudado más que para abonar 85 pesos al maestro, 10 al recaudador y no ha alcanzado para pagar los 50 pesos del alquiler de la casa”.

     Así y todo, la escuela de Quilmes sigue su tarea hasta 1843, en que detuvo sus actividades, tanto por falta de sueldos, de alquiler de local, como de gastos de mantenimiento

    Félix José Meals siguió su tarea docente, recibiendo a cambio, de los padres de sus alumnos que no podían abonar una cuota, productos de granja, frutas, harina, huevos que le permitieron subsistir con otro emprendimiento, la fábrica de pan, pasteles y tortas, La Platense”. Eran muy reputadas en el pueblo sus empanadas milhojas. Los productos se vendía en el pueblo, pero la empresa creció con su nieto Cástor Meals, que viajaba en los trenes a La Plata y hasta la estación Central, ida y vuelta, vendiendo su mercadería que llevaba en grandes canastos. En ese entonces el trayecto era lento y tedioso. Luego contrató adolescentes que vendían sus productos en los viajes del Ferrocarril del Sud. Fue precursor en este emprendimiento, hoy generalizado hasta el exceso Un hijo de Cástor, Ángel Meals abre en 1875, la confitería La Estrella del Norte”, ubicada en la esquina NE de Alvear y Rivadavia, junto a la casa del señor Ithuralde.

Anuncio comercial publicado el 2 de mayo de 1875, en el periódico "El Progreso", primer medio de prensa de Quilmes creado por el Dr. José Antonio Wilde

ANGEL MEALS era hijo del matrimonio constituido por Félix José Meals (Italia, 1799-Quilmes, 1866) y María Adriana Ulibarri Giles (Magdalena, 1798-Quilmes, 1862). Se le conocen dos hermanas menores, Adriana (ca. 1830-1855) y Catalina (ca.1833). Los Ulibarri estaban radicados en Magdalena, donde el maestro Meals desempeñó su oficio antes de establecerse en Quilmes. Catalina Meals contrajo enlace con su pariente estanciero José Jorge (John) Taylor Ulibarri, con quien tuvo 6 hijos. El esposo y tres de las criaturas perecieron en el curso de una misma semana, a causa de la epidemia de cólera que azotó la región a fines de 1867 y comienzos de 1868. Las dos niñas mayores ya habían fallecido antes. Sólo sobrevivió un varón, Félix José Taylor. Luego contrajo segundo enlace con su cuñado Aurelio F. Taylor; no se conoce si tuvieron descendencia. ANGEL tuvo un hijo llamado Castor con Ciríaca Martínez, que continuó la vigencia del apellido en Quilmes. (Colaboración profesora Raquel Gail)

NOTA
También aparecer como Benavente, su hijo fue Manuel Benavente, criador de ovejas en Quilmes, relevante por su plantel de negretes. Fue  funcionario municipal. Muerto en 1869 víctima del cólera. Según: Seymour. “Un poblador de las pampas” Periódico “The Standard”, 21 de setiembre de 1869
FUENTE
Agnelli, Ch. (14/8/2004) "Maestros y escuelas de Quilmes 1666-2004". Primera edición de Editorial Jarmat. Bernal. Cap. I° Pp. 26 y 77.