domingo, 12 de septiembre de 2021

“HISTORIAS, MITOS Y RELATOS DEL BERNAL DE AYER” DE NÉSTOR TONY PIENSO


Por Chalo Agnelli

Dijo la maestra e historiadora Lila Giordano: “Constituye una verdad indiscutible que la historia de los pueblos la escriben sus instituciones… Otra verdad difundida y compartida es la que sostiene que la historia de los pueblos la escriben los pueblos mismo”.

Para los que nacimos y vivimos en Bernal, en Quilmes, en las ciudades del cono bonaerense, cuando eran esmirriados pueblos al sur de la gran metrópoli, el libro “Historias, mitos y relatos del Bernal de ayer” de Néstor Tony Pienso nos inspira una dulce ternura y a su vez una irremediable congoja por la placidez con que nos retrotrae a aquellas costumbres que se diluyeron con el correr del tiempo y nos dieron formación e identidad.

Por momentos, emoción; por momentos, risa; por momentos, nostalgia de lo vivido y no falta el asombro… esto y muchas otras emociones se van despertando durante la lectura: las travesuras infantiles, el silencio opulento de las siestas, los ruidosos carritos con rulemanes, los guardapolvos blancos en desbandada saliendo de la escuela, que un estado desde 1883 supo imponer para la formación de todos, de los propios y los ajenos.

El libro también nos introduce en la gente del barrio, aquellos personajes peculiares que adornan las historias del pasado para siempre, como los que nos trajo la inmigración y, aún extranjeros, desde su llana humildad hicieron patria…  y otros de más figuración los Thenné, cargados de de ingenio y de misterios, la mano fundadora de don Luis Pedemonte...

Allí aparece Santa Colomo un hito inevitable para el que quiera incursionar en la historia de Bernal, de Villa Crámer y todo su entorno, barrio promotor de leyendas que impulsan a los más curiosos hacía la historia ¡Tanto se ha escrito sobre las invasiones británicas! Y Santa Coloma es un enclave esencial que siempre se destaca en la historia del partido de Quilmes.

Y sigue el libro describiendo la vida febril de un pueblito fabril donde mujeres y hombres sostenían sus vidas y la de sus familias en las empresas que poco a poco, con el correr de políticas liberales se fueron desmantelando y también recupera las viejas familias: casas con apellido, donde pesan más las casas que los apellidos y algunos de estos se los identifica tan solo por una casa, una mansión, una residencia o petit-hotel y palacetes con su arquitectura ecléctica. Muchos de esos hogares acomodados ya no están, pero prevalecen los suntuosos recuerdos de lo que fue una vez ese elegante Bernal de los tiempos idos, que Pienso sabe traernos con relevancia junto con sus habitantes de todos los estratos sociales y los imperecederos visitantes como Guglielmo Marconi, Ángel M. Zuloaga, Eduardo Bradley (que se casó con una quilmeña) Carlos Gardel, el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel…

Logra Néstor Tony Pienso abrir conciencia sobre el valor histórico, social, económico y cultural de la ciudad de Bernal. Hay anécdotas, historias orales, en fin, nadie en Bernal, en Quilmes en toda la extensa región que enfrenta al Plata puede prescindir de la lectura de “Historias, mitos y relatos del Bernal de ayer”.

EL AUTOR

Néstor Tony Pienso nació en Avellaneda el 15 de mayo de 1965. Es el sétimo hijo de los 10 que tuvieron Luisa Sonia Rodrigo y de Jesús María Pienso. Hizo sus estudios primarios en la Escuela N°61 “John F. Kennedy”, de Villa Alcira, Bernal [1] y continuó su educación en El Colegio Secundaria N°4 “Japón”, institución vespertina que ocupa el edificio de la escuela primaria N°47 de Barrio Parque.

Luego estudió periodismo, realizó cursos de radio y televisión, trabajó en los diarios “La Razón” y “Página 12” y en “Radio del Plata”. Fue colaborador del comedor “Virgen de Luján” de la ribera bernalense e integra un grupo de restauración de monumentos y visibilización de espacios históricos de Bernal. Dirigió y organizó homenajes a artistas y escultores de esa localidad. Creó la página de Facebook “Bernal, vivo o quiero conocerlo”, un exitoso grupo público con 19.700 miembros. Fue bloguero de puntos turísticos de interés en Bernal, Argentina y el mundo. Está casado con Nelda Díaz y es padre de Alejobias y de Máximo y abuelo de Bautista.



Crónista Chalo Agnelli

NOTA


[1] La Escuela Nº61 nace en 1956, como demanda de la comunidad y por gestiones de vecinos junto a la Sociedad de Fomento de Villa Alcira, que se fundó en 1952. Sin edificio propio funcionó transitoriamente en dicha Sociedad de Fomento. Era de 3ª categoría pues aún no poseía todas las secciones de grado. Ese primer año funcionaron 1º inferior, 1º superior, segundo, tercero y cuarto grados; los dos últimos en un mismo ámbito dada la baja matrícula. La dirección de la Escuela recayó en la docente que tenía a su cargo 3º y 4º grados, María Dina Craviotto, hija del insigne historiador quilmeño José A. Craviotto, autor de “Quilmes a través de los años”. martes.

 

 



jueves, 9 de septiembre de 2021

III ENCUENTRO DE HISTORIA DE BARRACAS AL NORTE Y AL SUD - PONENCIAS DE LA JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE QUILMES

Ver en el Blog EL QUILMERO del miércoles, 13 de julio de 2016 Junta de Estudios Históricos de Quilmes - Nueva Constitución

Ver en EL QUILMERO del viernes, 31 de enero de 2020 Junta de Estudios Históricos de Quilmes - 80 AÑOS ¿Qué es la Junta de Estudios Históricos? 

http://jehdequilmes.com.ar/quienes-somos/

http://jehdequilmes.com.ar/historia/ 

Chalo Agnelli


domingo, 5 de septiembre de 2021

ALFONSINA STORNI EN QUILMES - 1926

Chalo Agnelli

El sábado 24 de septiembre de 1926, invitada por los directivos y ex alumnos de la Escuela Normal Nacional y patrocinado por la Institución se realizó en el teatro de la Sociedad Italiana Cristoforo Colombo un recital poético de la educadora y afamada poeta Alfonsina Storni.

La acompañaba Adela García Salaberry, con quien según habían acordado, subió al tren en Bernal, donde vivía, y juntas, a las 16 hs., llegaron a Quilmes. La esperaban en la estación con un gran ramo de flores la esposa del intendente Ángel Levanti, la regente de la Escuela Normal Crescencia López Oliveros de Molina con una delegación de alumnas, entre las que se hallaban: María Indamira Arbert, Julia Astier, Celia Burmester, Alina Canessa, María Antonia Casabona, Matilde Geronés, Elisa Grosman, Catalina Hollman, María Amalia Morales Gorleri, Delia Salas, Ana María Tropeano, entre otras. quienes en emotivo cortejo cruzaron en diagonal la plaza Wheelwright (hoy Hipólito Yrigoyen) rumbo al teatro.

En la escalinata la recibió el director José Sosa del Valle, la presidenta de la Asociación Cooperador Silvia Cristy de Cella, que le ofreció un ramo de rosas rojas, y un gentío que acompañó entre aplausos su ingreso.

La sala estaba rebosante de público, la mayoría mujeres de todas las edades: los palcos desbordaban, en los pasillos laterales de la platea muchos permanecieron todo el recital de pie (entre ellos mi abuela y mi madre de 14 años). Numerosas personas no pudieron entrar, pero la esperaron durante toda la duración del recital en la puerta del teatro.

Desde el escenario, adornado en el centro con un sillón de tres cuerpos, un atril y canastas de flores; presentó a la poeta la señora de Molina, destacando que el año anterior se había publicado su libro “Ocre” y que desde dos años atrás era profesora de Lectura y Declamación en la Escuela Normal de Lenguas Vivas, y otros conceptos de su trayectoria, finalizada la un poco extensa apertura, inmediatamente Alfonsina apartó el atril e inició, con voz suave, pero contundente, con elocuente entonación dramática, de memoria el recitado con un poema de su primer libro: “La inquietud del rosal”, y siguió con otros poemas de “Ocre” y con uno, aun inédito de “Poemas de amor”, el poemario que se acababa de publicar ese año. Dos veces intentó culminar, pero la intensidad de los aplausos la obligaron a repetir algunos poemas como “Uno”, que se publicó en el periódico local “El Plata” y 1934 formará parte de “Mundo de siete pozos”, o sea que en Quilmes fue una primicia.

A la salida, Alfonsina fue ovacionada por el público que la esperaba, aunque ya había anochecido, se la notaba verdaderamente emocionada, pidió que acallaran los aplausos y recitó, desde las escalinatas, dos breves poemas que fueron escuchados en solemne quietud. 

La emoción creada por la fuerza y la sustancia de sus versos persistió durante varios meses en la ciudad y motivó a muchos jóvenes a incursionar en la poesía.


                               Compilador de memorias orales: Prof. Chalo Agnelli / 2006-2016

"Magazine Social A.B.S." de Dr. Emilio Mauri Casabal - 1926

Periódico "El Plata". 1926

Memorias: Adela García Salaberry - Filomena María de Baunelle y Martel de Yori (1881-1962) - Josefina H. B. Yori de Tiscornia (ex Vda. de Agnelli / 1912-2008) - Ana Hutchison (1898-1989)