Por Chalo Agnelli
DE VIGO A QUILMES – ARGENTINA MONTI – LA
MAGIA DEL VIOLÍN – QUILMES – LEONARDO J. GAY – DEBUT DISPARADOR – MÉXICO –
ANTONIO VIDAL – LA FAMILIA
La
inmigración, sembrada en una tierra abonada y feraz para admitir una profusa
germinación - meta impresa por la fuerza temperamental de Sarmiento - dotó a la
Argentina de mujeres y hombres que, en la ciencia, la tecnología, las letras,
las artes le dieron un lugar de liderazgo en América y en el mundo. Quilmes
tuvo, con abundancia, una cuota de esa impronta, como en el arte lírico:
Yolanda Costa de Luchelli, Francisco y Cayetano Molo, Elsa, Celestino y
Leónidas Piaggio, Adolfo Hoffmann,[1]
el barítono Pedro Galetto y la mezo soprano Luisa Bertana; [2]
que subyugó a la Scala de Milán y fue el éxito de la temporada del Colón de
1921 (aún un camarín de ese teatro lleva su nombre) Ese teatro Colón que es uno
de los de mayor nivel lírico en el mundo, construido por italianos. [3]
el Colón y Quilmes no fue menos cuando abrió las puertas de nuestro Cristóforo
Colombo[4]
un teatro de una acústica y suntuosidad incomparable en la provincia de Buenos
Aires, también levantado por italianos. Y cuando el cronista recorre las calles
de La Colonia descubre múltiples e insuperables rasgos de inmigración que
trascienden lo local.

DE
VIGO A QUILMES
El maestro Luis Vidal nació el 24 de noviembre de 1930 en
Vigo, España. A los dos años vino a Argentina con su tío don Antonio Vidal.
Era Antonio un hombre de mar, pescador como todos sus
ancestros de Pontevedra. Curtido por el viento y la sal, y con los ojos llenos
de un horizonte que alcanzar. De muy joven zarpó como polizonte hacia la
Argentina y su experiencia marinera lo condujo por todos los ríos interiores y
las costas marítimas de esta tierra que se abría fecunda a sus urgencias. Y a
pesar de que rozó los ambientes más sórdidos de malandras y tahúres en los
puertos de América, conservó su dignidad de hombre de bien, trabajador y
honrado. Cuando logró unos pocos ahorros volvió a Galicia, pero la encontró
tironeada por los déspotas, arrasada por el odio del fascismo. Él se había
impregnado de argentinidad y ahora sí, definitivamente, dejó su tierra natal,
pero esta vez con una pequeña vida que engrosaba sus ahorros, Luis. Los padres de niño oprimidos por la vida de miseria y violencia que se vislumbraba para Galicia le pidieron a tío Antonio que lo llevara a un destino mejor que el que le depararía España y lo llevara a la Argentina que ofrecía paz, trabajo y futuro. Y no se equivocaron, la vida de don Luis Vidal es el paradigma.
ARGENTINA MONTI
Aquí Antonio conoció a Argentina Monti, hija de lombardos, románticos anarco-socialistas,
se enamoraron, se casaron y el gallego tuvo mujer y madre para su hijo.
Argentina fue el espíritu impulsor de lo que sería la vida de Luis, la música y
el violín. Una mujer que, con amor, generosidad y con un entusiasmo congénito
por el arte le colmó la vida de música. Ella estimuló la potencialidad que ya
se le perfilaba desde muy chico.
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Luis Vidal con su madre, motivadora de su arte, Argentina Monti
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Luis se crió en Flores, en un hogar donde las óperas y las
chanzonetas italianas acompañaban los quehaceres de las jornadas. Por esa posibilidad
de fundir pueblos de distinto origen que tuvo la Argentina. Así creció el
pequeño Luis, bajo la tutela itálica y su cultura, amalgamada al origen
hispano.
LA MAGIA DEL VIOLÍN
Comenzó a estudiar a los cinco años. Su padre tenía un
restaurante y concurría a él un oficinista de la Caja de Ahorro de apellido
Cetera, hijo de sicilianos, violinista, quien en algunas ocasiones brindaba un informal
concierto de sobremesa. El violín de la familia de las cuerdas frotadas, el más
pequeño y agudo entre los de su clase enamoró al pequeño Luis y con Cetera aprendió
lo elemental de la música. Pocos años después, fue alumno de un profesor del
conservatorio de León Fontova que estaba en Flores.[5]
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Escuela Primaria N°17 "Leonardo Rosales" (Entre Ríos y Manuel Quintana, La Colonia)
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QUILMES
Frustrada la actividad gastronómica, la familia, buscando mejores
oportunidades de trabajo se muda a Quilmes en 1941, que por esos años poseía la
fuente laboral de mayor envergadura de la Provincia. Se establecen en La
Colonia, su padre trabaja en la Cervecería y Luis ingresa a la Escuela Primaria
Nº17 [6]donde
transcurre su escolaridad con otros niños que llegarían a ser creadores
notables en el ámbito local, nacional y hasta internacional; entre ellos el
reconocido pintor Ludovico Pérez - con el que incluso fueron compañeros de
banco -, Aldo Severi, Daniel Binelli, los Corrales, José Jové, Plácido Donato,
etc.
LEONARDO J. GAY
A los once años tocaba tangos en “típicas” locales para aportar unos pesos al hogar. Un buen día
pasa por su casa una monja, la imponente hermana Cecilia, Luis interpretaba su
violín y la religiosa se entusiasma y les propone a sus padres presentarlo con
un hombre de una humanidad y una profesionalidad superior, Leonardo J. Gay, que al conocer las
virtudes del muchacho le enseña gratis; siendo con trece años su más joven
alumno. Tenía como profesora de solfeo a una prestigiosa maestra que dio la
escuela de Gay, la Srta. Capparelli.
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El Maestro Leonardo J. Gay
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En esta escuela de músicos tuvo como compañeros, entre
otros, a Luis Llorente, Juan José González, Horacio Cortizas, Lichman y los
Pisolini, que fueron parte de la Banda Municipal de Buenos Aires. [7]
También integró el coro de niños cantores de Quilmes dependiente de la
Agrupación Sinfónica y Cultural de la Asociación Española, [8]
también dirigido por Leonardo J. Gay. Su primera actuación fue el 11 de
noviembre de 1944 en un acto organizado por el Ateneo Pedagógico “Joaquín B.
González”, el Día de la Tradición.[9]
DEBUT DISPARADOR
A los doce años actuó con su violín y Alberto Yacobucci [10]
al piano en una obra de mazorqueros y federales; una puesta en escena incalculable
de Roberto Amigo y Carlos Canezza
que se representó en el viejo Teatro Colón.
En 1946, se crea la Orquesta Sinfónica del Teatro Municipal
de Buenos Aires - la actualmente prestigiosa Filarmónica del Teatro Colón, con músicos
de la Orquesta Juvenil, y Vidal con diecisiete años, preparado por Gay, se
presenta con un rondó caprichoso de Sans Saint; debutando en 1947 en Mar
del Plata con dicha Orquesta que contaba con la compaginación del
maestro-director Lamberto Baldi (Orvieto, 1895 – Montevideo,1979); internacionalmente,
uno de los mejores preparadores y organizadores de planos sonoros para una
orquesta sinfónica. Baldi fue director del SODRE
(Servicio Oficial de Difusión,
Representaciones y Espectáculos), en Montevideo, Uruguay, donde transcurrió los últimos
años de su vida.
También incursionó brevemente en el teatro junto con Norberto Martín creador del elenco "Luz y Sombra" en su casa de Bernardo de Irigoyen, en La Colonia. Hacía con su violín el fondo musical de algunas obras.
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| Elenco del grupo teatral "Luz y Sombra". Primero sentado a la derecha Luis Vidal (1948) |
En 1950, se incorporó en la escuela del maestro Rodolfo Mangiamarchi, pedagogo argentino
que formó destacados intérpretes. También, durante el mismo período, Vidal integró
hasta 1960, la Orquesta Sinfónica de LRA Radio Nacional y la Sinfónica de la
Asociación Amigos de la Música de Buenos Aires.
En 1957, fue invitado por el Ministerio de Educación, a
través de la Secretaría de Cultura de la ciudad de Buenos Aires para actuar
como solista en la Sala Argentina del Teatro Nacional Cervantes. Durante 1958 fue
parte, también como solista, del Instituto de Capacitación Orquestal de
Avellaneda, dirigido por el maestro Mariano Drago.
Actuó para “El
Ciclo de Solistas” de LS1 Radio Municipal de la ciudad de Buenos Aires
en 1965. Al año siguiente ganó por concurso del Departamento de Música, del que
fue cofundador, el cargo de profesor e integrante del conjunto de Cámara de la
Escuela Municipal de Música y Arte Escénico de la Escuela de Bellas Artes
Carlos Morel, pero separada de la escuela de Artes Plásticos. Puso en su tarea
docente su impronta de rigor musical y de exigencia artística en esta tarea,
pero las manifestaciones del genio, a veces, no son visualizadas por el común,
a lo que se sumaron disonancias internas, y en 1972 presentó su renuncia.
Invitado
por la Fundación del Teatro Colón participó en 1977, acompañado por el maestro
Francisco Votti, en el recital que conmemoraba el bicentenario de la muerte de
Ludwig van Beethoven, donde interpretó sonatas y romanzas; lo que le significó
importantes elogios de la crítica.
MÉXICO
Entre 1990 y 1992 integró con el cargo de solista la
Sinfónica de la Academia de Minería de la Ciudad de México invitado por el
maestro Herrera de la Fuente. El nivel de su actuación hizo que se le ofreciera
una cátedra en el Conservatorio Nacional de México, que no aceptó a pesar de
amar ese país por el colorido de su naturaleza y la amalgama hispanoamericana
de su gente.
En 1993 realizó un recital en el Salón Dorado del Colón en
el centenario de la muerte de Tchaikovsky y en 1995, en ese mismo teatro,
concretó un programa de música romántica en homenaje a Pablo de Sarasate,
cultor del violín.
Actuó en el Teatro Argentino de la Plata, con la Orquesta
Sinfónica de la ciudad de San Martín y tuvo el honor de tocar con grandes batutas
internacionales y nacionales como Wielhem Fürtwengler, Clemens Kraus, Hebert
von Karayan, Lorin Mazel, Luis García Navarro, Pedro Ignacio Calderón, Juan J.
Castro, Sir Malcolm Sargent, Jean Martinón, etc. Nombres todos que no dicen
nada a los neófitos de la música de cámara, pero que jugaron un papel
protagónico en el patrimonio de la música Universal del siglo XX y algunos lo
siguen desarrollando.
Trabajó en el Colón desde la creación de la Filarmónica –
es el único músico fundador vivo – hasta el año 1993; 47 años, con el mismo
cargo de solista.
En el 2005, acompañó con su violín en la Catedral de
Quilmes, la misa en memoria de nuestro artista plástico Aldo Severi del que fue
un grande y sincero amigo. La sala de su casa luce un dibujo del maestro que representa
a Vidal interpretando el violín.
Entre otros de los afectos que le deparó la música están
Aldo Severi, Sara Melo de Yacobucci, Francisco Fernández Melo, Ludovico Pérez,
Chalo Agnelli, quien suscribe, don Benjamín Alonso, excelente guitarrista,
también vecino de La Colonia, vivía en la esquina NO de Bernardo de Irigoyen y
Corrientes donde enseñó a muchos jóvenes de la zona.
Tuvo en clases personales privilegiados alumnos que realizaron destacadas carreras con la música como Yamil Cohelo, a quien, especialmente preparó para engalanar la presentación de mi libro biográfico "Dr. José Antonio Wilde, médico, periodista y educador quilmeño" que se realizó en el Círculo Médico de Quilmes el 29 de marzo de 2009.
El sábado 19 de noviembre de 2011 acompañó con su violín la presentación del libro "La Colonia de Valerga - Historia social del segundo barrio de Quilmes" en el emblemático Club Alsina, el más antiguo de La Colonia; a los 80 años fue un abrazo musical que dio al barrio que lo vio crecer y un obsequioso gesto fraterno para el autor de esta biografía.
ANTONIO VIDAL
Su padre, don Antonio un inmigrante que le dio a la
Argentina, a Quilmes un testimonio de amor y de cultura en su hijo del corazón,
a quien admiraba y seguía meticulosamente sus pasos en el arte del violín, se
jubiló como cervecero, pero luego siguió trabajando para la Crisoldinie, ex Crefin – Av.12 de
Octubre y Av. La Plata - como oficial de soldadura autógena y eléctrica.
Siempre conservó su carisma y su simpatía. Murió en su casita de Islas Malvinas
y Azcuénaga, en ese barrio quilmeño de creadores, La Colonia, a muy avanzada
edad como su madre, Argentina.
LA FAMILIA
Don Luis Vidal se casó con Rita Elizabeth Krbez, hija de austriacos, también cerveceros, con
quien tuvo dos hijos Claudio y Fernando. Ambos incursionaron en la música, pero
sólo Claudio[11] se orientó con notorio
éxito hacia el canto melódico.
Si
bien los compases de su violín lo transportaron por el mundo, el éxito no lo
dispersó de su pueblo de crianza y de formación; y aquí en Quilmes, en su casa
de La Colonia, transcurrió hasta los 91 años su genio y su docencia, su actividad prioritaria que ejerció con indiscutible compromiso y amor.
El
trabajo de Luis Vidal en el ámbito de la música de cámara fue por demás
extenso, amplio y cumplió una inimitable labor didáctica en beneficio de la
cultura musical... Y hasta el fin de sus días un 10 de marzo de 2022, las sombras amables de sus padres, el gallego y la
lombarda, acariciaron las cuerdas de su violín.
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Don Luis Vidal, con su esposa Rita, Chalo Agnelli con su señora Silvia Simonetti
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Entrevista e
investigación Prof. Chalo Agnelli/2009-2020
Del libro “La
Colonia de Valerga” (2010) Ed. Tiempo Sur.
Cap.11 “Por aquí
pasaron”
NOTAS
[1] Violinista quilmeño. Realizó destacadas
actuaciones como primer violín en orquestas dirigidas por Joseph Scchick,
Hermann Ludwig, P.P. Mallea y otros maestros. Actuó en el Colón y en el teatro
Avenida. En noviembre de 1944 comenzó una gira por Sudamérica integrando el
cuerpo de profesores de la Sdad. Orquestal de Buenos Aires, bajo la batuta del
maestro Salas.
[2] Galetto nacido en Quilmes, fue discípulo de
Guido Capacci, murió muy joven en el pináculo de su carrera el 27/2/1924. Luisa
Bretaña, nació en Quilmes el 11/1/1889 y también murió joven en Buenos Aires el
26/7/1933. A los dieciocho años fue a estudiar a Italia. En 1912 ingresó al
Colón con su hermana Adelina. Actuó en la Scala de Milán en 1925. La cantante
Adelina Bertana muere el 4 de febrero de 1928.
[3] Todos
los hombres que tuvieron que ver con la construcción del Teatro Colón de Buenos
Aires fueron italianos. En la licitación que se realizó en 1889, resultó
ganador el músico y empresario de ópera italiano Ángelo Ferrari (1835-1897), el
proyecto fue del arquitecto e ingeniero italiano Francesco Tamburini (1946-1890;
muerto este, le siguió Vittorio Meano (1860-1904) y la empresa constructora fue
de los italianos Ítalo Armellini y Francisco Pellizzari (1856-1931), quien había
inmigrado a la Argentina en 1886 y Armellini en 1891. El Teatro Colón se inauguró
en 1908.
[5] Destacado violinista catalán. Abuelo del
actor, músico y humorista del mismo apellido Horacio Fontova, fallecido el 30
de abril de 2020.
[6] Ver
en EL QUILMERO del martes, 16 de marzo de 2010 Escuela Primaria Nº17 "Leonardo
Rosales" de Quilmes - Reseña histórica.
[7] Además de Vidal lo integraban los niños: Adolfo S. Stepanosky, Orlando
Timpanaro, Horacio Beckmann, Jorge Wodzak, Walter de Olaso, Francisco Vegh,
Fares y Osvaldo Husien, Guillermo E. Repetto, Enrique Georges, Juan C.
Betancurt, Raúl E. Cortizas, Máximo Blaser, Mario E Malatesta, Carlos R. Denis,
Carlos Becherini, Julio y Héctor Maggi, Elías Cababie, Oscar Silich, Rubén y
Julio Otero, Edgardo Vigo, Ernesto Arsani, Francisco B. Manganaro, Isaac Russo,
Horacio y Enrique H. Martín, Juan C. Gabrió, Gunther Müller, Daniel Bertana,
Carlos A. Modio y el pianista era Horacio P. Cortizas.
[8] Después de su muerte se la bautizó “Leonardo
G. Gay”
[9] El Sol, noviembre de 1944.
[10] Reconocido bioquímico que tenía su
laboratorio en Vicente López y Rodolfo López.
[11]
Ver en EL QUILMERO del sábado, 1 de octubre de 2011 Claudio Vidal una voz de Quilmes en el Roma de Avellaneda.