viernes, 26 de noviembre de 2010

LA PERSONALIDAD DE QUILMES

El senador y ex intendente de Quilmes Carlos Federico Scarabino, actualmente presidente del Senado provincial en una disertación que en la Universidad  Nacional de Quilmes,  el jueves 25 de noviembre de 2010, refiriéndose a la realidad de la ciudad y partido de Quilmes, dijo: Yo veo que Quilmes no tiene una personalidad como distrito  y necesitaría tenerla. Yo creo que para que una ciudad crezca se necesitan claridad de objetivos, una persona que pueda guiar, y después un equipo que tire para el mismo lado”. (Perspectiva Sur, viernes 26/11/2010 Pág. 2)
Si bien estos pensamientos deben integrar un contexto mayor que desconozco, a primera vista me hacen reflexionar que quizá el senador Scarabino olvidó que él fue intendente de esa ciudad y partido de Quilmes (1995/1999). Y que resulta extraño que durante su administración no haya podido advertir que Quilmes fue y es un distrito con una de las 'personalidades' de mayor arraigo en la provincia de Buenos Aires por su riqueza histórica, cultural, educativa y sociol que se desarrolló durante 344 años.
No en vano es el partido de la Provincia que cuenta con más obras literarias e historiografía documentada,  referente a lo local, el que más artistas plásticos ha dado con expansión internacional. Basta comprobarlo con recorrer la extraordinaria pinacoteca que guarda el Museo Municipal de Bellas Artes o la particular del Sr. Carlos Benavídes.
La bibliografía sobre nuestra historia realizada por historiadores y autores quilmeños que se transcriben en el blog EL QUILMERO, llega a poco más de 110 libros más los 80 trabajos de investigación documental que nos legó el Dr. Craviotto, nuestro máximo historiador.
Si del patrimonio se habla ¡Claro que perdimos personalidad! Pero mucho de nuestro patrimonio se esfumó en las últimas administraciones municipales como se perdió durante la administración del ex intendente Scarabino la plaza Pinto o de Marcelo, la que se hallaba entre las calles Lavalle, Humberto Primo, Moreno y Olavarría, que desde el plano del agrimensor Francisco Mesura trazado en 1818 siempre fue plaza. 
El tema del patrimonio da para mucho. Hubo intentos de darlo a conocer mediante visitas de los escolares a los hitos de nuestra historia y nuestra cultura, con micros rentados por el municipio que tuvieron poca duración, pero que eran de un alcance didáctico extraordinario para que nuestros chicos de las escuelas primarias empezaran a amar su ciudad a través del conocimiento que confiere las propias vivencias. Los chicos de la escuela Nº 2 (Barrio La Paz) no conocen el Museo del Transporte ni los de la escuela 76 (La Cañada) conocen el Museo Fotográfico y algunos nunca visitaron La Ribera… ¡Pero ya me voy por las ramas!
La Escuela Normal de Quilmes fundada en 1912, madre de escuelas, hace poco más de 20 años que tiene sus obras inconclusas ¿Lo sabe el Sr. Scarabino? Sería un buen golpe de efecto, ahora que tiene un cargo de mayor jerarquía en la administración legislativa provincial, hacer algo al respecto.
La Escuela Normal de Quilmes formó miles de educadores para todo el distrito y partidos vecinos es parte de nuestra personalidad educativa, de allí egresan los docentes que luego ejercen en nuestras mismas escuelas, y son parte de nuestra personalidad patrimonial los Museos creados por el amor y la generosidad de este mismo pueblo, y que no siempre pasaron buenas épocas durante las últimas intendencias. 
La escuela de Bellas Artes Carlos Morel, una bastión fundamental de nuestra cultura y del arte al que acceden jóvenes  no sólo de Quilmes, sino de Berazategui, Florencio Varela Almirante Brown, Wilde, etc, debió librar duros retos para mantener los fueron que se ganó con los años y la fuerza de sus agentes multiplicadores dispersos por todo el país y el exterior.
La misma Universidad Nacional que albergó al Sr. Scarabino para su disertación fue construcción de los quilmeños, fraguada desde la primera Universidad Popular que tuvo el Partido de Quilmes y podría decir la provincia de Buenos Aires en 1930 (cerrada por el golpe fachista cívico-militar) 
El mismo monumento al Libertador, del escultor Antonio Sassone, que se halla en la plaza principal se levantó por suscripción popular, aunque tardó 19 años en ocupar su sitial por inoperancia administrativa de los funcionarios de turno.
No hay mejores objetivos que los que se hacen desde las bases, desde las escuelas, los líderes barriales, personas idóneas (que no necesariamente tengan que pertenecer a una parcialidad político), los centros culturales, las Bibliotecas Populares que se sostienen solo con una gran voluntad de conservar la personalidad que cada vez nos seccionan más y más.
“…Una persona que pueda guiar”, pero sobre qué camino y hacia dónde, porque si la distancia la corren los que ganan “con su equipo”, para acceder luego cuando cesan en su período a un cargo de mayor jerarquía en la administración política del estado y dejan en banda al pueblo que los eligió, difícilmente se recuperará la confianza.
Es verdad que esa megalópolis que es la Capital Federal, la CABA, nos viene chupando en su entramado de anonimato, pero tenemos instituciones sociales, culturales, comunitarias, tenemos personas en todo el amplio espectro de la vida de un pueblo, ONGs, empresas y comercios señeros... una larga historia; lo tenemos todo para seguir siendo ese pueblo de sólida tradición que es Quilmes con sus 344 años a cuestas.
Entiendo que pronto se juegan alternativas políticas que los hacen salir a la palestra y que a veces la memoria no ayuda, pero negarle a Quilmes personalidad como si se mirara de afuera me parece una torpeza involuntaria, por cierto. Además decir “Quilmes no tienen…” ¿Qué Quilmes? ¿No se referirá el Sr. Scarabino al Quilmes de la política? Porque el otro sigue andando su camino sea como sea, con esfuerzo y tesón. Seguimos y no necesitamos el político tal o cual, de esta o aquella parcialidad, para que nos dé personalidad.
A veces escucho políticos, de todo el amplio espectro de la política argentina, que hablan de situaciones en las que tuvieron incumbencia como mirándolas de afuera, sin siquiera un ápice de pericia para agregar que ellos fueron parte de errores cometidos, voluntaria o involuntariamente... y me enojo. 

CHALO AGNELLI (chaloagnelli@yahoo.com.ar – www.elquilmero.blogspot.com/)