viernes, 3 de julio de 2009

LAS BODEGAS ANDRES ROSSO DE EZPELETA







PRODUCCIÓN DE BEBIDAS ESPIRITUOSAS EN EZPELETA.
LAS BODEGAS ANDRÉS ROSSO & CÍA Y SPINETTO.

Investigación. Chalo Agnelli

ESTABLECIMIENTO VITIVINÍCOLA
Desde 1870 hasta 1920 buena cantidad de uvas que se consumían en Buenos Aires procedían de viñedos de San Nicolás, Quilmes, Escobar, la Plata y Bahía Blanca.
En un censo agropecuario realizado en esos años se afirmaba que “… las tierras blandas del suelo de Buenos Aires, ricas en exceso, tal vez en humus, favorecen la rotura y cultivo de su suelo y hacen que la formación del viñedos sea relativamente fácil y económica”.
Entre las variedades existentes se preferían las moscateles, chaseelas dorée, valencianas y criollas. Para la vinificación se empleaban cepas americanas como Isabel, Riparia Gloire de Montpellier y, en menor cantidad, las variedades francesas e italianas.
A pesar que no hay estadísticas claras de esa época puede darse el dato que en 1910 existían en plena producción 800 hectáreas de viñedos y se preparaban 700 más para 1912 y 1913.
El Censo Industrial de 1910 dice que había en la provincia 341 bodegas. Buenos Aires ocupaba el octavo puesto en la producción de vinos. De los propietario de bodegas 26 eran argentinos y 195 extranjeros.
“POR SU SOLO ESFUERZO”
En 1875, Andrés Rosso, gracias a sus amplios conocimientos en el tema, inició la producción vitivinícola en gran escala. Era un hombre dotado de una inteligencia poco común, entusiasta y nunca se amilanaba ante los obstáculos. Era de origen italiano, de la provincia de Cuneo, región del Piamonte; y para cuando se instala en Ezpeleta ya tenía varios años de residencia en el país. Su ejemplo no tardó en hallar imitadores.
El establecimiento de Andrés Rosso e Hijos fue el primero que planteó esta producción en Quilmes y en la provincia de Buenos Aires.
Comenzó la plantación de cepas en 12 ha, en Ezpeleta, aproximadamente, en las zonas hoy denominadas Villa Augusta y Villa Sobral. Llegó a cubrir una extensión de 45 ha. Un trapecio que iba desde la calle Baradero (472) hasta Av. La Plata y desde la calle Uruguay (403) hasta la Av. Florencio Varela. La viña estaba plantada en camellones y alambrada totalmente. El número de cepas por hectárea variaba entre los 3500 y 3800. Contiguo al viñedo se hallaba la bodega con capacidad para producir 560.000 litros de vino al año. Llegó a producir en pequeña escala un tipo de champagne douce rose de muy buena calidad.
Su mercada de vinos se extendía por toda la provincia, además de la ciudad de Buenos Aires. La calidad tan elevada del producto hacía creer a muchos consumidores que era de procedencia extranjera.
Se cultivaba las variedades americanas resistentes a la filoxera. Luego se eligió la “Isabel”, en su mayoría, y, en menor proporción: la “Valenciana”, “Nebiolo”, “Frackenstal”, importadas de Italia y Francia.
En 1882 el Sr. Rosso vendió sus viñedos y gran cantidad de sarmientos que había formado a viñateros que se instalaron en el Litoral, como a: los Robinson (1888) y Sebastián San Román; al establecimiento “La Norah” de David O´Connor; a los establecimientos “San Antonio” y “El Niño” de Alberto Núñez; a “El Ayuí” de Ángel Libarona; etc.
Además de los conocimientos viticultores el Sr. Rosso realizó cultivos frutícolas y agrícolas, creando, vecina a los viñedos, una quinta modelo; en un extremo de la cual levantó una confortable residencia. Estaba casado con Catalina Noceti, uno de sus hijos se casó con la docente Susana Altube.
El símbolo del establecimiento era un ancla sobre un timón sobre la que rezaba el lema “Por su sólo esfuerzo”.
SPINETTO
Lindero al establecimiento de Rosso se instaló, unos años después, el Sr. David Spinetto, genovés de la ciudad de Chivari. Cuando inicia este emprendimiento ya poseía una considerable fortuna. Recibió un importante apoyo de don Andrés Rosso y su producto si bien no superó al de su predecesor logró igualarlo.
En 1894 el Sr. Spinetto abrió en el barrio porteño de Balvanera un mercado abastecedor y proveedor de frutas y hortalizas, carnes y los más variados productos alimenticios, que en su mayoría provenían de Quilmes.
Oficialmente se llamaba Mercado de Buenos Aires, pero para los porteños fue simplemente el “Spinetto” El predio, a principios del siglo XIX, había sido bautizado como “El hueco de la Yegua” o “El hueco de Vidal”. Allí habían estado las caballerizas de la mazorca y próximo corría un arroyo conocido como “El Manso”, donde abrevaban las tropillas. Este empresario fundó a 50 Km. de la ciudad de Neuquén la estancia "Las Manas".
Chalo Agnelli
FOTOS: 1º.- El interior de una cava de las Bodegas Andrés Rosso & Cía
2º.- Fiesta de la vendimia en las Bodegas Rosso. 1887
3º.- A la izquierda: marca registrada y emblema comercial de las Bodegas Rosso.
4º.- A la derecha: ingreso a las instalaciones Rosso en Ezpeleta.
5º.- A la izquierda: Don Andrés Rosso.
6º.- A la derecha: interior de un depósito de toneles.
 

5 comentarios:

José Wilde dijo...

No es posible que Andrés Rosso haya iniciado sus cultivos de vides en 1875 y mas adelante en 1982 vendió sus campos. (Tenía más de 100 años ?). Debe haber un error de fechas para verificar. Muy buena nota. Gracias.

Chalo Agnelli dijo...

Gracias, eso fue por un refalón de los deditos en la tecla. Ya corregí. Muchas gracias, valoro mucho la colaboración de los lectores. Saludos. Chalo

Tom dijo...

Hola! Andrés Rosso era mi bis abuelo. Padre de Eugenio Rosso mi abuelo. Que bueno encontrar un poco de historia familiar! Un saludo grande y gracias por compartir.

Chalo Agnelli dijo...

Efectivamente Tom. este trabajo lo realicá en parte con Marta Rosso de Kelsey, compañera docente en la High School. Muchas gracias.

Tom dijo...

Mi abuelo era Mario Rosso! Se me cruzaron los cables. Marta es la prima de mi vieja si no me equivoco, Eugenia Rosso. Un saludo!