lunes, 27 de octubre de 2014

EL CÍRCULO TROYANO DE BERNAL – ALEGRÍA SIN AQUEOS NI CABALLOS DE MADERA.


Chalo Agnelli
 
“Uno es tan joven como su fe, tan viejo como su duda;
tan joven como su confianza en sí mismo; tan viejo como su temor; tan joven como su esperanza; tan viejo como su desesperación” 
Frank Crane [1]
Bajo el siguiente título el diario El Sol de Quilmes presentaba, allá por 1952, al: “CIRCULO TROYANO: INSTITUCIÓN DE BERNAL DONDE LA JUVENTUD SE EDUCA Y SE DIVIERTE. SUS DIRIGENTES HABLAN DE SU PASADO Y DE LAS ESPERANZAS DE UN MAÑANA PROMISORIO"
Recuperamos esta página y con ella a esa Institución que fue ejemplo de  un fraternal encuentro de jóvenes que pusieron toda su energía para alcanzar una felicidad pocas veces lograda. Esto se percibe nítidamente recorriendo fotos, recortes, notas, tarjetas, invitaciones y cuanto encierra el álbum de la dicha que guardan dos de sus almas maters: la martillera Mabel Enríquez y el Dr. Enrique Siffredi. Y esto es lo que cuentan:

LOS ORÍGENES 
El Círculo Troyano era (o es, por qué no) una entidad enclavada en pleno centro de Bernal. Practicaban variadas actividades como ajedrez, billar, tenis de mesa y volley, esta
última en el amplio patio que poseía la ins­titución y que también se uti­lizaba como pista en los multitudinarios bailes, esperados con ansiada impaciencia sobre todo por los muchachos a quienes en el baile anterior una chica le hizo una caída de ojos. Esos bailes fueron el efecto de numerosos matrimonios, que incrementaron la demografía bernalense.
El Círculo surgió como consecuencia del notable espíritu de camaradería y amistad que animaba a una nutrida “barra” de
amigos, estudiantes secundarios en su gran mayoría, que gozando de las tra­dicionales vacaciones de invierno, decidieron dar rienda suelta a una inquietud que iban mascullando desde hacía tiempo. Varios de ellos se solían encontrar, a poco de terminar la primaria, en la Biblioteca Mariano Moreno donde iban a aprender caligrafía – clases que daba el controvertido don Esteban Tomero -, dibujo y a jugar ajedrez. Así nació una sólida amistad.

Los varones for­maron un equipo de fútbol que se llamó “Estudiantes de Bernal” que competía en torneos de fútbol en la cancha “Amor y Lucha”. Los encuentros bailables o “asaltos” se hacían en las casas de familias. Y las tertulias más frecuentes eran en la Moreno o en la vereda, en la esquina de 9 de Julio y Belgrano (ex almacén de Orduna) bajo el reloj donde demoraban el tiempo, pero cuando el grupo había alcanzado el número de cuarenta adolescentes bullangueros ya no eran posibles esas alternativas y así se resolvió constituirse como “Círculo". De todos modos la Biblioteca siempre se consideró “sede madre, aunque sus directivos con disimulo los habían ido ahuyentando pues querían que la Moreno siguiera siendo una biblioteca y no un club. Esto también sirvió de incentivo para crecer.


CONSTITUCIÓN
Nació el 15 de ju­lio de 1950Año del Libertador General San Martín”, en la esquina de 9 de Julio y Belgrano. La reunión constitutiva se lle­vó a cabo en el hogar de Osvaldo T. López, el pri­mer secretario, y participaron de la misma, Mario Osvaldo Navarro. Norberto Lanata, Enrique Siffredi, René Collet, Manuel Es­calada, Hugo N. Ingénito, Jorge Viezzoli, O. Malisardi, I. Marazzi y C. Cambareri. El primer presidente fue Navarro, a quien le siguieron sucesivamente, Eduardo López Infante - según el profesor Alfredo Roberto Améndola, bajo cuya presidencia se adquirió la casa que ubicada en la calle 25 de Mayo 25, que varios años antes había sido ocupada por la Escuela Primaria N° 18. - y el Dr. Néstor Tassano, entre otros. El nombre se tomó de la novela "La casa de La Troya publicada por Alejandro Pérez Lugín en 1915, una de las obras literarias en lengua española más leídas en ese entonces, por los integrantes de esa famosa barra de amigos y vecinos. La novela narra las andanzas de un muchacho estudiante, sobre quien los futuros “troyanos” se reflejaron para bautizar la flamante institución. Así narran los protagonistas ese bautismo: "En esa época, en el año '49, a uno de los integrantes de 'la barra' le dio una apendicitis, así que lo internaron. Para entretenerse en su internación, se llevó el libro ‘La Casa de La Troya’, y después de leerlo propuso que todos los integrantes se llamaran Troyanos
La marcha de los Troyanos, letra y música (E. Sifredi)

Los socios fundadores, además de los nombrados, fueron el Ing. Juan Carlos Finck, Mabel Enríquez, Rubén Rodríguez, Alex O. López, Osvaldo Trinidad López, Alfredo R. Améndola, René Bar­quín, Bernardo Pretszch, Rubén Pagani, Eduardo López Infante, Raúl Mosquera, Marta y Norma Yop, Mirta
Cafferata, Violeta López, Marta Falsa,  Gladys Maffia, María Rosa Risso, Marta Rey, Delia Sosa, Juan Carlos Popovich, René Barquín, Raúl Mosquera, José Alberto Osimani, Héctor Martín Sarries, Rodolfo Schroeder, Juan Carlos von Bergen, los hermanos Ballesteros, René y Luis Alberto Collet, O. S. Wilson, R. Rovere, T. Fraternari, A. Bertoldi, M. Figueras, E. Marisardi, H. Espadaro, R. Briganti, O. Brodheim. El fraterno clima de alegría que los desbordaba creó un
entusiasmo y un dinamismo tales que al año de dar a luz estaban atorados de proyectos: construir un nuevo edificio con todas las comodidades propias de una institución; para dedicarse no sola a lo so­cial o deportiva, sino que abarque también la faz cultural, sala para conferencias, tertulias, conciertos, representacio­nes teatrales, etc.; un bar americano con todas las co­modidades para que los socios se sientan bien atendido; un gimnasio cubierto para la práctica de los más diversos deportes, entre ellos el básquetbol; que a su vez sería salón de baile, etc… Y no les falto, como a todo club que se precie, el propio emblema. Inmediatamente, el 12 de agosto, se organizó un almuerzo de camaradería y reunión danzante en el Club Bernal.


SUB COMISIÓN DE FIESTAS 
La Subcomisión le fiestas quedó constituida en agosto de 1950, pocos días después de la fundación del Círculo. Fueron sus miembros iniciales: Marta Falsa, Estela Malisardi, Norma
Yop, Rene Collet, Osvaldo López, Juan Carlos Popovich y el versátil y entusiasta Enrique Siffredi. Posteriormente por renuncias de Malisardi y de Siffredi pasaron a integrar la Subcomisión: Diego Dall`Alba y Rubén Pagani. Era encargado de relaciones orquestales Jesús Pérez y delegado cultu­ral el Ing. Carlos Cortizas
 Activa y fecunda fue la obra de esta subcomisión. Si bien les actividades relacionadas con las fiestas no fue tarea exclusiva de esta subcomisión, sino de la C. D. toda y simpatizantes en gene­ral, dado el ambiente de compañerismo y trabajo colectivo que reinaba en el Círculo, se destacaban notoriamente los grandes y gratos beneficios que esas actividades reportaban al Círculo. Al ser esta una institución de carácter social, eran precisamente esas actividades las que permitieron el acercamiento al mayor número de jóvenes. En los primeros tiempos los fondos sociales con que contaba la Ins­titución, eran en casi su totalidad, producto de dichos festejos. Facilitó mucho esas actividades el contar con las instalaciones del Club Social “El Ceibo”, ubicado en las calles 25 de Mayo entre Maipú y Lavalle.
Algunos de los actos realizados durante los primeros años fueron los si­guientes en orden cronológico:

En 1950: 12 de agosto, a las 11:45 hs. almuerzo de camaradería y reunión danzante en las instalaciones del Club Bernal; 4 de noviembre a las 22 hs. baile Fin de Curso en el Salón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Quilmes.

En 1951: 5 de febrero a las 22 hs. primer baile de Carnaval en el Club Social El Ceibo; 10 de febrero segundo baile de Carnaval en el mismo local; 1º de febrero a las 20 hs. baile despedida del Carnaval; 19 de mayo a las 22 hs. baile con motivo de las fiestas Mayas en El Ceibo; 7 de julio a las 22  baile conmemorativo del Día de la Independencia; 15 de setiembre a las 22 hs. reunión danzante a beneficio de la Asistencia Pública de Bernal; en diciembre realizaron una
reunión social en homenaje a los egresados del curso escolar de ese año. En esta oportunidad integraron la Subcomisión de Fiestas: Graciela Carra, Eve y Aurora D’Ambrosio, Vio­leta López, Gladys Maffía, Norma Yop, Isabel Muiño, Martha Rey, Delia Sosa, María Rosa Risso, Mabel Enríquez, Herta Jascheck, Norma Ulibani, Martha Falsr, Susana Mazzei,
Martha Chichisola, Marta Romero, María Cristina Blanco, Beatriz Poggio, Celia Peña, Juan Carlos Popoyich, Guillermo Sachewitz, Ru­bén Pagani, Diego Dall’Alba, Livio Lerana, Héc­tor Viola, Alberto Osimani.
Paralelamente se realizaron tres fiestas campestres, dos de ellas en Parque Pereyra - en ese entonces de “Los Derechos de la Ancianidad” – y una en Plátanos. Y siguió la lista festiva cada vez con mayor jerarquía cuando se contó con la sede propia. La invitación para el baile de Carnaval de 1951, era una risueña propuesta que remitía a personajes de la ciudad de Troya y dioses del Olimpo. La emitía la Corte Real, formada por: señoritas: Helena Falsa de Troya, Minerva Malisardi y Venus Yop; señores: Paris Popovich, Pirro López, Príamo Dall`Alba, Afrodito Ledo Collet y Heterótrico Pagani. 
Bernal, Reino de Troya, enero de 1951
Barón, Conde o Marqués………………………………….
                             (TÁCHESE LO QUE NO CORRESPONDA)
La Corte Real del Círculo Troyano invita especialmente a Vuestra Señoría a la sensacional recepción del Rey Momo, a quien recibiremos en nuestro Real Palacio el día 5 y lo despediremos, el 10 de febrero a partir de las 22 horas.
Dada la importancia del personaje que nos visita es imprescindible concurrir con vuestras mejores galas. Invocando la protección de los Dioses del Olimpo para Vuestra Señoría, para nosotros y para las suegras, deseamos que Usía se conserve bien fresco, ya que puede arder Troya. 
La Corte Real 

LA SEDE PROPIA 
Después de 1953, se dejaron de hacer los bailes les en los
salones de El Ceibo, pues ya contaban con la sede, donde siguieron los éxitos. El primero fue el día de la inauguración, en que los assitentes tuvieron que hacer una cola de hasta más de una cua­dra para adquirir las entradas. En este nuevo ámbito, además de las veladas danzantes, hubo numerosas representaciones teatrales de distintos elencos,
locales y algunos venidos de la Capital Federal y de La Plata. En sus salones que se presentó por primera vez en Bernal, la orquesta sinfónica de la Agrupación Cultu­ral “Leonardo J. Gay” de Quilmes. También se realizó el Primer Salón de Artes Plásticas de Bernal, organizado conjuntamente por el Círculo Troyano y las Bibliotecas José M. Estrada y Mariano Moreno donde expusieron destacados artistas quilmeños. El Círculo no competía con esas dos Instituciones señeras de Bernal, por el contrario, en muchas oportunidades realizaron actividades conjuntas, o unas difundían y promovían las actividades de las otras en cordial vecindad.  
EL AJEDREZ 
La actividad ajedrecística impulsada por el Círculo también alcanzó notable repercusión en la comunidad bernalense y quilmeña. El juego ciencia atraía al Círculo a muchos niños y adolescentes de las escuelas vecinas. El delegado de ajedrez era Norberto Lanata. En los años 1951 y 1953 se organizaron sendos torneos magistrales de ajedrez relám­pago con la participación de Miguel Najdorf , [2] Oscar Roberto Panno, [3] Carlos Héctor Dodero, Bernardo Wexler, [4] Rubén M. Schocrón, [5] y muchos otros. Los Troyanos contaban con un plantel muy respetado en contiendas interclubes por la seguridad de su
juego, en­tre los que estaban: G. Gerez, E. Gorosito. M. Proserpio, C. Bolia, L. César, A. Meurer, A. Aparicio, A. Améndola, J. Lombardo, L. Jordán, R. Pagani y las señoras de Trubint y Moschini, esta úl­tima campeona argentina y figura destacada del ajedrez femenino. 
CENA 40 ANIVERSARIO 
Con motivo del aniversario número 40, el 14 de Julio de 1990, hubo una nutrida reunión danzante del Círculo Troyano en el Salón del Círculo Católico Bernal. Entre los concurrentes
se hallaban: Améndola, Alfredo – Aparicio, Alberto – Aracaini, Ítalo - Barzini, María Teresa - Bianchi, Carlos – Bianchi, Oscar - Brigante, Vilma - Cafferatta, Edgardo –  Caminos, Edgardo – Caumont, César - Cerruti, Alberto – Cortizas, Carlos - Cortizas, Juan Manuel - Crosta, Roberto - Dodero, Carlos – Dall`Alba, Diego - Enríquez, Hugo – Enríquez, Mabel - Falcone, Walter - Falsa, Marta – Farana, Juan Carlos - Ferrari, Horacio – Fick, Juan Carlos – Gaggetti, Oscar – Gardella, José Luis – Garraham, Elmira - González, Héctor Hugo – González, Onofre – Guitera, Héctor - Ingenito, Hugo - Jofré, Cacho – Lanata, Norberto – López, Alex – López, Efraín - López Infante, Eduardo – López, Violeta - Lucero, Jorge -  Martínez, Chiquito – Marrazzi, Ítalo – Mosquera, Raúl - Moure, Blanca - Nadal, Carlos - Navarro, Mario – Pagani,  Mabel - Pagani, Rubén - Parodi, Víctor – Pérez, Hugo - Pérez Rovere – Pretszch, Bernardo -
Prina, Jorge – Rey, Marta - Ricardi, Roque - Risso, María Rosa – Rives, Ricardo - Rodríguez, Rubén - Rua, Aquiles – Sarries, Martín - Siffedi, Enrique – Solomoni, Claudio - Sosa, Dora – Sosa, Wilson Omar - Tassano, Néstor - Ventura, José María -  Viezzoli, Jorge – Viola, Héctor – Von Bergen, Juan Carlos – Yop, Marta - Yop, Norma - Alfaroni, Eduardo y Pierini - Atis, Lila - Barquín, René - Bianchi, Nancy – Bianchi, Susana – Blanco, Rubén - Cafferatta, Mirta – Cafferatta, Shirley – Cesaroni, Susana - Cortizas, Mónica - Chichisola, Marta – Chilemi, Alba – De Carli, Inés – Dodero, Sara - Enríquez, Liliana – Escalada, Poroto - Falsa, Marta – Ferrari, Héctor, y Nora - Fick, Juan Carlos – Gaggetti, Lidia – González, Vilma - Lilloni, Carli y Lucy – López, Violeta – Maffia, Gladys – Morales, Roberto - Mosquera, Telma - Navarro, Beatriz  – Otero, Mabel – Pagani, Orlando -  Parodi, María Elena - Prina, Jorge y Sergio – Sosa, Delia. Vale la pena esta larga lista - en la que seguramente faltan nombres - pues es bueno reencontrarse en los buenos momentos vividos y rememorar a quienes ya no están. 
EL RECREO DE BERAZATEGUI 
Pero no quedó allí la cosa. Un buen día llegaron a adquirir un campito en Berazategui, que fue otro de los lugares de encuentro, deportes y festejos. Los primeros socios y los que los siguieron concurrían allí con sus familias. Ya no eran los adolescentes fundadores, pero nunca perdieron las ganas de divertirse, de compartir en sana armonía… de vivir. 
CINCUENTA ANIVERSARIO 
El sábado 15 de julio del 2000, en Café Sur de Bernal, se celebró el 50 Aniversario de la creación del Círculo. Unidos por el culto de la amistad y la alegría del reencuentro, los integrantes de esta histórica entidad impregnaron el lugar con el cálido devenir de los recuerdos, y la emotiva magia de aquel entusiasmo que el, correr del tiempo cronológico jamás detiene. Martín Sarries dio las palabras de bienvenida: "Damos por inauguradas las celebraciones que vamos a tener con motivo del cincuentenario del Círculo Troyano. Pasaron cincuenta años, y tenemos el mismo entusiasmo del comienzo, por eso, esto se va a ir pro­longando durante un año, hasta el 15 de julio del 2001. Vamos a realizar en el transcurso de este año reuniones y algunos acontecimientos, que van a nacer de todos nosotros." 
CIRCULO TROYANO 1950 - 15 de julio -2000
Nosotros somos los troyanos
los de alegría sin igual
que en todas partes nos colamos
en este grandioso Bernal.

Ya sea en invierno o en verano
ya sea con frío o con calor
nosotros siempre firme estamos
esperando la ocasión.

Al estudio le disparamos,
el trabajo nos hace mal
en el Círculo Troyano
todo el año es carnaval.

Una entidad hemos formado
que en su apogeo está
por eso nosotros gritamos
por los troyanos: ¡¡¡RA-RA-RA!!! 
 
En el siguiente pensamiento se resumen todos los años del Círculo Troyano de Bernal. Esta es la esencia con que iniciaron esta Institución aquellas muchachas y muchachos de los `50, sin alardes ni pretensiones ni falsos personalismos, sólo las ganas de reír, de cosechar alegrías en el encuentro con el semejante y crecer juntos.


JUVENTUD 
La juventud no es una época de la vida; es un estado de ánimo. No es cuestión de meji­llas rosadas, labios
encarnados y articulaciones flexibles, es un temperamento de la voluntad, una cualidad de la imaginación, un vigor de las emociones. Es la frescura de la primavera profunda de la vida. Juventud significa el predominio del valor sobre la timidez del carácter; del apetito de la ventura sobre el amor al ocio. Esto a menudo existe más en un hombre de cincuenta años que en uno de
veinte. Nadie envejece por haber vivido un número determinado de años. Sólo se envejece cuando se abandonan los ideales. Los años arrugan la piel, pero sólo el aban­dono del entusiasmo arruga el alma. El pesar, la duda, la propia desconfianza, el miedo a la desesperación son los años que encierran el corazón y conducen el espíritu floreciente a las sombras.

Ya se tengan diez y seis o sesenta, siempre existe en cada corazón humano el im­pulso a la maravilla, el suave asombro ante las estrellas, el desafío a los acontecimientos, el aspecto infantil y jamás desmentido y la alegría de vivir. Uno es tan joven como su fe, tan viejo como su duda; tan joven como su confianza en sí mismo; tan viejo como su temor; tan joven como su esperanza; tan viejo como su desesperación.

En el sitio central del corazón hay un árbol siempre floreciente: se llama amor. Mientras ese árbol tenga flores, el corazón es joven. Si muere se torna viejo.
En el sitio central del corazón hay una estación radiotelegráfica. Mientras en ella se reciban mensajes de belleza, esperanza, ale­gría, grandeza, valor y poder, desde la tierra, desde el hombre y desde el infinito, cual­quiera es joven. Pero, cuando esta estación deja de funcionar y el sitio central se cubre con las nieves del egoísmo y el hielo del pesimismo, entonces uno es viejo, aunque tenga veinte años. En este caso, Dios tenga piedad de esa alma. Frank Crane
A la izquierda Mabel Enríquez, a la derecha otro grupo en la comida aniversario.
La novela La Casa de la Troya, publicada por Alejandro Pérez Lugín en 1915, es una de las obras literarias en lengua española más leídas de todos los tiempos. La rúas, las plazas, las fuentes, las gentes, los bailes, la Catedral y la Universidad Santiago son los escenarios en que se desarrolla su eufónica trama; tan divertida como etnográfica. El final feliz no se hace esperar a pesar de que la obra es maniquea y opone el beatus ille que todos los seres humanos desean al ambiente urbano que cuenta con unos malos de opereta, con Cruella de Vil - Jacinta Valiño - y John Silver Pata de Palo - el señorito Octavio -, que Lugín apoda los Maragotas.
Gerardo Roquer, un joven madrileño es enviado por su padre a estudiar a la Universidad más alejada de la corte y villa de Madrid. El estudiante se desespera. Pero la juventud y el amor imperan. Pronto encuentra la amistad desinteresada de sus compañeros de la fonda de la casa de la Troya junto a la suave y protectora comodidad que expele el paso por sus rúas y jardines, la estupenda visión de su arquitectura, los hábitos comerciales, la música y un amor-amor que, no faltaría mas, será eterno por siempre jamás. ¡Miña Carmiña, meu lar!
Camiño do Faro, fiel a su vocación santiaguista, española y occidental, y a la calidad y el estilo que la caracterizan, pone a disposición del público esta Web para que todos los admiradores de La Casa de la Troya y amantes de la ciudad del Apóstol Santiago, vuelvan a su nido a través de las ondas y allí encuentren su más placentero y suave acomodo. (http://www.lacasadelatroya.com/)
 Primera edición de "La casa de La Troya"(http://www.lacasadelatroya.com/)

Investigación, entrevistas y compilación Chalo Agnelli
Material documental: Sra. Mabel Enríquez,
Dr. Enrique Siffredi, Prof. Alfredo R. Améndola y 
Prof. Raquel Gail.
FUENTE
Diario "El Sol" 
REFERENCIAS

[1] Ministro presbiteriano (1861 – 1928) 
[2] Miguel Najdorf (15 de abril de 1910, Polonia - 5 de julio de 1997, España) jugador de ajedrez argentino de origen polaco, que alcanzó el título de Gran Maestro Internacional 
[3] Oscar Roberto Panno (Buenos Aires 17 de marzo de 1935) es un ajedrecista argentino, Gran Maestro Internacional. Fue el primer ajedrecista argentino y sudamericano en alcanzar un título mundial de la FIDE. 
[4] Francisco José Bernardo Wexler nació en Bucarest el 1 de abril de 1925 y murió en 1992. Fue un Maestro Internacional de ajedrez rumano que se nacionalizó argentino. 
[5] (Buenos Aires, 20/2/1921 - Lima, Pensilvania, 8 de marzo de 2013) fue un ajedrecista argentino estadounidense. Fue campeón argentino al ganar el torneo Mayor disputado en 1952 en Buenos Aires; luego fue desafiado por el Gran Maestro Internacional Miguel Najdorf a un match por el título y perdió

1 comentario:

nestor antonio Pienso dijo...

acabo de leerlo y -con su permiso-,lo comparti en mi grupo de Bernal,vivo o quiero conocerlo. gracias miles !!!!!