domingo, 5 de septiembre de 2010

RODOLFO ANTONIO MEREDIZ, MAESTRO (1/12/1913 Quilmes 31/8/2001)

por Chalo Agnelli
El 11 de septiembre se recuerda el DÍA DEL MAESTRO, una profesión que me honra y a la que creo haber honrado en el ejercicio activo, sobre todo porque tuve imperecederos educadores y alumnos que me enseñaron más.
"EL DUQUE"
Quilmeño, nació un 1 de diciembre de 1913. Su padre don Carlos Merediz, temía un importante almacén de ramos generales en la esquina de Rivadavia y Lavalle.  
Temperamental, apasionado, era el profesor Merediz - el “Duque” como lo llamábamos cariñosamente sus alumnos - por esa costumbre antigua de apodar secretamente a los docentes - un auténtico espíritu libre, inquisitivo y crítico de la realidad social y política de nuestro país; con un hondo sentimiento patriótico y un compromiso humano que lo excedía. 
Desempeñó su tarea en el área de las Ciencias Sociales, dictando Historia, fundamentalmente, lo suyo, la Historia Argentina, pero no la de Astolfi ni la de Ibarra la del Archivo General de la Nación y del Archivo Provincial Ricardo Levene de La Plata. Llegaba al aula cargado de papeles que distribuía entre los alumnos, pedía que cada uno leyera el suyo y luego comentara lo leído. Para algunos se hacía dificultoso, pero el rápidamente tomaba la palabra que continuaba por su cuenta apoyado en el documento con el hecho histórico y las personalidades que lo gestaron.
 
                                                 Los hermanos Merediz, Rodolfo a la derecha
Inmemorables sus clases sobre Historia Argentina entre los que cursaron las secundaria en la Escuela Normal, el Colegio Nacional y en la Escuela Nacional de Comercio, hoy Media N°15. Era una anécdota el nivel de su exigencia, pero estaba acompañada por una constante y espléndida capacidad didáctica que, para los que sabían aprovecharla, se extendía en caminatas por pasillos y galerías, acompañados por el aroma de sus pipas, también en sus charlas "académicas" en la dirección y hasta, para los más atrevidos, en alguna esquina de la calle Rivadavia cuando lo cruzábamos al pasar.  
Dice el Prof. Daniel Eduardo Silva en un sentido recordatorio del 5 de setiembre de 2001, aparecido en un semanario de la zona: “El período de Mayo de nuestra Historia constituía el punto de partida de su pasión histórica desde que egresó de la Universidad Nacional de La Plata, como Profesor de Enseñanza Media en Historia y Geografía. Su exigencia en las aulas y la constante recurrencia a las fuentes, enriqueció la metodología y el rigor científico del aprendizaje, la investigación y la evaluación, al sinnúmero de alumnos que con respeto y admiración lo siguieron a lo largo de los años como fuente de consulta académica y personal.” 
Su estrategia era enseñar desde los documentos, no sobre interpretaciones previas, sobre la historia establecida oficialmente por las Academias y sus manuales. Como amante de los deportes consideraba el conocimiento como una experiencia sensorial y el análisis de la Historia Argentina en coexistencia con la Historia Universal.
Fue un inquieto investigador y publicó numerosos artículos de su especialidad. Se desempeñó en una cátedra en la Facultad de Humanidades de la Universidad de la Plata. 
Varios fueron los establecimientos en donde cumplió su labor como en el “Martín Güemes” de Bernal (bachillerato nocturno de adultos ubicado en el edificio de la E.G.B. N°23), pero su figura adquiere renombre en “el viejo Comercial de Quilmes” en cuyas aulas dejó la huella de su palabra desde 1955. Fue vicerrector desde 1969 hasta 1973 y  rector desde ese año hasta la jubilación en 1980, marcando una época en la historia de esta Institución por su personalidad y respaldo intelectual capaz de contener a todos: alumnos docentes, directivos, auxiliares, e incluso los padres y la Comunidad misma.
Integró la Junta de Estudios Históricos de Quilmes y a partir del 19 de febrero de 1952 fue Director del Museo Alte. Brown creado por esa Institución. Por moción suya se dio a la Biblioteca de la Junta preferencia a la obra historiográfica posterior a la Organización Nacional y fue el encargado de la adquisición de obras.
También, como sus dos hermanos, fue un exitoso deportista.
Sufrió el infortunio de perder cruelmente a su hijo y a su nuera en los años trágicos de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. Solo, crió a su nieta Julia. Nos cuenta, al respecto,  en una carta al lector de Clarín, Andrés Eduardo Gil que fue uno de sus alumnos. “Cuando ocurrió la tragedia de su hijo, el árbol frente a la casa del profesor se secó, pese a lo cual él lo regaba y cuidaba como si estuviera vivo. Cuando alguien le comentaba que en realidad estaba muerto, él respondía que si el árbol volvía a la vida, lo propio sucedería con su hijo. Jamás volvió su hijo. 
Su argentinidad pasional, su acendrada interpretación de la realidad y la historia le granjearon la admiración de sus alumnos y contundentes divergencias con colegas, algunas con desenlace funesto, tanto para él como para sus adversarios,
pero nunca cejó en su cometido de "abrir cabezas", como decía cuando estaba en el aula: ¡Vamos, vamos, vamos a abrir la cabeza, estamos por aprender!.. 
El Prof. Merediz falleció el viernes 31 de agosto del 2001 a los 87 años en esta ciudad dejando un ejemplo de ética, profesionalismo y compromiso educativo  trascendental para los que fuimos sus alumnos y asumimos la carrera docente como respuesta a la vida y compromiso social.  
El espíritu generoso de sus alumnos y colegas junto con el personal que hoy conduce la E.E.M. N° 15, “El Comercial”, lo honró el 8 de junio de 2004, nombrando “Rodolfo Antonio Merediz”, al Centro Cultural creado dentro de esa Institución con el fin de generar un espacio participativo y abierto a la comunidad.
Chalo Agnelli - 5/9/2010
 De  "Maestros y Escuelas de Quilmes", 2003

El Decreto Ley 4161 del 5 de marzo de 1956, sancionado por el dictador Pedro Eugenio Aramburu, presidente de facto, junto al vicepresidente Rojas y todos los ministros de la dictadura cívico-militar-eclesiástica, autodenominada Revolución Libertadora (en realidad fusiladora), que usurpaba la República, prohibía pronunciar los nombres de Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón, así como cualquier mención referida a la ideología peronista o que propagandizara al peronismo. Formó parte de la política llamada de "desperonización" de los argentinos. El decreto en cuestión estuvo vigente desde marzo de 1956 hasta el 18 de noviembre de 1964, en que fue derogado por la Ley Nº 16.648, sancionada por el Congreso Nacional el 30 de octubre de 1964 y promulgada por el presidente Arturo Illia el 18 de noviembre de 1964, lo que le valió que a él también lo voltearan en 1966. La ley 4161 establecía una pena de prisión de treinta días a seis años para los infractores. Uno de esos delincuentes fue el imperecedero profesor Rodolfo Merediz del Colegio Nacional de Quilmes, denunciado por una compañera que militaba en la democracia cristiana, Se lo acusó de haber explicado a sus alumnos de 5° año el origen anticonstitucional del gobierno dictatorial con la constitución de 1853 en la mano no la de 1949, "excluida" por una "proclama" fechada el 27 de abril de 1956 por los dictadorzuelos de turno.

                                                                                                                 Chalo Agnelli / 1/12/2013

sábado, 4 de septiembre de 2010

AGUSTIN BOTTARO - SEMANA DEL MAESTRO: - 4/9/2010

El 11 de septiembre se recuerda el DÍA DEL MAESTRO, una profesión que me honra y a la que creo haber honrado en el ejercicio activo. 
A lo largo de mi vida tuve la fortuna de conocer MAESTROS, DOCENTES, EDUCADORES que dejaron en mí huellas de su conocimiento, su conducta y su trascendencia. 
Son tan sólo algunos, pero, de alguna manera, en ellos hay varios otros que no sólo pasaron por Quilmes, sino que hicieron a este pueblo, a esta ciudad, a esta gente. 
Uno serán más o menos recordados, más o menos queridos, pero todos adquirieron un significativo sitial en la formación de muchos.
AGUSTÍN LUIS JOSÉ BOTTARO 
El maestro Agustín Luis José Bottaro nació en La Boca el 18 de setiembre de 1916. Nieto de italianos. Siendo chico vino a Quilmes con sus padres y su hermano Raúl, a una original casa de La Colonia, que la familia tenía para pasar los fines de semana, en la esquina NE de Andrés Baranda y San Luis. Afincándose definitivamente en ese rincón donde se establecieron muchas familias italianas provenientes de aquel barrio porteño.
Cursó los estudios primarios en la Escuela Don Bosco de Bernal de la Congregación Salesiana.
Su padre era carpintero ebanista y había diseñado esa propiedad íntegramente de madera, incluso los muebles fueron hechos por él. En esa casa, Agustín inició su carrera docente, su pasión por la educación porque se dio que algunas situaciones familiares lo determinaron a él y a su hermano, mientras concluían sus estudios en la Escuela Normal, a dar apoyo escolar en su domicilio, incrementando los ingresos familiares. Se recibió de Maestro Normal Nacional en 1932. Nunca más abandonaría el ejercicio de la docencia.
EL COMERCIAL UNO
El Comercial 1, dependiente de Avellaneda, fue creado el 15 Marzo de 1941 por iniciativa de un grupo de docentes y padres de familia que vio la necesidad de formar jóvenes quilmeños en el área de comercio. Se llamó Instituto Adscripto Comercial de Quilmes. El 15 de marzo de 1943, fue director Agustín L. J. Bottaro. Originalmente funcionó en la Av. Hipólito Yrigoyen y Garibaldi y al poco tiempo se mudo a una propiedad que fuera de la viuda de don Manuel Huisi, ubicada en la calle Alsina entre Sarmiento y Mitre, a mitad de cuadra, frente a la Plaza San Martín. Institución oficializada quince años después. Y Bottaro comenzó otro desafío, obtener edificio propio bajo el lema: “Un ladrillo hoy un edificio mañana”.
 Inauguración del Comercial en la calle Alsina
 Aspecto de las propiedades de la calle Alsina previa la picota, en la de la derecha funcionaba el Comercial 1
 El Maestro Bottaro con una promoción del Comercial frente al monumento al Libertador. Esta foto es previa a 1965, pues se aprecia el granadero del grupo escultórico que hoy se halla en la plaza San Martín de Berazategui, ya que en septiemrbe de ese año recuperó su emplazamiento el grupo escultórico de Antonio Sassone (26/7/1946)
Un espíritu comprometido y entusiasta como el de maestro Bottaro supo agrupar una Cooperadora que parangonaba su accionar la cual adquirió el terreno de la calle Paz que entre las calles Solís y Primera Junta, por la ordenanza 7079 de 1993, lleva el nombre de su propulsor; lo que hoy es la Escuela Media N° 215 “Independencia del Perú”, ex Comercial UNO de Agustín L. J. Bottaro. El 13 de agosto de 1994 se hizo el acto de designación de la arteria con la presencia del intendente Contador Aníbal Fernández, ex alumno de la Institución.
 LITERATURA
El 31 de agosto de 1946, publicó su primer libro de poemas “Hojas Sueltas”. Fue un poeta en todo el sentido de la expresión, de sentimientos genuinos, popular, irónico, acertado improvisador y conservador en la palabra. Como muchos de esas mujeres y hombres con fuerte sentido de pertenencia y de cambio, formadores natos, trabajó por la comunidad de Quilmes como miembro del Rotary Club y otras instituciones de bien público.
Después de jubilado, el 11 de setiembre de 1958, continuó dictando matemática en la escuela de Enseñanza Media N° 3 (203) de la esquina de Corrientes y Manuel Quintana hasta días previos a su muerte, en los que, acompañado de su esposa, Cecilia Rosa Pastor fue a evaluar a sus alumnos para que no se vieran perjudicados en su cursada.
Desde el 30 de abril de 1969 al 28 de enero de 1970 fue secretario de gobierno durante la comisionatura municipal del comodoro (R) Dante Ferrero y luego desde el 22 de abril de 1977 hasta el 31 de setiembre de 1979 ocupó la secretaría de gobierno y cultura de la intendencia de Quilmes en la administración del comodoro (R) Osvaldo Gally. Fue ratificado en su cargo por el sucesor de Gally, Julio Ernesto Cassanello, pero no aceptó.
Tuvo con su esposa Cecila R. Pastor, cuatro hijos: Daniel, Gustavo, Alfredo y Liliana.
Agustín Bottaro murió el 18 de junio de 1987. No tuvo título de profesor de matemática, era Maestro Normal Nacional, pero fue un eximió docente en esa materia y en la de formador de educadores.
El Comercial, el Comer, el Comer 1, el ENCIP, la Media 15 es y será una fuerza formadora de trascendental importancia de la educación pública de Quilmes y su zona de influencia.
 Alumnos del Comercial  con profesores Bottaro y en el centro Guido Girotto
Notablemente muchos de los señeros educadores que recuerda el Quilmes del siglo XX, ejercieron con responsabilidad y hondo compromiso tareas y funciones que superaban ampliamente los títulos que habían recibido. Convencidos que en los diplomas no concluye la capacitación, la formación y la realización de un profesional; y a veces ni siquiera son necesarios si la persona se supera a sí misma en una formación, capacitación y actualización cotidianas, puestas en la acción directa. Y podemos nombrar al respecto al bioquímico José A. Craviotto, el pediatra Fernando Pozzo, el abogado Norberto Picasso, etc, etc. No se pretende sacar una conclusión al respecto sólo motivar una reflexión.
Biografiar a una persona desde un gesto, tan sólo una palabra o el ejercicio de una función, siempre es escaso y parcial. Un hombre, una mujer es mucho más que un detalle y tener el espectro absoluto de su existencia, generalmente, es imposible y la apreciación que los otros tienen de un individuo siempre es subjetiva – la subjetividad del que escribe, la subjetividad del que lee -, además de acotada por la distancia que hay entre su existencia y la del biógrafo que intenta recuperar esa vida.
de "Maestros y Escuelas de Quilmes" Ed Jarmat 2004
Chalo Agnelli

martes, 31 de agosto de 2010

DON PEPE CAMPELO ¡HOMENAJE!

Hoy, 31 de agosto de 2010, a las 14:30, recibí de Alicia Silva Rey un mensaje que me produjo una nostálgica congoja. Decía:   “Chalo, hola! No sé si te has enterado ya, pero lamentablemente, mi tío PEPE CAMPELO, falleció el sábado 28 de agosto, a los 97 años. Mi prima Laura, me lo comunicó con estas palabras: ‘La única vez que estuvo enfermo en su vida, fue hace dos semanas atrás y el sábado murió’. Más no podría pedirse para la propia Vida. El 1º de agosto llamó a mi mamá (Gilda Giordano) para saludarla por su cumpleaños; en mayo, ella a su vez, lo había llamado a él para desearle un cumpleaños feliz. Era inteligente, amable,  lúcido; ha sido siempre, como le dije a mi prima, uno de los hombres más lindos del mundo. ¡Dos semanas de estar enfermo!...no me lo imagino a Pepe enfermo, pero así fue.

La vida me dio la alegría de conocerlo, tratarlo y creo que fui distinguido con su reconocimiento. Estas partidas no pueden dejar de apenarnos, pero con una leve sonrisa en la comisura de los labios cuando se piensa que don Pepe Campelo tuvo una vida magnífica.
La gigantesca sombra de su eterna compañera, la señera maestra, historiadora, militante de la cultura, doña Lila Giordano, no le hizo mella y andaban juntos por la vida con paso grato.
No fue un anciano mezquino, malhumorado, negativo, no había perdido el optimismo y sobre todo tenía en cuenta a los demás y una memoria prodigiosa. Asombrosamente cuando nos encontrábamos por la calle o en algún evento me mencionaba cosas que yo había escrito o que estaba haciendo y me dejaba consternado. Era sumamente generoso.
Él no fue un artista de relumbre, un gran escritor, ni músico, ni poeta, no había publicado libros ni dicho sonoros discursos, él fue esposo, padre, abuelo, amigo de sus amigos, vecino y fiel quilmeño, el fue tan sólo un GRAN HOMBRE.
Estoy seguro que don Pepe Campelo, como el Prof. Orlando Cella o Valo Barrera, Lía Mancedo, Cacho Martínez, Ely Fontana o Alfredo San José, Carlos Calzetta, Salvador Ingrassia... no morirán jamás, yo sé que charlan sentados en los bancos de las plazas, pasean por el malecón de la Ribera y por la peatonal Rivadavia, asisten a exposiciones en el Museo Roverano, a alguna charla en la Biblioteca Moreno, a un concierto en la Catedral o en la Casa de la Cultura. Están. Sí, ellos están y con ellos tantos otros que fueron y son el perfil de esta comunidad. 
Mi homenaje a don PEPE CAMPELO.  

(La foto es del 27 de marzo de 2009 en la presentación de mi libro "Dr. José Antonio Wilde", en el Círculo Médico)