domingo, 6 de marzo de 2011

MARÍA RIZZO - HOMENAJE - 6/3/2011 - 13/6/2019

La mujer, desde distintas dimensiones, trazó una huella honda y firme en el arte y la cultura nacional: Lola Mora, Josefina Robirosa, Raquel Forner; y en Quilmes: Sara Cichero, Leonor Jeannerete, Hilda Paz, Sonia Otamendi, Norma Cistaro, María Rizzo…
Son variadas las motivaciones que orientan a un hombre, a una mujer al arte: una sensibilidad  atenazada, un fuerte acicate creativo, un familiar, amigo o personalidad cercana que hace de modelo de vida, cierta predisposición y ductilidad natural… María Rizzo se dejó seducir por la magia del dibujo; ese lenguaje gráfico universal, utilizado para transmitir ideas, proyectos, cultura. Y esta artista construye y transmite cultura a través del retrato.
Fue en San Michele de Ganzaria, provincia de Catania, en el centro de Sicilia, donde el 2 de Octubre de 1946, nació la hija de Emanuelle Rizzo y Carmela Trupia, que llamaron María.
La fundación de San Michele de Ganzaria se remonta al año 1000 y se debió a los árabes, antes habían pasado por allí fenicios, griegos, luego llegaron los franceses de la casa de Anjou, los españoles de Carlos V, los austriacos y se construyó una cultura aluvional y mestiza que caracteriza a la mayor isla del Mediterráneo.
El mundo en 1952 continuaba su vertiente de sangre. Corea estaba en llamas, británicos y egipcios se enfrentaban en El Cairo e Italia, después de los penosos años de la guerra, todavía se estaba reponiendo. Este panorama y la amenaza de nuevas contiendas, convencieron a Emanuelle y Carmela, como a tantos otros italianos,  a emigrar a la Argentina con sus tres hijos. Una Argentina en paz, donde comenzaba el segundo periodo peronista y moría la mujer que se transformó en el acontecimiento más espectacular de la historia de los argentinos del siglo XX.
 María Rizzo entre la la señora Lautremont y la Sra. Lezcano
La familia recién llegada se establece en Berazategui, que aún era Quilmes. María estudia en la escuela Nº 20 y cursa el secundario en el colegio María Ward. Berazategui por esos años, próximos a su autonomía, aún conservaba algo de su pasado bucólico del que la pequeña italianita disfrutó y donde creció serena.
Sin antecedentes en su familia llegó a apasionarse por la plástica y comenzó a incursionar en distintos recursos pictóricos. Poco a poco el dibujo se le fue haciendo imprescindible. Y en las posibilidades del dibujo eligió el retrato, ilustrando a personalidades de la  historia, la literatura y el arte, mediante diferentes técnicas: óleo, acrílico, pastel y témpera sobre papel misionero.
El primer retrato que realiza fue el de don Emanuelle, su padre. Reforzó su base autodidacta con el maestro retratista Luís Robles, el artista plástico Pablo Giordano y el prestigioso profesor José Hoyos Roveda.
Comienza su accionar público en 1995, exponiendo en la muestra “Inmigrantes” en el Club Social de Quilmes, que también organiza con el auspicio de la Municipalidad de Quilmes. Muestra que ese mismo año lleva al Plenario Cultural de Trenque Lauquen durante el Congreso de la Colectividad Siciliana.
A partir de esto participa en numerosas exposiciones colectivas e individuales, siendo también curadora de muchas de ellas. Efectivamente a su afición por el retrato, María Rizzo le suma sus condiciones y capacidad para organizar y coordinar eventos culturales y artísticos. Lo demostró en el año 2004 armando la IV muestra de Arte Sacro “Vía Crucis”; luego con “Danzas y Cantos”, espectáculo ideado por ella y constituido por fragmentos de la ópera “Carmen” de G. Bizet; el ámbito fue la Asociación Española de Quilmes de la que es asesora y coordinadora artística; y donde en el 2006 hizo la coordinación general de la representación teatral coro y ballet del “Vía Crucis”. En el año 2007 idea y coordina la representación artística del Vía Crucis, en la Catedral de Quilmes. Un festival de arte con muestra plástica, ballet, danza flamenca, interpretación de Coros y recital poético. La octava Edición de esta notable conjunción de fe y arte se realizó en la Catedral, en el 2008, durante la Semana Santa.
Su actuación en la centenaria Sociedad Española fue reconocida en varias oportunidades: en el año 1997, con la Mención Especial, y la distinción de Honor al Mérito en los años 1998, 2001, 2003, 2004 y 2005 en el marco del  Premio “Miguel Cervantes Saavedra”.
Parece  imposible que esa mujer pequeña, de voz cálida y hasta tímida pudiera sacar de adentro la energía y la potencia que se necesita para disponer de los innúmeros elementos esenciales para una muestra de arte un acto artístico
Obtuvo varios premios, medallas y menciones especiales. En 1998, recibe el Primer Premio y Medalla en Dibujo, Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires, Distrito III. En el 2001 obtiene dos distinciones de la municipalidad local, en los premios “Candil Kilmes”: “El Destacado del Año”, en actividades varias Plaqueta de Honor y en “Trayectoria Cultural”, Mención de Honor. Y el mismo año la escuela Técnica N° 5 “Reino de España” le otorga una estatuilla como “Miembro Destacado de la Comunidad de Quilmes.”
La SociedadCristóforo Colombo” le otorga en el 2002 la Medalla de Honor al Mérito.  Y en el 2003 obtiene el Primer Premio en XXII Salón de Poema Ilustrado, en esa Sociedad.
Realizó ilustraciones de libros como “Érase en la historia” de la escritora Teresa Bajma que se publicó en el 2001.
Todas las instituciones educativas y culturales sudbonaerenses la tuvieron como protagonistas alguna vez: la Universidad Nacional de Quilmes, la Sociedad Católica San Mauro, el Complejo Cultural “Mariano Moreno” de Bernal, el Centro Cultural Berazategui, la Biblioteca Popular Pedro Goyena, el Centro de Jubilados y Pensionados “Algo por qué vivir”, el Centro de Arte Wilde, la Sociedad Argentina de Escritores, Seccional Sur Bonaerense, Delegación Bernal-Quilmes. En el Museo Regional Alte. Guillermo Brown de Bernal, organizó y expuso en la muestra homenaje “La Mujer” en 1999 y en el 2005, en la muestra “Hombres, raíces y alas”. En el año 2000 participó en el Salón Municipal de la Ciudad de Navarro.
No hay personalidad de todos los estamentos de la vida social y cultural del país y del mundo que no hayan sido retratados por esta artista quilmeña. Su obra se exhibe en Alemania, en Francia.
Además del cúmulo de exposiciones individuales y colectivas, la idea y organización de eventos culturales, la curaduría de exposiciones, María Rizzo también incursionó en las letras obteniendo varios premios como el recibido en el 2002 por el Comitato degli Italiani All’ Estero.
Además acompaña con su obra trabajos literarios y biografías de autores e historiadores, como la del “Dr. José Antonio Wilde” (2008), de quien suscribe, la de Julieta Lantieri para el proyecto de la periodista y escritora Ana María De Mena, la de Adela García Salaberry para “Roca 635 (2010) de la autora Stella Maris Bertinelli, etc.
Casada con el Dr. Rodolfo Abbiedati, otorrinolaringologo, miembro de una vieja familia de La Colonia; su abuelo materno era el pintor Emilio Montini, italiano que llegó a la Argentina en 1908; en la escuela de Bellas Artes hay una placa con su nombre y su abuela pertenecía a la familia Manini, apellido muy reiterado en el terreno del arte y la cultura de Quilmes.
María transcurre su vida en el arte con su esposo, gran apoyo y consejero su hijo Sebastián, licenciado en informática, y toda una familia que sustenta sus horas
No es necesario escarbar mucho para encontrar en la coyuntura inmigratoria que diseñó la Argentina figuras del valor de esta artista, solidamente engarzada a esta tierra y universal en el arte.
Las mujeres quilmeñas ganan espacio y reconocimientos con lo que representa María Rizzo en nuestra comunidad. En las confluencias de la vida son pocos los que se encienden para brillar.
Retrato de Santiago de Liniers con la "Perichona"
JULIO CORTAZAR
FEDERICO GARCÍA LORCA

























 Los Quilmeros en el festejo por la distinción de FACRA
En los últimos 10 años fue incansable y consecuente su trabajo cultural y artístico. María pertenece a la Asociación Cultural Los Quilmeros y es la asesora artística de la "Pinacoteca Ludovico Pérez" de la Biblioteca Popular Pedro Goyena, que tiene su ámbito en el Centro Cultural "Hilda Perata".
El 13 de junio de 2019 recibió la distinción de Ciudadana Ilustre de Quilmes. 
"Ciudadana Ilustre", junto a Ana Aispurú, presidenta de la B. P.P.Goyena su esposo el Arq. Daniel Hurrell y en el otro extremo su amiga la artista plástica Hemilce Campolo, quien recientemente expuso en el Centro Cultural Hilda Perata.





















sábado, 5 de marzo de 2011

"ROCA 635" - ADELA GARCÍA SALABERRY & STELLA MARIS BERTINELLI - SEMANA DE LA MUJER - 5/3/2011

DE MUJER A MUJER

Prof. Chalo Agnelli

Continuando con los homenajes a la Mujer en esta semana previa al 8 de marzo, vaya este reconocimiento a dos mujeres fusionadas en una obra literaria: Adela García Salaberry, la protagonista y Stella Maris Bertinelli, la autora.


Como todos los años, finalizando diciembre pasé por mi biblioteca Pedro Goyena (San Luís 844 ) para preparar las lecturas de vacaciones en mi otra ciudad natal (por elección) Pirápolis y esta vez pude llevarme un libro que hacía mucho esperaba, pero siempre estaba en manos de otros lectores “Roca 635.

DE MUJER…
El 17 de setiembre se realizó en el Colegio de Abogados de Quilmes la presentación, a cargo de la señora Liliana Souza, de la novela biográfica “Roca 635 de la autora quilmeña, Stella Maris Bertinelli de Ingolloti. Obra esencial sobre la vida y obra de la escritora bernalense Adela García Salaberry educadora, periodista, escritora, poeta, militante de la cultura que en su época y hasta los últimos años de su vida fue una luchadora constante y consecuente por los derechos de la mujer. Su figura ni su obra recibieron el reconocimiento que hubieran merecido y merecen, considerando que por esos años una mujer como ella - o cualquiera que hubiera pretendido cambiar el status quo - era vista con desconfianza. Su actitud, temperamento, incluso su estilo personal eran políticamente incorrectos. 
Afortunadamente, esta es la mejor época para recuperarla y Stella Maris Bertinelli, amanuense de su vida, lo sintió y lo hizo después de un fragoso trabajo, no sólo literario, sino documental e investigativo.
La novela biográfica "ROCA 635" fue editada por Ediciones Deldragón en este año del Bicentenario.
 Stella Maris Bertinelli (izquierda) junto al Prof. Lombán y la señora Lezcano
Roca 635.
La novela biográfica adquirió en lo últimos tiempo en la literatura argentina un lugar significativo. Roca 635 tiene relevancia en este género, no sólo por rescatar una figura de la historia local y de una significación tal en la historia argentina como tuvieron Cecilia Grierson, Lola Mora, Alicia Moreau de Justo, Juana Manso, Eva Perón; sino porque en este caso, quien la rescata es otra mujer ¡Qué mejor intermediario para entender una sensibilidad tan dérmica como la de Adela García Salaberry!   
A la hora de narrar, sea ficción o lo que sea no existe la objetividad y en esta novela se siente la unión estremecedora que hay entre las dos mujeres, la protagonista y la autora. El haber podido compenetrarse con esa personalidad contundente, admirarla, le permitió a Stella Maris Bertinelli identificarla e identificarse en su vida que es su obra.
A la profesionalidad que le conocemos a esta autora, los que hemos leído los cuentos “Desde el Umbral” y la novela “Petra”, en “Roca 635,  le suma nuevos procedimientos y, como afirma en su artículo “El viejo oficio de mentir” el escritor nicaragüense Sergio Ramírez: “De la verosimilitud de los procedimientos es que depende la eficacia de la narración”.  [1]
Una de las estrategias lingüístico de la obra es poner al lector delante de frases de tres o cuatro palabras breves, cortantes, decidoras de todo lo que se supone; en esa austeridad se infiere toda una página; notable capacidad para llenar la historia de colores. Muchas páginas son ventanas abiertas a las que podemos asomarnos para desmembrar con palabras precisas y preciosas a la Salaberry. El texto nos presenta una destreza y una seguridad de tonos impecables en el trazado del personaje y sus circunstancias.
La ficción es un invento genial para hacernos pensar de otra manera y esta amalgama que la autora logra con una contextualización histórica de la que no está ausente la crítica, nos recupera la figura social y humana de la mujer sin aspavientos, culta y segura en sus ambiciones, en momentos en que la lucha por la dignidad humana de los trabajadores y sobre todo de la mujer era desigual; y en el caso de la Salaberry más aún pues, como dice la autora, no era una mujer “de”.
Pero la ficción se supera con una esclarecedora interpretación de la realidad histórica de los años que van de 1920 a 1950 donde la protagonista afrontó los avatares de una existencia difícil que concluirá en la más ingrata pobreza material. Efectivamente, la exposición que se hace de crónicas y documentos gráficos, permiten al lector, ajeno a ese  tipo de instrumentos, tener una concepción más próxima a esa infrecuente mujer. Dice Bertinelli: “A la memoria hay que tomarla como viene, con sus fracturas, con sus brechas, inevitables, con sus despojos que siempre son el comienzo de algo” (Pág. 118)
Leí una vez que lamentablemente la vida es aquello de lo que nadie puede retirarse llevándose las ganancias, pero sí podemos dejar legados como Adela García Salaberry nos dejó un espejo que la autora supo bruñir para la memoria.
En este caso la memoria despierta con una novela biográfica de impecable factura, de la que emerge una mujer que transitó nuestra historia bernalense y quilmeña; sí, porque fue en Bernal donde su imaginación, su creatividad, sus impulsos procelosos, sus llantos secretos y sus goces más íntimos se desgranaron en casi 76 años.  
Entre el trabajo y la soledad intento comprender los sentimientos propios y ajenos, y no hay vida digna, si no se vive junto a los otros” (Pág. 204) le dice la Salaberry-Bertinellli a Agustín, el joven que la entrevista en su casona de Villa Cramer todos los miércoles entre los tés, limonadas y tortas fritas de la infaltable Anita.
“Roca 635 no pierde envergadura en sus últimos capítulos como pasa con mucha literatura que se dispersa al final, por el contrario, la autora supo guardar noticia para que quedemos con ganas de más y con una inquietud vana de continuarla.
 Retrato de Adela García Salaberry realizado por la artista María Rizzo
La novela biográfica es un instrumento inmejorable para acercar al público neófito al conocimiento histórico de hechos y personalidades de nuestra nacionalidad y, como en “Roca 635, con mujeres que tuvieron que ver con Quilmes. De forma similar la escritora Silvia Miguens en “Cómo se atreve”, nos arrancó de las “fracturas, sus brechas y sus despojos” a Juana Paula Manso, la que promovió la creación de la Biblioteca Pública Municipal Domingo Faustino Sarmiento.
 “La Historia no vuelve atrás para reparar los errores cometidos, y los hombres, sin memoria, continúan sus ensayos, sus aciertos y desaciertos. “ Finaliza el capítulo 11 de la primera parte, pero “Roca 635” nos fuerza en  reconocer que muchos de los logros que hoy disfrutamos, materiales y espirituales, se debieron a personalidades de mujeres como la Salaberry.
Esperamos nuevas biografías noveladas de esas mujeres que quedaron difuminadas en la historia de Quilmes, a pesar de haber tenido una trascendencia desusada como la soprano Luisa Bertana, la docente Elsa Sosa del Valle de Robinson, la militante Juana Larrauri, la poeta María Raquel Adler...

A MUJER…
Stella Maris Bertinelli de Ingolotti nació en Bernal y creció entre la sombra sobrecogedora y tibia de sus casonas. Cursó sus estudios primarios en la escuela N° 31 de Bernal Oeste. 
La autora junto al Prof. Orlando Cella
En 1962 se recibió de maestra en el Normal de Quilmes y luego de profesora de Ciencias Naturales, egresada del Instituto del Profesorado "Bernardo Houssey" de Bernal.
Los niños de la escuela Nº 26 "Patricias Agentinas” de Quilmes la tuvieron como maestra y, como profesora, los adolescentes de la Técnica N° 2, conocida popularmente como “El Chaparral”; por ese entonces en Don Bosco y hoy en la calle Espora de Bernal. 
Conserva un significativo recuerdo por sus profesores de la Escuela Norma; y fueron sus maestros de la vida la señora Lila Giordano de Campello, el profesor Orlando Cella y la señora Elsa de Cámera.
Ejerció la docencia hasta 1998, año en que la desempeñó enteramente a través de la literatura.
Como Adela, la protagonista de la novela comentada, es una consecuente militante de la cultura no sólo en lo local. Pertenece al Consejo Directivo de la Asociación Sanmartiniana desde el año 2000, de la cual, además, dirigió su Revista Oral, desde el año 2000 hasta el 2003 y dio numerosas conferencias sobre temas relacionados con el Libertador General San Martín.
Es socia fundadora de la Delegación Bernal Quilmes de la SADE y coordinadora en el período 2005-2007; socia del Instituto Literario y Cultural Hispano y colabora con la publicación “Alba de América” órgano de esa institución con sede en California (EE:UU), dedicada a intensificar el estudio de la literatura hispánica, dar a conocer los nuevos valores literarios como así también los trabajos inéditos de los escritores ya reconocidos. Uno de sus relatos publicados por esta revista fue ”El shopping”.
Entre sus obras se publicaron los cuentos “Desde Umbral” y Absurdo Lugar Inesperado”, con el que obtuvo el primer premio en el Concurso Literario “Georges Zanun Editores” (2008) y las novelas “Petra” y “Cuatro Chicas Rubias” (2007).
Sus cuentos premiados integran más de 20 antologías. Por “Petra” obtuvo la Faja de Honor 2002 de la Sociedad Argentina de Escritores, el premio Cervantes de la Asociación Española de Quilmes y el premio Candil de Kilmes de la Asociación Cultural de Quilmes.
Su obra mereció el reconocimiento del Centro Inés Navas, Mesa Redonda Panamericana, EDEA, Revista Redes de Papel, la Sociedad Italiana Cristóbal Colón, el Círculo Médico de Quilmes, de la Escuela Normal de Quilmes (2010) a través de EXANQUI, la comisión de exalumnos, a la trayectoria de una egresada y de las municipalidades de Alte. Brown, Avellaneda, Lanús, Junín, Carmen de Areco y General Alvarado y Villa María, Córdoba. “Roca 635”, su última novela biográfica donde conjuga el encuentro de dos realidades de mujer, fue declarada de Interés Municipal por el Honorable Concejo Deliberante del Municipio de Quilmes.
Su presencia es persistente como fuente bibliográfica,  panelista, narradora y jurado de certámenes literarios invitada por instituciones locales, nacionales y del exterior de país. El 6 de junio de 2010, su cuento "Se suspende por lluvia" fue publicado por el diario "La Razón" de Resistencia, Chaco.
Hoy Stella Maris Bertinelli y su esposo, amigo y fiel colaborador Francisco Ingolotti viven en Quilmes; el tiempo cercenado a sus proyectos literarios lo ocupan sus hijos y nietos del corazón.
Prof. Chalo Agnelli


[1]La Jornadawww.jornada.unam.mx; abril, 2010

viernes, 4 de marzo de 2011

NÉLIDA SANCHINI DE MONTÓRFANO – HOMENAJE

Era el año 1936; España llenaba las primeras planas; Buenos Aires recordaba los 400 años de la frustrada fundación de don Pedro de Mendoza; muere Lola Mora, pobre y olvidada; se reglamentan las características que debe tener la Bandera Nacional para uso en colegios y escuelas; el Gral. Justo sigue con sus planes autistas; se inaugura el obelisco y un año atrás había muerto Carlos Gardel.

Entre esos aconteceres, en Quilmes, en la escuela Nº19, su directora Angélica E. de Costa y la señorita Ricagno, su maestra de 6º grado, despidieron a Nélida que con 11 años egresaba para orientar su vida a la docencia.
Efectivamente, 11 años tenía Nélida Sanchini cuando comenzó a viajar todos los días, incluso los sábados, desde su casa de la calle Matienzo en Quilmes a la Capital Federal para estudiar en el Liceo Nº 3 “José Manuel Estrada” de Barracas. Su madre, doña Aída Minello, la acompañó las primeras semanas y luego rumbeó sola con su abono de cuero y sus pocos años hacia el futuro.
La escuela distaba 15 cuadras de Constitución, en la calle Arcamendia, pero Nélida en lugar de tomar un colectivo, prefería caminar y ahorrarse las monedas para ir los domingos con amigas al cine Rivadavia.
QUILMES
Nélida Sanchini nació un 22 de abril de 1925 en la Capital, en el barrio de Chacarita. Era pequeña cuando, con sus padres y su único hermano Luís, se instaló en Quilmes en la calle Alvear 935, entre Brandsen y Matienzo.
A pesar que por esos años eran pocas las mujeres que seguían estudios secundarios y, las que los emprendían, optaban por el magisterio primario, un poco por dictados del común otro por el fácil acceso a una profesión, no fue esa la decisión de Nélida. Su padre, con ese impulso protector que brota naturalmente a los progenitores de buen cuño no consideraba que el magisterio era una carrera provechosa para su hija; los sueldo no eran prósperos y los nombramientos podían resultar en lugares impredecibles.
Este criterio paterno tuvo un sesgo premonitorio para el futuro de la joven, pues, lamentablemente, don Luís Sanchini, un italiano naturalizado que vino de muy joven al país, marino de la Armada Nacional y profesor en la Escuela de Náutica, murió muy joven, en febrero de 1949, tenía 48 años y no pudo acompañar a su hija en la extensión y la amplitud de su carrera.
Concluyó el bachillerato y después de algunas dudas entre arquitectura e ingeniería - más otros preconceptos de la época que no consideraban la ingeniería apropiada para una mujer - se anotó en el profesora de matemática. Tenía 16 años y a los 20 años egresó del Instituto Superior del Profesorado “Joaquín V. González”. La primera institución de sus características en el país, que tuvo su origen a partir del 16 de diciembre de 1904, en que Joaquín V. González, Ministro de Justicia e Instrucción Pública, refrendó el decreto de creación del “Seminario Pedagógico” para profesionales universitarios que deseaban obtener el título de profesor. Cuando se extendió la formación a cuatro años, se permitió el ingreso a los egresados del nivel medio, de modo que a mediados de la década del veinte, el Instituto ofrecía la mayor parte de las disciplinas que formaban parte de los planes de dicho nivel.
FORMACIÓN
La formación de Nélida Sanchini fue meteórica y el mismo ritmo siguió su trayectoria en la docencia durante los 46 años de ejercicio.
Obtiene el título y al año siguiente, el 19 de agosto de 1946 da su primera clase en la Escuela Normal Nacional de Quilmes. Era directora la señora Ana Luther. Por cierto que la edad la aproximaba a sus alumnas al punto que, algunas de ellas como las renombradas profesoras Susana Gilanzoni de Culebra Mason, Elisa Anadón de Líppoll, fueron sus alumnas y luego sus colegas.
La designaron con 6 horas semanales de cátedra: dos, en 5º años de la Normal y cuatro, en 4º año del Colegio Nacional que tenía como rector al Dr. Orengo y funcionaba por la tarde en el mismo edificio que la Escuela Normal. En ese entonces se pagaban $ 40.- la hora/cátedra. Luego, al quedar en evidencia la calidad de su trabajo, su responsabilidad y la respuesta que tenía entre los alumnos y sus padres fue incrementando horas.
Interior del anexo del Normal en la calle Moreno, ex Colegio Aleman
COLEGIO NACIONAL DE QUILMES
Convocada por Juan Augusto Elesgaray, uno de los fundadores, ejerció en el turno vespertino del joven Comercial - creado el 15 de marzo de 1941 – que funcionaba en una casa frente a la plaza San Martín; donde desde 1943 era rector el Prof. Agustín Bottaro.
En el Nacional fue profesora durante 20 años, hasta 1966. Además tuvo horas en la Escuela de Enseñanza Media N° 3 “Francisco J. Salustio, y, en Don Bosco, en la actual escuela de E.M. Nº  8.
Cuando se creó el profesorado para la enseñanza primaria dictó cátedra de didáctica de la matemática en 1º y 2º años.
Indudablemente que tantas horas frente a alumnos, exponiendo, hablando incesantemente, en ese tono de voz que sin dejar de ser natural impone a todos los docentes el ámbito áulico, completo de alumnos más los ruidos exteriores naturales de una escuela, afectó sus cuerdas vocales y antes que perjudicar a los alumnos con intempestivas licencias, pensó en acceder a un cargo que le exigiera en menor medida el uso del habla.
VICEDIRECTORA 
En 1975 al retirarse el Prof. Emilio Guerra, asumió la vicedirección del establecimiento acompañando a la Sra. Ana Manzo de Torrico en la dirección. En 1982, jubilada la señora de Torrico asumió la dirección hasta 1991. Por esos años la exigencia era grande pues el cargo implicaba atender los tres niveles, más todos los requerimientos que impone el manejo de una institución educativa de tales  dimensiones: cooperadora, atención de padres, problemas edilicios, reuniones eventuales con los regentes, con la superioridad en el Ministerio, otras funciones programáticas con los docentes bajo su conducción, a más de cursos de perfeccionamiento, de actualización, que creyó imprescindibles para dar calidad a la gestión; y la infinidad de correcciones de pruebas y tareas de las horas cátedra que conservó.  Todo con la generosa y constante ayuda de su madre en las tareas del hogar, pues en formó un hogar con Héctor Mario Montorfano, que nacido en Italia en 1923 lo habían traído a la Argentina a los 6 años. 
De Der. a Izq.: la Prof. Nélida Sanchini, Chalo Agnelli, Raquel Gail (detrás) Celiar Cella y su esposa Angélica, en uno de los festejos por el Centenario de la Escuela Normal de Quilmes (2012), Club Social.
FAMILIA
Nélida y Héctor en 1949, en el Círculo Universitario en un baile de disfraz, se casaron en y tuvieron dos hijas, Adriana y Rina que casada con Carlos María Romero le dio 6 nietos.
Laboral y afectivamente la escuela Normal fue su segunda casa; 46 años dedicados a la educación. Siempre fue una docente de esas que se imponían con su sola presencia y por la seguridad de sus conocimientos. 
LA EDUCACIÓN
Nélida Sanchini era inflexible en su cometido de enseñar. Los alumnos perciben cuando un educador está suficientemente preparado para transmitir sus saberes, su materia; y también si, ese docente, tiene una concepción plena de cuál es su responsabilidad frente a un grupo de educandos. Y nace en ellos el respeto y la admiración, atributos que esta educadora quilmeña lleva consigo como lema de vida.

Nélida Sanchini de Montórfano, lleva sus activos años con elegancia y belleza; se la ve en todas las actividades artísticas y culturales que se realizan en el partido de Quilmes y todos los años cuando se anuncia su presencia en los cumpleaños del la ex Escuela Normal, se produce una espontánea y calida ovación de los ex alumnos presentes; el mejor tributo a una vida dedicada a la educación pública argentina.  
Con el Dr. Alberto Navarro el 22 de abril de 1997 en el 97° cumpleaños de la profesora Nélida Sanchini de Montórfano (Foto del facebook del Dr. Navarro)
 
 
Entrevista Prof. Chalo Agnelli (ex alumno)
En simultáneo con el periódico Perspectiva Sur - 4/3/2011
Actualizado 22/5/2022