miércoles, 19 de octubre de 2011

CINE-TEATROS DE QUILMES

Investigación Prof. Chalo Agnelli
La primera proyección cinematográfica pública que se realizó el 9 de julio de 1905 en Quilmes fue en la Plaza San Martín (en aquel entonces de la Constitución, al año siguiente cambiara por Carlos Pellegrini). Se había puesto un liencillo junto a la fuente que hoy está en la plaza Aristóbulo del Valle.
Dos años después, en 1907, se inauguró la primera sala de cine, Bristol que funcionó en Rivadavia y Brown. Luego en 1910 se abrió el Biógrafo del Ferrocarril del Sud, del cual dice el Dr. Craviotto: “en sus últimos meses, instalado en el amplio local del F.C.S., sobre 11 de Setiembre Nº 618 (Hipólito Yrigoyen), en el local donde por muchos años hubo un restaurante tipo Munich; aseguraba el aviso comercial, que ‘teniendo en cuanta la comodidad del local y la moralidad y selección del programa de interesante vistas no dudamos de que se ha de ver muy concurrido’ ”. [1] Sólo funcionó pocos meses entre 1910 y 1911.
Siguieron varios otros cinematógrafos. El Cine Rivadavia que se abrió el 25 de noviembre de 1911 en un tinglado con techo de chapa y paredes de lona, ubicado en la calle Rivadavia 325. En el mismo lugar se inauguró el 26 de abril de 1922 un salón de madera que fue el Cine Sarmiento y en 1930 el elegante Cine Rivadavia que perduró hasta promediando la década de los 70. El Cine Teatro Colón, en 1912, hoy la galería Colón, sobre Yrigoyen casi Alsina, pertenecía a la Sdad Italiana y además se ofrecían espectáculos líricos, óperas, con artistas quilmeños como Luisa y Adelina Bertana, y quitando las butacas se hacía bailes y encuentros sociales. Cuando Alfonsina Storni visitó Quilmes se presentó en esa sala, lo mismo que Carlos Gardel el 9 de julio de 1933, dos años antes de su muerte en Medellín, Colombia.
Cine Teatro Patria e Unita, luego Mitre
En 1913 la Sociedad de S.M. Patria e Unita, fundada el 22 de julio de 1900, tenía en su sede de la calle Mitre entre Ortiz de Ocampo y Matienzo un galpón de chapa donde se daban espectáculos teatrales y en 1933 se construye un amplio salón con escenario, platea y tertulia, el Cine Teatro Patria e Unitá. Luego se llamó Cine Mitre, hasta el incendio del 3 de marzo de 1962, que acabó con él.
Cine Teatro Moderno - Foto. Museo Fotorgrafico
Una de las últimas salas cinematográficas fue el Cine Teatro Moderno en la avenida H. Yrigoyen donde hoy hay un templo evangélico.
Existió aquí el Centro Español Republicano que durante la guerra civil de 1936 se llamó SARE (Sociedad de Ayuda a la República Española) que en un primer momento estaba en la calle Alem entre Moreno y San Martín y que luego se trasladó al primer piso de lo que fue el cine Moderno, donde José Martín, el sastre Ramiro Pérez y otros paisanos republicanos fundaron el Centro Español de orientación socialista. También realizó puestas teatrales en este local el elenco de teatro Luz y Sombra, antes que fuera municipal. (Ver.: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2013/07/cines-de-quilmes-rivadavia-y-sarmiento.html)


Cine-Teatro Colón de la Sociedad Italiana Cristoforo Colombo en la actual calle Hipólito Yrigoyen (antes Uriburu) casi esq. Alsina. Comenzó su demolición en octubre de 1969 (Ver.: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/05/la-demolicion-del-cine-teatro-colon.html)
 
EN LA COLONIA
En la calle Humberto Primo “oeste” N° 314 (luego Córdoba ahora: Pte. Perón), entre Manuel Quintana y la avenida Andrés Baranda, en un viejo galpón harinero que había hecho construir en 1880 el comerciante don Mariano Giaimo, [2] Pedro José Mergassi abrió en julio de 1919, la quinta sala cinematográfica de Quilmes, existente en ese momento y la primera de La Colonia, el Cine La Paz. En 12 de Octubre esquina Sáenz Peña se abrió el Cine Avenida, luego llamado Roxi. 
LA RIBERA
En la Ribera en la temporada 1917-1918 se inauguró el primer cine al aire libre del país el “Biógrafo de la Rambla” que en 1935 pasó a ser sonoro. También daba conciertos la Banda Filarmónica de La Boca. Y próximo de las piletas del Pejerrey Club estaba el Teatro y Confitería “Ideal”, donde actuaron muchos de los grupos “filodramáticos” de la época y elencos visitantes de la Capital, cantantes y orquestas típicas. [3]
EN BERNAL
En Bernal el primer cine se proyectó en un bar propiedad de Demetrio Migliorini que estaba en la esquina de San Martín y 9 de Julio, luego en “La Amistad” otro bar de la calle Belgrano casi 9 de Julio. En el salón de actos del colegio salesiano se daban funciones de teatro a cargo de los ex alumnos, pero el primer cine teatro propiamente dicho fue el “Regina” abierto en 1910 en la calle 9 de Julio 60. Don Felipe Firpo recuerda que allí cantó Carlos Gardel. [4] Luego cambió su nombre por “Ideal”. En la calle Cramer existía el teatro “Giuseppe Verdi” abierto en 1923 donde se daba prioridad a la música lírica. Luego en Bernal hubo otros más cercanos en el tiempo.

ELENCO DEL TEATRO VERDI (circa 1960) En cuclillas a la izquierda Renato Carollo y el niño Horacio Carollo; de corbata Nito Invernizio; a su lado sonriente Coca Vattuone; con grandes “mostachos” Varela; con un sombrero aludo Gregorio José González; con pañuelo a lunares en el cuello José Nabedián; detrás Dino Ghirlanda; de sombrero oscuro Brito; detrás Osvaldo Gambetta;  con bandoneón en el centro Carlos "Negro" Colli; Stédile, Franco Lino, agachado con un papel en la mano a la derecha, Pini y la última mujer de pie a la deracha Lidia Manzotti; agachado con sombrero bombín, Gabrielloni, Tiberi... (Gentileza Graciela González)
EL CINE TEATRO CERVANTES
La Asociación Española de Socorros Mutuos se fundó el 11 de junio de 1899. El señor Ramón Gil fue uno de los principales propulsores. En julio de ese año se colocó la piedra fundamental del edifico social en la calle Moreno 730 entre Humberto Iº y Garibaldi, que luego pasó a ser el local del conservatorio, secretaría y gerencia.
En 1927 se terminó de construir el Cine Teatro “El Empire” en Moreno 730, casi Humberto Primo, bajo la dirección del Ing. Ricardo González. Allí se dieron películas de Chaplín, Buster Keaton Ben Turpin y Rodolfo Valentino, “Carga de Valientes”, “Ben Hur” con Ramón Novarro, “El Imperio Submarino". La empresa cinematográfica la explotó durante un tiempo Bernabé Salaberry uno de los fundadores, con su hermáno Máximo, del periódico "Crónica" de Bernal.
Posteriormente, la Sociedad Española adquirió un terreno baldío donde se solían hacer kermeses en la calle Rivadavia 129 y levantó El Cine – Teatro Cervantes, con un estilo arquitectónico muy de vanguardia para la época. En la planta alta al frente se hizo el salón de la Sdad Española donde los socios hacían actividades sociales y bailes. La empresa cinematográfica la dirigían los señores Carlos y Roberto Véspoli. Daba funciones durante 360 días al año. 
Tuvo un extraordinario apogeo en la década del 50 y 60. Era la sala más amplia y confortable de Quilmes. Fue relevante en ella la actuación de la Agrupación “Maestro Leonardo J. Gay” que se presentó por última vez en 1966. Las localidades eran numeradas y tenía hasta tres sesiones: matinée, vespertina y noche. Los miércoles había proyecciones matutinas para los niños. Como sala de teatro actuaron numerosos elencos llegados de la Capital, una de las últimas obras fue “Eva y Victoria” con China Zorrilla y Luisina Brando en 1992; hubo ventrílocuos, parodistas, orquestas típicas y de jazz, músicos y cantantes como Mercedes Sosa, Charly García, Pappo.
Comenzando los 90´ se cerró la sala y en lo que fueron el pulman y superpulman, en 1994, se abrió El Cervantes 1 y 2 que dejó de funcionar en diciembre de 2009.
TEATRO CERVANTES 
Afortunadamente la actual administración de la Sociedad Española reabrirá el próximo 25 de octubre de 2011 el Teatro Cervantes. Se unieron las pequeñas salas del Cervantes 1 y 2 y se usarán las antiguas butacas de excelente factura que tuvo el viejo Cervantes. Esta sala cubrirá un vació notorio en Quilmes que teniendo muy buenos elencos carece teatros.
Chalo Agnelli
febrero de 1999
19/10/2011
 NOTAS

[1] Craviotto, Jose A. “Quilmes a través de los años”. Municipalidad de Quilmes. 2º edición, febrero 1969. Quilmes Pag. 282.
[2] Dato de don Carlos Pascual Bossi en El Sol del 25/4/79.
[3] Salustio Matilde, “El tiempo libre en la Argentina – El Balneario de Quilmes”. Ediciones Piro. Quilmes 2009. Pag. 141.
[4] Firpo Felipe J. “Recuerdos del viejo Bernal” El Monje Editor. Quilmes, 1992. Pág. 146.

lunes, 17 de octubre de 2011

WILLIAM WHEELWRIGHT Y UNA EXCURSION FLUVIAL POR EL RIO DE LA PLATA HASTA ENSENADA

 Prof. Chalo Agnelli
Tras el paseo inaugural que realizamos el 14 de octubre desde Darsena Norte al Club Náutico de Quilmes, como inauguración del proyecto de transporte fluvial que uniría Quilmes con la Capital Federal impulsado por la actual administración municipal, recuperamos en la memoria la excursión que realizó el Ing. William Wheelwright [1], por el Río de la Plata el 25 de marzo de 1870 para demostrar la importancia que tendría para el intercambio comercial del país el puerto de la Ensenada. Asistieron como invitados el presidente Domingo F. Sarmiento, el ministro Vélez Sarsfield, el gobernador  de la Provincia Emilio Castro y muchas personas características de la ciudad de Buenos Aires y de Quilmes como el juez de paz de ese año don Tomás Giráldez. 
Gob. Emilio Castro

Wheelwright dejó referencia del hecho y de la importancia del puerto de la Ensenada para la economía naviero mercantil en una carta que se publicó en el periódico inglés “The Standard” [2] de Buenos Aires, que continuación tanscribimos:
 "Buenos Aires, marzo 26, 1870.
La excursión de ayer a la Ensenada tuvo por objeto ha­cer ver a S. E. el Presidente y el gobernador de la provincia y a sus ministros respetivos y amigos cuan hermoso puerto poseía la República Argentina: ni el Presidente ni el goberna­dor lo habían visto antes jamás. Ignoro qué efecto ha produ­cido en ellos la vista de esta espléndida bahía: haber encon­trado a doce leguas de esta ciudad un puerto natural capaz de alojar un millar de buques y susceptible de mejoramientos respecto de su barra hasta hacerle el canal de los buques ordinarios que visitan el Río de la Plata, en tanto que su ancla­je exterior no tiene tal vez superior en Europa para lo que es seguridad contra los vientos peligrosos para los más grandes buques mercantes y para los buques de guerra.
El capitán de la Decidée, que ha hecho un estudio re­ciente de la Ensenada por orden de su gobierno, hizo última­mente al gobierno nacional la observación siguiente: 'Apenas puede creerse que no teniendo Buenos Aires un puerto suyo propio, haya venido sufriendo por siglos pérdidas enormes por la inseguridad y peligro de su anclaje o fondeadero, el in­menso gasto, riesgo y pérdida de tiempo en las maniobras de su comercio y permanecido así indiferente a este bello puer­to de la Ensenada’.
Fragmento de la carta náutica publicada en París en 1748
 
 Tal es el testimonio de un eminente y autorizado co­mandante francés, el resultado de sus propias observaciones y de su propio trabajo.
"¿Qué más puede desear el gobierno de esta República que el complementario testimonio dado al señor Rivadavia hace cerca de medio siglo por el distinguido ingeniero M. Bevans (y tantos otros no menos competentes) con respecto a la Ensenada y su capacidad para la comodidad de un enorme comercio; un puerto, el más cómodo y seguro, tan tranquilo, quieto y suave como el Paraná, capaz en extensión ilimitada de muelles, almacenes, diques y que sólo requiere un poco de ayuda del gobierno para darle todas las facilidades que pue­den obtenerse en cualquier puerto de Europa?...
"¿Permanecerán indiferentes y apáticos los gobiernos nacional y provincial al tesoro que poseen en el puerto y an­claje de la Ensenada? ¿Seguirán ellos viendo con apatía e in­diferencia el miserable estado de cosas que grava al país con pérdida de buques, disipación de tiempo, robos, etcétera, a lo menos en cinco millones de patacones anualmente?...
"¿No revivirán las ilustradas vistas de Rivadavia, que sin la ayuda de los ferrocarriles (desconocidos en su tiempo) sos­tuvo con todo su poder el puerto de la Ensenada, aun con el auxilio lento de un canal?...
"Que la Ensenada está destinada a ser el puerto de Bue­nos Aires no es más dudoso que saldrá el sol mañana, pues sólo es ello una cuestión de tiempo y ese tiempo no está dis­tante.
"Es digno de notar que no necesitamos almacenes fisca­les, desde que el plan es descargar las mercancías desde el bu­que a un muelle de suficiente anchura y cubierto, lo cual se­rá toda la protección requerida en la carga y descarga de los buques a los trenes y de los trenes a los buques.”
"De usted, etcétera, W. Wheelwright".

 
NOTAS
[1] Alberdi, Juan Bautista. “Vida de William Wheelwright” Emecé Editores – Memoria argentina. Buenos Aires, 2002.
[2] Fundado en 1861 por los hermanos irlandeses Eduardo (1832 – 1888) y Michael Mulhall. Emigrados a Buenos Aires en 1852. The Standard fue el primer periódico para la comunidad de habla inglesa. Eduardo fue concejal de la ciudad de Buenos Aires. Tuvo una estancia de 40.000 hectáreas. En 1856 se casó con la inglesa Eloisa Eborall. Murió en Buenos Aires en 1888.
Chalo Agnelli

 

UN PROYECTO DE TRANSPORTE FLUVIAL PARA QUILMES

Crónica de Chalo Agnelli
El viernes 14 de octubre, en un día plagado de sol con un Río de la Plata manso y suave, un contingente de poco más de 40 personas hicimos a las 14 hs. un viaje el catamarán "Realidad II" desde Dársena Norte hasta la Ribera como acto inaugural del proyecto fluvial que uniría la Ribera con Dársena Norte y Tigre. 
 Partimos de la isla del Club Náutico en micro hasta Dársena Norte, donde embarcamos y en poco más de 30 minutos estuvimos en el Náutico. En realidad, fue el segundo viaje, ya que hubo uno de prueba, pero este es el primero en conducir pasajeros para dar valor testimonial a la significación que tendría para Quilmes y su área de influencia un proyecto de transporte fluvial como este, sumado a un plan mayor que es recuperar nuestra costa ribereña. “El río de Quilmes”, para el común, que en otros años fue el hito del turismo popular más preponderante del sur del gran Buenos Aires, cuando la empresa de los Fiorito detentaba desde 1915 el mayor complejo turístico de la provincia de Buenos Aires. Mar del Plata aún era por esos años un circuito para las clases altas y medias altas.
La historiadora Matilde Salustio da en su libro [1] sobre el Balneario de Quilmes, un testimonio profundo y claro sobre el valor que tuvo nuestra Ribera desde 1870 hasta promediando la década del 60.
Además del intendente de Quilmes Francisco Gutiérrez y autoridades municipales como el Director de Cultura Lic. Héctor Bandera, realizamos el trayecto algunos vecinos de Quilmes como el señor Elesgaray presidente del Club Náutico, el señor Sturla de la empresa de navegación, responsable de la empresa el muralista Juan Bauk, las periodistas María Sansotta y Verónica Barrionuevo, Julio Omar Fucarino, de la Sociedad de Fomento de la Ribera, Claudio Abriola del Inst. Gastronómico del Sur, el cantautor Julio Lacarra, el autor Rubén Sada, el Arq. Gustavo Pol, secretario de la Unidad Ejecutora del Proyecto de la Ribera de Quilmes (UEPRQ) y varios otros.
A las 16 hs. partió un segundo contingente que pudo disfrutar de la imponderable experiencia.
El Arq. Pol, en un folleto que se entregó a los presentes, amplía la concepción de la obra: “Hace tres años iniciamos, junto al Int. Francisco Gutiérrez, un camino de recuperación y puesta en valor de la histórica Ribera de Quilmes. Un recorrido difícil, que requiere de grandes esfuerzos  y decisiones profundas, y que permitirá a largo plazo, el desarrollo de un sector de la ciudad que estuvo postergado durante décadas. La transformación del territorio y su propia gesta­ción, en un proceso de integración entre la ciudad y eI  "paisaje natural" ribereño, son temas esenciales para la formulación del Proyecto de la Ribera de Quilmes, por lo tanto, el río y su entorno, conforman  el valor patrimonial, natural, histórico, social y cultural de una ciudad de cara al río. Cada uno de los proyectos se enmarca en el res­peto por el paisaje y la historia; surgen desde una construcción colectiva alejada de la linealidad en­tre plan y acción. Es decir, se originan como un proceso dinámico de desarrollo, un producto social de acción colectiva.”
El Sr. Elesgaray, presidente del Club Náutico explicando a los viajeros las bondades del proyecto
 El QUILMERO recordaba durante el trayecto un suceso histórico que podría tener cierto paralelismo con este. Da cuenta Juan Bautista Alberdi en la biografía del ingeniero estadounidense William Wheelwright, [2] quien completó la línea ferroviaria Buenos Aires-Ensenada que llegó a Quilmes el 18 de abril de 1872, [3]que el 25 de marzo de 1870 el mencionado pionero de los ferrocarriles en la Argentina conociendo la importancia que tendría para el intercambio comercial el puerto de la Ensenada organizó una excusión fluvial en un vapor que fletó con ese fin a la que asistieron como invitados el presidente Sarmiento, el ministro Vélez Sarsfield, el gobernador  de la Provincia Emilio Castro y muchas personas características de la ciudad de Buenos Aires y de Quilmes. Wheelwright dejó referencia del hecho y de la importancia del puerto de la Ensenada para la economía naviero mercantil en una nota que se publicó en el periódico inglés “The Standard” [4] de Buenos Aires [5]
El proyecto de Wheelwright fue boicoteado por la oligarquía comercial porteña y la Ensenada desapareció de las cartas de navegación del comercio naviero mundial.

La concreción de este proyecto y los que lo acompañan: Parque Costero, plaza de acceso, Pérgola Histórica y el paseo público del Pejerrey Club, sería la recuperación del espacio público más relevante del partido de Quilmes, un punto de encuentro social que estrecharía el vínculo del vecino con el ecosistema rioplatense, la revalorización de nuestra historia, nuestra identidad y la recuperación del paisaje que fue tema de tantos artistas plásticos como: Julio Rebolé, Bonifacio Oroquieta, Ludovico Pérez, Enrique Rocca, etc.
Deseamos los quilmeños honestamente comprometidos con el amplio espectro de nuestra realidad que el plan no quede relegado tras las elecciones sea quien fuere el ganador. La Ribera vivió en otros momentos algunas postergaciones por esa característica negativa que han tenido algunos políticos que cuando alcanzaron el poder o la función que disputaban, relegaron los proyectos del predecesor, tan solo porque era un opositor. 
Una bandada de bigua frente al Club Náutico.

 Chalo Agnelli

NOTAS

[1] Salustio, Matilde. “El tiempo libre en la Argentina – El Balneario de Quilmes”. Piro, edit. Quilmes. 2009.
[2] Alberdi, Juan Bautista. “Vida de William Wheelwright” Emecé Editores – memoria argentina. Buenos Aires, 2002.
[3] Ver en este blog la nota: “La larga travesía del ferrocarril a Quilmes” del 26/9/11
[4] Fundado en 1861 por los hermanos irlandeses Eduardo (1832 – 1888) y Michael Mulhall. Emigrados a Buenos Aires en 1852. The Standard fue el primer periódico para la comunidad de habla inglesa. Eduardo fue concejal de la ciudad de Buenos Aires. Tuvo una estancia de 40.000 hectáreas. En 1856 se casó con la inglesa Eloisa Eborall. Murió en Buenos Aires en 1888.
[5] Ver en este blog la nota: “Una excusión fluvial de William Wheelwright por el Río de la Plata hasta La Ensenada de Barragán”.