martes, 13 de diciembre de 2011

EZPELETA - APORTES PARA SU HISTORIA


Un nuevo libro llega para completar la historia de nuestro partido de Quilmes. Un reseña histórica de Ezpeleta. 
Claudio Schbib nos acerca en su trabajo aportes reveladores que esclarecen acontecimientos fundamentales de esa localidad: el origen de su nombre y el de la personalidades histórica que era su portador; la real fecha de fundación; la instalalación de la estación que fue muchos años después que la de Quilmes (1872); el saladero de Nelson o la "Highland Scot Canning Company"; etc. Todo claramente comprobado con documentación inédita que Schbib obtuvo en el Archivo General de la Nación y de instituciones de Gran Bretaña. 
El prólogo del libro que el autor me honró para que escribiera enfoca en el significado de esta publicación y el aporte que el autor hace a la cultura quilmeña.

PRÓLOGO DEL LIBRO
OTRA HISTORIA PARA NUESTRA HISTORIA

El compromiso y la responsabilidad que cada uno pone en las cosas que emprende, se resume en compromiso con la vida Y la recuperación de la memoria también refiere al tipo de compromiso con la vida que asume cada uno. Define León Gieco, “Todo está guardado en la memoria, /sueño de la vida y de la historia.”
Abrumados por un presente contundente desconocemos que no podemos quedarnos tan sólo en la queja, en la preocupación, sino que tenemos que proyectarnos hacia un futuro de cambios y el único combustible que dará impulso y razones para obtener logros es la Historia.
Es reiterado decir que Quilmes es, en la provincia de Buenos Aires, una de las localidades que más historiadores ha gestado; desde José Andrés López, José A. Craviotto, Luis Otamendi, Manuel Ales… numerosos fueron los que por amor al suelo y la gente que los vio nacer o que adoptaron como propios y para siempre, hurgaron en las lejanías del tiempo y nos lo trajeron para fortalecer nuestra identidad.
Cada localidad, barrio o institución del partido tiene su historiador y ahora Claudio Daniel Schbib nos trae el pasado de Ezpeleta. Nueve años atrás había demostrado la calidad de su compromiso con las cosas que asumió en la vida con “Fuego y Agua”, donde aparece su acendrado amor a la institución que lo tuvo en su seno desde los 17 años de edad, los Bomberos Voluntarios. Y ahora demuestra que todo lo emprende con la misma fuerza, la más genuina y valedera, la del amor. Amor por el suelo que lo recibió de chico y para siempre, con quien creció y ahora le retribuye con la divulgación; una manera de hacer docencia.
Reconocerse en la historia del pueblo natal o adoptivo es asumir una identidad instrumental para desarrollarnos en todo lo que emprendamos. El sentido de identidad fortaleza la personalidad. Recientemente leí en una web esta definición que fortalece lo dicho: “Recordar es un proceso de aprendizaje, un fenómeno cultural expresado por individuos en un grupo social determinado. La importancia fundamental del recuerdo radica en su poder para definir la identidad y la conducta de un pueblo. La memoria tiene efectos actuales y determina la relación con el futuro.”
¿Pero, cómo llegan estos trabajos históricos al lector? Entre las letras, las frases, párrafos y disquisiciones hay horas y horas restadas a la familia o al ocio merecido después de la jornada laboral; meses, años de un trabajo solitario, anónimo; sin equipos de colaboradores en quienes delegar; hay viajes y trayectos incontables a bibliotecas, museos, archivos, hemerotecas, buscando, hurgando, indagando en documentos del pasado, muchas veces en malas condiciones de conservaciones o indescifrables; revisar fotografías, películas, videos;  en ámbitos, fríos, inhóspitos; con instrumental inadecuado; largas copias manuscritas, grabaciones y desgrabaciones, interminables digitalizaciones; madrugadas frente a la computadora discerniendo contextos, construyendo el texto, corrigiendo y corrigiendo lo corregido una y otra vez; entrevistas, innumerables lecturas; gastos, erogaciones que, rara vez salen de bolsillos abultados, pues todo ese trabajo necesita no solo tiempo y esfuerzo, sino también dinero, incluso dinero para luego editar, porque el historiador local no está respaldado por grandes editoriales… y luego la venta de los libros se destina a otras instituciones o a la edición de nuevos trabajos sin excedentes que beneficien de manera privativa al investigador.  ¡No, no es fácil! Pero es hermoso y una siente que se enriquece la vida de esta manera, a más de enriquece la de otros.
La heurística emprendida de esta manera tiene un hálito artesanal. Una artesanía acompañada por rigurosidad, respeto por el hecho histórico, pasión por la investigación, curiosidad insaciable y consideración elevada por las personas y los personajes que vivieron épocas pasadas dejando una sana semilla de dignidad.
Dejo testimonio que Claudio nos da este trabajo habiendo pasado por todos esos vericuetos y transportaciones, que la suya es una producción noble de sanas semillas de futuro.

"EZPELETA- Aportes para la Historia de una Gran Ciudad", llega para completarnos la historia quilmeña; la historia de los pueblos que se formaron en el viejo Pago de la Magdalena. Hay investigadores que escatiman su producción con la idea de que tienen que tenerlo todo, hasta el ínfimo dato para publicar, pero eso nunca se logra, la producción histórica siempre es tentativa, provisoria, siempre habrá algo que desentrañar, aportes nuevos o revelaciones inusitadas que darán por tierra o ratificaran lo expuesto y lo supuesto. Estoy convencido que hay que fortalecer identidades con la divulgación histórica. De modo que bienvenida sea esta historia de Ezpeleta que nos entrega Schbib.

EL AUTOR
Claudio D. Schbib nació en Bahía Blanca el 28 de febrero de 1959. A los dos años se instaló en Quilmes con su familia y a partir de 1969 se radicó en Ezpeleta donde vivió su infancia, su adolescencia y su juventud junto con esa localidad que en 40 años produjo un cambio extraordinario.
Es Técnico en Minería y Petróleo, fue Comandante Mayor (R) y Jefe del Cuerpo Activo de la Soc. Bomberos Voluntarios de Quilmes desde 1999 hasta 2003; Diplomado Superior Universitario en Dirección General, Economía y Negocios para pequeñas y medianas empresas (Universidad Nacional de San Martín); Diplomado en Seguridad, Resolución de Conflictos y DDHH (Inst. Universitario de la Policía Federal); realizó un curso de Ceremonial Niveles I y II en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA; curso de formación Biblico-Teológicos para laicos (Centro de Estudios Filosóficos y Teológicos de Quilmes, dependiente de la Diócesis de Quilmes); Seminario sobre Técnicas y Ceremonial de los Símbolos Patrios (profesionales de Ceremonial de la Rep. Argentina), etc.

Chalo Agnelli

chaloagnelli@yahoo.com.ar








domingo, 11 de diciembre de 2011

INSTITUCIONES DE BERNAL - LA UNION PADRES DE FAMILIA

Prof. Chalo Agnelli

De las tantas instituciones creadas por los salesianos cuando llegaron a Bernal de la mano de don Agustín Pedemonte en 1888, el colegio Don Bosco fundó el 29 de mayo de 1937 la "Unión Padres de Familia", entidad que desarrolló una acción notable durante varias décadas. Fue su primer asesor el Pbro. Emilio Cantarutti y el primer presidente el señor Carlos González. Los fondos estaban formados por las cuotas sociales y el producido en funciones a beneficio de la misma que se realizaban periódicamente en el mismo colegio.
Tres años después, el 6 de Julio de 1940, quedó fundada, en una asamblea de padres que se constituyó en la provincia de Mendoza, la Federación Nacional de estas uniones de padres de todo el país, bajo el ala de la Congregación Salesiana de San Juan Bosco.
La Federación estableció los objetivos que estas entidades tenían que alcanzar y quedaron especificados reglamentariamente de la siguiente manera: en el campo educativo, 1º.- promover conferencias científicas, morales, pedagógicas, sociales; 2º.- crear premios de estímulo, promover certámenes y concursos escolares en las fechas patrias, fomentar la creación y uso de la biblioteca, de los gabinetes de ciencias y el mantenimiento o instalación de cursos de extensión cultural; 3º.- favorecer con becas a los educandos calificados sin recursos para seguir es­tudios superiores o a aquellos que hayan perdido a sus padres; 4º.- fomentar el desarrollo físico de los jóvenes por medio de la práctica de los deportes, gimnasia, scoutismo, camping; en el campo de la acción económica-social, 1º.- difusión de la buena lectura, creación de salas de entretenimientos, combatir los vicios sociales que alteran a la familia, fomentar el ahorro, el coope­rativismo, establecer consultorios gratuitos y los socorros mutuos; en el campo religioso, 1º.- continuar en el hogar la obra de la escuela; 2º.- realizar cada año un acto religioso-social con la participación de todas las familias de la Unión.
La "Unión Padres de Familia de Bernal" contaba con sede social propia, construida por los mismos padres. Era una importante residencia deno­minada "La Lonja", ubicada en los terrenos del Colegio.
A los diez años de su creación contaba con más de 350 asociados. Se organizaban concursos artísticos, certámenes escolares, campeonatos deportivos entre las casa salesianas próximas, constituían colonias de vacaciones en los campos que la Congregación tenía en Uribelarrea, Pirán y Campodónico, además de un servicio de consultorios médicos y odontológicos gratuitos para alumnos y ropero comunitario, entre otros servicios.
Los fundadores que durante las dos primeras décadas integraron la Comisión Directiva por varios períodos y desarrollaron una actividad encomiable para la comunidad católica bernalense: los religiosos; Julio Muñoz del Val, Felipe Salvetti – que fuera director del Colegio entre los años 1942 y 1948 -, el Ing. Manuel Passalacqua, Luis Coriale, Luis Elejalde, Eleodoro González, Natalio Pauni, Lorenzo Mac Gover, José Bustince, etc.
Con los años esta institución con el Centro de Exalumnos fueron los gestores del Ateneo de Don Bosco con un alcance más amplio.
Investigación y compilación Chalo Agnelli
BIBLIOGRAFÍA:
Buceta Basigalup, Juan Carlos. “Desarrollan una meritoria accién vecinal las instituciones culturales, sociales, mutualistas y deportivas del Partido de Quilmes”. El Sol. Pp. 27 a 38. Nov. De 1948. Quilmes.
Firpo Felipe, Jorge “Recuerdos del viejo Bernal”. El Monje Editor. Quilmes 1992.

viernes, 9 de diciembre de 2011

PROYECTO DEL CAMINO DE QUILMES A LOMAS - 1917

Tomado del periódico A.B.C del 
Domingo 14 de agosto de 1927
Compilación Chalo Agnelli
LA INTENDENCIA PROPICIA UNA AMPLIA POLÍTICA CAMINERA A FAVOR DEL PARTIDO
EL INTERESANTE PROYECTO DEL DIPUTANDO FONROUGE PARA UNIR LOMAS CON EL RÍO, MENDIANTE UN CAMINO AFIRMADO.

Simultáneamente con las gestiones del Ejecutivo Municipal para dotar a Quilmes de una red completa de caminos macadamizados o a base de cemento, se ha presentado a la Legislatura un, proyecto del diputado Alberto Fonrouge, destinado a cons­truir el camino Lomas-Quilmes. El articulado de la Iniciativa dice así:
Al Senado y Cámara de Diputados, etc.
"Art. 1* Autorízase al P. E. de la Provincia para emitir hasta la can­tidad de cuatro millones de pesos en bonos intitulados Bonos de Pavimen­tación de la Provincia de Buenos Ai­res en las condiciones estatuidas en las leyes de 11 de Diciembre de 1911 y 7 de noviembre de 1923 para la construcción de los siguientes caminos:
1º.- De Lomas de Zamora a Quil­mes, partiendo de la esquina de las calles Almirante Brown y Pasco, por ésta, hasta el deslinde con el partido de Quilmes, hasta encontrar el camino  pavimentado  de granito  de La Plata a Avellaneda continuando después del camino con la calle Conesa  (Rodolfo López) de la ciudad de Quilmes. La calzada será de 8 metros de ancho.
2º.- De la calle Necochea y Garibaldi hasta la escuela agronómica de Santa Catalina en Lomas de Zamora. La calzada de 8 metros y adoquinado de granito.
3º.- Desde la calle Cevallos de la ciudad de Quilmes, hasta la playa del Río de la Plata, la calzada será de 12 metros de ancho y de granito.
Art. 2º.- Comuníquese, etc.
Alberto M. Fonrouge.
FUNDAMENTOS DEL PROYECTO
Los fundamentos de los caminos pavimentados cuya construcción propició, fluyen de su simple lectura.
"En mi gestión legislativa en el Se­nado presentó con el señor Pablo Castro el proyecto de construcción del camino intercomunal Lomas-Quilmes, que no fue sancionado. En aquella oportunidad dimos algunos fundamentos ya conocidos por ende, y que hoy pueden reforzarse con los siguientes: Entre las dos comunas cruza el ferrocarril Meridiano Vº y la estación más próxima con acceso directo, ins­talarse en la intersección de las vías con el camino intercomunal. De manera que un buen camino, es evidente que dadas las tarifas económicas de dicho transporte, su uso se haría fá­cil y habitual.
En segundo lugar, en dos latifundios existentes se han subdividido y la venta en lotes, está proyectada ya, lo que aseguraría la inmediata pobla­ción e instalación de establecimientos industriales que hacen casi siempre el fácil acceso y  con inmediaciones a las estaciones ferrocarrileras.
En cuanto al camino urbano, a más de la pavimentación de la calle de acceso a la playa de Quilmes, que no resiste el inmenso tráfico actual, causaría una mejora indiscutible.
Idéntica cosa pasa en el camino urbano, a la escuela de Santa Catalina, que tiene un bosque artificial ya secular, pues la donación se debe a los Virreyes y que tiene edificios con capacidad para 600 alumnos y donde funciona uno de los establecimientos más importantes a cargo de la Uni­versidad de Buenos Aires.
Este camino servirá además al hos­picio de alienadas de la Capital Fede­ral donde se albergan más de 1000 en­fermos.
Existe en el Senado también una so­licitud de todos los vecinos de esa zo­na, pidiendo la construcción de este camino.
Como información debo agregar que los señores Intendentes de Quilmes, de Lomas de Zamora, consultados al efecto han manifestado su conformi­dad, lo mismo que algunos legislado­res de esos pueblos a quienes he con­sultado.
Como se trata de una obra cuya fi­nanciación es fácil, y que no recarga a la provincia, pues ella misma produ­ce el recurso a tal punto, que la hemos de cotizar a la par, creo que no exis­te ningún inconveniente a su sanción.
Alberto M. Fonrouge.
La Municipalidad se solidarizó con el proyecto y el Intendente, se dirigió a la Cámara de Dipu­tados y Ministerio de Obras Públicas, reforzando los argumentos del dipu­tado Fourouge, para que se convierta en una pronta realidad los caminos mencionados.
En una bien estudiada nota el Ejecutivo Municipal, da a conocer su opinión y entre otros párrafos interesantes menciona:
En lo que respecta al camino que ha de unir a la ciudad de Lomas de Zamora con nuestra ciudad, el traza­do que se proyecta es el más directo y apropiado, debiendo servir de co­mún camino de acceso al camino ado­quinado General Belgrano, a la vez que para el fomento de zonas que hoy carecen de medios de comunicación adecuados. A partir del camino Gene­ral Belgrano hacia Quilmes, siguien­do por la calle Conesa (Rodolfo López). Solo tendrá que prolongarse hasta encontrar el nuevo camino general adoquinado de Quilmes a Avellaneda, cuya construc­ción autoriza la Ley dictada el año anterior por iniciativa del Senador Onsari.
El ancho de la calzada, de 8 me­tros, satisfará las necesidades del trá­fico, pero el tipo de adoquinado sobre hormigón, resultarla a juicio del sus­cripto, oneroso para la zona contributiva que atraviesa, por lo que sería menester adoptar otro sistema más económico, como sería hormigón ar­mado o adoquín de granito sobre are­na de río.
En cuanto a la forma de pago, debe establecerse la distribución en tres zonas paralelas al camino, de 100 me­tros cada una, que soportarían el 50, el 25 y el 15 %, respectivamente tal como lo prevé la Ley del Camino Onsari.[1]
Con referencia a la Avenida Otamendi, la Intendencia formula una observación digna
El autor de la iniciativa, diputado Fourouge, se adherirá seguramente a las sólidas razones que autorizan a nuestro Lord Mayor, a propiciar que el pavimentado por la Avenida Otamendi, se divida en dos fajas, con base de hormigón.
Esa avenida de acuerdo con la idea municipal, podría convertirse en un paseo monumental, con su amplia ex­planada central para peatones. Con­oide plenamente con los lineamientos de la transformación de la Ribera pro­piciadas por el periódico "EL PLATA" (hoy A B C) y acusa en el gobierno edilicio una visión perfecta de lo que puede ser esa avenida, como el futuro gran pa­seo de la ciudad y acceso de paso, a las grandes obras de la Ribera y fu­turo barrio en lo que hoy es el ba­ñado.
Respecto de esta faz del proyecto, dice la nota municipal.
Con referencia al camino de acceso de esta ciudad al paseo de la ribera, el suscripto entiende que esa obra a ejecutarse en la avenida Otamendi, desde la calle Cevallos hasta la cos­ta, con una extensión aproximada de 1.700 metros, deberá constar de dos franjas laterales de 6 metros de an­cho cada una, adoptándose el tipo de pavimento liso de hormigón armado o concreto asfáltico, adicionándole una acera para peatones, de 4 me­tros de ancho al costado Sud Este, y su pago deberá ajustarse a las dispo­siciones del art. 30 inc. b) de la Ley de 7 Noviembre .de 1923, considerando la zona que afecta como suburbana, concurriendo la Municipalidad con el 80 % de su costo. Debo hacer pre­sente que, además, ésta Comuna es propietaria de la tierra ubicada en la segunda y tercera zona al Noroeste del camino a construirse, por lo que también contribuirá en la pro­porción del 25 %y 15 % que prevé la disposición antes citada.
La necesidad e importancia de esta obra es tan notoria que me excusa de mayores argumentaciones y rela­cionada con el camino de Lomas ser­viría también para que llegaran has­ta nuestro balneario millares de vi­sitantes de aquella ciudad, tanto más en los actuales momentos en que se han iniciado importantes obras de defensa y embellecimiento de la cos­ta, por parte del Gobierno de la Na­ción y del de ésta Comuna.
Termina el petitorio de la Inten­dencia, refiriéndose a los caminos de Bernal a la Ribera, y de Berazategui a General Belgrano.”

Compilación Prof. Chalo Agnelli
NOTAS
[1] Leyes Onsari se llamaron las leyes de Canalización del Arroyo Zaranda, Santo Domingo y Brown y el rellenado de Avda. Mitre.
Fabián Onsari era oriundo de San Vicente, nació el 20 de enero de 1892, era hijo de Emilio Onsari y de Filomena Echeveste, ambos argentinos de ascendencia vasca. Se casó Julia C. Bassi, hija del maestro y escritor Ángel Bassi, de esta unión nacieron dos hijos: Julia Beatriz y Néstor Alejandro.
Trabajó en una casa de comercio desde los 14 años. Aún muy joven fue designado Gerente del Centro Comercial e Industrial de Avellaneda. Desempeñó luego la Gerencia de la Compañía de Seguros “La Comercial e Industrial de Avellaneda”.
Su verdadera atracción fue la prensa. Dirigió la revista del Centro Comercial, colaboró en “La Defensa Rural” y “La Defensa”, ambos de Avellaneda.
Inició la carrera política en el año 1910, como vocal del Comité de la Juventud Radical. Ocupó varios cargos: Secretario del Comité de Partido desde el año 1913 hasta 1920, Vicepresidente y Presidente del Comité de Avellaneda. Fue Convencional Seccional de la Provincia y Nacional, miembro del Comité de la Provincia, primero como Tesorero desde 1934 hasta 1936, en que ocupó la Secretaría.
Integró el Consejo Deliberante, la Legislatura Provincial, ingresó a la cárcel en la época de la dictadura, llegó a los altos organismos de la U.C.R. como el Comité, la Convención de la Provincia y la Convención Nacional, Delegado Interventor del Comité Nacional ante el radicalismo de la provincia de Santiago del Estero y luego ingresó al Congreso de la Nación.
Fue diputado Provincial por los períodos 1920-23 y 1923-26, formando parte de las Comisiones de Legislación y las de Presupuesto. Fue miembro de la Comisión Especial de Jubilación de Empleados del Banco de la Provincia cuya sanción se obtuvo, presentada el 9 de Mayo de 1923. Fue Presidente del Bloque de Diputados Radicales de 1922 a 1926.
En los períodos 1926-1930 fue Senador Provincial, formó parte de la Comisión de Legislación y de las Comisiones Interparlamentarias de Legislación Municipal y de Montepío Civil aprobada en general y en particular el 25 de junio de 1924.
Es autor de varios libros, como: “Diez años de acción Legislativa”. Publicó varios folletos, como ser: “Montepío Civil de Buenos Aires”, “La ciudad Moderna”, “Hospital Nacional Policlínico del trabajo”, “Defensa de la Civilización” y “Cultura y Periodismo”.
Como Diputado o Senador provincial inspiró siempre su acción en el bien público presentando proyectos cuya importancia se valoran hoy, sobre todo las que se relacionan con las obras públicas construidas en Avellaneda, como consecuencia de la sanción de leyes que consultaban los legítimos y verdaderos intereses de sus habitantes como son, entre otras, las que se refieren a la canalización y desagües de los arroyos Sarandí, Santo Domingo y Brown y a la no menos importante obra del camino pavimentado Quilmes-Avellaneda. presentadas el 23 de Marzo de 1922 y el 22 de Junio de 1926, conocidas como leyes Onsari, las que en un momento muy importante de esos tiempos le permitió al Municipio incorporarse a la vida activa de la zona.
Siendo Senador Provincial recibe dos álbumes de cuero de Rusia, punteras en bronce y medallón central, uno donado por los vecinos de Wilde, Sarandí y adyacencias, en agradecimiento al proyecto de Ley sobre la canalización de los arroyos Sarandí, Santo Domingo y Brown y el rellenado de Avda. Mitre,  este firmado, entre otros, por Crisólogo Larralde, y el otro en homenaje a su reelección. como senador.
Una particularidad singular destaca su acción legislativa, pues sus proyectos no llevan divisas ni marcas partidarias, trabajó con verdadero altruismo por su gente y por su ciudad, donde falleció el 20 de marzo de 1956.

Patricia Denti.
Secretaría de Cultura, Educación y Promoción de las Artes
III CONGRESO DE HISTORIA PCIA. Y CIUDAD DE BS. AS.
2/1/2004
(http://www.culteducaavellaneda.com.ar/noticias)