martes, 21 de abril de 2015

AVIONES QUE SE FABRICARON EN LA IMPA (COLABORACIÓN)

Fabricaron aviones livianos, y aún IMPA fue la primera fábrica privada del país que construyó un avión de uso militar. Así lo publica el periódico Perspectiva Sur en sus 33 años, continuando con la serie de notas sobre la aviación quilmeña que bien valdrían en el futuro un libro. 
Por Juan Carlos Benavente e Italo Nonna 
Hacia 1943, la empresa I.M.P.A. (Industria Metalúrgica y Plástica Argentina) comenzó a funcionar en el aeródromo de Quilmes para luego ampliar sus instalaciones con el propósito de fabricar aviones livianos.
Acorde con la dinámica expansionista de IMPA (ver PERSPECTIVA SUR del 13-04-2015) sus autoridades decidieron ampliar los talleres de Quilmes; hasta entonces ocupaban parte de los edificios dejados por la compañía alemana Sindicato Condor, y encararon la construcción de una ambiciosa planta.
Sin intervención estatal, la empresa invierte en Quilmes una suma millonaria. En diciembre de 1944, el Cnel. Perón preside la inauguración de los edificios, que hoy forman parte del Área de Material Quilmes de la Fuerza Aérea.
El principal es un edificio rectangular de dos plantas con una torre que en la época de su construcción se destinaba a servicios varios (incluso de salud) y que actualmente es la torre de control de Tráfico Aéreo del AMQ.
"Concebir la idea de establecer en la Argentina una fábrica de aviones en momentos tan anormales como los que se derivan de la guerra europea era, en cierto modo, una locura" admite Sueyro, presidente del Directorio de IMPA en su discurso de 1944 cuando inauguraron las instalaciones de Quilmes.
DEL RR-11 AL TU-SA
Tras algunos cambios en los responsables de los diseños aeronáuticos, el ingeniero Rosario Lobianco, secundado por Juan F. González retomaron el desarrollo del prototipo IMPA RR-11, con el propósito de producir para el mercado local un avión ligero de entrenamiento de uso civil.
Según el historiador Francisco Halbritter "las autoridades de IMPA ofrecieron al Ejército desarrollar una versión mejorada del RR-11, propuesta que fue aceptada". El proyecto tomó primero el nombre de LF-1 (por Lobianco - Feo González 1), y luego Tu-Sa (Turismo Serie a).
Construido en madera con revestimiento de tela y terciado en algunos sectores, era un biplaza lado a lado para turismo y entrenamiento civil, impulsado por un motor de 65 o de 80 HP, que traccionaba a una hélice bípala de madera. De ala baja tipo cantilever, el Tu-Sa poseía un tren de aterrizaje convencional amortiguado por arandelas de goma.
Con un peso máximo de despegue de 661 kg para motor de 60 HP y 682 kg de 80 HP, el avión despegaba en menos de 250 m. El techo práctico del Tu-Sa alcanzaba los 3.600 m y la velocidad de crucero era de unos 133 km/h, alcanzando en picada los 230 km/h. Según el manual del avión, algunas de las maniobras permitidas para la acrobacia moderada, eran los loopings, "S" cortada, rueda de carro, tirabuzones de dos vueltas y otros, siempre que no se superen los 180 km/h.
INCONVENIENTES
En general, y aquí son coincidentes las opiniones, el rendimiento del Tu-Sa fue inferior al esperado. Las plantas motrices instaladas fueron de baja potencia para este tipo de avión, se detectaron problemas que obligaron a introducir modificaciones en el diseño, además de no estar habilitado para efectuar vuelos nocturnos ni por instrumentos.
Algunos de estos inconvenientes se debieron a la falta de experiencia aeronáutica de IMPA y a la ausencia de un departamento de ensayos adecuado.
Entre 1944 y 1945 la empresa construyó un total de 25 aviones Tu-Sa cumpliendo el contrato suscripto. Las máquinas fueron destinadas a distintos aeroclubes del país y utilizadas para entrenamiento y turismo.
IMPITA
El Tu-Sa tuvo un vástago: el Impita o Picasú, una versión mejorada y de menor tamaño que su antecesor, al que se le introdujeron reformas aerodinámicas.
El prototipo del Impita, un diseño de Lobianco y del joven Ladislao Pazmany, se terminó en 1943 y se lo sometió a arduos ensayos estáticos y en vuelo, presentando interesantes resultados.

Pero también se quedó sin alas pronto: según Halbritter, una vez que la empresa se abocó de lleno a fabricación del Tu-Sa, abandonó este prometedor desarrollo lo que motivó diferencias entre los diseñadores, que terminaron con el alejamiento de Pazmany de IMPA. 
PROMETEDOR CHORLO VOLÓ POCO 
Otro de los proyectos fue un avión liviano para entrenamiento militar y acrobacia. Inspirado en el RR-12D y aprovechando algunas de sus partes, el proyecto denominado Chorlo tuvo una vida breve pero mejor que su antecesor: el prototipo voló por primera vez en Quilmes a mediados de 1943. De ala baja, el Chorlo era un monoplaza propulsado por un motor de 130 CV, de mayor potencia que el motor que equipaba al Tu-Sa.
El joven Alfredo Pessagno, piloto de pruebas de la empresa, realizó un programa de vuelos de ensayo comandando al Chorlo. Respecto del rendimiento las versiones son contradictorias: mientras algunos afirman que el Chorlo tuvo resultados pobres, otros vieron en él a un avión promisorio que, con la evolución propia de cualquier proyecto, podía alcanzar muy buenas condiciones de vuelo.
El abandono del programa Chorlo habría sido por razones de índole política más que técnicas, según esta última versión.
IMPA fue la primera fábrica privada del país que construyó un avión de uso militar.
Por Juan C. Benavente e Italo Nonna

FUENTE
Perspectiva Sur. 20/04/1015

lunes, 20 de abril de 2015

2ª JORNADA DEL CURSO DE HISTORIA DE QUILMES "LAS TRES FUNDACIONES" - BIBLIOTECAS POPULARES VILASECA Y GOYENA - SÁBADO 25 DE ABRIL



SOC. DE FOMENTO Y BIBLIOTECA POPULAR 
DR. JUAN MARTÍN VILASECA
BIBLIOTECA POPULAR PEDRO GOYENA
AGRUPACIÓN DE HISTORIADORES LOS QUILMEROS  
SEGUNDO CURSO: HISTORIA DE QUILMES
“LAS TRES FUNDACIONES”
Segunda Jornada del Curso e Historia de Quilmes el sábado 25 de abril de 10 a 11:30 horas en la Biblioteca Juan Martín Vilaseca, Condarco 1415 e/Pte. Perón y Corrientes. En esta oportunidad continuará la exposición el Lic. Alejandro Re.



Los temas abordados en la clase pasada fueron: geografía; los primeros pobladores de los valles calchaquíes. Ampajango. Teorías del origen de los Quilmes. La influencia inca. Acalianos y el Fuerte Quemado. Los quilmes, desarrollo.

 2ª JORNADA

En este segundo encuentro el Lic. Re se referirá a los Quilmes, relación entre la sociedad y la naturaleza: aspectos físicos de su lugar de origen (los Valles Calchaquíes) y su lugar de destino (Quilmes del Río de La Plata) y las relaciones que se establecieron entre ambos paisajes. Cambios y continuidades paisajistas y culturales. Arte y Cultura. La relación del arte con la naturaleza. Instrumentos musicales, cerámica, petroglifos, rituales. La transmisión oral. Anonimato y colectividad.  


ACTIVIDAD INTERBIBLIOTECAS

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

NO SE NECESITA INSCRIPCIÓN PREVIA.
Prof. Chalo Agnelli



domingo, 19 de abril de 2015

SUPERPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DEL QUILMES DE AYER (RECREACIÓN Y COLABORACIÓN)

La fotografía, soporte de la historia, con su versatilidad inefable, enriquecida con los nuevos programas de computación, permite reconocer el pasado en el presente edilicio de nuestro Quilmes. Este trabajo fue realizado por Sergio Gustavo D´Onofrio que mediante la superposición de imágenes recupera antiguas rincones de nuestro ciudad sobre sus aspectos actuales.
Casa de la esquina NE de Rivadavia y Sarmiento, en diagonal con la Casa de la Cultura, frente a la actual plaza San Martín. En 1849, fue construida para el cura párroco Andrés Ramos y Otero (1845-1854); luego la adquirió don Andrés Baranda y su esposa Melchora Giles y Montes de Oca, cuando se establecieron definitivamente en Quilmes. El juez de paz del nuevo partido separado de Barracas al Sur (1852) Andrés Baranda la legó a su hija Cruz Baranda de Risso, la cual, a su vez, la testó a favor de su hija del corazón doña Águeda Nicholson, casada con el músico español Antonio Barrera. La residencia pasó a un hijo de estos, el Dr. Antonio Barrera Nicholson. Era una casona suntuosa, para esa época, de estilo neo-renacimiento italiano. Ocupaba dos solares, es decir media manzana, en los fondos estaba la huerta donde crecieron los almácigos de los primeros eucaliptos, cuyas semillas, Domingo Faustino Sarmiento entregó en octubre de 1875, a Baranda y a Leonardo Pereyra propietario de la estancia San Juan. Estas semillas fueron plantadas por el jardinero y hortelano de Baranda, el italiano Antonio Ghiorsi, apodado "Piquitín". Luego esa huerta se loteó y levantaron sus viviendas las familias Labourt y Torre-Otamendi. Algunos de los muebles que adornaban la casona de Sarmiento y Rivadavia, habían sido obsequiados por el Almirante Guillermo Brown a don Andrés Baranda. Se demolió en 1972, para levantar el actual edificio que se ve en la foto. (Gentileza S. G. D´Onofrio - Ver en EL QUILMERO biografía de Baranda 2/5/2011) 
A fines del siglo XIX, primeros años del XX, en la primera cuadra, en la esquina NE, sobre la plaza William Wheelwright (hoy Hipólito Yrigoyen), aún estaba la confitería de "La estación", muy elegante, toda de madera con el estilo de las construcciones ribereñas, amplias galerías circundándola y elevada casi un metro sobre el suelo. Luego enfrente, en la esquina SE de Gaboto y Rivadavia, frente a la estación se levantó la confitería Colón, que aventajó en comodidad, lujo y atención a la anterior. Estaba gerenciada, después de los años `20, por la familia Rebolé, era un lugar de encuentros obligados en el Quilmes de esos años, donde confraternizaban todos los vecinos sin diferencias de clases y era sala de espera de los que aguardaban viajeros que traía el Ferrocarril del Sud. (Gentileza S. G. D´Onofrio)
Calle Rivadavia desde la calle Sarmiento, con el viejo Juzgado de Paz y Municipalidad construido entre 1860 y 1861. Durante las administraciones de Andrés Baranda y Tomás Flores, respectivamente.  La casa municipal estaba separada del juzgado por un zaguán, tres salas, una de 10 varas y media y dos de 6 varas, to­das por 5 varas de ancho. Este edificio fue derribado para levantar el nuevo Palacio Municipal - hoy Casa de La Cultura - , entre 1911 y 1912. A su lado la Casa Parroquial, construida en 1873. Se ven las vías del tranvía que inauguraron el 1° de enero de 1873 un grupo de vecinos, Batte, Bagley, Livingstone y Younger. Un trayecto lineal que salía de la actual calle Gaboto,  transitaba la calle “Municipales” (hoy Rivadavia) por un lateral hasta la plaza principal  (Constitución, hoy San Martín) para luego, cuesta abajo,  recorrer la barranca hasta el bañado y finalmente llegaba a la Ribera. (Gentileza S. G. D´Onofrio)

Investigación y compaginación Chalo Agnelli
Colaboración fotográfica Sergio Gustavo D´Onofrio