martes, 17 de noviembre de 2015

MEINCKE VERSUS BLANDENGUES (COLABORACIÓN)

En el aula decía a mis alumnos: "No me pregunten qué libro, traigan todos los libros... La historia la hacen ustedes cada vez que la analizan, que la recrean, que la discuten, que la estudian... ¡Hagan historia!". Efectivamente la historia la hace la gente y EL QUILMERO desde que inició su marcha está abierto para aquellos que nos traen sucesos, personajes e instituciones que forman parte de nuestra identidad y nos refuerzan el sentido de pertenencia. Alejandro Gibaut, vecino de Bernal, es uno de ellos y varias veces replico sus notas que publica en  "Bernal, su historia y su gente". La que sigue es una nota que salió el 17 de noviembre próximo pasado y que podemos titular:
MEINCKE VERSUS BLANDENGUES
por Alejandro Gibaut
17/11/2015
Casona de los Meincke en todo su esplendor. La foto está tomada desde el norte (hacia Zeballos). Hoy su estado es de casi completo abandono, pero al menos aún está en pie, aunque muy escondida por diversas construcciones que la rodean. (Foto: "Recuerdos del Viejo Bernal", de Felipe Firpo)

Hace unos días Néstor Pienso publicó en el grupo que administra unas muy interesantes fotos del interior de la casa ubicada en San Martín 666. La casona, mas allá del casi completo abandono y deterioro en que se encuentra, es uno de los últimos exponentes del Bernal señorial de grandes quintas de veraneo que aún se mantienen en pie. Era propiedad de la familia Meincke, y me parece importante contribuir a esa publicación con algunos datos de la misma.
Los terrenos entre Avellaneda y Lomas de Zamora no eran de los Bernal sino de los Santa Coloma. En 1868, se produce la sucesión de Ana Lezica (esposa de Juan Antonio Santa Coloma) y toda esa extensión de tierras se subdivide entre hijos y parientes. El sector comprendido entre las actuales San Martín-Cerrito-Chacabuco y Alem fue para Eugenio María Santa Coloma, quien estaba radicado en Francia desde 1830, cuando había sido nombrado Cónsul General de la Confederación Argentina en Europa.
Don Eugenio María Santa Coloma en su vejez en Francia. Fue nombrado Cónsul General de Argentina en Europa por Bernardino Rivadavia, y realizó su vida en tierras galas. Hijo de don Juan Antonio, heredó el rectángulo entre las hoy calles San Martín - Cerrito - Chacabuco y Alem. (Foto: Biblioteca Nacional)
Un año despues vende el lote entero a Juan Martínez (quien también tenía tierras en Quilmes) y éste a Andrea Marrero, a excepción de una fracción de 120 x 120 metros con frente al "Camino Real " (hoy San Martin) y lateral sur a una calle de 12 varas que había sido abierta por Martínez y el propietario del lote contiguo, Melville Sewell Bagley, y que es la actual calle Alem. Esa pequeña quinta Martínez la vende a Lorenzo Ferro y finalmente el 7 de julio de 1887, el comerciante Enrique Meincke compra la misma. Don Ferro ya había construído en su quinta, por lo que no sabemos si los Meincke reformaron esa casa previa o arrancaron de cero, pero la cuestión es que lo que aún se conserva muestra todavía los rasgos de una casa señorial. Esta casa tenía un cerco de material con rejas y dos portones de acceso, uno sobre San Martín y otro sobre Alem (o como se llamaba entonces, Constitución) y su servicio incluía un quintero y una cocinera, ambos italianos, y un cochero español. La compra, según dicen, la hizo por $12.995 porque… ¡no quería pagar $13.000 por la yeta!
Don Enrique Meincke había nacido en Alemania en 1826. En diciembre de 1851, ya en el país, contrae enlace con Mary Winifred O'Hara, inglesa oriunda de Liverpool, y con ella tienen 7 hijos, entre ellos Enrique hijo (nacido en 1856), Luis (nacido en 1868) y Emilio (nacido en 1871) Ahora bien, a pesar que don Enrique y doña Mary vivían en la casa de Bernal en 1895, quien compró las tierras y construyó la casona fue casi con seguridad su hijo. Enrique junior tenía su comercio junto a sus hermanos en la Boca, como varios de los primeros pobladores de Bernal. Su nombre fue uno de los que formó parte de la comisión pro-capilla de Bernal que creó Agustín Pedemonte, otro boquense. Compartió con don Félix Bernal el cargo de Concejal Municipal en Buenos Aires entre 1892 y 1897.
La casona en el pueblo fue su lugar de descanso y veraneo y falleció el 15 de agosto de 1921, en Capital. Su hermano Emilio siguió actuando en la Boca y llegó a ser presidente (y muy reconocido) del Club Atlético Boca Juniors entre 1915 y 1917 y un segundo período entre 1918 y 1920.
Dibujo de don Emilio Meincke, hermano de Enrique, quien fuera importante presidente de los comienzos de Boca Juniors. (Foto: revista "Caras y Caretas", 1937)
Volviendo a las tierras, en 1911 la familia tuvo un pleito con su vecino Spiro Ungaro (propietario de la fracción al norte, entre Zeballos y Cerrito) para ver quién cedía la franja de terreno entre propiedades para abrir Zeballos (la "prolongación de Ramella" como se le llamaba entonces) entre Belgrano y San Martín. Ese pedido lo había hecho el vecindario ya en 1909, al Concejo Deliberante quilmeño, y debió resolverlo la justicia: finalmente, Enrique tuvo que hacerlo. 
 
La señorita María Angélica Meincke (izquierda), hija de don Enrique, pasea por Mar del Plata con su amiga Sara Doblas. María Angélica subdividió la vieja quinta de su padre y pidió que la actual "Blandengues" llevara el nombre del mismo, pero no le dieron mucha bolilla... (foto: revista "Caras y Caretas", 1924)
En enero de 1927, su hija María Angélica Meincke de Goytía y Arrieta pide la aprobación para la subdivisión y loteo de las tierras. Los vecinos le piden al Concejo Deliberante que no la apruebe porque "dejaría a Pringles en condiciones irregulares", pero igualmente el remate se lleva a cabo el 13 de marzo con gran éxito según comenta "Crónica". El 11 de junio, el Concejo Deliberante dicta la ordenanza Nº 333 que aprueba la apertura de Pringles entre Alem y Zeballos, y de una nueva calle a la que María Angélica pide llamen "Enrique Meincke". En diciembre de 1928, la ordenanza 391 (que cambia los nombres de las calles a uno y otro lado de las vías) explicita que "la calle que corre entre L.N.Alem y Zeballos se denominará Blandengues". El pobre don Enrique se quedó así sin calle propia, y la familia Meincke pasó a ser un vago recuerdo del señorial Bernal de antaño…
por Alejandro Gibaut 
de Facebook: "Bernal, su historia y su gente" (grupo público)
 

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