jueves, 22 de abril de 2010

EL QUILMERO SALE A LAS ESCUELAS II - ESC. 27 Y 56

Estas pequeñas reseñas también son historia. De alguna manera muestran qué pasa dentro de las escuelas, quiénes son los chicos en las escuelas y gratifican comprobando que se hacen proyectos transversales que fomentan el hecho histórico y fortalecen el conocimiento por el lugar que se habita, pues no se ama no lo que se conoce.
El mismo miércoles 21 de abril por la tarde El Quilmero fue a la escuela 27, "Pedro Juan Manuel Cotta" (ver biografía en este blog), calle San Luís y 390, allá, del otro lado de la Avda. Calchaquí y cerca del arroyo Las Piedras. Me esperaba la maestra Mabel Sánchez que había hecho un trabajo minucioso de investigación con sus alumnos de 6º año de la EP sobre El Quilmero, su autor y la historia quilmeña.
Acompañaron la visita los chicos de 6º años de la escuela Nº 56, "Florentino Ameghino", vecina de la 27, calle Fernando Otamendi y Carlos Pellegrini, que llegaron con su directora Ana María Monetti y la maestra Rossana Wroblevski. Casi era un encuentro interprovincial, pues la señora Ana María es rosarina y la señora Rossana misionera (el apellido lo dice todo)
Los chicos sabían casi todo, de modo que el disertante acompañó los conocimientos previos con su paso diestro en el tema de la historia local y del hecho áulico. 
Nos resulto satisfactorio conocer el trabajo profesional y responsable de estas maestras.
Los alumnos de la señorita Mabel nos obsequiaron una lapicera con una nota generosa para quien siempre puso en la educación plena pasión. 
La Vicedirectora de la Nº 27 Marcela Vasallo agradeció la charla y El Quilmero prometió a la prosecretaria, Lili Damico, una nueva visita.

De izquierda a derecha: Ana María Monetti, Rossana Wroblevski, Chalo Agnelli, Lili Damico, Mabel Sánchez y Marcela Vasallo.
SE ADJUNTAN EN SENDAS NOTAS, LAS RESEÑAS HISTÓRICAS DE AMBAS INSTITUCIONES

EL QUILMERO SALE A LAS ESCUELAS: INSTITUTO MANCEDO DE QUILMES



Siguiendo con la tarea de divulgador itinerante de la historia local y nacional, el miércoles 21 de abril, por la mañana estuvimos en el Instituto Mancedo de Quilmes, brindando dos charlas con apoyo visual a alumnos de 3º y 4º años y de 5º y 6º años de la EP. El tema fue “QUILMES AYER Y HOY”
La recepción de la directora Adriana Velasco fue sumamente cordial. Los chicos mostraron mucho entusiasmo y energía.
Se notó en la escuela un ambiente cálido y familiar que honra a sus fundadores el matrimonio Mancedo y sus hijas las educadoras Lía Mancedo de Ocampo y Hebe Mancedo de Seguí, personalidades que trazaron una senda imborrable en la historia de la educación quilmeña. La conexión fue hecha por la alumna Victoria Van Kemenade y su mamá María Isabel Llopart Agnelli. El disertante agradecido. CHALO AGNELLI
UN POCO DE HISTORIA

Fundado por el matrimonio de educadores formado por María Esther y Francisco Mancedo. En 1933, la señora María Esther abre el primer kindergarten de la zona. El jardín, creado siguiendo los principios de María Montessori, complementa la Escuela de Danzas preexistente las actividades culturales que marcaron desde siempre la presencia de esta familia en la comunidad.
En la década del cuarenta, Lía y Hebe Mancedo, hijas de los fundadores, continúan desarrollando la propuesta. Hebe, primera maestra jardinera del distrito, se hace cargo del jardín y Lía, maestra y profesora, dirige la escuela de danzas y fomenta la actividad cultural abriendo las puertas de la casa a diversas instituciones: el coro de Quilmes, la peña Rinconada Pampa, la Asociación Sanmartiniana, el Instituto Belgraniano, y otras muchas.
A principios de los años cincuenta, la escuela, conocida ya como Cultural Mancedo, comienza a brindar educación primaria mixta, con características propias. Se oficializa su condición de incorporada en 1957. La propuesta diseñada por Lía Mancedo ofrecía a niños de ambos sexos, sin distinción de credos la posibilidad de enriquecer su formación con el aprendizaje del idioma inglés y actividades culturales y deportivas. El colegio adopta el nombre de “Instituto Cultural Mancedo – English School”
En 1965, se extiende la escolaridad y en sociedad con la señora Stella Marys Segui de Tesón, abrien con el nombre de “J. F. Kennedy”, el Bachillerato Bilingüe Especializado en Ciencias y Letras con títulos oficiales, único en el distrito.
A partir de la década del sesenta, las docentes Lía y Hebe traspasan la dirección pedagógica del jardín y el primario a las docentes Lucrecia Lauers y Ana María Millares y se abocan a la actividad cultural de la escuela.
En 1980 Hebe se desvincula de la institución y se incorpora a la misma la nieta de los fundadores, la Dra. Lía María Ocampo Mancedo.
La Prof. Lía Mancedo, hasta su fallecimiento en 2003, continuó participando activamente en los proyectos culturales institucionales y de la comunidad quilmeña, entre otros, la fundación de la Orquesta Filarmónica de la ciudad de Quilmes.
La actividad del Instituto Cultural Mancedo se había realizado desde sus inicios en la antigua casona colonial ubicada en la calle Alvear, entre Videla y 9 de Julio. Al expandirse la escuela, el primario y el secundario se trasladaron a la calle Videla, entre las de Sarmiento y Paz. Finalmente, en 1981 se levantó en el lugar de la casona un nuevo edificio para el jardín de infantes y la primaria. El secundario se edificó en sus fondos, sobre la calle Mitre. La ejecución de estas obras posibilitó concretar el viejo anhelo de reunir los tres niveles en el solar que vio nacer al instituto.
A partir del año 2000, los nietos de Lía se incorporan al colegio y se hacen cargo de la dirección general.
En los últimos años, distintos docentes se sucedieron en las direcciones de los niveles. Hoy, luego del retiro de Josefina Montes, última figura de aquellos que acompañaron las primeras etapas, las direcciones están en manos de docentes profundamente consustanciados con el ideario de la institución y con larga actuación en la misma. Laura Golgowski y Pilar Blanco, en Jardín, Adriana Velasco, en E.P.B., Mónica Churi y Héctor Del Rosso, en E.S.B. y Polimodal, Claudia De Luca y Mónica Caminada, en Inglés, y Héctor Del Rosso, en Deportes. 

FUENTE
VER: www.colegiomancedo.com
Biblioteca Popular Pedro Goyena

miércoles, 21 de abril de 2010

"CRECER CON ACTITUD HUMANISTA" POR EL PROF. JUAN CARLOS LOMBÁN


En oportunidad que se recordaba el 324º aniversario de Quilmes, el periodista Eduardo Menescaldi - que recientemente presentó un libro de misceláneas - le hizo un reportaje al historiador quilmeño Prof. Juan Carlos Lombán para el suplemento del diario El Sol del 14 de agosto de 1990.
En el año del bicentenario es bueno recuperar esas enseñanzas y refrescarlas en la memoria para el tiempo que viene, pues los conceptos que guarda sobre la realidad nacional que se vislumbra a través de la historia local están vigentes. El título de esa nota fue CRECER CON ACTITUD HUMANISTA”


—Pareciera que existe cierto desconocimiento sobre la historia inicial de Quilmes. No se menciona a menudo la aparición de aquellos indios. ¿Es que ese espejo del pasado nos muestra un rostro que se rechaza?
—Sí. Yo creo que con los aborígenes hubo un genoci­dio. Y ese episodio se ha tratado de tapar desde ciertos puntos de vista políticos, religiosos y culturales. Lo que no comprendo es que haya investigadores e historiado­res que se acoplaron a esa actitud. Es también un fenómeno general de toda la historia argentina.
En muchos casos se apela al uso del eufemismo, que no es otra co­sa que un disfraz para tapar cosas que consideramos desdorosas. Por ejemplo nosotros no le llamamos dic­tadura militar al gobierno de facto que tuvimos última­mente. Le llamamos proceso. Es una mentalidad que nos fueron creando y hemos desarrollado. Yo mismo tengo que cuidarme de ciertas expresiones, hasta que luego reflexiono y me digo ¿por qué no llamar al pan, pan y al vino, vino? Y en este caso el genocidio de los indios Quilmes sucedió.
Como se sabe, a mediados del siglo XVII se produjeron las sublevaciones Calchaquíes de los pueblos del valle. Los españoles reprimieron te­rriblemente y lograron doblegar a todas las tribus, ex­cepto a los Quilmes que siguieron resistiendo. La de ellos fue una gesta heroica, extraordinaria. Pero final­mente fueron dominados por el hambre. El momento fi­nal fue cuando les destruyeron las cosechas y les que­maron los graneros. Al ver que las mujeres y sus niños se morían literalmente de hambre, ellos se entregaron. Se los tomó prisioneros y fueron enviados al Río de la Plata. Un acto tremendo. Debieron cruzar 1.500 kilóme­tros engrillados. Sacarlos de su habitat natural fue el pe­or castigo. Y aquí se produjo lo que era de prever, es de­cir su exterminio. Se trata de una historia a la que no es tan fácil recurrir sin un sentimiento penoso. En cuanto a la celebración anual del Día de Quilmes, en un medio periodístico que no es "El Sol", se afirmó recientemen­te que nuestra ciudad fue fundada el 14 de agosto de 1.666, día en que se habría instalado la Reducción indí­gena. Debemos contribuir a que cese la confusión que se está creando al respecto, ya que aunque esa categó­rica afirmación no tiene fundamento alguno, lamenta­blemente se viene reiterando cada vez con mayor frecuencia, a pesar de lo que establecen claramente las investigaciones del Dr. Craviotto, la Sra. Sors y otros historiadores.
La Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los Quilmes quedó establecida con toda seguridad en el segundo semestre de 1.666, pero aún no se ha localizado documento alguno que precise la fecha exacta. Ante tal carencia, se ha declarado Día de Quilmes al 14 de Agoto, no porque le conste a nadie que es el de la fundación sino por ser el del decreto de la extinción de la Reducción y su transformación en pueblo libre, sancionado por el Primer Triunvirato en 1812, fecha que coincide con época del año que seguramente debió haber sido establecida.
—Usted dice que se ha tratado de ocultar ciertos episodios de la historia lejana. ¿Le parece que se dio el mismo fenómeno con respecto al pasado más próximo? ¿ Cuál es, a su juicio, la evolución de Quimes en lo político y social a lo largo de la historia?
—Si por política entendemos la organización para el trabajo, para la producción, el desarrollo espiritual y material, yo creo que la evolución de Quilmes es importante y ponderable desde el punto de vista histórico. Esta ciudad ha logrado en todos los órdenes ser una comunidad pionera en la Argentina. Pero si entendemos por política la capacidad negociadora, la capacidad para obtener ventajas en favor de su pueblo, en ese aspecto creo que han sido más bien pobres los resultados, en este sentido considero que Quilmes tuvo poca aptitud negociadora y política. Y está rodeada por comunidades que demostraron tener un alto peso en esos senti­dos. Por ejemplo Avellaneda, Capital Federal, Lomas de Zamora y La Plata.
—¿En qué hechos se refleja esa disminución lo­cal?
—Quilmes debió haber tenido mucho antes su obispa­do, sus tribunales y la universidad. Últimamente electri­ficaron las vías ferroviarias desde Constitución a La Pla­ta y el tramo elegido pasa por otros municipios antes que por Quilmes. Se aducen razones técnicas y otras cau­sas, pero creo que también influyó el peso político que ha tenido siempre Lomas de Zamora, que en esto fue la comuna favorecida.
— ¿Qué expectativa le despierta la nueva Universi-dad de Quilmes?
—Sería acertado que pueda dedicarse en gran medi­da a algunos problemas urgentes de esta comunidad. Tengo la esperanza de que se aboque al estudio, por ejemplo, del Río de la Plata. Me refiero concretamente a que puedan surgir trabajos de investigación en aspec­tos históricos, geográficos, sociales y económicos. Quil­mes está viviendo de espaldas al Río de la Plata. En es­te sentido la Universidad puede hacer mucho. Creo que tenemos que volver al río madre. De igual manera pue­de contribuir al problema de los asentamientos y de la población marginal. No soy un especialista en el tema, pero sospecho que ese flagelo no es bien conocido, só­lo sabemos las consecuencias. Me pregunto si se han estudiado bien las causas de esos fenómenos. La nue­va casa de estudios podría ayudar a ello.
— ¿ Qué puede decirnos acerca de la historia del ar­te local y de la investigación realizada por otros ex­pertos?
— En cuanto al trabajo histórico, aquí fue extraordina­ria la obra del doctor José Craviotto. Gracias a lo que él investigó durante treinta años, otros podemos seguir profundizando. Pasando al plano artístico, puedo men­cionar la importancia que tiene Quilmes en el nacimien­to de la pintura nacional. Esta presencia está reflejada en la figura de Carlos Morel, quien fue el primer pintor ar­gentino. Antes de Morel sólo existieron en nuestro país artistas extranjeros en esa disciplina. La representación de la realidad pampeana, vista desde adentro, comien­za con éste creador local.
Otro gran pintor argentino, Prilidiano Pueyrredón, tuvo mucho que ver con nuestra ciudad. Si bien no nación aquí, pasó largas temporadas en la estancia de Leonar­do Pereyra, es decir en el parque local que lleva ese apellido. Fue el más grande retratista de su época; es­tamos hablando de la segunda mitad del siglo pasado. Este artista era arquitecto y paisajista. Fue el diseñador del parque Pereyra. Uno de sus autorretratos está basa­do en esa zona.
Hacia 1856 colaboró en el asesoramiento de la remodelación de nuestro templo, o sea so­bre el edificio anterior al actual. También podemos des­tacar la figura de Julio Fernández Villanueva, pintor del cual este año se cumple el centenario de su muerte. Fue el primer gran autor de temas históricos. Tiene una obra fundamental llamada La Batalla de Maipú, que actual­mente se exhibe en el museo nacional. Quilmes ha da­do exponentes artísticos de magnitud a lo largo de la his­toria...
—Finalmente, profesor ¿Usted coincide con aque­llo de que la historia la escriben los que ganan?
—Sí. Pasó a lo largo de todos los tiempos. Incluso cuando se nos quiere hacer leer la denominada historia universal, en realidad se nos está enseñando la historia de Europa. Se incluye en esos casos algo de Latinoa­mérica, pero casi siempre es poco y distorsionado. Creo que en parte esta es una actitud deliberada. Me refiero a grupos de poder que, intencionalmente, han diseñado su política. Otros historiadores no han sido conscientes de ello, y se convirtieron en cómplices sin saberlo. En mi caso aun procuro liberarme de una formación que me ha llevado a esa misma situación involuntariamente. No logré apartarme del todo. Todavía sigo haciendo esfuer­zos.
El Sol, Suplemento de los 324 años; 14/8/1990