lunes, 18 de julio de 2011

JOSÉ ÁNGEL RUZO, APORTE SOBRE EL CÍRCULO DE LA PRENSA DE QUILMES

 NUEVOS APORTES A LA NOTA 
SOBRE EL CÍRCULO DE LA PRENSA
COLABORACIÓN DE JOSÉ ÁNGEL RUZO
 En 1984, Marcos González era vocal primero y quien escribe, vocal titular segundo. Si mal no recuerdo, Aniceto Castaño se había retirado en 1976 o un poco antes.  
En la comisión de 1982 ingreso como vocal, ya que mi padre plantea la renovación de las comisiones y la integración de los jóvenes periodistas que comenzamos a desempeñarnos en el medio.
Ese año ingresan MARIO PETTA, quien se acercó al Circulo de la mano de su primo ALBERTO MOGLIA, junto a MARIO vino GUILLERMO CANEPA, gran periodista televisivo, fallecido hace pocos años, y el locutor ALFREDO DURANTE.
Otro gran colaborador, que no integraba comisiones, pero siempre estaba al pié del cañón era JUAN WOCTOWICKS (Juancito) y no nos olvidemos de MINGO SALADINO, que también integró comisiones como titular entre 1974 y 1986 aproximadamente 
DAVID TOLZES, integró la Comisión directiva en 1974, junto a ALBERTO MOGLIA y FERNÁNDEZ NAVALES. y no terminó su mandato por fallecimiento. Creo que fue después de la celebración del día del periodista de 1975 que se descompuso y en menos de un mes falleció.
Otro que nos hemos olvidado es JUAN CARLOS MARTÍNEZ (Bier), que falleció en 1984, el también integró varias comisiones directivas desde 1976 aproximadamente y fué colaborardor del periodico "El Periodista", junto Jorge García.

UN FUERTE ABRAZO.TE FELICITO POR EL EXCELENTE, PROLIJO Y PACIENTE TRABAJO QUE REALIZÁS.
                                                                         ANGEL JOSE RUZO

HISTORIA DE LA PRENSA QUILMEÑA (1873 - 1899) Iº NOTA DE JUAN CARLOS BUCETA BASIGALUP

Cercano un nuevo Día del Periodista, en la semana previa, agregamos a la precisa investigación del Lic. Jorge Padula Perkins, este trabajo que completa cuanto se haya historiado sobre la prensa local.
Hubo en Quilmes periodistas que dieron lustre a su profesión; una labor intrínsecamente adherida a la libertad del hombre y sus obras. Primero, indiscutiblemente fue el Dr. José Antonio Wilde, el fundador de esta tarea en la zona, y luego: Pedro Giménez, José Andrés y Rodolfo A. López y se sucedieron los nombres: Adela García Salaberry, Emilio Mauri Casabal, José Antonio Blanco, Mordy Strugo, Víctor Giordano, Omar Andragnez, Jorge Luis Barton, José Ruzo, Tomás Giráldez, Ana María de Mena, José López Comendador… Esto se puede comprobar en sus obras, en su legado que hoy forman parte de hemerotecas a disposición de funambulescos historiadores.
En esta sucinta reseña cronológica de la prensa y los periodistas del partido de Quilmes, Buceta Basigalup incluye revistas, boletines y opúsculos publicados por entidades de bien público, instituciones religiosas y educativas, que también consideraba difusores de la historia quilmeña.
Este es un paneo sobre los primeros 75 años del periodismo quilmeño, en los que se publicaron 136 periódicos, aproximadamente, algunos no deben haber sido nombrados en esta cronología, a razón de 1,5 medios de prensa escrita por año.
Desde 1947 a la actualidad es factible que esa cantidad se haya duplicado como mínimo, y no más pues la aparición de otros medios de comunicación y transmisión de la noticia redujeron el crecimiento de la prensa escrita, pero aún no la anularon en absoluto. 
EL PERIODISMO EN QUILMES TIENE POR SU ANTIGÜEDAD UN LUGAR DE VANGUARDIA EN LA CULTURA POPULAR DE LA PROVINCIA
(Se distribuye esta publicación en 4 notas por cuestiones de espacio y para facilitar la lectura sobre la pantalla)

Por Juan Carlos Buceta Basigalup[1]
En El Sol, número extraordinario
Noviembre de 1946
Trascripción, composición y notas Prof. Chalo Agnelli

LA PRENSA DEL FINES DEL SIGLO XIX

1.- “El Progreso de Quilmes” [2] - 1873
Si algunos historiadores y ciertas estadísticas y guía que he consultado aluden a “El Norte de Buenos Aires”, aparecido en San Nicolás en 1873 como el “decano de la prensa de la provincia” no cabe duda que nuestra ciudad comparte esa honrosa colocación en el punto inicial de una larga lista desde que su primera publicación periódica apareció en ese mismo año por iniciativa del recordado filántropo médico, periodista y escritor Dr. José Antonio Wilde.
Llevó esa publicación el nombre de “El Progreso de Quilmes” y sus primeros números vieron la luz en los meses iniciales del año mencionado.
La época no era propicia sin duda para la publicación e periódicos y menos cuando los animaba un ideal político en tiempos de notorios apasionamientos por cuanto se refiera a ese orden de ideas.
Se imprimía en la calle Mitre entre Alem y Garibaldi, también en la casa de Wilde, en 25 de Mayo entre Paz y Pringles y en Lavalle 688.
Es así como “El Progreso de Quilmes” dejó de existir luego de cumplir una breve trayectoria y de sembrar una semilla que fructificaría en el correr de los tiempos en un árbol de extraordinaria frondosidad.
Efectivamente, fue este junto a "El Norte" de la ciudad bonaerense de San Nicolás, los dos más antiguos periódicos de la provincia de Buenos Aires.

2.- “El Libre” [3]- 1874
De acerado a los antecedentes que obran en nuestro poder, corresponde continuar la lista a otro periódico denominado esta vez “El Libre”. La hoja que ostentaba en su primera página denominación tan sugestiva vio la luz entre nosotros en 1874 dirigiéndola el militar don Alfredo Wilde, sobrino de don José Antonio, el fundador de “El Progreso”, evidenciando así que el “virus periodístico” era entonces tan contagioso como ahora.
“El Libre” sólo desarrollo su acción publicitaria durante muy breve tiempo y es así como Quilmes perdió su segunda hoja periodística sin que, al parecer, el vecindario lo sintiera mucho o poco. La indiferencia más absoluta mató al periódico en cuestión en la misma forma en que acabó con el primero.
Pero, como ya lo dijimos, el “virus” había prendido fuertemente en la sangre de los Wilde. [4]

3.- “El Progreso” (segunda época)
 El médico de la aldea no se resignó al fracaso de su iniciativa ni al poco afortunado ensayo de su pariente. Reeditó pues, “El Progreso” que en su segunda época no tuvo mejor suerte que en la primera y hubo de abandonar el terreno con resignación quedando vacante una vez más el sitial periodístico lugareño.
Así, Quilmes, para su desgracia o para su fortuna, que en este tópico también están divididas las opiniones, perdió su tercer periódico en el breve término de dos años.
“El Progreso” desapareció esta vez definitivamente, con el mes de julio de 1875.
Esos fueron los primeros pasos periodísticos en nuestro distrito y de ellos pocos antecedentes existen en obras que se refieran al tema y menos en archivos o colecciones.

4.- “El Quilmero” – noviembre de 1875
No pasa lo mismo con “El Quilmero” que se lanzó a la palestra en noviembre de 1875 redactado por don Pedro Giménez [5] e impreso en los mismos talleres e impresor. Giménez era tipógrafo de oficio y puede ser considerado como el primer periodista profesional de nuestro ambiente ya que escribía precisamente con la finalidad de crearse un medio de vida honorable y muy de su gusto.
Se editaba en la una propiedad de la calle Mitre entre Alem y Garibaldi.
“El Quilmero” – posteriormente rebautizado “El Provincial” – aparecía jueves y domingos con nutrido material de lectura original y sin que hallara mayor eco en el pueblo somnoliento que poco y nada o casi nada quería saber de periódicos. No obstante, esta hoja se mantuvo durante más de 30 años.

5.- “El Independiente” – 29/10/1876 // mayo 1878
Tal circunstancia no fue óbice para que un grupo de jóvenes tentara fortuna a su vez y es así como a fines de octubre (precisamente el día 29 de 1876), se efectuaban las primera entregas de “El Independiente”.
Dirigía este periódico José Andrés López, [6] elemento inteligente, culto y dinámico, llamado a desempeñar con los años un brillante papel en el periodismo, en las letras y en la política constructiva del pueblo que conocerá lo mejor de sus entusiasmos dedicándole lo más noble de su brillante espíritu. Acompañaban a López en la “patriada” Carlos Casavalle, [7] Indalecio Sánchez y Ramón F. de Udaeta.
El periódico se mantuvo dando algunos tumbos hasta mayo de 1878. Sus animadores, más dados a los pocos entretenimientos que brindaba Quilmes por entonces: cabalgatas, reuniones nocturnas en el Hotel de Risso, bailes y tertulias, veladas literarias – meros pretextos para hacer sociabilidad – etc., terminaron por enterrar a “El Independiente” y buscar nuevos motivos para satisfacer sus inquietudes.
El Intendente José Eduardo López (con clavel en la solapa) inaugurando la Biblioteca Pública Municipal Domingo Faustino Sarmiento. (circa 1909)
6.- “El Cáustico” – jul, 1878
Pero López, íntimo amigo del doctor Wilde, había sido contagiado a su vez por el “virus” ya mentado y el fracaso de “El Independiente” – mera aventura juvenil más que esfuerzo encaminado a serias perspectivas – no le arredró ni mucho menos. Así, solo esta vez, brinda a sus amigos una muestra de su ingenio en “El Cáustico” aparecido en julio de 1878, y que, usando la frase hecha, “duró lo que dura un lirio”.

7.- “El Eco de Quilmes” – 8/12/1878
Más las ansias de escribir y de dar a conocer las ideas por la prensa que todos los del oficio conocemos, eran tales ya en el joven López (José Andrés) que, a pocas semanas de la desaparición de “El Cáustico” insistía una vez más ofreciendo al vecindario el producto de sus lucubraciones en una nueva hoja que apareció por vez primera el 8 de diciembre del mismo año; se trataba de “El Eco de Quilmes” esfuerzo ponderable para la época y pleno de sugestiones para el quilmeño.
Era un periódico social e informativo en el verdadero concepto de la palabra. En sus páginas, que hemos hojeado, hemos auscultado dos años palpitantes de vida del viejo pueblo.
¡Cuántas veces hemos sentido acelerar nuestro corazón al leer en esas páginas venerables crónicas y relatos de hechos que escucháramos un día de labios de nuestras abuelas descripciones de tipos y costumbres que nos han sido familiares a través de las charlas íntimas de sobremesa y referencias hacia rincones que hemos luchado por identificar o imaginar esforzándonos por pintarnos mentalmente al Quilmes aldeano que tan profundamente arraigado estaba en el corazón de nuestros antepasados.
Las páginas de “El Eco de Quilmes” como las de otros periódicos del siglo XIX de los que desgraciadamente se conservan escasos ejemplares, tienen como pocas un profundo sentido histórico y tradicionalista. “El Eco de Quilmes” fue sin duda alguna la primera publicación periodística auténticamente popular que supo conquistar categóricamente el favor de aquella sociedad finisecular que como ciertos ríos alimentados por el deshielo de las montañas del macizo andino, era pequeña y caudalosa en el verano, cuando recibía el aporte temporal de las algunas familias porteñas que tenían entre nosotros sus residencias de descanso y recreo. "El Eco de Quilmes" dejó de aparecer el 30 de mayo de 1880.
Hasta entonces los periódicos de la aldea habían sido moderados, apacibles, por lo menos hasta cierto punto, ya que se contemplaba con respeto la opinión de los demás sin que el periodista dejara de exponer la propia con altura de miras o con amable condescen­dencia.
Pero ya transpuesto el año 80, la juventud había per­dido el miedo al papel impreso, y logrado sacudir, — no mucho — la modorra que le envolvía como un re­flejo de la gran aldea. Algo, por fin, se había hecho sentir la influencia del ferrocarril permitiendo que un mayor número de hijos de este viejo pueblo se tras­ladara a los centros de cultura y ampliaran sus cono­cimientos generales.
La política, juego favorito entonces como hoy, orien­taba a los jóvenes ciudadanos hacia los centros cívicos y, — no en balde vivían la época de los grandes oradores que se destacaron en la tribuna y el parlamento argentinos — algo traían a casa con el entusiasmo que la "metrópoli" provocaba en sus espíritus.

8.- “La Verdad”
Así la acción política, que como ciertas enfermedades aparece por épocas haciendo víctimas en forma co­lectiva, Impulsó a un grupo de vecinos a editar "La Verdad" (sin que nada tuviera que ver con el actual periódico del mismo nombre) siendo sus animadores el doctor Fermín Rodríguez y los señores Miguel A. Páez y Eduardo Casares. Si Quilmes pretendió tener con dicha hoja un perió­dico de lucha, bien se sacó el gusto pues ''La Verdad" — opositor a las autoridades lugareñas — las combatió sin andarse por las ramas ni detenerse en filosofar sobre la "ética periodística", frase muy oportuna para ser intercalada en un artículo de fondo cuando provoca las iras de ciertos periodistas, el di­rector de la hoja rival.
Es positivo que "La Verdad" justificó, como pe­riódico de combate, aquello de que "en la guerra todo está permitido". Y cuando curaron sus redactores del sarampión político, pasó simplemente a ser un recuer­do entre los muchos que nos dejara el viejo Quilmes.

9.- "La Provincia" - 1884
A la fogosa prédica de la hoja nombrada, sucedió otra más familiar que se encolumnaba bajo el título de "La Provincia" y que se dio a conocer en 1884.
De los redactores de esta publicación poco se sabe aun cuando es tradición que a la misma pertenecieron Rodríguez, Páez, Casares y otros, deseosos quizá de lavar los pecadillos con que cargaron a lo largo de su actuación en “La Verdad”.
“La Provincia” languideció dentro de un marco de indiferencia y terminó por seguir la huella de la mayoría de sus predecesores.

10.- "El Eco de Quilmes” (segunda versión) - 1887
En 1887, se instala en Quilmes un colega de don Pedro Giménez, el fundador de “El Quilmero”, se trata de don Domingo Doreste, tipógrafo y nativo de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Canaria, y que radicado en La Plata con otros familiares, a los 17 años, pasó en 1887, a establecerse nosotros, instalando, cuando apenas contaba 19, taller de imprenta en un local situado en (las calles) Pringles y Buenos Aires, (hoy Nicolás E. Videla).
Doreste exhumó en su taller "El Eco de Quilmes” que apareció esta vez bajo la dirección de don Manuel Cerdena y Guzmán, también español y de las Canarias. 
 La pequeña imprenta que utilizaba Doreste la había traido de su país. "El Eco de Quilmes", que en realidad nada tenía que ver con el anterior periódico fuera da la similitud de títulos, fue una hoja de crítica constructiva, familiar e independiente cuyas opiniones fueron apreciadas en su época alcanzando notables difusión y logrando transponer los primeros años del siglo actual (XX)

11.- “La Lectura” – 10/10/1895
En orden cronológico sigue al aludido en las líneas anteriores, “La Lectura -periódico semanal, religioso-social” según acotaba inmediatamente después de su título y que apareciera el 10 de octubre de 1895 bajo la dirección de su fundador el prestigioso presbítero Antonio D. Rossi, quien alcanzó más tarde altas dignidades sacerdotales.
En sus comienzos “La Lectura” fue un periódico combativo al par que constituía un medio de información acerca de las actividades parroquiales para los feligreses. El padre Rossi no era de los que soportaban pacíficamente ciertas actitudes de sus feligreses ni determinadas alusiones de algunos colegas periodísticos y como sabía manejar la pluma, con esta arma se defendía. Al mencionado sacerdote siguieron en la conducción de dicho colega, único de los aparecidos en la centuria anterior que ha logrado mantenerse en la palestra  - los presbíteros Bartolomé Ayrolo (después obispo de Avellaneda) Felipe de Jesús Echeverría, Manuel Bruzzone, Donato Rodríguez, Ángel J. Banfi y Silvio R. Cartasegna, secundados todos ellos por sus colaboradores en el sacerdocio, entre los cuales corresponde mencionar a los presbíteros Rodríguez, Gatica, Juan Bernardino Lértora. Jesús Oria e Ibañez y en la actualidad: Cayetano Tacetta, señores Dres. Manuel A. Berraz, José A, Craviotto, [8] Félix Berraz, Adolfo Bazán, Inés A. Manzo, [9] etc. Muchas de estas firmas figuraron en el número extraordinario editado por “La Lectura" al cumplir cincuenta años de interrumpida acción periodística.
En esta oportunidad tocó al autor de este trabajo proponer un homenaje al colega, el cual se materializó en la persona del párroco Ángel J. Banfi, que era entonces su director. "La Lectura" lleva publicados a la fecha… (sic) números ordinarios y varios extraordinarios.

12.- “La República” [10] - 1897
Tras el órgano parroquial, se hizo presente en el periodismo "La República" en el año 1897. Publicación que se inició bajo los mejores auspicios, al cual siguió la "revista semanal, noticiosa y de intereses generales” denominada ''La Fama".

13.- ''La Fama" - 1899
Apareció este nuevo exponente del periodismo quilmeño en setiembre de 1899, entregándose a sus lectores los días jueves. La dirigía Juan José Fernández (quien posteriormente actuó en el diario porteño "El Pueblo", en cargos directivos y en "Criterio", llegando a ser uno de los primeros periodistas beneficiados por la ley de jubilaciones del gremio) y el joven estudiante José Eduardo López. [11]
De este periódico del que llegara a mis manos por casualidad el único ejemplar existente, quizá ya no se acuerden ni quienes le escribieron. Fue una publica­ción amena, de carácter social encaminada por sus Inspiradores, por una senda ejemplar. Su vida fue rela­tivamente efímera quedando como un grato exponen­te de periodismo ejemplar.
El siglo XX señaló ya el afianzamiento del perio­dismo como medio de expresión en todo orden de idea y como vehículo de cultura popular.
Comenzaron a llenar a los talleres locales, los ade­lantos que señalaron para este siglo, el afianzamiento de la libertad de expresión.
Con las máquinas planas y las "typograph" se mul­tiplicaron rápidamente los periódicos estimulados prin­cipalmente por la actividad política que fue extraordinariamente accidentada en Quilmes — como en muchas otras partes — con el advenimiento de nuevos partidos políticos y de otras ideas.

Compilación Chalo Agnelli
chaloagnelli@yahoo.com.ar
NOTAS DEL COMPILADOR

[1] Ver biografía en: Agnelli, Chalo “Cuadernos de Identidad 1” Ed. Tiempo Sur. Pág.67.
[2] Ver “Dr. José Antonio Wilde, médico, periodista y educador quilmeño” de Ch. Agnelli. Ed. Tiempo Sur. Quilmes, 2008. Pp. 82 a 92
[3] Ibiden. Pág. 89
[4] Nota del compilador: El padre del Dr. José Antonio don Santiago Wilde (James Wild) fue el creador el periódico porteño “El Argos”.
[5] Ver biografía en: Agnelli, Ch. “Cuadernos de Identidad 1” Ed. Tiempo Sur. Pág. 63
[6] Ver biografía en “Cuaderno de Identidad 1” de Agnelli, Ch. Ed. Tiempo Sur 2010. “Los López, una dinastía de políticos quilmeños”
[7] Editor y propietario de la “Librería de La Patria”, vecino de Quilmes. Editó el libro “Buenos Aires desde 70 años atrás” del Dr. Wilde.
[8] Se refiere al historiador autor de “Quilmes a través de los años”
[9] Se refiere a la profesora Inés Manzo de Torrico, directora del Normal de Quilmes y fundadora de la biblioteca Pedro Goyena.
[10] Atanasio Lanz en “Historia del pueblo de Berazategui”, narra: “El Dr. Alfredo Madrazo, cubano, fundó y dirigió un periódico quilmeño “la República allá por el año 1894. El Dr. Madrazo residía en Berazategui.”·
[1] Luego intendente por el partido radical. Hijo de José Andrés López, hermano del diputado Rodolfo Alberto López y tío del intendente Rodolfo Adalberto “Robín” López.

viernes, 15 de julio de 2011

CIRCULO DE LA PRENSA DE QUILMES (28-9-1933)

EL CÍRCULO DE LA PRENSA DE QUILMES

“El verdadero fundamento de la memoria 
no es el recuerdo sino el olvido. 
La memoria se constituye primero 
por lo que rechaza, 
sea porque lo encuentra insignificante 
o demasiado significante.” 

“Si no están convencidos de que la memoria es primero el olvido, 
la deformación y al final los hechos verdaderos,
pero además que este olvido, 
estas deformaciones tienen una significación, 
yo creo que no están hechos para hacer Historia Oral.” 

Philippe Joutard, pioneros en la utilización de fuentes orales para hacer Historia

Por Juan Carlos Buceta Basigalup[i]
En El Sol, número extraordinario
Noviembre de 1946
Compilación y notas Prof. Chalo Agnelli

    Para referirnos al Círculo de la Prensa debemos remontarnos a las entidades periodísticas primeras que hubo en Quilmes. La primera fue el Círculo de Periodistas de Quilmes, fundado el 28 de setiembre de 1933 a iniciativa de uno de los periodistas más comprometidos con su profesión y con el servicio que el periodismo podía brindar al crecimiento de una comunidad, Juan Carlos Buceta Basigalup. [1]
    La primera reunión fue en el Centro Comercial, Industrial y Propietarios de Quilmes. Asistieron como representantes de diarios y periódicos de la zona los periodistas: Gerónimo H. Canessa por El Eco; Carlos J. Baglietto como corresponsal de Última Hora; Julio E. Faggiano por el semanario Vida Quilmeña; Federico J. Fariolli por La Verdad; Egidio R. Bucich por el diario Crítica; Oscar Sanz como corresponsal de La Prensa;  Guillermo A. White por el diario La Nación y Buceta Basigalup por el semanario Tribuna. Este último fue elegido presidente y secretario el Sr. Faggiano, ambos ad hoc.
   Como muchas de estas entidades, que languidecen con el correr del tiempo y el desinterés de sus componentes, el Círculo tuvo su última actuación pública el 7 de junio de 1945, con motivo del día del periodista instituido por el congreso gremial reunido en Córdoba en 1938.
   El 28 de abril de 1939 se había creado una entidad análoga denominada Gente de Prensa. La primera reunión por invitación se hizo en el Club Social. El nombre propuesto fue Asociación Gente de Prensa. En la convocatoria se señalaban las proposiciones que la regirían: “... defender los postulados básicos de la ética profesional; como así los intereses de las personas vinculadas a la Prensa en el Partido, con prescindencia de banderías políticas, ideológicas y religiosas... dentro de la más amplia práctica del respeto y de amistad sincera y fraterna...” Firmaban la invitación como Junta Provisoria: Martín Ibarra Figueredo, Oscar Sanz (de La Prensa), Federico Sívori (de las publicaciones: La Estancia y La Chacra), Francisco A. Urrestarazu ( de El Mundo y El Plata), Mariano Castellanos (de El Demócrata), Raimundo Cavagnolo (de El Ariete), Braulio Etcheverry (de La Palabra) y José Antonio Blanco (por el diario El Sol)
    Muchas fueron las actividades de alto nivel cultural que realizó en sus pocos años de vida la Asociación. En 1940 convocó al escritor Ezequiel Martínez Estrada para dar una conferencia sobre el Mensaje Póstumo de Hudson en el salón de actos de la municipalidad. Se refirió a la obra póstuma de nuestro escritor quilmeño: Una cierva en Richmond Park amenizando con algunas anécdotas. Lo presentó Francisco Urrestarazu. Asistió el comisionado municipal Dr. Fernando L. Pozzo, traductor de Hudson. [2]
    En abril de 1941, en uno de los salones del Círculo Argentino cedido a tal efecto, la Asociación designó en asamblea general ordinaria la comisión directiva constituida por: Dr. Carlos F. García como presidente; vicepresidente, Francisco Urrestarazu; secretario general, Antonio M. V. Rocca; secretario, Egidio Bucich; tesorero, Marcelo Traversi; protesorero, Tomás Serves; vocales: Juan M. Delgado, Martín Ibarra Figueredo, Alfredo Mancieri y Juan Nardi; suplentes: Juan Noell, Guillermo White y José A. Banco; revisores de cuentas: Adolfo Bazán y Luis Massa.
   El 27 de agosto de 1941 con motivo de las Bodas de Plata de Quilmes ciudad, realizó una exposición de periódicos en la Biblioteca Municipal. Tuvo un carácter evocativo, donde se presentaron los primeros números de El Progreso de José Antonio Wilde, El Quilmero y los distintos periódicos editados por José Andrés López. En dicha oportunidad el presidente de la Asociación Dr. Carlos F. García, pronunció un discurso de circunstancias.
   Esta entidad surge por diferencias circunstanciales con la primera, motivada principalmente por algunos personalismos que por choque de ideas. Gente de Prensa desarrolló su accionar hasta 1944.
  Ninguna de estas instituciones periodísticas fue disuelta oficialmente, permaneciendo en virtual impasse hasta que en mayo de 1947 se comenzaron a hacer reuniones para crear una entidad nueva o reunificar las antecesoras. Esta nueva oportunidad también contó con la fuerza activa de los periodistas: Buceta Basigalup y Máximo Salaberry, director del semanario Crónica.[3]
    El Círculo de la Prensa de Quilmes fue fundado el 4 de julio de 1949 por Jorge Luis Barton, Juan Carlos Buceta Basigalup, Horacio Colucchio, Alfredo Faggiano, José M. González, Antonio Víctor Manuel Roca, Jaime de La Fuente, David Tolzes, Prof. Francisco Urrestarazu y José Ruzo. Su sede se halla en la calle Manuel Quintana 1407 (ex 709) No fue esa la primera.
    En los años setenta, presidía Antonio Moglia, periodista del diario El Sol. Era secretario el Sr. Fernández Navales. Integraban la comisión, don Alcibíades Rodríguez  y Jorge García.
   En 1984 la comisión estaba integrada de la siguiente manera: presidente Omar Andragnez; vicepresidente, Ángel Torrado; secretario, Jorge García; prosecretario, Ernesto Fernández Navales; tesorero, Vicente Sangiovanni; protesorera, Leticia Corsiforti; vocales titulares: Buenaventura Mansi, Horacio Colucchio; Aniceto Castaño y José M. González; suplentes: Alcibíades Rodríguez, Daniel E. Cacace, Ángel Albertazzi y Modesto B. Salazar; revisores: Domingo Costa, Rafael Arana y Fabián Moglia. También ocuparon cargos en las sucesivas comisiones directivas: José Ruzo, Enrique Paiardi (1902-1983), David M. Tolzes, Pedro Colucchio, Juan Ruano, entre otros.
   Las asambleas ordinarias que se hacían hacia fines de año en la sede de Manuel Quintana eran bastante concurridas. El círculo tenía asociados no solo de Quilmes sino también de Varela y Berazategui. Eran socios tanto los periodistas en relación de dependencia como los free lance, colaboradores, [4] fotógrafos, gráficos, locutores, etc., es decir todos los que de uno u otro modo estaban vinculados con ese quehacer.
    Estas asambleas se realizaban los domingos a media mañana. Eran muy formales. Se hacía la presentación de la lista, que siempre era única, se escuchaban opiniones, comentarios y mociones de los asistentes sobre los temas del orden del día. Los participantes solicitaban y les eran concedido, ordenadamente, el uso de la palabra, se tomaban notas para la constancia en actas, etc.
   Comenta el Lic. Jorge Padula Perkins, colaborador de este título: “Cuando yo andaba por ahí, había un buen clima de camaradería. Algunas diferencias, sí, pero clima de camaradería profesional. Eso siguió durante la gestión de Andragnez y después, me parece, comenzó la decadencia progresiva, hasta que ahora eso parece un cementerio.”
Uno de los últimos presidentes que tuvo esta institución, alrededor de 1990, fue el periodista, escritor, poeta y librero Lic. Miguel Ángel Morelli (1950-2020), propietario de la tradicional librería Ramos, ex coordinador de la delegación Quilmes de la SADE y luego cofundador de la Asociación de Escritores, Vientos del Sur.
   El Círculo de la Prensa de Quilmes tiene Personería Jurídica N° 5974 y está registrado como entidad de bien público en el ámbito provincial con el número 3333 y municipal con el 521.
ALGUNOS NOTABLES PERIODISTAS QUILMEÑOS
Atanasio Lanz, corresponsal de La Prensa en Quilmes. A través de sus páginas trabajo para fundar una Escuela Normal en el Distrito (1912) y  declarar ciudad a Quilmes (1916)
Santiago de La Fuente, reportero gráfico de larga trayectoria en las primeras décadas del siglo XX en Quilmes.

Víctor Giordano, redactor de El Sol.
José Goldar, historiador y redactor de varios periódicos quilmeños
José Abel Goldar, historiador y redactor de El Sol

Adela García Salaberry, luchadora por los derechos de la mujer, poeta, escritora, creó el periódico Renovación, colaboró en numerosos medios locales, de La Plata y de la Caítal Federal.

El benemérito Alcibíades Rodríguez, toda una vida en la imgen.
Compilación Chalo Agnelli
NOTAS

[1] Ver biografía en Cuaderno de Identidad Nº 5 de quien suscribe.
[2] Revista La Urraca N° 33, junio de 1940. Vol. 3 de la colección de la Biblioteca Municipal D. F. Sarmiento.
[3] Recogido de la reseña histórica sobre el periodismo quilmeño publicada por don Juan Carlos Buceta Basigalup en el Número Extraordinario del El Sol de noviembre de 1947.
[4] El autor es el asociado N° 208, con carné conferido en 1986 por su presidente el Sr. Omar Andragnez y el secretario Sr. Jorge García.