miércoles, 26 de octubre de 2011

JUECES DE PAZ - PRESIDENTES DEL MUNICIPIO E INTENDENTES - REELECCIONES - 1856 - 1950


FUNCIONARIOS CON CARGOS EJECUTIVOS DEL PARTIDO DE QUILMES, DESDE LA CREACIÓN DE LA MUNICIPALIDAD QUE FUERON REELECTOS 
 Prof. Chalo Agnelli
Este trabajo intenta incursionar en la estadística de autoridades ejecutivas que se sucedieron en el partido de Quilmes y fueron reelectas consecutivamente o en tiempos posteriores. La investigación está basada en un trabajo realizado por don Julio Raris que fuera secretario de H. Concejo Deliberante desde 1960 hasta 1962 inclusive. 
LOS JUECES DE PAZ
Desde 1821 los jueces de paz fueron agregando a sus funciones las atribuciones de: presidente de la municipalidad, comisarios de policía y comandantes de milicias. El cargo no era a remunerable. Primero eran designados por el gobierno central luego los municipales (concejales) enviaban una terna al gobierno central que fallaba. El cargo era anual. Se renovaban los 1º de enero.
Desde 1856 hasta 1882 inclusive hubo 14 jueces de paz.
Durante 3 años, 1883, 1884 y 1885 el ejecutivo llevaba el título de presidente de la municipalidad separado de las funciones de juez de paz, fueron Eduardo Casares, dos períodos y Alberto Oteiza, respectivamente. 
AUTORIDADES EJECUTIVAS CON UNA O VARIAS REELECCIONES.
ANDRÉS BARANDA
Andrés Baranda (1800 – 1880) que había sido el primer juez de paz  del nuevo distrito de Quilmes separado de Barracas al Sur (Avellaneda) el 7 de abril de 1852, fue electo en 1858 permaneció sólo 20 días en el cargo; en 1859, permaneció 25 días; electo desde el 2/3/1859 fue reelecto en 1860 y 1861 hasta el 19 de enero; reelecto en 1863 con una interrupción de 63 días en que los sustituyó Pedro Costa, reelecto en 1864, 1865 y en 1873. Andrés Baranda en distintos períodos estuvo a cargo del juzgado de paz en total: 5 años, 7 meses y 20 días aproximadamente. [1]
FELIPE AMOEDO
Felipe Amoedo fue juez de paz en 1874, reelecto en 1876, 1877 y 1878 hasta el 7 de marzo. Estuvo a cargo del juzgado durante 3 años, 2 meses y 7 días. En 1886 fue el primer intendente del partido de Quilmes, título que se dio a la autoridad ejecutiva de cada partido desde ese momento. Amoedo fue interino 51 días en 1890 y reelecto intendente en 1897. En total estuvo al frente del ejecutivo en el distrito, 5 años, 3 meses y 28 días, aproximadamente. 
Ramón de Udaeta fue juez de paz en 1881, reelecto en 1882, dos períodos completos. 
Nicolás Videla fue intendente en 1888, 1889 y en 1890 hasta el 7 de noviembre. En 1893 fue intendente hasta el 19 de abril, es decir, 3 meses y 19 días, volvió 28 de setiembre, concluyó el mandato y fue reelecto en 1894. Suma total de sus mandatos, 3 años, 4 meses y 19 días, aproximadamente. 
Fernando Otamendi fue el primer intendente electo por el Honorable Concejo Deliberante en 1891. Había sido juez de paz durante 10 meses desde el 8/3/78 al 7/1/79. En 1893 ocupó la intendencia durante un mes del 27 de agosto al 27 de setiembre. Total, 1 año y 11 meses. 
Joaquín Amoedo, sustituye como intendente a Bernardo Lassalle el 7//5/1895, reelecto en 1896, en 1899 y 1900. Total 3 años, 7 meses y 26 días. 
SIGLO XX

JOSÉ ANDRÉS LÓPEZ
Victoriano Huisi fue intendente en 1901 y  vuelve a ser electo en 1936, 1937 y 1938 hasta el 12/1/1939. Total 4 años y 12 días.
José Andrés López intendente en 1904 reelecto en 1905. Dos años.  
Valerio Ponce de León, intendente del 17/5/1907, reelecto para el período 1908. Total 1 año, 7 meses y 26 días.  
El primer comisionado, es decir interventor de la municipalidad designado por el Poder Ejecutivo provincial fue Dalmiro Sáenz, estuvo a cargo del poder ejecutivo de la municipalidad de Quilmes desde el 22/12/1908 al 31/5/1909. 
Manuel Ramella asumió como intendente después de la intervención de Dalmiro Sáenz desde el 1/6/1909 y fue reelecto en 1910.
PEDRO ELUSTONDO
Pablo Castro fue intendente desde 1911 hasta el 31 de julio de 1917, es decir, 6 años y 7 meses. Era del partido conservador. Su hijo Jesús Castro fue comisionado en 1946, 1947 y 1948.
Pedro Elustondo fue el primer intendente radical electo por la Ley Sáenz Peña desde el 25/5/1918, fue reelecto en 1919 y en 1922. Total 2 años, 7 meses y 6 días. 
José Augusto Otamendi fue electo en 1920, ya había sido comisionado sustituyendo a Pablo Castro el 1º de agosto de 1917 hasta el 2 de mayo de 1918 que asume por voto universal el Dr.  Elustondo. Total 1 año y 9 meses.
Ángel L. Levanti, intendente desde el 23/7/1925 reelecto en 1926 función que ocupó hasta el 22 de setiembre. Total 1 año y 2 meses. 
José Eduardo López, electo en 1927 y reelecto en 1928; 2 años.
Pedro P. Oliveri, intendente desde el 18/4/1934, reelecto en 1935. Total 1 año, 8 meses y 13 días.
ELOY NUMA DAMONTE
Luego hubo una sucesión de comisionados e interinos hasta 1948 que comenzaron las intendencias de períodos de 4 años.
Eloy Numa P. Damonte. Primer intendente electo por 4 años. Ejerció el ejecutivo desde el 1º/5/1948 hasta el 7/7/1950. No terminó el período.
Intendentes con reelecciones y mayor permanencia en sus cargos durante el período señalado.
Pablo Castro, 6 años y 7 meses.
Andrés Baranda 5 años, 7 meses y 20 días aproximadamente.
Felipe Amoedo 5 años, 3 meses y 28 días.
Joaquín Amoedo, 3 años, 7 meses y 26 días
Nicolás Videla, 3 años, 4 meses y 19 días. 
Desde Felipe Amoedo, el primero, hasta Eloy Numa P. Damonte, hubo 27 intendentes en el partido de Quilmes y numerosos comisionados.
Prof. Chalo Agnelli
chaloagnelli@yahoo.com.ar
FUENTES
Archivo General de la Nación
Archivo personal del autor
Biblioteca Popular "Pedro Goyena"
Biblioteca Pública Municipal "Domingo Faustino Sarmiento"

Ver en EL QUILMERO del martes, 29 de octubre de 2019 “Intendentes de Quilmes de desde 1918 hasta 2019”
 NOTA
[1] Todas las fechas en meses y días son aproximadas.

martes, 25 de octubre de 2011

LAS PRIMERAS ESCUELAS PRIMARIAS DE BERNAL

Tomado de “Maestros y Escuelas de Quilmes”
Ed. Jarmat, Quilmes, 2004. de Chalo Agnelli 
LA ESCUELA Nº 6 "HIPÓLITO YRIGOYEN" - Drago 375 e/ 9 de Julio y Castro Barros.
Alrededor de 1882 funcionó una escuela particular en una vivienda cedida a tal fin por Pedro Tassano, “La Vieja Fonda de Tassano”; vecino radicado en la zona desde 1848, que fue referente de muchos inmigrantes genoveses que se establecieron en la zona y luego en el barrio La Colonia de Quilmes. Esta escuela estaba ubicada frente al Camino Real hoy Av. San Martín a cien metros al norte de la calle Montevideo antes Sendero de la Huella. Su maestro fue Francisco Lumeye y entre sus alumnos figuran estos apellidos: Assaro, Tassano,  Massa, Valerga, etc. Esta parecería ser la primera escuela de Bernal, pero de corta duración. La escuela Nº 6 se inauguró oficialmente en esa localidad en 1984.

La N° 6, se confunde con la creación e historia de la Nº5, que en un momento alternaron los números. En un principio
estaba ubicada en el cuartel 4, según la distribución en cuarteles de fines del siglo XIX, precisamente en la estación Conchitas - actual G. E. Hudson -, del FCBE (el ferrocarril de Buenos Aires a Ensenada, transformado en Ferrocarril del Sud en 1898), a 12 Km. del pueblo de Quilmes; estaba en una propiedad de Juan Davidson. Era rural mixta y estaba a cargo del preceptor Manuel Barta y Zarza, Cecilia Cortés de Barta. En 1887 se hacen cargo Encarnación Aguirre, Francisco Godoy y Polonia Weber.
Juana Cabrera
En 1891 pasa a ser la 5 y la 6 se funda en Bernal. Las docentes son trasladadas a la N° 10, permutando con Leonardo Presas y Carolina R. de Presas que ingresan en esa escuela con  el N° 6 del distrito de Quilmes fundada oficialmente en 1894.
Al crearse en 1891 el partido de Florencio Varela (ex San Juan, ex Casa de Teja), siguió funcionando en el mismo local bajo la dirección del maestro español Pedro Lavilla. 1
Efectivamente, en 1894, el Consejo Escolar presidido por Eduardo Otamendi, dispuso el traslado de la Escuelas Rural Mixta N° 6, al Cuartel 2°, también zona rural, situada en el paraje denominado Bernal, a una distancia de dos kilómetros y medio al Norte de la “Cabeza de Partido”.
Fue instalada en la propiedad de Domingo Fressone, situada en la Av. San Martín, casi esquina Castro Barros. Frente a la entrada de la quinta de Joaquín y Félix Bernal, de la cual aún se conservan dos pilares que sostenían el antiguo portón de reja en el paso a nivel de Castro Barros a Deán Funes.
Fue nombrada directora de esta escuela la señorita Ángela Guany y maestra su hermana Clorinda. La señorita Guany fue la primera maestra que llegó a Bernal. La inscripción inicial fue de 20 varones y 33 mujeres, divididos en primer grado inferior, y primer grado superior.
Al promediar 1894 la matrícula de la escuela de las hermanas Guany aumentó a 70, lo que indica que ya había en Bernal una población estable de cierta importancia, lo cual debe haber influido para la instalación de esta escuela, además de lo referido sobre el cambio de jurisdicción comunal.
Según archivos existentes, la escuela disponía de un mueble biblioteca con unos 300 libros. Entre la nómina de alumnos que figuran en el año escolar 1894-1895 figuran los siguientes apellidos: Costa, Ubaldo; Ginocchio, Clelia; Cichero, Domingo; Tassano, Ignacio; Cobas, Adela; Marengo, Santiago; Barbieri, Nicolás; Fressone, Francisco; Colucchio, Pedro; Massante, José; Codino, Juan; Pedemonte; Palmiro; Luchelli, Eduardo; Meincke, Emilio; Valle, Atilio y Catalina; Pallavecino, Pedro; Paniza, Nélida; Oberti, Oscar y otros más. Entre las curiosidades figura el premio en “Conducta y Aplicación” que correspondió a la niña Clelia Ginocchio con una sola falta durante los 222 días de clases y como sobresalientes se menciona a Adela Cobas y a los varones Pedro Cánova y José Mora.
En 1898, el número de alumnos asciende a 107 con dos maestras más las señoritas Bonis y Oliveri. Ese año se destacaron como alumnas sobresalientes Emma Beltramé y Rosa Castellini.
En 1904 esta primera Escuela Oficial N° 6, al cumplir sus diez años, presentó la nómina de sus primeros egresados, entre los cuales figuran los siguientes apellidos: Anderson, Acchino, Amor, Caligari, Caferata, Cúneo, Cairo, Cerino, Ceconi, Collazo, Fregozzi, Faccio, Fillipone, Ghibaudi, Giacchino, Lerda, Lombardo, Orengo, Palleros, Ravelli, Razzetto, Ricagno, Ranazzo, Tonelli, Hungaro, Woelklein, Jhoansen, Klapper, Yacobacci, etc.
Entre los años 1898 y 1900 la escuela se mudó a la casa del señor Manuel Peri en la actual calle 25 de Mayo y Pringles, pero al año siguiente volvió a su local de origen. Este año fallece la señorita Guany. La reemplaza en forma transitoria la maestra Juana María Cabrera (n.1866), quilmeña, con cargo base en la Escuela N° 1, hasta que el 23 de mayo de 1889 otorgan el cargo efectivo a Celestina Marty de Mac Kay, y la señorita Cabrera vuelve a la N° 1.
Celestina Marty de Mac Kay, nacida en Francia en 1858, viuda y en julio ingresa como ayudante Agnes, su hija, nacida en 1875 en Quilmes. Las Mac Kay en 1887, habían tenido escuela particular en Quilmes en su domicilio de la calle Moreno a mitad de cuadra entre Videla y 9 de Julio (2). En 1889 ingresan en la N° 6 cuando se hallaba en Florencio Varela. Celestina Marty fallece el 11 de diciembre de 1909 a los 51 años y 21 de ejercicio docente.
Comenzando el siglo, contaba la escuela con 109 alumnos, 53 mujeres y 56 varones – con tres maestras: Petrona Morris, Amelia Abascal y la mencionada Agnes Mac Kay junto con su hermana Blanca. Las señoritas Agnes y Blanca fueron en su época dos figuras de relieve en el pueblo. Ambas de gran cultura, estuvieron a cargo de la escuela hasta muy mayores, por esa causa, durante algunas décadas, se conoció a la N° 6 como la “Escuela de Mac Kay”
En 1908, la escuela Nº 6 es trasladada a la calle Belgrano de Bernal, en una propiedad de las familias Barach y Luppi, donde permanece cincuenta y cinco años.
En esos años Bernal estaba formado por quintas y casonas de verano de familias porteñas. La estación se inauguró en 1878. El tranvía comenzó a circular en 1904 por la puerta de la escuela.
En 1910 después de la muerte de Celestina Marty de Mac Kay y el interinato de Juana Cabrera, asume la dirección Agnes Mac Kay (ingr.18/1/1810) hija de la primera.
En 1913 la escuela deja de figurar como rural. Es directora Clara Girón de Lemos, vecina de Quilmes, con una matrícula de 120 alumnos de 1° a 4° grados. En 1919 se agrega 5° grado.
  En 1921 se crea la cooperadora, el primer presidente es Miguel Álvarez. En 1931 ya poseía 15 secciones en dos turnos de 8 a 12 y de 12:15 a 16:15 hs.
Otro docente destacado fue el profesor Oreste  Mestorino quien en 1903 organizó la primera Escuela nocturna para adultos. 2
En el actual Barrio Parque, según el historiador de ese rincón bernalense, el arquitecto Élido Scian, la primera escuela fue la de Horacio e Isabel Zothner, de origen alemán. Estaba en su casa de la calle Roca entre Independencia y Deán Funes. Una de las primeras alumnas fue la Sra. Yolanda Bonanno de Famá, notable docente, que fuera secretaria de la E.G.B. N° 31 y directora del Inst. Mariano Acosta de Don Bosco. 3
ESCUELA N° 18 “REPÚBLICA DE CUBA - Avellaneda 177
Fue fundada el 16 de junio de 1906, funcionando en un solar ubicado en la calle 25 de Mayo, entre Lavalle y Maipú, sobre la vereda impar, propiedad de Alfredo Bonazzi. Su primera directora fue la Sra. Rosa Delia Frontini de Gerpe, de allí el nombre de “La Rosita” conque se la conocía y aún algunos vecinos recuerdan. Se inició el 16 de agosto con un primer grado de 25 alumnos de ambos sexos. Algunos de sus maestros fueron. Joaquina Riobó Chiclana (n.1869- ingreso 21/4/1907), Ernestina Frontini (n.1889-1909), María Sarah Gorostizo de Girotto, Adelina Garay (ingreso 10//9/19), Ángela Amor de Mena (ingreso 7/7/22), Celia V. de Steeg (ingreso 31/7/25), Haydée Pardiñas, Eduardo Imirizaldu (ingreso 26/8/40), etc.
En 1907 se traslada a las calles 9 de Julio y Maipú. En 1914 asciende a la categoría común, ocupando una finca del vecino Sr. Piccone. En 1912 es su director Osvaldo Devesa y al año siguiente Arminda Gálvez
Nuevamente en 1916 se muda a la calle Lavalle 552, esquina Espora, hasta 1940 en que se asienta definitivamente en la calle Avellaneda entre Belgrano y Lavalle.
En 1928 es su directora Angélica Costa. La suceden Hermelinda Chútela (ingr.17/9/31), Raquel de Parodi (ingr. 5/3/37)
El 6 de noviembre de 1946 recibe el nombre de “República de Cuba” por el artículo N° 59 del Reglamento Interno del Consejo Escolar.

 ESCUELA N° 20 “PROVINCIA DE MENDOZA - Av. Zapiola y Luís M. Campos.
 Se fundó como rural, el 10 de agosto de 1907, en el Paraje “María Luisa” o “La Tablada, en una propiedad de Carlos Jardin (o Gardin).  Dice la primera planilla estadística: “a 3 km de la estación Mármol”. Aproximadamente en Zapiola y Carbonetti. Era una casa de siete piezas. Su primera directora fue Ángela Fariolli de Bellati (n. 1881) a cargo de 36 alumnos de 1° grado.
El 21 de octubre de 1908 ingresa como director-preceptor Eduardo Torres (n.1843-§1865) español. Ya contaba con dos secciones de 29 alumnos. En junio de 1909, fallece el director y se suspenden las clases hasta el 23 de agosto en que asume María Adela Frecier de Paz a cargo de 32 alumnos.
Vuelve a cerrar el 11 de setiembre de 1910 por falta de personal, pero reabre el 23 de noviembre con 54 alumnos a cargo de Julia García Borseri. Se traslada al paraje “Los Hornos”; así llamado  pues había en esa zona varios emprendimientos de hornos de ladrillos. La propiedad pertenecía a la familia Molteni. Estaba próxima a su actual ubicación a 8 km rumbo oeste de la plaza principal del pueblo (Plaza San Martín)
Desde el 4 de junio de 1918 es directora Mentana Tognatti de Carosini. 4 Fueron algunas de las docentes de esa época: Justa Madrid (ingr. 4/6/21), Sara Salaberri (ingr.16/6/1922), Victoria E. Astier de Maes (ingr.1/6/35), María Elena Nieto (ingr.22/8/32), Delia E. Carbone (ingr.2/9/42), María Moreno de Molinari (ingr.30/11/44), Emma Lampi de Vega (ingr.15/3/46), Alcira Wilfrida Anadón (ingr.1949)
En 1933 se halla en una propiedad de Victoriano Garrido por la que se paga un alquiler de $ 115,20.
A partir de 1937 se halla en la calle Luis María Campos y Avellaneda en una propiedad de Alfredo Díaz; y es su directora Agustina Prada de Ibáñez (ingr.12/5/37), la sucede Celia J. Fernández de Biotti (ingr.15/9/45).
En 1946 tenía 13 secciones con 310 alumnos. Desde 1948 es director Oscar D’Onofrio y María A. J. de Osella vicedirectora.
Durante el gobierno del Coronel Domingo Mercante (1946-1952) por la ley 5541 “Plan integral de edificación escolar” se levanta la actual N° 20. Con las características arquitectónicas de esa época, sólida, de puerta altas, aulas amplias y espacios abiertos.

 
ESCUELA N° 21 “GRAL. DON JOSÉ DE SAN MARTÍN” - Av. Dardo Rocha y Cerrito.
Si bien fue creada el 16 de marzo de 1908 comienza a funcionar el 21 de octubre de 1908 en el paraje “Los Hornos”, cuartel 2 en una propiedad de Juan Martínez (donde hoy hay una estación de servicio). Su directora-fundadora a cargo de 57 alumnos de 1 grado fue Ángela Fariolli de Bellati que ya había iniciado la vida activa del la escuela Nº 20. La suceden Teresa Fontana Capurro y Sidoni Echaide. El 1° de junio de 1910 ingresa Florinda Piccinini (n.1893), otras docentes fueron: Ángela Casagrande (ingr. 3/6/12), María Amelia Garay (ingr.10/5/12), Elmerinda Mazza (ingr.21/7/32), Soledad Sartoris (ingr.22/3/39), Alcira Sala (ingr.20/7/42), Elsa Schierff de Bancalero (ingr.20/7/44), Aurora Berango (ingr.18//6/45), Leticia Dalla Vía (ingr.30/3/46)
En 1930 se halla en Dardo Rocha 69 esquina Cerrito, su actual ubicación. Era su directora Zulema Pereira Plana (ingr.19/5/30) En 1933 poseía 9 secciones de 1° a 6° gados con 137 alumnos en dos turnos, fueron maestras María Manuela Sáenz, María Esther Otero, Ana Díaz, María Emma Piaggio, Irene S. Carniglia; era casera Ana de Cymadia.
ESCUELA N° 23 “ALMIRANTE GUILLERMO BROWN” - Av. San Martín 38.
      Se crea por decreto del 19 de abril de 1909. Era Presidente de la Nación Figueroa Alcorta, Director de Escuelas Carlos Vega Belgrano e Intendente de Quilmes Manuel Ramella. Se hallaba a pocas cuadras de la estación Bernal en la quinta “La Violetas”, propiedad de Ángel Picasso. Ubicada frente al actual edificio, en la manzana comprendida entre las calles San Martín, Lamadrid, Vieytes y Otamendi.
Fue  su directora y maestra fundadora  Aída Montes de Olmos (n. 1888) No inicia las clases hasta el 5 de junio por “falta de útiles”. Tenía 13 inscritos, concluyendo el año con 45 en 3 secciones.
Desde el 25 de agosto de 1927, fue su directora Ángela M. Canale de Rimoldi. La sucede Beatriz E. de Schiantarelli (ingr.30/8/32) En 1933 posee 4 grados de 1° a 4° con 128 alumnos en un turno y se halla en una propiedad de Antonio Gómez por la que se paga $ 153 de alquiler.
En 1949 era su directora María Angélica Bellati de Alaimo; la suceden: Irma Alonso de Rodríguez, Ernestina O. Varela de Vázquez, Julia Marlats, María R. de Ventura, Margarita Moñino, María Elena Eubel, Dolores de la Espada de Videla, María Gómez Llambí, Nelly Dora González, María Encarnación López
En 1910 había sido trasladada a una propiedad de Balestrilli, ubicada en las calles Pringles y Liniers. Allí permanece hasta 1950 en que la administración estatal adquirió el predio, que actualmente ocupa, a la familia Carrega, donde se construyó el edificio que inició sus actividades en 1951.
El 20 de abril de 1943 se funda en sus instalaciones el Instituto de Enseñanza Secundaria Particular “Martín Güemes”, que perdura hasta la fecha como escuela media provincial vespertina de bachillerato de adultos
En 1945 la bautizan “Almirante Guillermo Brown”, fueron padrinos la Sub-prefectura de Quilmes.  
ESCUELA N° 24 “ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL” - Crámer 721.

“Villa Crámer”, como muchos otros barrios del Partido de Quilmes, fue poblada por personas de nacionalidad italiana, que llegaron a principios del siglo a Bernal, provenientes del barrio de La Boca.


El señor Felipe Firpo escribió en el programa del aniversario de 50 años de la biblioteca Popular “José Manuel Estrada”: “¿Cómo no recordarla antigua fábrica de papel, Celulosa Argentina, que en la práctica dio origen a la villa?¿ Cómo ignorar la histórica casa de Santa Coloma, una de cuyas descendientes, casada con Cramer, legó su apellido al barrio?¿Qué decir del extraordinario chalet de Thennée, con puertas y ventanas de hierro;  del chalet de Spont, la casa de la poetiza Adela García Salaberry; su primera capilla; su primer escuela...”
De esta manera comenzó a funcionar la Escuela N° 24 “Estados Unidos del Brasil “, el 26 de mayo de 1909, a 520 metros de la estación, con 60 alumnos. De categoría suburbana, estaba situada en el paraje “Bernal”, cuartel segundo, en una propiedad de la señorita María Fors; que fue su primera directora. Las clases debieron culminar el 19 de noviembre por una epidemia de sarampión.
En 1910, María Fors es designada en la Escuela Complementaria de la N° 1 (plan piloto de 5° y 6° grados) de modo que la Nº 24 se traslada a una propiedad del señor Orsiglia.
Fueron  sus directoras luego de María Fors, América Gregorini (ingr.23/7/10), Eugenia Berazategui (ingr.28/8/12), Petrona Morris (n.1884- ingr.10/4/13) en 1926  María Angélica Matassi de Gosetta;  Beatriz de Schiantarelli (ingr. 23/8/32)
Entre sus docentes más renombrados están: María Teresa Stigiliano, Magdalena Fossati (n.1890-8/6/11), Adela Cobas, primera maestra de labores (ingr.17/6/11), Ángela Fossati (n.1887-1/6/12), Aída Cabrera (ingr.27/3/20), Mercedes de Benvenuto (ingr.20/3/31), María Angélica G. de Bucich (ingr.25/9/35), María Clara Macri de Testa (ingr.18/7/38), Julia Altube de Aubert (ingr.8/8/39), Lucía Vinent de Coll (ingr.1/6/40)
En 1921 se crea una comisión de vecinos “Pro-escuela Villa Crámer”, para contar con un edificio adecuado. La presidía el Sr. Santiago Poggio acompañado entre otros por Santiago Orengo como vicepresidente. En 1924 se traslada a la calle Crámer entre Vaccari y Constitución.
El 25 de mayo de 1944, siendo presidente de la Nación, el general Edelmiro Farell, tiene lugar la  colocación de la piedra fundamental del actual edificio; cuya licitación fue adjudicada sobre la base de un presupuesto de $ 113.293,69. Prestigiaron el acto con su presencia las siguientes personalidades: Director Gral. De Escuelas de la Pcia. de Buenos Aires, Dr. Emiliano Mac Donagh; Comisionado Municipal Dr. Jacinto Reynoso;  Delegado Municipal en Bernal, D. Héctor Badaracco; Cura Párroco de Bernal José Ochoa; Inspector Escolar de zona D. Carlos González Costa, personal directivo y docente, padres de alumnos y vecinos.El acontecimiento fue recibido con simpatía e ilusiones de progreso por la comunidad de Villa Crámer, como nos muestra la repercusión periodística de esa época, “La Nación”,, “El Sol”, y medios vecinales como “Norte”, “ La Unión”, “ La Luz ”y “ El Censor”.El establecimiento fue bautizado con el nombre de Estados Unidos de Brasil, el 8 de julio de 1946, apadrinado por el embajador y Ministro Plenipotenciario del Brasil, Dr. Juan B. Lufardo y en presencia de autoridades militares, civiles y eclesiásticas.
 
ESCUELA N° 31 “TOMÁS ESPORA” - Av. Dardo Rocha 1343.
Entre el 11 y el 26 de agosto de 1916 se crea oficialmente la escuela N° 31 y el 1° de setiembre de ese mismo año comienzan las clases con 36 alumnos a cargo de Catalina Benvenuto de Giannantonio, maestra y directora fundadora. Se hallaba a un kilómetro de la estación de Bernal con rumbo NO. En una propiedad de Juan B. Aler. Al poco tiempo se traslada a una casa de Elías Prece.
Alumnos de la escuela Nº 31 en su emplazamiento en Villa Cramer. 1918. (Foto Silvia Stedile)
Nómina de los alumnos arriba numerados. Hecha por Antonio Stedile en Nº 44
Fueron algunas de sus docentes: Mercedes Cichero (n.1893-  ingr. 24//6/18), María Luisa Gilardoni (n.1895, uruguaya-ingr. 22/3/22), Carmen Dibella (ingr. 4/4/29), Joaquina de Migone (ingr. 11/5/26)
En 1918 se halla en la calle Crámer 1032 entre Zamora y Juncal, Villa Crámer y en 1929 se traslada a la avenida Mitre (triángulo de Bernal) paraje Villa Urquizú, cerca de su actual emplazamiento. Era su directora Raquel Estévez de Cepeda (ingr. 3/8/28)
En 1930 aparece en la calle Viejo Bueno entre Chaco y Los Andes de Bernal, Villa Urquizú, propiedad de Josefa V. de Sotillo. En 1933 tiene 5 secciones de 1° a 5° con 142 alumnos en dos turnos y en mayo incorpora el 6° con 15 niños. En este año la señora de Cepeda ocupa la dirección.
El 13 de mayo de 1937 asume la dirección María Martha S. de Lombardi, secretaria Elsa de Criscuolo y maestras Lidia T. A. de Veroli (ingr. 19/7/38), Lila Giordano de Campelo (ingr. 14/6/38), María Elena F. de Ghiringhelli (ingr. 3/5/40), Elena L. de Policicchio (ingr.11/5/43) Sucede a la señora Lombardi, Lila Calderón (ingr.28/5/45) y Ernesto Costa. Antonia Sabella, Irene de Bustince, etc.
    En 1938 poseía 10 secciones de 1° a 6° grados con 221 alumnos en dos turnos. Finalmente en 1957 ocupó su actual edificio con 6 aulas y 519 alumnos. El artista plástico Héctor Acosta realizó un poema sobre mayólicas dedicado a la Maestra, que se halla a un lado de la entrada de la escuela.

 
Primer emplazamiento
ESCUELA Nº 82 “PROVINCIA DE JUJUY” (ex Nº 35 Láinez) - Yapeyú 555
Ernestina Farías de Galván Moreno de apenas 19 años de edad, fue la primera directora y maestra de la Nº 82 “Provincia de Jujuy”. Su historia comienza el 3 de junio de 1919, como Escuela Lainez Nº 35.
En tiempos en que todo estaba por hacerse en esta zona, especialmente en el terreno de la educación, tuvo lugar la fundación. Bernal era entonces un pequeño pueblo, con calles de tierra, grandes baldíos y grandes quintas con suntuosas casonas la mayoría de ellas.
La comunidad la apodó Escuela de “Los Palitos”, pues, según una primera versión, en su primer emplazamiento, Yapeyú 515, en una propiedad llamada“Villa La Segunda”, tenía en torno de los canteros de la vereda, frente a la entrada un cercado de palos blancos unidos por alambres que evitaban que los niños castigaran el pasto; la otra versión, dice que la Sra. de Galván proveía a cada alumno que ingresaba con una docena de palitos coloridos que utilizaban como material concreto en las clases de matemática; era muy celosa de su cuidado, severa si los perdían y al alumno que olvidaba los palitos en su casa lo enviaba en su busca.
Luego se trasladó a una propiedad que aún está en pié en la calle 25 de Mayo 599, continuando las actividades bajó la dirección de su fundadora directora-maestra
El tiempo transcurría y la escuela de Los Palitos continuaba creciendo, su prestigio cundía por todo el partido y la comunidad comenzaba a devolverle toda la obra armónica y silenciosa realizada en pro de la Educación.
En sus comienzos aquel edificio tropezó con varias dificultades pero afortunadamente su fundadora-directora halló eco en una Cooperadora y un grupo de padres que prestaron su desinteresada labor y dedicación quitando horas de descanso para lograr la mejor situación en beneficio de los chicos que pasan por esta casa. Esa asociación Cooperadora fue bautizada, “Juan Bautista Alberdi”, nombre que también llevaría el establecimiento hasta que en 1931 se le cambió por el actual “Provincia de Jujuy”. Muchos fueron los que pasaron por sus aulas, prestigiosas personalidades que enriquecieron la historia bernalense, como mencionado historiador y fundador de la biblioteca Estrada, don Felipe Jorge Firpo.
En el período del 1970 dejó de ser escuela Lainez Nº 35 para pasar a depender del Ministerio de Educación de la provincia y se le dio el Nº 82. Después de 1980 se trasladaría a Yapeyú 555 en un cómodo edificio del Segundo Plan Sarmiento, donde hoy continúa su tarea. Se recuerda entre sus docentes con afecto especial a la señora Nelly González de Zucarelli
Fue destacable la extensa y rica gestión de la directora Noemí Alberro Irratzábal, que estuvo en el proceso de cambio de jurisdicción educativa, acompañada en la vicedirección por la docente Lidia Driollet.
Investigación Prof. Chalo Agnelli
de "Maestros y Escuelas de Quilmes". Ed. Jarmat. Quilmes 2004
Fotos: colección de El Quilmero

NOTAS
1 Lo referente en el título “Bernal” corresponde a: Pedemonte, Gotardo C. “Breve reseña de hechos y acontecimientos que hacen a la historia de Bernal” Mun. de Quilmes – Serie Archivos y Fuentes de Información. 1970, Quilmes.
2 Firpo, Felipe Jorge. “Recuerdos del viejo Bernal” El Monje Editor. Nov. de 1992. Lanús.
3 Scian, Elido J. “Historia del Barrio Parque Bernal”  (ciudad jardín) marzo de 1996. la Plata.
4 Hermana de Ergasta Tognatti, directora de la Esc. Nº 17.

lunes, 24 de octubre de 2011

SANTIAGO VALERGA - SU CALLE, PROYECTO DE RESTITUCIÓN // 1927 - 2020

EL BARRIO DEL OTRO LADO DE LAS VÍAS  
“LA COLONIA DE VALERGA”
Fonda 'La Colonia', Vicente López y 12 de Octubre, esquina SE
PROYECTO:
RESTITUIR A UNA CALLE DEL BARRIO “LA COLONIA” DE QUILMES EL NOMBRE DE SU PIONERO INMIGRANTE FUNDADOR DON SANTIAGO VALERGA”, NOMBRE QUE DESDE 1927, POR LA ORDENANZA 323/27 DEL H.C.D. SE PUSO A LA ARTERIA QUE NACE EN VICENTE LÓPEZ HASTA RUTA PROVINCIAL 14 "CAMINO GENERAL BELGRANO". HASTA QUE EN 1972, POR 'DECRETO' DEL COMISIONADO DE FACTO INTERVENTOR ING. JORGE CICHERO, SE LE CAMBIÓ LA NOMENCLATURA POR SAN MAURO CASTELVERDE”.
NO ES NUESTRA INTENCIÓN COMETER EL DESPROPÓSITO DE QUITAR EL NOMBRE DE LA ACTUAL CALLE SAN MAURO CASTELVERDE, DE OTRO MODO COMETERÍAMOS EL MISMO DESATINO QUE SE COMETIÓ EN 1972, SINO CAMBIAR POR SANTIAGO VALERGA A ALGUNA DE OTRAS ARTERIAS CUYA TOPONIMIA SE REPITE GENEROSAMENTE EN NUESTRO PAÍS, COMO SUCEDIÓ EN QUILMES CON: CÓRDOBA, ACTUALMENTE PRESIDENTE JUAN D. PERÓN; SALTA, ACTUALMENTE BOMBERO SÁNCHEZ; SANTA FE, ACTUALMENTE RODOLFO A. LÓPEZ; MENDOZA, ACTUALMENTE INT JUAN JOSÉ OLIVERI; SANTIAGO DEL ESTERO, ACTUALMENTE REPÚBLICA DEL LÍBANO Y PLAZAS COMO WILLIAM WHEELRIGHT, ACTUALMENTE HIPÓLITO YRIGOYEN. 
PARA CONCRETAR ESTA RESTITUCIÓN SUGERIMOS COLOCAR EL NOMBRE DE ESTE PIONERO EN ALGUNA ARTERIA CON TOPONIMIAS MUY REPETIDAS EN LA REPÚBLICA ARGENTINA, COMO SON LAS CALLES: “AYOLAS”,CORRIENTES”, “ENTRE RÍOS”, “SAN LUIS”, SAN JUAN, U OTRAS DENTRO DE ESTE, "EL SEGUNDO BARRIO DE QUILMES" EN ANTIGÜEDAD.
DE ESTA MANERA SE HARÁ JUSTICIA CON ESTE PIONERO DE LA INMIGRACIÓN Y EN ÉL UN HOMENAJE A TODA LA INMIGRACIÓN QUE FUE UN FACTOR HUMANO DECISIVO PARA EL PROGRESO DE NUESTRO PARTIDO EN LOS 353 AÑOS DE HISTORIA Y TRADICIÓN QUILMEÑAS. 
CONSIDERANDO LA RAZÓN DE QUIENES NOS PRECEDIERON DE BAUTIZAR CON EL NOMBRES DE FIGURAS O HECHOS DESTACADOS DE LA HISTORIA, TANTO DE NIVEL NACIONAL COMO LOCAL, A PLAZAS, PLAZOLETAS, CALLES, PASEOS Y AVENIDAS; OBJETIVO QUE ADEMÁS DE PERPETUARLOS EN LA MEMORIA, RESULTAN UN RECURSO PEDAGÓGICO DESTINADO AL CONOCIMIENTO DE LAS NUEVAS GENERACIONES.

Desde 1991, con el Sr. Julio César Valerga (nieto del pionero) insistimos ante las distintas administraciones municipales para restituir el nombre de Santiago Valerga a una calle de La Colonia. Fallecido don Julio César, continuamos la empresa con el señor Domingo W. Araujo - bisnieto de don Santiago, también fallecido -, propuesta a la que se fueron sumando otros vecinos - varios que ya no están - a esta justa causa que hace a la IDENTIDAD, la PERTENENCIA y la TRADICIÓN de Quilmes, que este año cumple 354 años de la llegada de sus primeros pobladores, los quilmes y acalianos y 93 años desde que se le puso el nombre de Santiago Valerga a una calle de La Colonia.

AUTOR - INVESTIGADOR. Héctor Chalo Agnelli 
OBJETIVOS:
* Recuperar en la memoria la evolución histórica del segundo barrio de Quilmes La Colonia y de las personas, personalidades y familias que le dieron origen y crecimiento.
* Agregar a la historiografía tradicional quilmeña la historia de un sector popular de Quilmes que aún no fue debidamente divulgada.
* Afianzar la identidad local. 
FUNDAMENTOS. La historia es la ciencia del hombre en el devenir del tiempo. No es una ciencia quieta. El "Hacer Historia" no está motivado por la nostalgia; se debe divulgar la Historia por dos principios: primero por lo que significa como proyección en el tiempo; tomar el pasado en el presente y lanzarlo al futuro para comparar, reflexionar, replantear ideas y consecuencias, imaginar las nuevas, recrear situaciones, formar identidad y reforzar el sentido de pertenencia. El segundo principios es la recuperación de un modelo, el contrato moral de nuestros abuelos; el contrato que nos dio cultura, escuelas e industrias, que nos dio instituciones fundamentales y transformadoras, que nos dio identidad.  
Abuelos que ya estaban acá y los inmigrantes que, venidos luego, de los cuatro puntos cardinales del planeta, para crecer y ser, debieron afrontar dificultades desmedidas. Ese contrato que se nos deslizó de las manos.
Este proyecto intenta llenar un vacío en la historiografía quilmeña. Nuestros antepasados comenzaron a poner nombres de personalidades destacadas de la comunidad a pueblos, plazas, calles, paseos y avenidas, para perpetuar su memoria y como recurso pedagógico destinado a las generaciones venideras.

EL BARRIO DEL OTRO LADO DE LAS VÍAS
LA COLONIA DE VALERGA ANTES DE 1860
“La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismo sociales que vinculan la experiencia contemporánea del individuo con la de generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños de las postrimerías del siglo XX. Los jóvenes crecen un una suerte de presente permanente sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo en el que viven. Eso otorga a los historiadores mayor trascendencia que la que han tenido nunca” Eric Hobsbawm
     En lo que hoy es un abigarrado cúmulo de población: calles asfaltadas, casas, elegantes residencias y antiguas propiedades, las llamadas “casas chorizo”, en buen estado de conservación (por ese gusto que la postmodernidad cobró por lo añejo), escuelas públicas y privadas, clubes, centros culturales, iglesias y capillas, comercios, supermercados, clínicas, pequeñas empresas (las que sobrevivieron a la catástrofe de las últimas décadas), a fines del siglo XIX, se comenzó a diseñarse un espacio distinto (dis – tinto, por lo de otra tonalidad) al resto de Quilmes; cuando las vías del ferrocarril y la sombra precisa de la Cervecería Quilmes aún no se vislumbraba; sombra y vías que luego le dieron un límite al SO y diseñaron la otra mitad de la ciudad.
Del otro lado de las vías del ferrocarril del Sud (luego Roca, más tarde el precario y penoso Metropolitano, hoy resurgiendo nuevamente Roca) en aquellos años se alargaba una llanura nivelada que los geólogos denominan pampasia. Con el corte abrupto de los terraplenes levantados para extender las vías férreas aumentó el estancamiento de las aguas y la poca depresión existente conducía hacia los arroyos de Las Piedras y el Santo Domingo.
Había escasez de árboles, uno que otro sauce llorón que ocultaba la pobreza de un rancho de paja y adobe, pero abundaba la foresta paranaense, los juncales y duraznillos blancos; entre los pastos el trébol, la cebadilla criolla, los pastos duros.
Por la abundancia de las aguas proliferaban todo tipo de aves que aturdían las mañanas y las tardes; muchas acuáticas, además de caranchos, chimangos y chajaes.
El clima era templado. Un territorio zarandeado por el viento del sudeste y el del suroeste, el pampero.
Así era el suelo que pisó Santiago Valerga, allá por 1874, donde luego decidió instalar el comercio que fue piedra fundamental de un barrio. Llegó a Quilmes y lanzó una mirada proyectiva a esa “... pampa lisa y abstracta y el lejano sur que se junta con el vértice del mundo...” [1]
DON SANTIAGO VALERGA. 
Marcelo Traversi en “Estampas de antaño” ofrece una semblanza de quien fuera el pionero de La Colonia.
En 1874, había terminado otro de sus varios períodos el juez de paz y presidente de la municipalidad (intendente) don Andrés Baranda y asumía don Felipe Amoedo, [2] y municipales (concejales) eran: Juan Ithuralde, Alejandro Lassalle, José Agustín Matienzo, Pedro Risso, Ramón de Udaeta y secretario don Tomás Flores.
Ese mismo año, el joven Santiago obtiene de Agustín Lavaggi un préstamo de cuarenta pesos para instalar una fonda en un rancho de dos piezas de quincho, techo de paja a dos aguas, piso de tierra y un parral haciendo de galería, en la esquina NO de Vicente López y 12 de Octubre. Con los años compra [3] y construye su comercio en la esquina SE de la misma encrucijada.
El terreno elegido estaba lejos de todo, considerando la época y el estado deplorable de las pocas calles abiertas. El acceso era difícil, pero contaba con el entusiasta aliciente del ferrocarril cercano, que había llegado a Quilmes dos años antes (1872). Hacía poco que el intendente Amoedo había abierto el camino [4] que atravesaba la Cañada de Gaete hacia el SO y el oeste, importante vía de acceso al pueblo y próxima al comercio de Valerga (hoy Av. Amoedo).
Actualmente, después de 140 años, entre la abigarrada edificación urbana, el vertiginoso tránsito que cruza las avenidas 12 de Octubre y Vicente López, el comercio, la Cervecería, las intensas luminarias nocturnas, los peatones que van y vienen, la algarabía de cientos de chicos que salen de las numerosas escuelas cercanas, es imposible imaginar el páramo donde resolvió instalarse don Santiago Valerga y Rosa Celasco, su esposa, con tan sólo 24 y 22 años respectivamente.
Soledad, distancia, serenatas de grillos y ranas, noches negras frecuentadas tan sólo por tumultos de luciérnagas, mosquitos; cardales desmesurados, altos pastos, aguadas y lodo, mucho lodo; escasos árboles para resuello de los viajeros en los veranos húmedos y calcinantes de este pueblo ribereño.
Esta fonda, parador y boliche, [5] más almacén de ramos generales, hoy se lo consideraría un supermercado. Pero eso no era todo, además, don Santiago se encargaba de arrendar las tierras a los propietarios que se las confiaban, de cobrar las rentas, contrataba labradíos y hacía sembrar otros, reservándose un porcentaje de la producción.
Instaló un matadero en sociedad con León Acuña también pionero. A su vez organizó una cooperativa de ahorro donde los vecinos depositaban dinero y reducido interés se daban préstamos a los que deseaban comprar lotes para afincarse en la zona o iniciar nuevos emprendimientos que aceleren el progreso del barrio en ciernes.
Don Santiago era un hombre interesado en el Derecho y en sus ratos libres estudiaba el Código Civil, Comercial y Criminal y hacía las veces de juez en el barrio dirimiendo cuestiones territoriales, comerciales y hasta de herencia y familia. Actuaba de juez de paz, consagrando matrimonios, resolviendo discrepancias, tenía la autoridad y la elocuencia que no admitía discusión alguna. [6] Lo que desestima la afirmación, de algunos historiadores, quizá menos rigurosos, que era “un hombre de no mucha ilustración”. [7] Esa afirmación puede estar limitada por la convicción que sólo es ilustrado quien acumuló, por capacidad o por fortuna, títulos y diplomas.
Además del diminutivo “Santiaguito” también se lo apodaba “Tiaguito” o “Tiguito”. Don Santiago lucía un poblado mostacho, pero de la clase que usaba bigotera; y así atendía al público con la bigotera, cuyo tejido dejaba ver el piloso adorno bien planchado debajo y con las guías retorcidas en espiral.
Dice Marcelo Traversi: [8] “... Su opinión era respetada como fallo judicial. A su escritorio acudían en consulta sobre asuntos en lo civil, rural, comercial y criminal, como de la vida privada. Él, con su secretario, redactaba documentos, hacía contratos estableciendo condiciones. Indicaba si correspondía acudir a la justicia, a la policía o a la Intendencia, eligiendo abogado o escribano. Nada se hacía en el barrio de La Colonia sin su indicación o visto bueno. 'Santiaguito' no cobraba ni aceptaba regalos. Cuando insistían en pagarle, decía. ‘Dele algo al secretario’ (Este no tenía sueldo) Su conocimiento de los códigos hacía que encontrara arreglo a todo lo que sometían a su estudio [...] De buen corazón, si un asunto era insoluble por carencia de dinero, él lo prestaba. Y cuando en aprietos, solicitó su devolución, conoció la ingratitud humana. Perdió más de cien mil pesos.[9]
Era un hombre apegado al progreso, entusiasta trabajador y generoso. Su nombre estaba presente en cuanta iniciativa para el bien común se sugería o se ponía en práctica.  En 1887, según el periódico El Quilmero, se presentó en el remate por el derecho a cortar los cardos en las vías públicas del partido, obteniéndolo por $ 140 “... He aquí convertido en una entrada no despreciable el corte del cardo de los caminos que en otros tiempos había que pagar para hacerlo...”  Pero luego por causas que no se especifican, debió desistir de su oferta y se le dio a otro oferente, don Domingo Gatti.[10]
En 1887 hizo levantar, frente al desvencijado rancho, un importante edificio; en la esquina SE de 12 de Octubre y Vicente López, el almacén-fonda “La Colonia”. Visión premonitoria la de don Santiago al bautizar a su comercio. Vislumbró que ese enclave quilmeño se poblaría por colonos de todas partes del mundo. Y él fue el portero.
Tuvo que ver en las elecciones legislativas en 1888, integrando con el N° 268 la lista donde deben formarse las mesas receptoras y escrutadoras de votos.  [11]
Grande fue su progreso económico, al punto que en la sesión del H.C.D. del 24 de febrero de 1904 se lo señala en la nómina de los mayores contribuyentes junto con Ubaldo Costa, Urbano Drake, Pablo Benguria, Ramón Castaño, José Bossi (vecino del barrio) Roberto Clark, Ramón Dapena, Eduardo Cordner, Juan Ithuralde, Domingo Lértora, Santiago Massa, Francisco Montenegro y Claudio Ruiz. Santiago Valerga fue designado mayor contribuyentes en el rubro patentes industriales. [12] 
El periodista Víctor A. Giordano, que lo conoció,  cuenta esta anécdota: “...el señor Liendo, comerciante del barrio, habiendo fracasado en sus negocios, se marchó a una propiedad que tenía en La Cañada de Gaete. Allí levantó una tapera donde vivía en la mayor pobreza. Sin medios y avergonzado de su pobreza no visitaba a los amigos de La Colonia. Pasó un tiempo y falleció. Dado que no tenía familia, no lo velaron y la ‘cucaracha’, el vehículo destinado por la municipalidad para trasladar a los difuntos pobres al cementerio, se encargó de transportar sus restos. Enterado don Santiago convocó a vecinos amigos y esperó su paso por la calle 12 de Octubre, por donde necesariamente tendría que cruzar. Cuando el vehículo mortuorio llegó a la esquina de su almacén, ordenó al cochero detenerse, hizo bajar el ataúd y llevarlo a su casa donde con la presencia de todo el barrio lo velaron. Encargó ofrendas florales, contrató un servicio fúnebre, todo de su peculio, y al día siguiente el difunto Sr. Liendo fue trasladado el cementerio con el cortejo de la vecindad.[13]
Esta pintura es apenas una pequeña muestra de la generosidad y hombría de bien de don Santiago Valerga, hay muchas otras que lo limitado del espacio no permite transcribir.
Así, la esquina, 12 de Octubre y Vicente. López, fue el centro fundacional del barrio. Su comercio fue el límite entre el pueblo y la campaña, donde venían a proveerse los trabajadores y propietarios de las chacras y estancias ubicadas hacía el Sur, hacia el Oeste y hacia el SO del pueblo. Esto reactivó el interés de los pobladores en instalarse en la zona al lotearse la charca de Risso. Con el tiempo fue el punto de referencia  de la zona.
Cruce del tranvía de Alsina a Pellegrini
“Don Santiago Valerga y el barrio de la Colonia son una misma cosa, puede decirse, pues este venerable anciano ha sido el factor a cuyo impulso y esfuerzo el citado barrio fue adquiriendo en aquellos tiempos iniciales los fundamentos de una colectividad sana, trabajadora y progresista. Si viviéramos en lo remotos tiempos de la Biblia, o si aún aquellas costumbres y orden social rigieran todavía, don Santiago Valerga, de hecho y derecho, sería la suprema autoridad moral de la colectividad... Por eso dijimos que don Santiago Valerga y La Colonia son una misma cosa. Tan fuertes lazos y profundos vínculos cuyas raíces habría que buscarlas sesenta años atrás (se escribió en 1924), se han expandido en forma tal, que es natural y justo que la persona de don Santiago sea mirada con la veneración, respeto y cariño con que se mira al abuelo de memorables hazañas...”
 Nota trascripta del “El antiguo barrio de la Colonia”,  periódico “El Plata”. Número aniversario; julio de 1924.
EL NOMBRE POPULAR DEL BARRIO 
El barrio se proclamó con el nombre La Colonia en 1896 siendo Intendente don Joaquín R. Amoedo, los quilmeños le agregaron el “de Valerga”.
En aquella ocasión, a un vecino apodado el gallego Provincia -  cuenta Marcelo Traversi - se le encargó recorrer las calles del pueblo anunciando la proclama y agitando una Bandera Argentina al grito de “¡Viva, Santiajito el abojado de La Colonia", a lo que un grupo de maltrazados y achispados jinetes contestaban "¡¡Viva!!” Finalmente en mayo de 1910, se sancionó el nombre por ordenanza municipal. Posteriormente, cuando don Santiago construyó la propiedad que fue su vivienda y su comercio, el cartel sobre la puerta, que le daba nombre no se colocó, postergándolo para más adelante. Finalmente fue sustituido por uno de gran tamaño que publicitaba los cigarrillos “43”. 
ÁREA ORIGINAL DEL BARRIO 
Con la apertura de la Cervecería Argentina Quilmes en 1890 el crecimiento demográfico en la zona fue vertiginoso y las primeras familias que se instalaron fueron genoveses de La Boca y Barracas, atraídos por su paisano don Santiago Valerga que coordinaba los primeros loteos. Luego llegaron españoles de las Islas Canarias, lombardos, sicilianos, napolitanos, eslavos y sirios.
Comenzando el siglo XX el área reducidamente edificada de la zona estaba circunscripta por las calles Amoedo, Urquiza, República del Líbano y las vías del ferrocarril. Las primeras casas, en su gran mayoría, se levantaban en las equinas y no se revocaban, aún muchas de esas primeras viviendas permanecen así. 
NOMBRE DE TRÁNSITO URBANO
 Este pionero falleció en 1927, fue “... una especie de personaje bíblico que no sólo puso empeño e inteligencia al servicio del pueblo que lo acogió, sino que también le ofrendó su vida...[1] Dejó una larga y extensa descendencia. 
En 1927 por la ordenanza Nº 323 se resuelve dar el nombre SANTIAGO VALERGA a una calle de La Colonia
   “Proyecto de resolución presentado por los mismos señores concejales sobre homenaje a don Santiago Valerga. El concejal Sr. Perli, que lo fundó, dijo que se trataba de un acto justiciero ya que don Santiago Valerga había sido el primer vecino del barrio de La Colonia, constituyendo en esa zona por espacio de más de cincuenta años el paño de lágrimas el amigable componedor y el bondadoso consejero del vecindario, dentro del cual se lo quería y respetaba como a una verdadero patriarca. Agregó que la zona oeste de la ciudad que tantos progresos debía a la labor constante del viejo vecino desaparecido honraría en memoria dando su nombre a una de sus calles tal como se proyectaba en la iniciativa que fundaba lo que pidió fuera tenido en cuanta por la Comisión de Obras Públicas al dictaminar sobre la nomenclatura de las calles de la zona oeste. El Concejal Sr. Otero solicitó que el proyecto de resolución fuera considerado sobre tablas. Apoyó esta indicación el concejal Dr. Emilio Torre quien tuvo conceptos elogiosos sobre la obra desarrollada por don Santiago Valerga. El concejo resolvió tratar sobre tablas el proyecto aprobándolo luego en general y particular. En consecuencia quedó sancionada la siguiente Resolución: Designar con el nombre de Santiago Valerga una de las calles de la zona Sud Oeste que se indicara al renovarse la nomenclatura oficial de la zona.

 En 1972, siendo intendente interventor del gobierno de facto el Ing. Jorge Cichero, según ordenanza Nº 11.231/72, se quitó el nombre de este pionero a la calle que lo homenajeaba sustituyéndolo por “San Mauro Castelverde”, un religioso patrono de una pueblo de Palermo, Sicilia, Italia, que murió el 15 de enero del 584; siglo VIº del Medioevo.
Nota dirigida por don Julio César Valerga al Consulado Italiano para obtener datos de su abuelo e incluirlos en la documentación presentada a las autoridades municipales como parte del reclamo de restitución del nombre Santiago Valerga a una calle de La Colonia.
VECINOS QUILMEÑOS ADHERENTES (1990 – 2016)
Julio César Valerga, Juan José Valerga, Domingo W. Araujo, Marta Castagnino, Juan Carlos Lombán, Chalo Agnelli, Beatriz Pugliesi, Rosa Dolabjian, Josefina Gandolfo,  Rodolfo Maderal, Ludovico Pérez, Norma Cistaro, Leonor Lezcano, Carlos Corrales, Guillermo Giordano, Leopoldo Russo, Nidia Pressón-Ruesta, Daniel Kalala, Lidia Zacarías, Alicia Otamendi Etchevertz, Ana Aispurú de Hurrell, Raquel Gail, Ariel Ghizzardi, Cristina Secco, Alejandro Re, Armando Vidal, Beatriz Strauss, Carlos Alberto Corrales, Carmela Di Pierro, Esteban Corrales, Silvia Simonetti, Valeria Alfonsina Agnelli, Sol Agnelli, Mauricio Agnelli, Stella Maris Agnelli, Hebe Liz Schwestein, Claudio Schbib, Alejandro Gibaut, Plácido Donato, Mónica Cereda, Lila Giordano de Campelo, Laura Campelo, Susana Campelo de Policcichio, José Campelo, Liliana Guaragno, Víctor Giordano, Marta Macedo, Gilda Giordano de Silva Rey, Alicia Silva Rey, Hilda Perata, Cristina Secco, Daniel Hurrell, Norberto Martín, Ludovico Pérez, Norma Cistaro, Hugo Yori, Edgard Yori, María Rizzo, Rodolfo Abiedatti, Mirta Colombini, Luis César Ocaña, Susana von Lurzer, Elsa von Lurzer, Pedro Navarro, Nancy Castagnini, Verónica Wynveldt, Juan José Corvalán, Mónica Cereda, Carlos Alberto Domínguez, Flia. Andragnez, Flia, Corrales, Flia. Castignolla, Flia. Di Corrado, Flia. Giaimo, Flia. Castro, Flia Bryce, Flia. Paroni, Flia Faggiano, Flia Rotelo, Flia Llopart, Flia Bazterrica, Comisión Administradora de la Biblioteca Popular Pedro Goyena, Asociación Historiadores Los QuilmerosInstituciones que integran la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, etc...
Investigación y compilación Prof. Héctor Chalo Agnelli
NOTAS


[1] De José Edmundo Clemente en “El idioma de Buenos Aires”. Pág. 58. EMECE Editores. Colección Piragua. Set. 1968. Bs.As.
[2] Ver Cap. 16  “Nombres de tránsito urbano”
[3] Probablemente por el plano Nº 179 de agosto de 1896, del Agr. Emilio Candiani, hallado en Geodesia, compra a Domingo Cichero.
[4] Avenida que hoy lleva el nombre de quien la abrió, Felipe Amoedo.
[5] Ver Cap. 6 “El Comercio”
[6] Nota de Víctor Alberto Giordano en “El Sol” de martes 29 de abril de 1890.
[7] Ales. M. “Remembranzas...” Pág. 15.
[8] Ver Bibliografía: Traversi, Marcelo.
[9] Obra citada.
[10] “El Quilmero” Año XIII N° 1253. – 1887.
[11] Libro 1 de las actas de sesiones del H.C.D. foja 61. El Quilmero del 14/10/1888
[12] Libro 4; folios 391 y 392. Correspondía al Concejo Deliberante nombrar a los mayores contribuyentes de impuestos territoriales y patentes industriales con el objeto de integrar el Consejo en los casos que determinaba el Art. 49 de la Ley Orgánica Municipal, es decir, asesorar a los concejales y autoridades municipales sobre cuestiones en general.
[13] “El Sol”, martes 29 de abril de 1980.