jueves, 22 de mayo de 2014

FRANCISCO CÚNEO - PRIMER DIPUTADO OBRERO – FUNDADOR DE “EL ARIETE”



Cuando para entrar en política era necesario pertenecer a alguna familia acaudalada o militar, o tener un título universitario -abogado y médico en especial -, la aparición en el escenario público de Francisco Cúneo fue sorprendente. ¡Un técnico electricista, un hombre humilde, de barrio!
Eran épocas de cambio en la Argentina del nuevo siglo: épocas de inmigración, de surgimiento de la clase obrera y expansión de la clase media. El partido conservador digitaba los destinos del país. En 1904, en las únicas elecciones llevadas a cabo por el sistema de circunscripciones en la Capital Federal, ganó en el barrio de La Boca el doctor Alfredo Palacios, que así se convirtió en el primer diputado socialista. Pocos años después, en 1912, el voto secreto y obligatorio, promovido por el presidente Roque Sáenz Peña, permitió el ingreso de nueva sangre a los estrados decisorios.
El mes de noviembre de 1902, el gremio de panaderos llamó a paro bajo el reclamo de una mejora salarial, la disminución de las largas horas de trabajo y mejores condiciones laborales. La respuesta del gobierno fue una brutal represión. Acto seguido y a modo de solidaridad los obreros portuarios porteños paralizaron sus actividades, originando el cese de las operaciones en el puerto de Buenos Aires, el más importante del país. Ante este panorama, la anarquista Federación Obrera Argentina (FOA) llamó a huelga el 20 de noviembre, agregando a los reclamos el rechazo a la Ley de Residencia. Al día siguiente, la huelga se conformó en un éxito inédito para la historia del país, sorprendieron al mismo gobierno, dada la presencia de veinte mil obreros en paro y en las calles. Siguieron a esta la huelga de estibadores del puerto Ingeniero Guillermo White, en 1907 y  la Semana Roja de 1909.
El terreno estaba preparado para el salto de Francisco Cúneo que gozaba de prestigio por su sabiduría práctica en el campo de la electricidad. Curiosamente, no solo impulsó la promulgación de nuevas leyes de reivindicación obrera, sino también creó un sistema para conteo en la votación que aún se utiliza.


POLÍTICO, GREMIALISTA Y COOPERATIVISTA

En 1875, nació en Buenos Aires Francisco Cúneo. En una época en que prevalecía el analfabetismo se educó en una escuela estatal y al poco tiempo ingresó al colegio salesiano Pío IX de Artes y Oficios del barrio de Almagro, el mismo que tuvo como alumno a su futuro compañero en la Cámara de Diputados de la Nación el Dr. Nicolás Repetto. En esa institución Cúneo terminó sus estudios de mecánico electricista

Afiliado desde muy joven al Partido Socialista, se muda en 1907 a Bernal, donde construye su propia casa en la calle 9 de Julio mientras trabaja en la papelera Celulosa Argentina, cerca de su domicilio; donde desarrolló actividades sindicales. Creó el primer Centro Socialista de Bernal, fue cooperativista y en 1909, fundó en Quilmes el periódico El Ariete” [1] para difundir las ideas de su partido. Este medio de prensa fue contemporáneo de los periódicos conservadores "El Platense" o ''La Comuna". El primer número
apareció el día 5 de Julio de 1909, publicaba ediciones extraordinarias los días 1º de Mayo. En esta hoja, que es la segunda por su antigüedad en el periodismo quilmeño de comienzos del siglo XX, colaboraban: Humberto Barraza, Luis Ricagno, Anto­nio Zamora, José M. Lemos, Luchelli, Gallo y muchos otros. Fue un periódico de combate, sostenía airosamente en su redacción por Jorge Silvia y Raimundo Cavagnolo. En 1927, se habían publicado 615 números.
También se le debe la creación de la biblioteca “Agustín Álvarez”, en 1916, la primera de Bernal; que perduró hasta 1970 con varias clausuras durante los sucesivos gobiernos de facto. [2]
Cúneo asume como diputado nacional en 1914. Es el cuarto  más votado en la Capital Federal (43.094), precedido por sus colegas socialistas Nicolás Repetto, Mario Bravo y Antonio de Tomasso y superando a los también socialistas Ángel Giménez y Antonio Zaccagnini. Los últimos tres porteños en entrar a la legislatura eran los radicales Castellanos, De Veiga y Le Bretón.
Enseguida, Cúneo propone la creación de la Comisión de Legislación del Trabajo, que quedará conformada en 1920. La oportunidad de alcanzar esta posición legislativa la aprovecha al máximo proyectando ideas, como la liberación de derechos aduaneros a la importación de carne fresca y ganado en pie, el cierre de comercios a las 20 (se hará ley en 1934) y normas de seguridad e higiene en el trabajo (1917). Además suscribe el proyecto de ley de exploración y explotación de yacimientos petrolíferos situados dentro y fuera de las reservas fiscales (1914), y presenta el proyecto de ley que prohíbe a las empresas de servicios públicos o de cualquier otra naturaleza la imposición a sus obreros y empleados de constituir asociaciones o comités o firmar petitorios de apoyo o de combate de iniciativas o proyectos de cualquier naturaleza (1915).
En 1916 impulsa la idea de declarar feriado al primero de mayo, recordando que él había estado en la primera celebración de este día en la Argentina en 1890. Se discute el tema y en 1925 se lo oficializa.
Viendo que no siempre el recuento de las votaciones en el recinto se ajustaba a la realidad, propone en 1915 el uso de un procedimiento electromecánico con un letrero luminoso donde se establecía la cantidad de diputados presentes y el número de votos afirmativos y negativos. El proyecto le pertenecía ya que Cúneo era técnico electrónico, pero, no obstante, dos años más tarde promovió la apertura de un concurso y el llamado a licitación. La cámara aprobó su proyecto, pero recién en 1938 se implantó el sistema que actualmente se utiliza.


INVENTOR

El centenario de la Revolución de Mayo fue una excelente excusa para mostrar la creciente Argentina de entonces. Además de los festejos en el quinto mes de 1910, en julio de ese año se celebró la Exposición Internacional de Ferrocarriles y Transportes Terrestres. Era el momento y el lugar justo. Francisco Cúneo tenía un proyecto interesante para mostrar, el anunciador electro automático para evitar choque de trenes. No contaba con suficiente dinero para pagar los derechos de expositor, pero solicitó a la comisión organizadora que lo eximieran y así logró su cometido.
El aparato ayudaría a mermar el número de accidentes ferroviarios siempre que las empresas transportistas lo adoptaran con un costo “insignificante comparado con los perjuicios morales y materiales que se evitarían”.
Para esto, Cúneo preparó una maqueta en la que exhibía al público y al jurado de honor las bondades de su proyecto. El trabajo lo hizo en la Compañía General de Fósforos. La fábrica de cigarrillos y habanos Monterrey le facilitó el dinero para sus folletos. La labor fue ardua, no sólo en la construcción de la miniatura sino también en la preparación minuciosa de los planos, cuyos originales aún se conservan. Los periódicos siguieron de cerca la exposición y a los expositores y, por caso, La Argentina, La Nación y El Diario cuentan acerca del éxito del aparato de Cúneo en el citado encuentro.
Por medio de lámparas y campanillas eléctricas, que pueden accionarse simultáneamente, la locomotora en marcha anunciará su paso a uno o más kilómetros de las estaciones o paso a nivel. El aviso sólo se detendrá automáticamente una vez que el tren haya pasado. Cúneo remarca lo de “automáticamente”, porque esto eludía la necesidad de tener una persona atendiendo el sistema con el costo y la falibilidad que acarrea.
Además había un camino inverso: los días de niebla, cuando el conductor de la locomotora no puede ver las luces o señales de los semáforos, se le informará si la vía está ocupada, también por medio de luces y campanillas.
En las estaciones, además, se agregará un cartel luminoso que indicará de dónde viene el tren, a dónde va y en qué estaciones de ese trayecto parará. Incluso, llegando a un verdadero extremo de seguridad para la época, si dos trenes se enfrentan accidentalmente por la misma vía, no solo recibirán el anuncio del peligro, visual y sonoro, sino que las locomotoras se detendrán de inmediato sin intervención del personal de conducción.  
En la ocasión presentó al comisario general de la Exposición, ingeniero Juan Pelleschi, un petitorio con el objetivo de que el jurado presencie las operaciones en su maqueta, pues merecía un examen bien prolijo tras el enorme sacrificio que había realizado, y obtuviera así una recompensa como inventor que sirva a su vez de estímulo “para que otros obreros apliquen sus aptitudes a algo que, honrándose a sí mismos, honren también al país”. Así obtuvo la Medalla de Oro y Diploma de Honor.

EL INSTITUTO DE EXPERIMENTACIÓN OBRERA

Tiempo después fue entrevistado por la revista Caras y Caretas. En una nota sobre los inventos afirma que, además de los millares de patentes de invención (la suya era la 7740), hay muchos obreros que no podían avanzar en sus investigaciones debido a la falta de dinero y que intentaría conseguir en diputados un presupuesto para crear un instituto de experimentación. En ese momento estaba trabajando en el proyecto de un aparato para evitar accidentes de aviación.
Una carta que obra en poder de su nieto muestra que, medio año más tarde que la exposición, en junio de 1911, Cúneo se dirige al ingeniero principal de la Administración General de los Ferrocarriles del Estado enviándole los dibujos o planos de su invento más los costos de las piezas que, con los gastos de “instalación, viage (sic), estadía, etc, no excedería en mucho a la suma de 6.000 pesos”. El manuscrito termina con sus deseos de obtener el apoyo del gobierno “de mi país de acuerdo con lo expresado al Sr. Diputado Nacional Don Manuel B. Gonnet por el Excmo. Sr. Ministro de Obras Públicas de la Nación”. No se sabe si estas gestiones prosperaron.
LA LEY SÁENZ PEÑA 
Francisco Cúneo fue diputado hasta 1917. Durante ese período siguió trabajando en la fábrica de papel y donaba sus ingresos estatales al partido socialista. En marzo de 1918 integró con Nicolás Repetto la fórmula del partido Socialista que ocupó el tercer lugar en las primeras elecciones bajo la Ley Sáenz Peña para gobernador de la provincia de Buenos Aires. En octubre, ocupó una banca en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires hasta su muerte. Sobre 28 concejales electos, el partido Socialista aportó diez, entre los que se encontraban, además del inventor, figuras de la talla de los doctores Adolfo Dickmann y Ángel Giménez. En esta función trabajó duro para la construcción de obras de saneamiento, higiene y trabajo en la capital como así también la provisión de ropas para escolares. Los detalles de su extraordinario aporte legislativo pueden verse en el libro de Juan Antonio Solari, publicado a un siglo de su nacimiento. 
DECESO TEMPRANO 
Cúneo falleció en Córdoba el 14 de noviembre de 1920, tenía sólo 45 años. Sus restos fueron trasladados en tren hasta Retiro y luego velados en el local socialista de la calle México al 2000. Si bien la compañía de tranvías Lacroze había dispuesto treinta coches para llevar su cadáver y el cortejo fúnebre hasta el cementerio de Chacarita, los socialistas cargaron el cajón a pulso hasta Rivadavia y Junín, donde estaba la sede del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista, y recién allí fue cargado en la carroza mortuoria.
Pese a su corta vida, su obra política y sus inventos se perpetuaron hasta nuestros días. Así como Alfredo Palacios fue el primer diputado socialista de América, Cúneo y el ferroviario Antonio Zaccagnini fueron los primeros obreros socialistas que llegaron a diputados nacionales.
Era un orador certero, contundente, directo; no abundaba en remilgos retóricos ni en adjetivación florida; breve, pero sustancioso, sin fraseo demagógico"; escribió de él en El Ariete, el profesor Luis Ricagno en 1945, en el 25º aniversario de su muerte.  
Escribió el historiador de Bernal don Felipe Firpo, quien conoció a Luis, uno de sus hijos: “Cúneo tuvo en su vida una conducta ejemplar y de fidelidad a sus ideales.” Sus descendientes viven en Bernal y Don Bosco.

Una calle porteña del barrio de Villa Real lo recuerda desde 1933, no así en Bernal.

Compilación Chalo Agnelli
FUENTES

Firpo, Felipe Jorge. “Recuerdos del viejo Bernal”. El Monje Editor. 1992

Santillán, Diego A. de. “Gran Enciclopedia Argentina”. EDIAR Soc. Anon. Editores. Buenos Aires, 1956. Tomo II - Pág.524.

Solari, Juan Antonio. "Francisco Cúneo, un obrero socialista en el parlamento argentino." Editorial Afirmación, 1975.
NOTA

martes, 20 de mayo de 2014

UN CAMINO REAL - HISTORIA DE VILLA LA FLORIDA: AVDA. GRAL. MOSCONI (COLABORACIÓN)


VILLA LA FLORIDA

PATRIMONIO HISTÓRICO QUILMEÑO SIN RECONOCIMIENTO OFICIAL
AVENIDA GRAL. MOSCONI, UN CAMINO REAL

  por Juan Corvalán


publicado en Perspectiva Sur 
el lunes 19 de mayo de 2014

El pasado 28 de marzo, Villa La Florida cumplió 88 años como comunidad, a modo de homenaje se redactan una serie de artículos referidos a su patrimonio: testimonios del transcurso de la historia regional. En esta primera entrega se desarrolla el tema del Camino Real a Chascomús en su tramo de la Avenida Mosconi entre la Avenida 12 de Octubre hasta el límite con el Partido de Florencio Varela. Un trascendental acceso que permitió el desarrollo del Oeste de Quilmes, mereciendo un postergado reconocimiento oficial: puesta en valor y declaración de senda histórica.

INTRODUCCIÓN 
Desde tiempos inmemoriales, los caminos son elementos vitales
para el desarrollo de las poblaciones. En nuestro país, recién a mediados del Siglo XIX, las vías de un incipiente ferrocarril comenzaron a complementar la red caminera.

Aquí en el Sudoeste de Quilmes, poco factible hubiera sido el poblamiento de nuestras comunidades sin la preexistencia de las avenidas Mosconi, Monteverde, Tomás Flores (Pasco), Donato Álvarez, el Camino General Belgrano y del Ferrocarril Provincial, que posibilitaron la accesibilidad a esta región. El fortalecimiento de estos circuitos vinculantes fue condición necesaria para la transición de la etapa rural a la urbana. Recordemos que aunque gran parte del Sudoeste del Partido permaneció sin lotear hasta entrado el Siglo XX, la misma no se encontraba deshabitada.

EL TRAZADO DEL CAMINO REAL
Numerosas investigaciones mencionan que el Camino del Sur partía desde la Plaza de Mayo, comenzando su marcha rumbo Sur por la calle Defensa, luego de cruzar el Riachuelo, y ya en el vecino Partido de Avellaneda, el camino se dividía en dos: uno a la derecha sobre la actual Avenida Pavón; y el otro a la izquierda, donde comienza la Avenida Mitre. Continuando el trayecto de la Avenida Mitre el camino sigue hasta la altura del Parque de los Trabajadores (Domínico) donde se presentaba una nueva bifurcación: la primera sobre la Av. Ramón Franco, hacia la Ciudad de Quilmes; y el segundo continuaba por la Avenida Mitre. La continuación de este segmento es el que nos interesa.
 Al ingresar en el Partido de Quilmes la senda original se torna difusa, y esto se debe a la implementación del parcelamiento de la tierra, diseñado hacia el año 1818 por el Agrimensor Francisco Mesura, el cual consistía en el amanzanamiento, en mayor o menor dimensión según la proximidad al pueblo, respetando siempre el esquema "en damero”, de las propiedades de toda el área comprendida dentro de: la barranca y las avenidas Triunvirato, Donato Álvarez y Zapiola. Es decir, que el carácter “de cuadros” del ordenamiento territorial que abarcaba gran parte de la actual región Noroeste del distrito, impactó con la “diagonalidad” del Camino a Chascomús, dificultando en el presente distinguir el trayecto primitivo de este camino en ese sector. Como recién mencionamos, el fraccionamiento de Francisco Mesura abarcaba hasta la actual avenida Triunvirato. No obstante, en el trecho que dista entre esta última y la avenida 12 de octubre, pueden notarse dos niveles de rigidez en el esquema descripto, siempre hablando sobre la traza de la avenida Gral. Mosconi. Por un lado, en el segmento comprendido por las avenidas Triunvirato hasta la avenida Amoedo se observa que el trazado es prácticamente el mismo con el que se introduce al Partido de Florencio Varela. En cuanto al tramo que llega hasta la avenida 12 de octubre se nota una leve rectificación de la orientación anterior, aunque mantiene ese ancho característico.
Francisco Mesura, el mismo que diagramó el éjido de Quilmes, quizás como estudio preliminar para llevar a cabo esta tarea, elaboró un plano regional en el que se detallan los cursos de los arroyos, las propiedades de aquella época y donde también señala el trazado del Camino a Chascomús. 

DOCUMENTACIÓN RESPALDATORIA
Complementariamente al plano de Francisco Mesura, existe documentación oficial del área como: las mensuras de propiedades que mencionan el paso de esta trascendente vía de transporte.
En el documento de medición, tasación y división de tres terrenos pertenecientes a la sucesión de Doña Cristina Lucas de Latham, realizado por el Ing. Edgardo Moreno en marzo 1884, se describe al Camino de Chascomús como lindero de las chacras: “Los Álamos” y “La Segunda”, las mismas se ubicaban en el área determinada por las actuales Av. Monteverde y Mosconi hacia el Partido de Florencio Varela; y Av. Monteverde, Mosconi, José Andrés López (844) hasta el arroyo Las Piedras, respectivamente. 
En otra propiedad contigua a la anterior, cuya identificación es la N° 178 y su título dice: Mensura practicada en un terreno de propiedad de los herederos de Doña Magdalena Urracait y Doña Juana Menta, medida por Jorge E. Hall, en 1896, también cita como lindero al “Camino Real”. Asimismo da cuenta del emplazamiento, a 683 Metros de lo que hoy es la intersección de las avenidas José Andrés López (844) y Gral. Mosconi, de un mojón de hierro que indica el Camino General de Buenos Aires a Chascomús.
 Respecto a la señalización de caminos, es oportuno mencionar que en el año 1881 el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Dardo Rocha ordena la instalación de mojones en los caminos con el objeto de que se informara la: Identificación del camino, distancia a los pueblos cercanos y/o puntos de nivelación. En 1885, el Decreto del 18 de mayo aprueba el proyecto presentado por el Presidente del Departamento de Ingenieros, Ing. Jorge Coquet, mediante el cual se reemplazaba la estructura de los mojones por una estructura del mismo material pero más liviana, a fin de facilitar su transporte hasta el lugar de enclave y por otra parte, dotarlo de mayor estabilidad una vez erigido.
Entrado el Siglo XX, los mapas continuaban otorgándole una distinguida categoría a la Avenida Gral. Mosconi. Por ejemplo, del Archivo General de la Dirección de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires, se consultó el plano del Reajuste Inmobiliario Ley 5738 del año 1954 correspondiente al Partido de Quilmes, donde se lo denomina como “Camino a Chascomús” o “Barracas a Chascomús”, indistintamente. 
En tanto, diez años después el plano elaborado por la Oficina Cartográfica Bemporat en 1964 caracteriza a la avenida Gral. Mosconi como “Antiguo Camino a Mar del Plata”.

PRESENTE DEL CAMINO REAL 
En la actualidad, no hay indicación alguna respecto a la relevancia de este camino. La avenida Enrique Mosconi (Ruta Provincial Nº 53) conserva su orientación particular, como así también, un ancho considerable respecto al resto de las arterias. Cualidades evidentes de una delineación anterior a la urbanización.
 
CONCLUSIÓN 
Igual conclusión que en el libro: Quilmes, Diagnóstico sobre las Condiciones Urbanas y Ambientales, de Gaspar Vera es la que se obtiene respecto a la avenida Gral. Mosconi, al entender que este camino no escapa a la dinámica de la red vial del distrito de Quilmes, supeditada a intereses supra municipales quilmeños, en los cuales se priorizaba las comunicaciones Norte-Sur.
Cabe mencionar, que algunos historiadores consideran “caminos reales” sólo a los que eran utilizados para el transporte de caudales. Más allá de esta polémica, la importancia de este camino es incuestionable. Como resultante directo de la eficacia de su funcionalidad se señala que es el acceso esencial para el establecimiento de la “Casa de Teja”, núcleo fundacional de la cabecera del Partido de Florencio Varela.
Aunque maltrecho, por falta de mantenimiento adecuado acorde al volumen del tránsito que sobre su cinta asfáltica circula diariamente, la avenida Gral. Mosconi es un vital camino para el traslado de personas y transporte de materias primas y productos manufacturados. Vigencia que ostenta desde hace al menos dos siglos.
El rendimiento acumulado y los méritos adquiridos a través del tiempo califican para recomendar que el tramo de la Avenida Gral. Mosconi (Ruta Provincial N°53) entre la Avenida 12 de Octubre hasta la Avenida Monteverde sea declarado de interés histórico por el Concejo Deliberante de Quilmes. Asimismo, que se restituya el “Mojón Caminero” en el lugar que se encontraba erigido hacia fines del Siglo XIX. Esta reivindicación es un deber que cumplir para con el honor de la tradición historiográfica que posee el Partido de Quilmes.
Colaboración del Lic. Juan Corvalán
Integrante de la Agrupación Los Quilmeros 
Es Licenciado en Administración y Gestión Cultural, colaborador
de la Bibl. Popular Juan B. Alberdi y de la Bibl. Popular Pedro Goyena
y es uno de los más jóvenes integrantes de la generación de historiadores
de nuestra comunidad. 
Compilación Chalo Agnelli
Última foto. "Villa La Florida Quilmes..." facebook
Natalia Mansilla y Martín Guzmán

lunes, 19 de mayo de 2014

AQUELLOS ANTIGUOS BIÓGRAFOS QUILMEÑOS - NUEVO LIBRO DE FERNANDO SAN MARTÍN

Quilmes sigue generando historia. El profesor  Fernando San Martín quien todos los años organiza las Jornadas de historia y fotografía en el Colegio de Abogados; director cinematográfico, fotógrafo profesional y quien dejara una huella indeleble el el Museo Municipal Histórico Fotográfico de Quilmes como director, presenta su nuevo trabajo de investigación: "AQUELLOS ANTIGUOS BIÓGRAFOS QUILMEÑOS", un nuevo aporte a la incalculable bibliografía local que siempre, que siempre tiene temas sustanciosos para revelar de nuestra historias y estimular la memoria de los vecinos de esta región surbonaerense.
 Fernando San Martín publicó en 2004 "Quilmes, mil imágenes - 133 años de historia fotográfica" y en 2006 "Foto Club Quilmes - 60 años, estimulando la fotografía, como expresión de Arte y Ciencia". 
Fernando Luis San Martín nació el 2 de Julio de 1969. en Temperley, pero siempre residió en Quilmes Oeste. Egresó del colegio industrial “Enrique Mosconi” y del “Otto Krause” de Buenos Aires. Estudió junto al Lic. Claudio España en 1991, la carrera de historiador y critico cinematográfico (Nacional e Internacional) del Sindicato Cinematográfico Argentino. 
Se recibió en el año 1995, de Director Cinematográfico en el I.N.C.A.A., Instituto Nacional de Cinematografía Argentina y medios audiovisuales. Desde 1996 se desempeña como profesor de audiovisual, fotografía y video, en los talleres de la Municipalidad de Quilmes (por concurso).
A partir del 2000 es designado Director del Museo Histórico Fotográfico de Quilmes. Lleva realizadas numerosas exposiciones individuales, colectivas y con los alumnos egresados de los Talleres de Fotografía correspondientes a la Municipalidad de Quilmes. Filmó independientemente cortometrajes en formato de 16 mm; documentales y trabajos de ficción en video. Realizó fotografía y video social, en forma Independiente desde 1996.
Meritorio de producción, asistente de cámara y eléctrico de los siguientes largometrajes:
- Casas de fuego. Director: J. B. Stagnaro, 1994.
- Gatica el Mono. Leonardo Favio, 1994
- La Furia. J. B. Stagnaro, 1995.
- El sueño de los Héroes. Sergio Renán, 1995.
- La Dama Regresa. Jorge Polaco, 1996.
Asistió a diversos cursos de perfeccionamiento fotográfico:
- Composición Fotográfica: Prof. Jaime Valenzuela / abril 2000  - Arte y diseño fotográfico: Prof. Jonás Papier/ mayo 2000
- Fotografía de modelos: Prof. Gabriel Rocca/ noviembre 2000
- Iluminación de desnudos: Prof. Andy Cherniavsky/ abril 2001
- El arte de organizar la imagen: Prof. Vicente Viola/septiembre2002
- Fotografía Artística de Bodas: Prof. Marcos Andreoni/ noviembre 2002
- Seminario Profesional de Imagen Digital (AGFA) - “Del ojímetro a la técnica"-: Prof. Juan Antonio Zuleta / agosto 1999.
- La iluminación en Estudio-Retratos: Prof. Ricardo Sanguinetti/mayo2003.
- La Fotografía de Alimentos y Bebidas: Prof. Carlos Fadigati / septiembre2003.
- Cursos de captura y tratamiento de la imagen digital, manejo de color y retoques, dictado por NIKON, en la Universidad de Belgrano /Julio 2000.
- Taller de intercambio y reflexión “Prevención en salud y educación” /junio 2000.
- Curso sobre Historia de Quilmes: Prof. Juan Carlos Lombán / junio 2001.
- Taller de conservación de fotografía (Archivo General de La Nación) /julio 2001.
- Octavo Congreso de Historia de la Fotografía (1839-1939): Sociedad Iberoamericana de Historia de la Fotografía y Tercer Congreso Latinoamericano/ noviembre 2003 (Expositor y panelista)
- Participó en la tercera jornada de recuperación y conservación de la memoria visual, realizada en Berazategui, abril de 2005.
- La fotografía y los archivos digitales – Prof. Sergio Guerrero – 2004
- Conocimiento, prevención e integración socio-comunitaria – 2004.
- Participa activamente como socio del Foto Club Quilmes como jurado de concursos, organizador de eventos culturales y disertante de jornadas fotográficas.
Todos los años organiza la JORNADA PROVINCIAL HISTÓRICA FOTOGRÁFICA Y DE TARJETAS POSTALES en el Colegio de Abogados, habiéndose cumpliéndo ya, el pasado 2013, la 12ª.
Crónica Chalo Agnelli